domingo, 15 de enero de 2017

DON ANTONIO MONTERO MARROQUÍ (II)



Fue encargado del Oratorio Festivo en el colegio de San Isidro de La Orotava y Perfecto (contador) del mismo desde el año 1955 hasta su cese en el año 1962. Donde realizó una recordada labor con los jóvenes orotavenses poco pudientes en su Oratorio Festivo, sobre todo en las bases del fútbol, aulas nocturnas de estudios exclusivamente para jóvenes y mayores indigentes y actos lúdicos.
Mi condición de AA. AA. Salesianos del colegio de San Isidro de La Orotava, no sé cómo piensan los demás compañeros de mi colegio, pero yo expreso que la marcha de don Antonio Montero Marroquí en el verano de 1962 de la Villa de La Orotava y del colegio de San Isidro, dejó totalmente huérfano el Oratorio Festivo tal como era hasta ese momento. Esta es mi propia opinión, por lo que respeto la ponencia de todos los demás compañeros. Don Antonio falleció en Córdoba el 30 de julio del 2011.
Había nacido en Rute (Córdoba) el día 20 de octubre de 1924, contando con 87 años en el momento de su muerte.
Atraído por D. Bosco, hizo su primera profesión religiosa el día 16 de agosto de 1944. Y el 28 de junio de 1950, con la profesión perpetua, entregaba su vida definitivamente al servicio de los jóvenes. El 20 de junio de 1953 recibió el Orden del Presbiterado en Madrid. Desde entonces, sus manos, sus labios y su corazón han estado consagrados al ministerio presbiteral en varias casas desde 1946 a 2011: Antequera, Jerez de la Frontera, Torres Silva, Málaga, La Orotava, Ronda Santa Teresa, Antequera, Ronda, Antequera, Granada, Jaén, Linares, Ronda,  Antequera, Jaén, Alcalá de Guadaira.
Realizó sus-estudios teológicos en el Centro interinspectorial (Céltica y Bética) de Madrid-Carabanchel Alto de 1949 a 1953. Más tarde dispuso de un año,  sabático para la formación permanente en Barcelona-Martí Codolar (1976- 1977).
Los cargos más desempeñados por él han sido los de director, ecónomo y un  sexenio como párroco en Jaén.
Estaba en posesión de los títulos de Maestro y Auxiliar de Letras. Su conducta, desde aspirante en Montilla, fue muy ejemplar siendo elegido sucesivamente como presidente de la Compañía de la Inmaculada. Siempre se ha distinguido por su piedad y salesianidad.
Muchas personas celebran haberse beneficiado de él como sacerdote y maestro.  
Tras una larga vida dedicada al servicio de los jóvenes, como salesiano (65 años) y como sacerdote (58 años), Don Antonio Montero ha ido a disfrutar de sus jóvenes del Oratorio Festivo a la Casa del Padre que, con toda seguridad, lo ha recibido en sus brazos. R.I.P.

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

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