sábado, 11 de febrero de 2017

EL ACCIDENTE EN LAS CAÑADAS DEL TEIDE EN EL MES DE FEBRERO DEL AÑO 1947 (II)



Foto de las Cañadas del Teide tipo tarjeta postal, de impresionante nevada, probablemente tenga esa fecha del año 1947, cuando se produjo el lamentable accidente.

Tengo en mi poder, recortes del diario matutino tinerfeño El Día del 11 de Febrero del año 1947, en su página principal (portada). Nos narra aquel recordado accidente producido en Las Cañadas de Teide, en el mes de Febrero del año 1947. Concretamente en el Tabonal Negro, a poco de pasar el antiguo puesto de la Guardia Civil dirección sur, por la entonces C-821 hoy TF-21, donde un camión conducido por el portuense Miguel Díaz Villar, cayó por un precipicio de 60 metros de profundidad. Hubo escenas de dolor, muertes y agonía, donde destacaron voluntarios, la benemérita Guardia Civil del puesto de las Cañadas y los muchachos del Frente de Juventudes: “… Al mediodía del domingo ocurrió en Las Cañadas  un desgraciado accidente del que ha resultado cinco muertos y cuarenta heridos, de esto cuatro de gravedad. Con el fin de pasar el día en la cumbre un nutridísimo grupo de vecinos del Puerto de la Cruz ocupó en las primeras horas de la mañana un camión que conducía Miguel Díaz Villar. Entre los excursionistas figuraban hombres, mujeres y niños de diversas edades. El vehículo siguió la carretera de Orotava a Vilaflor ascendiendo con toda normalidad hasta el refugio del Portillo. Más adelante a pena pasado el poster indicador  del kilometro 41  de dicha carretera, el camión  se fue  por el costado izquierdo de la vía, desplazándose por una barranquera, yendo a quedar a unos sesenta metros. Los primero en darse cuenta del accidente  fueron los guardias civiles  del puesto del Postillo, y un grupo de excursionistas que se había detenido junto a este. Estos vieron pasar el camión y siguieron atento a su marcha, más como observaran que después de haberse ocultado en una curva no volviera a reaparecer sobre la cinta de la carretera temieron que hubiera ocurrido el accidente de que damos cuenta. Seguidamente se pusieron en marcha y vieron sorprendidos cómo se habían confirmado sus temores. El camión aparecía en el fondo del barranco, completamente destrozado, y existía una enorme confusión  entre los heridos, oyéndose conmovedores gritos de dolor. El Espectáculo era verdaderamente impresionante. Casi la totalidad de los viajeros sufría heridas y otros yacían  sin conocimiento, apreciándose desde el primer momento que algunos eran cadáveres. Con auxilio de otros excursionistas que al pasar por el lugar se iban dando cuenta del desgraciado suceso se comenzó seguidamente a retirar los cuerpos de los que permanecían aprisionados por el vehículo, desarrollándose las más impresionantes escenas. Así mismo se prestó asistencia a los heridos, en cuya humanitaria tarea intervinieron también aquellos de los accidentados que sufrían lesiones leves. Fue preciso improvisar camillas y utilizar cuerdas para lograr la evacuación de los accidentados, dado el declive del terreno. Como consecuencia del choque murieron inmediatamente Eligio Ojeda García de 19 años y José María Luis Abréu de 24. Instantes después y antes de que pudiera  ser trasladado  a la carretera, falleció el niño de doce años Gregorio Correa Ceballos. Se organizó seguidamente la conducción de los más graves al Hospital de La Orotava en cuya operaciones intervino también un grupo de guías montañeros del Frente de Juventudes de esta capital que había hecho excursión que desde los primeros momentos auxilió en la prestación de auxilios a los heridos Apenas llegado al benéfico establecimiento, fallecieron Manuel Hernández y Hernández de 25 años, y Elicio Díaz González de 68, este ultimo padre del conductor del camión Miguel García que también ingresó muy grave en el Hospital. Asimismo quedó hospitalizado Félix Padrón García también de pronóstico muy grave. Además fueron hospitalizados Pedro González Estévez de 20 años, Adolfo Jordán Baeza, de 24. José González Pérez de 18. Juan Carrillo Hernández y Pedro González Estévez, todos ellos menos grave. Fueron asistidos y pasaron a sus respectivos domicilios en el Puerto de la Cruz. Rosario Padrón García de 15 años, Ofelia Rival Hernández, de 26. Antonia Daria Ferrer de 33. Margarita