domingo, 5 de febrero de 2017

DON JUAN FRANCISCO DE FRANCHI ALFARO



Fotografía referente a un grabado de los jardines de la Casa Franchi de la Villa de La Orotava, en una lámina realizada del este al oeste del siglo XVIII, donde existió un drago milenario de grandes dimensiones y la palmera denominada de la conquista destruida por el temporal del año 1826 que azotó a Tenerife.

Nació en esta misma Villa en el declinar del siglo XVI, debiendo su origen a unos nobles genoveses que participaron en la conquista de Canarias, a lo que dice Viera y Clavijo. Fue quinto del nombre y cuarto poseedor de la Casa, sus Mayorazgos y Antiguos Patronatos, primer patrono del convento de San Francisco del Puerto Orotava en 1.644. Regidor Perpetuo de Tenerife en 1.637 y Aguacil Mayor del Santo Oficio de la Inquisición, consagró toda su vida al servicio del Rey y de su patria, en cuya historia le ganaron sus hechos un honroso lugar. A invitación de su padre, hizo construir en el Puerto de la Cruz un reducto capaz para seis piezas; sirvió en la defensa de la isla contra los ingleses; contribuyó con 22.400 reales de plata, cantidad importante en aquella época, a la formación del Tercio de Canarias que pasó a hacer la guerra de Extremadura y para la fábrica del castillo de San Felipe del Puerto Orotava; costeó de su propio caudal el Mensajero que envió Tenerife a la Corte; puso a su costa gran número de familias en Santo Domingo; atrincheró la isla después del saqueo de Puerto Santo; despachó aviso a la Habana de los propósitos de la Armada Holandesa(1.624) que pasando por Canarias se dirigía a la Gran  Artilla, y tomó a su cargo la difícil misión, que realizó cumplidamente, de solicitar de la provincia el donativo que exigían las necesidades de la corona(1.635), sin que jamás obtuviera sueldo alguno, antes al contrario, con pequeños sacrificios. La Orotava le nombró su Diputado en Madrid en 1.647, ganando entonces para su pueblo, su patria, privilegio de Villa en 28 de Noviembre de 1.648, confirmado en Real Cédula de 4 de Diciembre de 1.650. Para promover este gran proyecto, - dice nuestro Sabio Viera en su Historia de Canarias -, pasó a la Corte, en calidad de apoderado, el Capitán Don Juan Francisco de Franchi Alfaro, Regidor, caballero digno de emplear sus talentos, su espíritu y actividad en obsequio de la patria que amaba, y para la cual debe ser amable su memoria. No  solo costó el pleito y la merced -de Villa- más de 40.000 ducados, sino también la vida de Franchi Alfaro, varón memorable, honra, víctima y apoyo de la patria,  pues adquirió para la Orotava la independencia y alcanzó para todas las Canarias, en fuerza de aquel excelente Memorial (modelo de todos los memoriales por nuestra islas), que formó en Madrid “motu propio” y dedicó a la ciudad de la Gran Canaria. Durante su residencia en Madrid imprimió un brillante “Memorial Histórico, solicitando del Rey la continuación del Comercio de la Canarias con las Indias, Suspenso por Real Orden de 4 de Febrero de 1649”.
Don Juan Francisco Franchi Alfaro y Lugo, muerto en Madrid en 1.651, había testado en La Orotava en 27 de Septiembre de 1647, “estando para viaje a la corte, del real servicio de Su Majestad”, por cuyo testamento, abierto en 20 de Octubre de aquel año ante Alonso Viera, hizo agregación de sus bienes libres al Mayorazgo de su familia.
Había casado en La Orotava, en la parroquia de Nuestra Señora de la Concepción, el 10 de enero de 1.626, con Doña Agustina Interián de Ayala, su prima, cuya carta de dote pasó en Junio de 1.625 ante Francisco de Bienvenido, hija del Maestro de Campo Don Luís de Interián y Doña Marina de Ayala Zuñiga y Guzmán, Señores de la Casa de Interián y Patronos del convento de San Diego del Monte, en la ciudad de la Laguna, Doña Agustina testó el 24 de Octubre de 1.651 ante el escribano Francisco de Bienvenido.
Fueron sus hijos; Luís y Antonio, abogados en la travesía de Tenerife a Cádiz, cuando iban a estudiar a Salamanca, y Don Juan Francisco, heredero de la casa de Franchi. Su nieto Carlos de Gracia yace en la Iglesia de San Agustín.
Esta es la Biografía del notable patricio verdadero forjador de La Orotava, que no regateó esfuerzo alguno, por costoso que fuera, para lograr la deseada independencia de su querido pueblo. Así, el 15 de Abril de 1.651, empuñó la vara de teniente Don Luís González y Román, primer Alcalde de la Orotava, comenzando de este modo la vida independiente de La Orotava. En el año de 1.958, -decía el semanario “Canarias”-, se cumplió el 310 aniversario de esta merced, lograda por la admirable tenacidad de Franchi Alfaro, y el 307 de su muerte. Que por todos los habitantes de la Villa se  tuviera siempre en cuenta este hecho, debiendo luchar, con su mismo espíritu, hasta lograr que tenga el monumento que le recuerde ya por siempre, y al que se hizo acreedor por su noble gesto.
