domingo, 12 de febrero de 2017

DESDE EL BAÚL DE LOS PAPELES VIEJOS. LLEGA EL CARNAVAL DE FRASCO MÍRELES



Fotos: Primera de la izquierda, AGRUPACIÓN MUSICAL LOS KIAWELS, retratados en la portada principal del actual complejo y parque cultura de la Villa de La Orotava CASA DE DOÑA CHANA, entonces propiedad de la familia “SUAREZ”. Una agrupación artística, Juventud. He aquí el símbolo, bajo cuyos auspicios se constituyó la agrupación musical de cuerdas "LOS KIAWELS" de La Orotava. Una Agrupación artística, Juventud, fundada en el año 1932.
Primer presidente fue Don César Hernández Martínez, utilizaron una casa de la calle del Agua, hoy Tomás Zerolo, donde posteriormente estuvo la tienda de comestibles "Los Muchachos", para ensayos de la misma. 
La segunda foto de la derecha, panorámica de un coche marca FORD engalanado por los carnavales de los años veinte del siglo XX, en la entonces plaza de San Francisco de la Villa de La Orotava, al fondo vemos la puerta de la actual zapatería de los herederos de maestro Pedro. Platanera en el hoy paraje de aparcamientos y los celebres arboles de plátano de india que entonces habitaban en dicha plaza. Los integrantes en el automóvil son: Pedro Villar, Félix Sosa, Fernando Fuentes, Rafael Hernández Correa. Julio Guardia, Francisco Casanova Machado, y Felipe Casanova y Machado. 
La tercera foto de la derecha, también corresponden a los carnavales de los años veinte del siglo XX, en el patio de la sede del entonces hotel Victoria, que después fue sitial del Liceo Taoro, actual centro Municipal de la Tercera Edad. Ubicado en la calle de San Agustín de la Villa de La Orotava. Tres orotavenses que le dieron vida a nuestro carnaval: Felipe Casanova Machado (compositor, músico y jurista), Tomás Méndez Dorta (contable - administrador) y Antonio León Palenzuela (abuelo materno del escritor, ilustre pregonero, licenciado en derecho, técnico de la Administración del Estado jubilado, amigo y convecino de la calle El Calvario, Juan del Castillo y León). La Orotava gozó de un carnaval de antaño, quizá  de los más ilustrativos y culturales que podríamos sincerar,  debido  a la estructura de su sistematización y participación. Los grupos contaban con la ayuda de músicos compositores, basándose en la coreografías tanto en lo armónico como en sus vestuarios, análogos a los requeridos en zarzuelas recién estrenada en la geografía española. 
El amigo de la infancia de la Villa de La Orotava que firma con el seudónimo FRASCO MÍRELES, remitió entonces estas notas que tituló; “DESDE EL BAÚL DE LOS PAPELES VIEJOS. LLEGA EL CARNAVAL”: “… El Lunes de Carnaval del ya lejano año de 1971, desde la antigua sede del Liceo de Taoro, salimos de gira hacia Santa Cruz de Tenerife, Don Felipe  Casanova, su chófer Martín Padrón "CALEIO", Juan H. Correa, Paco Morales, sénior,  y el triste relator de estos recuerdos. Tras unas vueltas por el muelle (Don Felipe, en el asiento delantero, provisto de un gran sombrero, cantaba "Dos Arbolitos" acompañándose con una vieja guitarra y saludando a la gente), hicimos parada en el Restaurante Roma, lugar habitual de Don Felipe, para cobrar fuerzas. Recuerdo que Martín pidió de comer. Eran las cuatro de la tarde y Don Felipe le preguntó: "Pero Martín, no me dijiste que ya habías almorzado." "sí, pero tengo ganas de comer aquello del otro día." "El qué, ¿el plato combinado?" "sí."  "Servando (dueño del restaurante) sírvale a Martín lo que guste." Al poco rato aparece el camarero con una bandeja tremenda. Martín se frota las manos. Nos olvidamos de él y al rato resuella: "Don Felipe, no tengo más ganas." El plato estaba casi intacto. Tremenda calentura de Don Felipe, quien le dice: "Pero Martín, no me dijiste que ya habías comido. Este hombre termina conmigo."  Seguimos ruta hacia La Matanza donde paramos en casa de Don Miguel, al lado  de la Iglesia. Don Felipe se quedó en el coche tocando la guitarra, advirtiéndonos: "No tarden para parar en La Victoria y cenar algo. Que Martín no beba porque tiene que conducir." Que va. Nos endilgamos nuestros buenos tánganos. Juan y Paco le dan un vaso largo a Martín para que se lo lleve a Don  Felipe. Salgo con él y Martín le dice: "Don Felipe de parte de los amigos que se tome esta cuarta." "Pero Martín, sabes que no puedo beber, que el médico me  lo prohibió." "Lo siento Don Felipe, dicen ellos que tiene que tomársela." "Sea lo que Dios quiera." Y Don Felipe, sin coger resuello, se la tomó. "Martín qué tienes en la otra mano que la tienes cerrada." “¿Se lo cuento Don Felipe? Vamos a ver, antes me dieron ganas de orinar y al llegar al retrete me di cuenta que  se hallaba ocupado. Esperé y oigo un tremendo pedo. Se abre la puerta y aparece Don Juan que me dice: ¿Lo oíste Martín? Pues cógelo y llévaselo a Don Felipe."  Y Martín abriendo la mano se la acercó a la cara de aquél. Luego paramos en La Victoria, en El Bosque. Allí cenamos algo y cantamos,  acompañados de flauta y guitarra, tocadas por Paco Morales (sénior) y Don Felipe, respectivamente. Juan cantó la "Canción del sembrador" de "La rosa del azafrán".  El coro, entre otras, "Llega el carnaval" y "Morena". Mientras, el gran CALELO unas veces dirigía y otras bailaba.  Por otra parte, el Domingo de Carnaval del año de 2008 falleció en Santa Cruz   de Tenerife el último componente de "LOS KIAWELS", rondalla del Carnaval de esta Villa de los primeros años treinta, Miguel Martín Martín, a Miguel El Cañón, a los 98 años, chófer del automóvil que transportaba a dicha rondalla, juerguista de pro con el que pasamos muy buenos ratos. Como titulan César Isella y César  Perdiguero su hermosa canción dedicada a su amigo de farras Vitito Torres, muerto en una noche de jolgorio carnavaleros: "Se lo llevó el carnaval."…”

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada