sábado, 30 de abril de 2016

LAS SOCIEDADES ECONÓMICAS DE AMIGOS DEL PAÍS



Las Sociedades Económicas de Amigos del País (SEAP), surgieron en España, Irlanda y Suiza a partir de la segunda mitad del siglo XVIII, en el marco de las ideas de la Ilustración.
Surgidas en los círculos culturales como organismos no estatales, tenían como fin promover el desarrollo de España, estudiando la situación económica de cada una de las provincias y buscando soluciones a los problemas que hubiera. Las sociedades se encargaban de impulsar la agricultura, el comercio y la industria, y de traducir y publicar las obras extranjeras que apoyaban las ideas de la fisiocracia y el liberalismo. Contaban con licencia real para constituirse y reunirse, y en su fundación intervinieron los sectores más dinámicos de la sociedad: importantes figuras de la nobleza y numerosos cargos públicos, de la Iglesia, del mundo de los negocios y los artesanos.
La primera en constituirse fue la Sociedad Vascongada de Amigos del País, fundada por el Conde de Peñaflorida en 1765; diez años después se constituye, a iniciativa de Campomanes, la Real Sociedad Económica de Madrid. A principios del siglo siguiente ya se habían constituido 63 sociedades en las principales ciudades del país.
Campomanes y otras personas percibieron que España se tardaba en desarrollar su potencia económica. Lamentaron la falta de industria y la baja productividad. Los pensadores liberales y los llamados afrancesados (administradores y pensadores influidos por el advenimiento de la dinastía de los Borbones) buscaron difundir los avances y el pensamiento de la Ilustración.
Igualmente se formaron otras Sociedades de igual tipo en países de América. Allá la misión de fomentar la industria chocaba con los dictámenes del mercantilismo, que enfatizó la primacía de la industria de la metrópolis; las colonias habían de comprar los productos de España. Además, en la cultura más conservadora de la América española, la misión de propagar la Ilustración encontró un camino más difícil, y la censura oficial.
Sin embargo, ciertos miembros de las Sociedades se atrevieron a traer varios libros prohibidos desde Europa, aún de la misma España, donde por ejemplo la Enciclopedia de Diderot se podía comprar. Entre los miembros de las Sociedades estos libros se compartieron. Es cierto que varias de las Sociedades de América nunca fueron más que el proyecto de un aristócrata aficionado, o una imitación de una novedad metropolitana. Con todo, varias Sociedades se destacaron en sus actividades, publicando ensayos sobre nuevos desarrollos en el mundo agropecuario, abogando por el libre comercio (cuando comerciantes españoles conservaban su monopolio). La de Antigua, Guatemala se cerró varias veces por orden del Intendente, por actividades supuestamente políticas. La de La Habana existe hasta el día de hoy. De manera que se puede ver el trabajo de estas Sociedades como un antecedente importante al proyecto de emancipación que nace después del cautiverio del rey en 1810.
En España y el nuevo mundo, las Sociedades fueron las cunas de nuevas formas de sociabilidad donde personas (hombres) se reunían en público para debatir los temas del día. Allá se reunían en público, no en casa, personas de distintas clases sociales. Las Sociedades solían organizarse formalmente, conservando registros de las actividades de cada reunión, eligiendo oficiales (presidente, secretario, etcétera) para las funciones oficiales del grupo.
Debemos advertir que el campo de actividades de la Sociedad no está en manera algún limitado a los asuntos económicos y fisca­les. Su nombre de Sociedad Eco­nómica de vieja raigambre his­tórica, no significa, pues, que hayamos de confinarnos a ese te­rreno, como no se confinaron a él las viejas Sociedades Económicas españolas de los tiempos de Car­los III, que nos han servido de antecedente y de modelo.
Poniendo fin al exilio obligado por la per­secución conservadora que había quemado su casa, el Dr. Carlos Lleras Restrepo regresó a Colombia en 1956 por las garantías que le ofreció la dictadura del general Rojas Pinilla, quien como muestra de buena volun­tad lo indemnizó por el incendio de su residencia; Sus propios copartidarios conside­raron que la presencia de Lleras Restrepo era un obstáculo en el camino de la búsque­da de acuerdos con los conservadores, dada su conocida beligerancia y garra política, y por ello lo recibieron fríamente. Viéndose sin mucho espacio para acometer las tareas a las que se consideraba llamado por su pue­blo, decidió fundar la Sociedad Económica de Amigos del País como una nueva trinchera desde donde lucharía por devolverle la democracia a Colombia y la cual le serviría para convocar a la juventud a ocupar el puesto que le corresponde, formando una maravillosa pléyade de nuevos dirigentes que mucho han hecho por la nación en estos ocho lustros largos de actividad de la SEAP y fue así como el 19 de octubre de este año (1956), fue inaugurada la nueva Sociedad.