La orotavense Sociedad del Liceo de Taoro, conmemoró, en el mes de diciembre del año 1.958, el 310 aniversario de la declaración de La Orotava de VILLA. Esta popular Sociedad no quiso por entonces, que esa efemérides, esencial para La Orotava, que marca el arranque de su municipalidad, al declarársela exenta de la jurisdicción del Cabildo de La Laguna -antiguo nombre que equivale a nuestros Ayuntamientos- pasara en olvido y para ello organizó, un solemne funeral que tuvo lugar el día 28 de Noviembre de 1.958, en la iglesia de Nuestra Señora de la Concepción y una exposición retroactiva de nuestra población.
En la apertura de la exposición a las 10 de la noche, hicieron uso de la palabra Don Jesús Hernández Acosta, secretario de la Junta Directiva, que explicó los propósitos de la Sociedad  al celebrar estos actos y glosó la figura prócer de Don Juan Francisco de Franchi Alfaro y Lugo, quien por su tesón esfuerzos logró que el éxito coronara  el deseo de los orotavenses de emanciparse del Cabildo de la Laguna. Creándose así el segundo municipio de la isla. Le siguió el ilustre letrado e historiador Don Andrés de Arroyo y González de Chaves, el cual leyó enjundiosas cuartillas sobre lo que significa el pasado relacionándolo con las inquietudes presentes y, en una feliz condensación, relacionó a la familia Franchi con las personas que han heredado sus títulos. Estos actos fueron presididos por el entonces Alcalde señor Estévez Méndez, comandante militar, señor Cabrera Díaz y Junta directiva del Liceo. La exposición que se instaló en la sala de fiestas de la citada sociedad fue visitadísima y abarcó muchos aspectos de la evolución de La Orotava. En ella se vieron, como se fue formando el poblado de La Orotava, -cabeza del distrito de Taoro, de que habla la Real Cédula, que también se expuso allí, hasta la población que hoy vemos avanzar hacia un futuro que se llenó -en su ferviente deseo- de felices augurios.
La exposición estaba compuesta de 12 acuarelas, 9 óleos, 4 grabados, documentos, figuras típicas, talladas en su juventud por el notable escultor Don Jesús María Perdigón, libros, un cuadro bordado por las monjas de un antiguo convento orotavense, 37 ejemplares de periódicos aparecido en nuestra Villa y unas 275 fotografías de paisajes y personas. Contemplando esta muestra observamos que aunque nos parezca lento, el progreso de nuestra población ha sido notable y, al contemplar los retratos de los antiguos alcaldes y figuras prominentes del pasado, se comprobó la entonces obligación que con su villa natal, tienen contraídas las nuevas generaciones, para quienes le desean tantos éxitos y fecundos que trabajos como los realizaron y cosecharon aquellos que, empezando por Franchi, se sacrificaron y trabajaron por que la Orotava progresara en todos los órdenes de la vida.
Según nos cuenta el amigo y compañero de docencia;  Juan José Martínez Sánchez en su libro “LA OROTAVA LUGAR Y VILLA” paginas; 84 – 85 – 86 y 87: “...Franchi  Alfaro se siente totalmente desolado, pero no vencido. Vuelve a la carga, con recursos legales y también con recursos económicos, los más efectivos.
"Para mayor servicio mío (dice el Rey en un nuevo documento) hiciste puja de tres mil ducados más sobre los tres mil ochocientos de la primera gracia..." El 4 de diciembre de 1650 el  Rey firma en  Madrid nueva Carta y Provisión con este contenido: He tenido por bien anular y anulo la Provisión de 22 de mayo de este año, por la que concedía a la Ciudad de La Laguna que La Orotava siguiera dependiendo de dicha ciudad; y es mi deseo que la Provisión y Privilegio de 28 de noviembre de 1648 por la que se concedió a La Orotava el título de  Villa se cumpla y ejecute; y que si el lugar de  Los Realejos no quisiese acogerse al privilegio, que se haga Concejo abierto en este lugar, ante el Gobernador y Jueces de la Audiencia, y decidan libremente si continúan perteneciendo a La Laguna o se quedan como lugar de La Orotava; mando a mi Gobernador y Capitán General en las islas don Pedro Vergara que vaya a la  Villa de La Orotava y les dé a ella y a sus vecinos la posesión enteramente de todo lo contenido en la Provisión de 28 de noviembre de 1648. Y doy orden de que mi Corregidor de la Isla de Tenerife haga el nombramiento de  Alcalde Mayor, para que se cumpla su misión en La Orotava, y haga también (el Corregidor) los nombramientos de  Alcaldes pedáneos de los lugares del distrito de Taoro y asista también al nombramiento del  Alcalde pedáneo del Puerto de la Orotava en la forma debida.
Los vecinos de los Realejos celebraron Concejo abierto y decidieron seguir perteneciendo a La Laguna, pese a las serias dificultades que ello les suponía.
Los representantes de La Orotava presentaron al Gobernador y Capitán General de Canarias el nuevo documento real  que confirmaba el título de  Villa para La Orotava y el privilegio de tener un  Alcalde Mayor...”.

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

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