Jordán Baeza de 21. Nieves Ortiz Carrillo, María Abréu Olivero, María Victoria Acosta Molina de 17 años, Marina Llanos Abréu, de 21. Marina Pérez Acosta de 20. Y Gertrudis Cabrera Daria de 37. Antonio Ojeda García de 22. Ángel Gómez Gutiérrez de 26. Rogelio Hernández y Hernández, José Peña González de 19. Antonio García Pérez de 22. Gundemaro González Barbuzano de 32. Domingo Perera Acosta de 15. Eustaquio Escinoso Luque de de 15. José González Estévez de 15. Domingo Acosta Molina de 16. Santiago Machín García de 40. Antonio Jordán Baeza de 20. José Barreto Padrón de 20. Ruperto González Estévez de 18. Salvador González Daría de 17. Y Santiago Yanes Amador de 51.  Aparecer el camión avanzaba por la carretera a regular velocidad y si tomar una curva hacía la derecha, posiblemente a consecuencia del peso, dado el número de personas que conducía  hizo, impulso hacía el lado contrario, volcando al borde de la carretera y produciéndose así el despeñamiento.  El sepelio de las cinco víctimas del accidente de circulación ocurrido el domingo en Las Cañadas. Constituyó una extraordinaria manifestación de duelo que presidieron las primeras autoridades y a la que se sumó la población casi integra de la Orotava y del Puerto de la Cruz. El triste acto tuvo lugar a la cinco y media de la tarde de ayer, formándose la comitiva fúnebre en el cementerio de La Orotava, en cuyo depósito se había efectuado la autopsia de las victimas que terminó a dicha hora. Abría la marcha el clero parroquial siguiendo a continuación los cinco féretros llevados a hombros durante todo el largo trayecto hasta la salida de La Orotava, en la Plaza del Calvario…”  
El amigo del Puerto de la Cruz; JUAN PACHECO, remitió entonces estas notas: “…De ese desgraciado accidente vive aun, y que sea por muchos años, la madre de nuestro amigo Salvador García Llanos ex alcalde del Puerto de la Cruz, un abrazo para ella….”
El amigo del Puerto de la Cruz, Catedrático de la Universidad de La Laguna; ANTONIO GALINDO BRITO, en conversación con el también amigo del Puerto de la Cruz ANTONIO PÉREZ CARBALLO, remitieron entonces estas notas: “…Muy cerca de mi casa vivían dos de los accidentados, los hermanos Rosario y Félix García Padrón. Yo recuerdo ir con mis padres a su casa a verles con sólo cinco años de edad. Afortunadamente ambos sobrevivieron sin grandes problemas de salud. Recuerdo el sepelio porque yo jamás había visto un entierro con tantos cadáveres y una enorme tristeza en el ambiente, pues la gente lloraba emocionada al paso de los féretros. Fue un desgraciado accidente que marcó la vida de mi pueblo durante muchos años.
Yo sólo tenía cinco años pero se me quedó muy grabado porque dos de los accidentados eran vecinos y me parece ver a Fifo (Félix) con la cabeza completamente vendada. De hecho le quedó la frente hundida. El trabajó durante muchos años en el Instituto Laboral del Puerto de la Cruz y era hermano de José Manuel el veterinario.
Los hermanos que comentaba antes Rosario y Félix, eran hijo de  Manuel Padrón que  tuvo una herrería en la calle Cólogan y me parece recordar que andando el tiempo el local se utilizó para un bar cuyo nombre fue La Herrería. Félix Padrón como tu bien dices, fue mecánico y tuvo el taller en la calle Pérez Zamora. Sus hijos emigraron a Venezuela y no he sabido más de ellos.
En aquella época se daban esas clases de mecánica en 2ª enseñanza  y me parece recordar que el profesor de dibujo era Pablo Hernández casado con una hija de D. Pedro Montes de Oca. Pablo Hernández trabajaba en correos y participó mucho en la elaboración de carrozas del carnaval portuense. Una de ellas que era una especie de carroza de Cenicienta con un paje de pie en la parte trasera fue muy celebrada. Me parece que corresponde a 1927 y luego fue utilizada cuando Primo de Rivera visitó el Puerto de la Cruz en 1928…”
El amigo del Puerto de la Cruz; ANTONIO ORTIZ HERNÁNDEZ remitió entonces estas notas: “…El conductor del camión era el padre de los hermanos Díaz Tena familia de Eliseo de Las Dehesas, cuando se cumplieron 50 años o sea en 1997 Salvador García Llanos con documentos de Cristóbal Díaz Tena hizo un reportaje que fue publicado en Diarios de Avisos…”

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

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