jueves, 12 de enero de 2017

“SORRIBAS" DE DON PACÍFICO EN EL COLEGIO DE SAN ISIDRO DE LA VILLA DE LA OROTAVA, DÉCADA DE LOS AÑOS CINCUENTA DEL SIGLO XX



Foto y texto del libro Los Salesianos en La Orotava (1948 – 1998), de don Guillermo Navarro González.

Directorado de Don Pacifico se caracterizará por las "sorribas", canarísmo significa desmonte y preparación de una finca rural.
El 9 de Marzo la sorriba de la finca, La Fundación tenía una finca que ocupaba el ancho del colegio y se extendía hasta sobrepasar la Carretera General del Norte unos 300 m., cuyas rentas, por voluntad del fundador, revertían en el sostenimiento del Colegio.
Don. Pacífico vio la necesidad de sorribar la parte baja, la ubicada al norte de la citada Carretera General con el fin de sacarle mayor rendimiento económico, dedicándola al cultivo de la platanera.  Aunque la zona no era muy buena, pues estaba considerada "zona tercera”, se esperaba más rendimiento del que entonces tenía.
Terminada la sorriba y puesta en explotación, Don Pacífico acomete otra sorriba en la finca urbana que era el colegio. Se trataba de abrir los sótanos del colegio que estaban sin aprovechar. Cuando se construyó el colegio a principio del siglo XX, se levantaron los cimientos a la altura de la calle y a partir  de ella se fabricaron las dos plantas del colegio. Los sótanos, que enmarcan el patio interior en forma de U, estaban sin uso.
Se trataba de abrirlos y habilitarlos para el colegio, practicando de camino un pórtico que enmarcar al patio y sirviera de refugio en caso de lluvia. Dicho pórtico facilitó el acceso al patio a través de los torreones que culminan las fachadas oriental y occidental del colegio. Así el patio central con sus tres galerías parece un teatro romano, hermoso marco para las fiestas colegiales, reparto de premios, misas colegiales de todos los alumnos.etc, En el sótano de Poniente salió una hermosa Sala de usos múltiples, sala de reuniones y la actual vivienda de la comunidad salesiana. En el sótano de Levante salió el comedor de los internos, hoy medios pensionistas, el “office” y la cocina. Y en el sótano del Sur, los servicios higiénicos del patio y almacenes varios. El colegio aumentó así su capacidad y funcionalidad. La Congregación Salesiana va poco a poco mejorando el edificio y haciéndolo más habitable y amplio.

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

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