lunes, 21 de marzo de 2016

LUNES SANTO EN GARACHICO



Foto obtenida con mi cámara digital en el interior de la parroquia de Santa Ana de Garachico, Semana Santa del 2009.
Datos que me ofreció desinteresadamente el amigo de Garachico CARLOS ACOSTA GARCÍA, de su libro sobre la semana Santa en la Villa y Puerto.
Al cual fui a devolvérselo personalmente acompañado de mi señora Antonia María González de Chaves y Díaz a su domicilio en  Garachico, el viernes Santos del año 2009, lo que le estoy totalmente agradecido.

Durante el presente siglo y hasta hace pocos años solía salir de la parroquia de Santa Ana, en el atardecer del Lunes Santo, la procesión del Señor de la Humildad y Paciencia, de gran arraigo en la localidad desde mediados del siglo XVII, fecha en que se inició su desfile anual durante la Semana Santa. Lamentablemente, las fechas del lunes y Martes Santos pasan hoy en blanco desde que en el año 1980 se decidió que la palabra procesión fuera sustituida en los programas de cultos por la palabra función. El cambio obedece a que actualmente «asisten pocos fieles esos días». Pero a nadie se le ha ocurrido cambiar el ho­rario anterior de tales procesiones, que es donde, tal vez radique la razón de esa escasa asistencia de público.
Habrá que admitir, por otra parte, que el paso al que nos referimos ha sido cambiado de fecha en los desfiles procesionales, en más de una ocasión. Se ha finalizado una tradición para comenzar otra. Por ejemplo: entre los años 1956-58 desfiló en las mañanas del jueves Santo, unas veces para dar cabida en el Lunes al Ecce Homo, y en 1958 porque, sorprendentemente, fue trasladado a tal día el paso del Señor del Huerto. En 1959 salió la imagen que nos ocupa el Miércoles Santo, porque el lunes y el martes se decidió que hicieran su proce­sión por las calles de la Villa el Señor Preso y el de la Columna, res­pectivamente. Es decir: las tres imágenes de siempre en los tres primeros días después del Domingo de Ramos, pero en otro orden.
Ya en 1960 volvió el paso al lunes, donde se ha mantenido hasta hoy. Y sin embargo, en sus comienzos, cuando les fue concedido a los agustinos el permiso pertinente, la procesión se celebraba el Miér­coles Santo, como se verá en su momento. También es preciso aclarar que, hasta 1975, este paso salía acompañado por la Dolorosade las monjas concepcionistas pero luego, ya en tiempos recientes, ésta fue sustituida por Nuestra Señora de la Amargura.
Por cuanto llevamos expuesto habrá de admitirse que la imagen del Señor tuvo tantos problemas como en el pasado los había tenido el convento agustino, de donde procede.
Para nadie es un secreto que los PP. Agustinos llegaron a Gara­chico en mal momento, cuando ya se habían establecido en él varias comunidades religiosas. Sus primeros intentos de fundación se sitúan en 1627, pero sólo en 1640 consiguieron sus propósitos. Fueron 13 años de luchas constantes e incomprensiones sin cuento.
La ejecución del convento la acometió el Lcdo. Don Alonso Gallegos Spínola, «quien dio posesión a los religiosos fundadores al año siguiente de 1641, de las casas de Julián Moreno, y en la sala alta de ellas, a las 7 de la mañana del día 4 de marzo del mismo año, se dijo la primera Misa, de que certificó el escribano Mateo del Hoyo».
A la pequeña iglesia se le dio pronto mucha importancia. Tal vez sirva como detalle acreditativo el hecho de que el capitán don Luís Benítez de las Cuevas hizo allí su profesión de caballero de hábito de la Orden de Santiago, el día 9 de abril de 1641.
La imagen del Señor de la Humildad y Paciencia fue una de las primeras que pasaron a decorar la bellísima iglesia del convento de San Julián, que con tal advocación fue erigido el convento agustino de Garachico. Y lo decimos porque en 1641, cuando comenzaron los cultos en la nueva iglesia           ya existía. En dicho año concedió licencia el Itmo. Sr. Villanueva para que la comunidad sacase en el Miércoles Santo la procesión de la imagen de Cristo en su Humildad y Paciencia: El Señor don Francisco Sánchez de Villanueva y Vega por la gracia de Dios y de la Santa sede Apostólica, Arzobispo, obispo de estas islas de Canaria... asistente de Su Santidad Urbano Papa VIII, por la presente con­cedemos y damos licencia al P. Fraile Nicolás Rocel rector y fundador de este Colegio de San Julián, de la orden de San Agustín, desde lugar de Garachico, para que en Miércoles Santo se pueda hacer la procesión que los Mayordomos y Cofradía de la Cinta de San Agustín, que nuevamente se ha instituido en dicho Co­legio... y tener los dichos cofrades devoción de hacer, en el dicho miércoles una procesión de la humildad y paciencia del Cristo y porque nos ha sido infor­mado que en el dicho día no hay otra procesión mas que la que ahora nuevamente se quiere hacer... mandamos y es nuestra voluntad que se haga como dicho es, la dicha procesión... y vaya siempre en dicha procesión el párroco... Dada en este lugar de Gco. en 19 de abril de 1641. Francisco, Arzobispo, obispo de Canaria.
No hay en la actualidad noticia alguna de la Hermandad de la Cinta, para quien fue tallada la imagen por el notable escultor Francisco Alonso de la Raya, según opinión del Doctor Martínez de la Peña, a quien he­mos de recurrir una y otra vez, dada su vinculación con el patrimonio artístico de la comarca y el profundo trabajo de investigación que ha llevado a cabo a través de los años.
Por lo que respecta a la imagen en sí, la verdad es que no se trata de una de las mejores obras que salieron de la mano del escultor gomero afincado en Garachico para seguir las enseñanzas de Martín de Andú­jar. De todos modos, el trabajo desarrollado en la imagen por Fran­cisco Alonso apenas puede ser estudiado puesto que la tarea inicial queda un tanto difuminada por las restauraciones de que ha sido ob­jeto la escultura, incluso en épocas muy recientes a nosotros.
Tal vez estas restauraciones impidan dar como segura la opinión sobre la paternidad de la obra. Las dudas han llevado a Miguel Tarquis a considerar que la talla podría proceder de otras manos. Parece obra del imaginero BIas García Ravelo. De todos modos, no es la primera vez (ni será la última) que García Ravelo y Alonso de la Raya son confundidos a la hora de hablar de algunas esculturas; de algunas de sus obras, queremos decir. No en vano fueron discípulos, ambos, del mismo maestro, aquel inolvidable Martín de Andújar que dejó entre nosotros la imborrable huella de su arte.
El Señor de la Humildad y Paciencia, desde que se suprimió su procesión del lunes, sólo desfila integrado en la Procesión Magna del Viernes Santo…//…

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

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