En el año 2008 se cumplieron dos siglos de la constitución de la Junta Suprema de Canarias en La Laguna y de la edición de Correo de Tenerife (1808-1810), el segundo periódico impreso del archipiélago. Asimismo, sesenta años de la aparición de la obra que ha sido la referencia historiográfica fundamental de tales hechos, La Junta Suprema de Canarias de Buenaventura Bonnet, editada en 1948 por la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife.
Conocida es la enorme repercusión que estos acontecimientos han tenido en el posterior acontecer isleño y en particular en la organización administrativa y el sistema informativo del archipiélago, visible hoy en día en la apreciable escisión territorial que acusa (a instancias del pleito insular) en la aldea global en la que, cada vez más, está inmersa la humanidad. Tal circunstancia, unida a la profunda mutación experimentada por el estatuto científico de la Historia en las últimas décadas, hace que el núcleo temático referido tenga un singular interés como objeto de estudio para la sociedad canaria.
Con la organización del congreso “200 años de la Junta Suprema de Canarias”, la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife se ha propuesto brindar a la comunidad científica un foro de debate en el que poder retomar, desde las actuales perspectivas historiográficas, el conjunto de hechos que precipitó, hace ahora dos siglos, la constitución de la Junta Suprema de Canarias, con sede en La Laguna, así como las secuelas posteriores de la actuación de ésta en el discurrir histórico de las islas.
La coordinación del evento correrá a cargo de dos Miembros de Número de la Institución organizadora, especializados en el tema, el doctor Julio Antonio Yanes Mesa, profesor titular de Historia de la Comunicación de la Universidad de La Laguna, y el doctor Francisco Javier Macías Martín, director del Archivo Histórico Provincial de Santa Cruz de Tenerife, los cuales están a disposición de todo aquél que esté interesado en el proyecto.
La Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife hace un llamamiento a todos los investigadores para que, hasta finales de mayo de 2008, hagan llegar sus trabajos a la sede social, sita en La Laguna. Éstos deberán tener una extensión máxima de veinte folios a doble espacio, ajustar los aspectos formales a los del boletín Nautis et Incolis de la Real Sociedad Económica, y tratar la temática señalada, esto es, la Junta Suprema de Canarias, el semanario Correo de Tenerife (1808-1810), cualquier vertiente de la sociedad insular durante la ocupación francesa (1808-1814) o el posterior eco de los hechos estudiados en la historia, el periodismo y la organización territorial del archipiélago.
El Comité científico evaluará y seleccionará las comunicaciones, las cuales serán publicadas en un número extraordinario del boletín Nautis et Incolis, cuya presentación se llevará a cabo en noviembre de 2008, coincidiendo con la clausura del congreso y la celebración del Día de San Carlos, onomástica del Rey Carlos III, bajo cuyo patrocinio se crearon las Reales Sociedades Económicas.
Con esta iniciativa, la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife pretende dar cumplimiento a una de sus razones de ser, la creación de canales de comunicación útiles para generar y difundir conocimientos con un elevado beneficio social. Más aún cuando se trata, como en el presente caso, de analizar con profundidad científica los orígenes más inmediatos de aquella serie de acontecimientos que han contribuido a menoscabar la deseable solidaridad regional.
El periodista RAÚL GORROÑO publicaba en el matutino tinerfeño El Día (Santa Cruz de Tenerife),del día 7 de junio del año 2009., que los fondos de la económica de Tenerife abarcan 500 años de la historia de Canarias.
La Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife (RSEAPT), fundada en La Laguna en el año 1777, desea abrir sus puertas a la sociedad en general y compartir con ella sus valiosas colecciones, integradas por más de 400.000 unidades documentales, 23.000 libros de temática variada (del siglo XVI hasta la actualidad), además de una hemeroteca que posee ejemplares del primer periódico de Canarias, y un centenar de piezas artísticas (pintura, escultura y grabado).
Esta inclinación de la centenaria institución, que ha modernizado sus instalaciones y renovado su filosofía, trata de erradicar ese halo decimonónico que la envuelve, motivo por el que el director del centro, Andrés M. de Souza, y sus colaboradores promueven el desarrollo de distintas actividades con esa intención, como seminarios, exposiciones y otros servicios abiertos al público (de lunes a viernes, de 10:00 a 13:00 y de 16:00 a 20:00 horas).
La exposición que se desarrolla actualmente en su sede, donde permanecerá hasta el 30 de junio, reúne ocho grabados del siglo XVIII que acaban de ser tratados por especialistas del Laboratorio de Restauración Documental (LRD) del Ayuntamiento de La Laguna, con el que la RSEAPT firmó un convenio en este sentido.
Las piezas exhibidas son en su mayoría de temática religiosa, excepto una que reproduce el drago de La Orotava, uno de los pocos, si no el único, testimonio gráfico de aquel árbol que desapareció hace más de un siglo.
"Todos estos grabados pertenecen a los fondos de la RSEAPT, cinco de los cuales fueron donados por Rodríguez Moure, que desempeñó el cargo de albacea de la Marquesa de Villanueva, quien le dio instrucciones sobre qué hacer con su fondo documental cuando muriese", explicó Andrés de Souza.
