martes, 22 de marzo de 2016

EL SEÑOR PRESO DE NUESTRA SEÑORA DE LA CONCEPCIÓN



En el siglo XVII y XVIII, La Orotava se eleva como referente social y cultural de Tenerife, sobre todo tras recibir el privilegio de Villa exenta en 1648. Las numerosas órdenes monásticas asentadas en la Villa tenían gran protagonismo durante la Semana Santa, destacando el Convento de San Lorenzo Mártir, fundado en 1519 por Bartolomé Benítez de Lugo y denominado por Viera y Clavijo como "El Escorial de Canarias", perdido en el pavoroso incendio de 1801.
De él partían cada Semana Santa numerosos pasos, como el de La Oración en el Huerto o la procesión del Santo Entierro. El siglo XIX se inicia con la destrucción de este cenobio franciscano, que fue reconstruido por la Venerable Orden Tercera y la Cofradía del Carmen, ambas con sede en dicho convento. A pesar de este incidente, se pudieron salvar de las llamas numerosas imágenes, como Nuestra Señora de la Caridad (anterior a 1639), el Santísimo Cristo Difunto o el Señor del Huerto, entre otros. Sin embargo, las nuevas ideas ilustradas trajeron consigo una reforma estatuaria. Hecho que destaca, sobre todo, en la Parroquia Matriz de La Concepción, donde intervinieron en esta labor los destacados imagineros José Lujan Pérez y Fernando Estévez de Salas. De este último, sobresale el Santísimo Cristo del Calvario, venerada imagen tallada en 1814 que posee una de las hermandades más numerosas de la Semana Santa villera.
Señor Preso, una talla anónima de candelero, que se atribuye tanto a Francisco Alonso de la Raya como a Blas García Ravelo, ambos discípulos de Martín de Andújar, y realizado en la década de 1660. Carece de una hermandad propia, acompañando la procesión la hermandad sacramental de la parroquia y la cofradía de la Vera Cruz y Misericordia.
Esta imagen de Cristo “Preso” procesiona cada noche del martes santo junto a San Pedro penitente o Las lágrimas de San Pedro talla, esta última, también del siglo XVII, atribuida a la producción de Sebastián Fernández Méndez “el Joven” y reformada con anterioridad a 1820 por el escultor orotavense del siglo XIX Fernando Estévez de Salas. Una imagen de candelero arrodillada y acompañada de un gallo.

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada