viernes, 3 de febrero de 2017

CUATRO VILLEROS DE HONOR A TÍTULO PÓSTUMO EN LA MEMORIA HISTÓRICA



Fotografías referentes a los hermanos;; Lucio y Manuel Illada Quintero. Propiedad de la familia Luis Illada, del libro “DE AQUEL ÁRBOL QUE SE MUEVE” homenaje al amigo Domingo Domínguez Luis.
Datos biográficos del gabinete de Prensa del Ayuntamiento de La Villa de La Orotava.

Lucio y Manuel Illada Quintero, Pedro Hernández Lorenzo y Balbino San Millán López, cuatro orotavenses fusilados por las autoridades franquistas en 1940, recibieron la distinción de "Villero de Honor", a título póstumo.
El Salón de Plenos de la Casa Consistorial de la Villa de La Orotava  acogió este acto de reconocimiento público, presidido por el entonces alcalde Isaac Valencia Domínguez y el secretario accidental del Ayuntamiento, Jesús García Benítez.
El evento contó con la presencia de casi todos los miembros de la corporación municipal, familiares de los homenajeados y numerosos ciudadanos. Con este acto se dio cumplimiento a la moción presentada por el grupo municipal Iniciativa por La Orotava (IPO), que fue aprobada por unanimidad por el Pleno de la Corporación municipal.
El entonces alcalde habló en nombre de la corporación municipal destacando la vida y el valor de los cuatro homenajeados, y de tantas otras personas que padecieron y sufrieron múltiples injusticias en aquella etapa franquista, simplemente por no compartir las mismas ideas o exigencias políticas. Valencia agradeció la presencia de todos los asistentes al acto y en especial la de los familiares a los que se les hace ahora un merecido reconocimiento.
Tras la lectura del acta plenaria, en la que se resaltó la vida de cada uno de ellos, se hizo entrega de los títulos a los familiares representantes, que al final de la velada ofrecieron unas palabras muy cálidas, nostálgicas y emotivas para todos los presentes, al recordar y dignificar a estos cuatro orotavenses que lucharon con fervor por la libertad y la democracia, y representan a tantas otras personas que también fueron fusiladas en aquella época de la dictadura. En nombre de Lucio y Manuel Illada Quintero habló su sobrina María Luz Luis Illada; en representación de Pedro Hernández Lorenzo fue Bebi Gutiérrez Hernández y en el de Balbino San Millán López fue su hijo Balbino San Millán Rodríguez. Ellos son los familiares que recogieron también los títulos, más Asunción Illada Hernández, hija de Manuel Illada Quintero.
LUCIO ILLADA QUINTERO.- Nació en La Orotava, en la calle Calvario, el 4 de octubre de 1900 y se convirtió en el líder político y sindical más destacado de la Villa durante el período republicano y en uno de los más importantes dirigentes del sindicalismo socialista en la Isla. Fundador y primer presidente de la Agrupación Socialista de La Orotava, también dirigió la Federación Obrera del Valle y la Federación de Trabajadores.
Gestor y concejal del Ayuntamiento villero entre 1931 y 1934, tiene una participación clave en la histórica huelga agrícola de 1934 en el Valle, lo que le obligó a pasar a la clandestinidad. Detenido y enjuiciado por esta causa, es deportado a Fuerteventura. Ya como militante del PCE, en 1936 es elegido gestor del Cabildo de Tenerife y presidente de la Mancomunidad Provincial de Cabildos.
Un día después del golpe militar del 18 de julio de 1936, Illada fue detenido y trasladado a uno de los barcos habilitados como prisión en el puerto de Santa Cruz. En agosto del 36 es deportado a Villa Cisneros. Allí, junto con el resto de presos y parte de los soldados de la guarnición, protagoniza una evasión que los llevará, después de capturar el vapor Viera y Clavijo, hasta Dakar (Senegal) y, posteriormente, a la zona republicana.
Tras participar en la contienda, es detenido en Valencia e ingresado en el campo de concentración de Albatera. Desde allí será trasladado hasta Cádiz y luego a la prisión de Fyffes. Es enjuiciado en consejo de guerra, en la Causa 96 de 1937, que juzgó a los evadidos de Villa Cisneros, y condenado a muerte. A pesar de las intensas gestiones de su familia, fue fusilado en el barranco del Hierro el 13 de enero de 1940. Tenía 39 años.
MANUEL ILLADA QUINTERO.- Hermano menor de Lucio Illada. Nació en La Orotava en 1902, en el número 46 de la calle Calvario. Cursó estudios de Magisterio. Fue vocal en la primera ejecutiva de la Agrupación Socialista de La Orotava y Delegado Regional del Trabajo. En noviembre de 1934 toma posesión como maestro nacional en Los Silos. Allí forma parte de la Agrupación Socialista y la Federación Obrera.
El 18 de julio lo sorprende en Los Silos, donde es detenido y trasladado a los barcos prisión de Santa Cruz. Desde allí es trasladado a Villa Cisneros. Es destituido como maestro y pierde el título.
Tras la fuga llega hasta Valencia, donde vuelve a ejercer su profesión. Al finalizar la guerra es recluido en la prisión celular de Valencia, desde donde llega a Tenerife. Como su hermano, es acusado de delito de rebelión.
A pesar de los esfuerzos de su familia, particularmente de su esposa, es condenado a muerte. Fue fusilado el 9 de noviembre de 1940. Dejó esposa y dos hijos.
PEDRO HERNÁNDEZ LORENZO.- Nacido en la Villa Arriba en 1907. De profesión carpintero, fue fundador y primer secretario del sindicato Trabajadores de la Construcción. Participó en la fundación de la Agrupación Socialista de La Orotava. Era miembro activo de la organización Izquierda Republicana Antifascista. Detenido en días posteriores al 18 de julio, ingresó en los barcos prisión y fue deportado a Villa Cisneros, donde participó activamente en la evasión. Durante la guerra, luchó en el bando republicano hasta que fue detenido y trasladado a la Isla, donde lo ejecutan en 1940.
BALBINO SAN MILLÁN.- Nació en 1901 en Huesca, pero se casó en La Orotava y allí tuvo dos hijos. Era guardia municipal y militante socialista. Por eso fue detenido inmediatamente después del golpe e ingresado en los barcos prisión; suspendido de empleo y sueldo, y posteriormente despedido.
Se le condena a muerte por el delito de adhesión a la rebelión, con motivo de la fuga de Villa Cisneros. El 20 de agosto es fusilado en el barranco del Hierro, junto a Pedro Hernández Lorenzo y Juan Ramos Muñoz. Los tres escribieron una última carta en la que decían: "Vamos a morir como mueren los hombres que han vivido para defender un ideal noble y generoso, libre e igualitario, y han luchado por una sociedad nueva, donde el fascismo y los fusilamientos sean un mal recuerdo del pasado".

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

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