jueves, 24 de marzo de 2016

EL CRISTO DE LA COLUMNA DEL SEVILLANO PEDRO ROLDAN Y ONIEVA Y LA NOCHE DEL JUEVES SANTO OROTAVENSE



No tiene La Orotava, como tantas otras ciudades españolas, una procesión de madrugada, pero cuenta, en la noche del Jueves Santo, con una manifestación de lujo: la procesión del Santísimo Cristo a la Columna. Una procesión que impresionó al viajero y arquitecto francés Adolphe Coquet en 1882: “…En una Excursión a las Islas Canarias destacó "Los hombres llevan trajes oscuros en señal de duelo y las mujeres se envuelven en grandes velos negros…"
La procesión sale a las diez de la noche desde la parroquia de San Juan Bautista, y desciende por las calles escarpadas para entrar de forma solemne a la Plaza del Ayuntamiento, tal y como hacía antaño a la iglesia del desaparecido convento clarisa de San José. Al igual que en la procesión de El Mandato, el cortejo procesional está formado por cuatro tronos, siendo la primera la imagen de Santa María Magdalena. Una bella talla de candelero del escultor José Luján Pérez, realizada después de 1801. Destaca su peluca de cabello natural, que cae en tirabuzones hasta la cintura. Le sigue la talla de San Juan Evangelista, conocido popularmente como "El Enamorado" por levantar la vista a los balcones donde se asomaban las jóvenes para ver pasar la procesiones de Semana Santa. Se trata de una obra del escultor Fernando Estévez, una talla completa realizada a tamaño natural, vestido con telas naturales, donde el escultor se centró, sobre todo, en la cabeza y los pies. Ambas imágenes pertenecen al cortejo del Santo Entierro del desaparecido convento franciscano de San Lorenzo Mártir, reconstruido tras el incendio de 1801. Llegaron a la parroquia después que la feligresía ganara el pleito con la parroquia de La Concepción por su posesión tras la desamortización de Mendizábal. Pero la imagen más destacada de la noche es el Santísimo Cristo a la Columna, una obra hispalense de 1688 realizada por Pedro Roldán, el gran maestro del barroco sevillano. Sin duda, una de las mejores esculturas hispalenses en Canarias, donada al templo parroquial por el canónigo D. Francisco Leonardo Guerra en 1689. Destaca, sobre todo, su perfecta anatomía, en el que el desnudo sólo despierta respeto y decoro. El escultor guíense José Luján Pérez se trasladó a La Orotava atraído por la fama de la talla, quién después de tres días estudiando la talla, gritó "¡Perfecto, perfecto!". Fue este escultor el que realizó la Dolorosa que acompaña cada noche del Jueves Santo al Santísimo Cristo. Es la bella imagen de la Santísima Virgen de Gloria, realizada entre 1799 y 1806 mediante la técnica de lienzos encolados, la mejor representación de María salida de este autor grancanario. La Virgen sale arropada por la Cofradía de Damas de Gloria, quien acompaña y consuelan a María en su dolor por las calles orotavenses. Junto con ellas, la Venerable Esclavitud del Santísimo Cristo a la columna, fundada en 1758, organizan la procesión, que antiguamente discurría, como muchas otras, hasta la calle Viera y entraba en el convento de San Nicolás, realizando posteriormente estación en la Parroquia de la Concepción. Considerado como "imagen prodigiosísima" o "El Diamante", nombres que se le dieron desde su llegada, el Santísimo Cristo está catalogado como "obra excelsa y espléndida de Roldán y la más bella escultura barroca existente en Canarias"

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR  MERCANTIL

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