lunes, 13 de febrero de 2017

ARCHIVOS HISTORICOS



Los archivos de La Villa de La Orotava hasta el principio del siglo XIX, desaparecieron en el voraz incendio del dos de junio de 1841 en el Consistorio, instalado entonces en el ex - colegio de la Compañía de Jesús, inmueble reconstruido al final del siglo XIX, conocido en la actualidad por la casa de Brier (FOTO). 
El origen de los archivos municipales está en la creación de los ayuntamientos en 1812; los archivos jugaron un papel importante porque suponían su soporte jurídico y económico. El Archivo Municipal de La Orotava ha tenido diversas sedes dentro del municipio (calle Colegio, Santo Domingo, Casa Consistorial, etcétera). Su varias veces centenaria historia quedó marcada por un suceso a mediados del siglo XIX. Según cuenta en su propia página web, en la madrugada del 2 de junio de 1841 hubo un incendio en el Ayuntamiento, sito en el número 1 de la calle Colegio, que hizo que las llamas destruyeran la documentación que hasta ese momento existía en el Archivo. Solo unos pocos documentos se salvaron del fuego. Este asunto fue tratado en las tres sesiones más antiguas originales que se conservan de los plenos de la Corporación, celebrados en la propia casa particular del alcalde, Luis Benítez de Lugo, los días 2 y 3 de junio.
El lamentable episodio, EL ROTATIVO “TEIDE”, EJEMPLAR NUMERO OCHO DEL 9 DE JULIO 1848, decía: "...Habiéndose propuesto, denunciar a la opinión pública los diferentes abusos que merecen reprocharse en nuestro archipiélago, nada más conforme con el laudable fin que consignan en sus programas, que el que den lugar en las columnas de su útil y apreciable periódico, a la impugnación que merecen las cosas mediatas o inmediatas, que han podido ocasionar el voraz incendio que en cuatro horas redujo a pavesas gran casa colegio de la villa de La Orotava, y con este edificio los archivos del Pósito, Ayuntamiento y la Contaduría de Hipotecas, y además los enseres de la escuela pública que se hallaban establecida en uno de sus salones. Al hombre más sufrido le falta paciencia cuando considera que dicha inestimable perdida ha sido la consecuencia necesaria del abandono y desorden que se observaran. Para vergüenza de La Orotava debe publicarse, pues es preciso descorrer el velo que hace muchos años los expresados archivos ha estado a disposición de una persona, cuyos antecedentes, inmoralidad y dañina y contagiosa conducta, merecieron otra cosa por cierto que confiarle prendas de tanta importancia.
De este manifiesto, mi madre María en paz descanse me contaba; que su abuelo Domingo Abréu había omitido el dominio de sus bienes en Chasna a desaparecer en el funesto siniestro de la Mansión Consistorial las escrituras de pertenencia. Domingo Abréu fue él que colocó la Cruz que se conserva en Llano Maja en el Teide. El patronímico del Santo Madero y de la montaña anexa proviene de su apellido, por ese lugar se trasladaba en mula a Chasna a recolectar sus rentas.
La descripción continua: Este detestable ente fue elevado a potencia por don Lorenzo Beltrán, entonces escribano municipal, luego que este último principio a ejercer la Escribanía y la Secretaría del Ayuntamiento, con el agregado de la contaduría de censos, no embargante de sus fechorías, eran bastantes notorias, formando de él el hombre de su Escribanía, del Registro de hipotecas y de la Secretaría del Ayuntamiento e influyendo para que lo nombrase oficial primero de ella. En absoluta posesión nuestro héroe de todo esto, ha obrado siempre como le ha dado la gana, sin llevar nunca su deber. La prueba de esta aserción no la podrán ya ofrecer los respectivos archivos porque están incendiados...·
ÉL USO QUE HA HECHO ÉL CELEBRE SUJETO A QUIEN ALUDE DE LA CASA COLEGIO ES EL SIGUIENTE: "...Desde que se trasladó el cuartel de este edificio al extinguido convento de San Agustín, quedó el dignísimo encargado de todos los negocios de la incumbencia de la municipalidad de la Villa, dueño y señor del edificio.  A no ser así ellos darían testimonio de cómo se manejaban dichas oficinas; pero apelamos a lo que de público se sabe. Digamos si no, los individuos que han tenido que razonar algún instrumento, o sacar algún certificado de la mencionada Contaduría, y aquellos que después de 3 y más años que han andado reclamando con repetidas súplicas sus escritos no han podido conseguir nada, hasta que por fin perecieron en las llamas. Y a parecer el hombre tuvo razón, pues sus camaradas hacen la defensa por calles y plazas, y aun diga que, en remuneración de sus señalados servicios piensan aumentarle el sueldo que por su empleo le compete. ¿Uninam gentium sumus? ¿In que urbe vivimus?..."
El amigo Camilo Joaquín, con relación a este edificio remitió entonces estas notas; “…Entrañable documento histórico del antiguo ayuntamiento, colegio y cárcel que fue edificado de nuevo después del incendio con un estilo mucho más actual por Antonio Díaz-Flores…”

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada