miércoles, 30 de marzo de 2016

THE BEATLES EN TENERIFE AÑO 1963 y (III)



Insólita visita al Puerto de la Cruz tipo de preludio tras la popularidad de tres de los componentes del cosmopolita y mundialmente conocido grupo musical anglosajón The Beatles concretamente en la primavera del año 1963, cuando aún no habían dado su salto hacía la fama mundial. Y digo “prefacio”, por qué fue la época que se iniciaba el triste acontecimiento llamado boom turístico en el Puerto de la Cruz, el cual por faltas de conocimientos y de proyectos de futuro se perdió una gran oportunidad de traspasar turísticamente de cara al Mundo Exterior la ciudad del Puerto de la Cruz y de Tenerife en particular.
Según nos indica Nicolás González Lemus en su libro, los Beatles - después de grabar su primer disco -, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Star, estuvieron doce días en Tenerife fueron invitados por sus amigos alemanes Astrid y Klaus, hospedándose en un Chalet en el lugar conocido por la Montañeta (Los Realejos), propiedad de Maximilian Voormann, padre de uno de sus amigos. Se bañaron en la playa de Martiánez donde tuvieron un pequeño incidente con las olas gigantes, también lo hicieron en las piscinas del Lido de San Telmo, donde se ofrecieron a tocar gratis, pero su propietario el Señor Gilbert se lo negó, puesto que le eran desconocidos. También visitaron Las Cañadas del Teide y el Observatorio de Izaña, realizando diversas compras turísticas en la capital tinerfeña.
Ese año y en ese mes, un servidor estudiaba 2º de bachiller por libre en el desaparecido colegio de San Fernando de La Villa de La Orotava que dirigía el querido profesor don Fernando Álvarez Árbelo, frente a las históricas casas de Los Balcones, curso que tuve que repetir al año siguiente por cierre del citado centro en el colegio de San Isidro de la misma villa, debido a un atropello del automóvil marca FORD propiedad de don Rodolfo y don Antonio Herreros propietarios de la imprenta Orotava, situada en la trasera del templo Barroco Nuestra Señora de la Concepción, cuando regresaba a mi domicilio por la calle de San Agustín, delante de la mansión de don Luís Benítez de Lugo.
El amigo de la infancia de la Villa de La Orotava, Aparejador jubilado, licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad de La Laguna; Evaristo Fuentes, “Espectador”, remitió estas notas sobre la estancia del famoso grupo anglosajón en Tenerife, en el año 1963, que titula “Los Beatles”:…  Aniversario de la estancia en el Puerto de la Cruz de los famosos Beatles. Ahí está la foto de tres de ellos en las terrazas de las entonces incipientes piscinas del Lido San Telmo (año 1963), donde tantos de nosotros empezamos a bailotear con nuestras novias, luego esposas, y también con alguna turista de ocasión con las caras pegadas…
El pasado domingo 28 de abril se proyectó en el Instituto Hispánico la película ‘Submarino amarillo’ (1968). El comienzo del argumento sintetizado es éste (copio de internet): Pepperland es un alegre paraíso musical bajo el mar, protegido por la Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band, el cual cae bajo un ataque sorpresivo por los Blue Meanies (Malines Azules), quienes odian la música…En definitiva, es un mensaje netamente defensor del  pacifismo y la cultura popular.
España en los primeros años sesenta era un hervidero de emigrantes hacia la Europa Comunitaria, la del Mercado Común; allí fueron algunos paisanos portuenses y de la comarca y la isla, no cualificados, a trabajar; también fueron algunos estudiantes a recoger la cosecha de frutales en el verano; y algunos jóvenes, niños y niñas bien, fueron a aprender inglés, y luego venían fardando de haber visto actuar  a los Beatles en directo.
En  julio de 1965 actuaron los Beatles en Madrid y Barcelona. La prensa franquista quiso quitarle importancia, minimizar  tan gran evento, protagonizado por este grupo idolatrado por los jóvenes de toda la Europa Occidental. Y dice la prensa franquista censurante, que en el acto de Madrid, en la plaza de Toros de Las Ventas, los fans eran menos de un centenar. Los Beatles, dice la crónica, protestan de los flashes, y su largo pelo es el tema principal de conservación. Asisten unas 12 mil personas, en un aforo de 29 mil. Son apodados ‘escarabajos’. La Policía Armada, popularmente llamada de ‘los grises’, expulsan del ruedo a los jovencitos exaltados…
Años más tarde, el 8 de diciembre de 1980, John Lennon  fue asesinado vilmente en Nueva York. Un desquiciado le disparó cinco tiros por la espalda. Entonces yo trabajaba en una oficina técnica en Santa Cruz. Al día siguiente, a la hora de entrar al trabajo, el más progre de todos los de la oficina fue el único que se lamentaba  de verdad del asesinato de un componente de este conjunto revolucionario. Los demás de la oficina, unos dijeron “a mí plin” y otros optaron por el silencio como respuesta. Una pena.
El  mensaje de cabecera de los Beatles se puede interpretar con esta frase hecha a modo de latiguillo: “Hablando se entiende la gente”. Es evidente que este mensaje fracasó, y podemos parafrasearlo con este otro: “hablando se debiera de entender la gente”. Es, era, un mensaje de paz, pero los ‘matonistas’, mayoristas empresarios de la fabricación de armamento, no quieren saber nada de la paz y siguen aplicando—como entonces en  Vietnam--el fuego de la metralla, cada vez más sofisticada, en demasiados  lugares de este puto mundo llamado planeta Tierra…”

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

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