Al parecer, las colecciones cedidas por los Marqueses de Villanueva (familia Nava y Grimón) a la histórica sociedad tinerfeña están formadas por miles de documentos, además de grabados, dibujos, libros y otros testimonios gráficos y escritos que comprenden desde el siglo XV hasta principios del XX, cinco centurias de la historia del acontecer de Tenerife y del resto de las Islas.
En este sentido, De Souza aclaró que la Económica posee unas voluminosas colecciones (402.000 documentos y 23.000 libros), entre las que existen verdaderas joyas por su exclusivo valor histórico y artístico. Esta ingente cantidad de información reunida durante los más de dos siglos de existencia de esta sociedad cuenta en sus filas con ejemplares casi únicos, como la "Enciclopedia" de Diderot, (60 x 40 centímetros). "También tenemos manuscritos de Viera y Clavijo con sus anotaciones personales. Por ejemplo, la "Historia de Canarias", que incluye acotaciones sobre temas con los que no estaba de acuerdo Viera". Otros "tesoros" son la traducción de las "Décadas", de Tito Livio (1520), las "Crónicas de Juan II" (1517), o un programa de las Fiestas de Sevilla (1671).
El director de esta institución asegura que "Los fondos de La Económica abarcan 500 años de la historia de Canarias, economía, sociedad, cultura... Es uno de los archivos más importantes del Archipiélago, sobre todo el cedido por José Rodríguez Moure. En Canarias, si no consultas estos fondos no puedes escribir su historia".
Esta afirmación ya fue corroborada por el prestigioso investigador e historiador tinerfeño, ya fallecido, Antonio Rumeu de Armas, cuando vino a Tenerife a presentar un libro dedicado a los fondos donados a La Económica por este ilustre personaje.
El que fuera varias veces director de la Real Academia de la Historia comentó en una entrevista a EL DÍA que "el archivo de José Rodríguez Moure es, para mí, el más importante de las siete Islas... Es uno de los tesoros bibliográficos de Canarias... Estamos ante el autor del archivo más importante de manuscritos, folletos y documentos realizado en el Archipiélago, superior incluso al de la Biblioteca de Santa Cruz, de por sí excelente".
Souza es muy consciente de la riqueza cultural del legado depositado en La Económica, aunque se muestra preocupado por el estado de conservación de algunas piezas de las colecciones, sobre todo las pertenecientes al patrimonio bibliográfico antiguo, el más dañado.
"Estos grabados que exponemos son los primeros documentos recuperados, pero hay más que nos gustaría restaurar. También quisiéramos digitalizar más de seiscientos documentos de los siglos XVIII y XIX para que puedan ser consultados por los interesados y guardar los originales, pero por ahora no va a ser posible. Presentamos un proyecto en este sentido a la Agencia de Investigación, Innovación y Sociedad de la Información del Gobierno de Canarias, dependiente de Presidencia, pero nos lo han rechazado. No nos explicamos por qué y estamos muy dolidos".
También aludió a la excelente hemeroteca de la sociedad, en la que hay ejemplares de los periódicos más antiguos de Tenerife y Canarias, como el primero que se imprimió en las Islas en 1785, el semanario "Misceláneo Enciclopédico Elementar".
Cabe recordar que el lagunero José Rodríguez Moure (1855-1936), quien estudió Derecho en la Universidad de Sevilla, fue uno de los principales mentores de la RSEAPT, a la que cedió su magnífico archivo. Este sacerdote llegó a desempeñar los cargos de fiscal del Tribunal Eclesiástico, vocal de la Junta Diocesana, examinador sinodal y vicesecretario de Cámara y Gobierno de la Diócesis Nivariense.
También publicó numerosos libros, entre ellos dos novelas, "El Vizconde de Buena Paso" y El ovillo o el novelo", además de destacar como documentalista e investigador de temas relacionados con la historia religiosa y universitaria de Tenerife. El cargo de albacea de la Marquesa de Villanueva, además de su propio espíritu ilustrado, lo llevaron a atesorar uno de los archivos más importantes del Archipiélago, necesario para escribir su historia.
El amigo de la infancia de la Villa de La Orotava, investigador, escritor y heraldista; ANTONIO LUQUE HERNÁNDEZ remitió estas notas sobre los palmares de la Sociedad Económica amigos del País de Tenerife: “…Amigo Bruno: Quiero felicitarte por tu trabajo periodístico, continúa avanzando y gana en calidad y lectores. El próximo 4 de noviembre del 2009, día de San Carlos, la Real Sociedad Económica celebra su fiesta anual en honor a su fundador el rey Carlos III. Como socio estás invitado al acto y espero verte en él. Se presentará el Boletín (2009) en él figura un trabajo del profesor Hans König y otro mío. A ambos nos gustaría los incluyeras en tu trabajo. He indicado al archivero de la Económica los envíe por correo, incluyendo un aporte fotográfico. En espera de tus noticias, recibe mi más el cordial saludo. Antonio Luque…”

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

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