domingo, 21 de agosto de 2016

LA CALERA DE LA VILLA EN EL TIEMPO



Fotografía referente a esta recordada estampa de La  Villa de la Orotava en las décadas de los años; treinta, cuarenta y cincuenta del siglo XX “LA CALERA”, que entonces y durante muchos años estaba ubicada en el camino de Los Cuartos (actualmente Avenida de Emilio Luque Moreno), exactamente en el mismo centro a la derecha de la vía, en terrenos rocoso que se comunicaba con la carretera General de Las Cañadas (actual Avenida de Sor Soledad Cobián), a través de una vereda muy inaudita.
El recuerdo infantil me lleva a comentar esta interesante panorámica. Fue fundada por el  industrial orotavense don Antonio Hernández conocido por el de “Las Tapias”, que tenía un barco para transportar las piedras de cal desde la isla de Fuerteventura. Recuerdo ver trabajando a don Raimundo Pacheco Rodríguez (que posteriormente fue administrador y propietario de la misma, al desaparecer del lugar la reconstruyó en el orotavense camino “Risco Caído”, que aun se conserva) y al vecino de la Calle El Calvario; Orlando Gutiérrez en la misma oficina.
Todos los que estudiábamos en el Colegio de La Milagrosa de Las Hermanas de La Caridad, atravesábamos el lugar, a la ida y a la vuelta, lo que era imprudente el paso bajo la lluvia en los fríos y lluviosos inviernos de aquella época, puesto que en el mencionado camino se producían grandes charcos de agua, que casi siempre atravesábamos con botas de gomas impermeables.
Por las navidades, solíamos ir a buscar piedritas blancas, para la elaboración del Belén en nuestros domicilios, y realizar los caminitos donde colocábamos las figuritas decorativas.
El popular menesteroso orotavense “Perico” (fallecido) conocido cariñosamente por “Perico El Culo Goma”, muchas noches dormía en esa Calera que vemos en esta insólita foto, lo hacía para protegerse del frío de los inviernos villeros, en más de una ocasión le costó un gran disgusto, produciéndole quemaduras en parte de su cuerpo, hasta que al final lo ingresaron en el desaparecido Hospital de Acilo de La Santísima Trinidad en San Francisco.
Una estampa para el recuerdo de nuestra infancia y primera juventud, puesto que por esa zona en las Fiestas Mayores de La Orotava, pernoctaban los recordados cochitos de la feria.

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL


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