martes, 21 de febrero de 2017

LA AVIONETA QUE ATERRIZÓ EN LA OROTAVENSE CALLE EL CALVARIO EN EL MES DE FEBRERO DE 1914 (CIEN AÑOS 1914 – 2014)



Un avión ligero o avioneta es un avión que tiene un peso máximo al despegue de 5.670 kg o menos. Muchas de las aeronaves utilizadas para transporte de mercancías, fotografías aéreas, vuelos de esparcimiento y vuelos comerciales de corta duración son avionetas. Normalmente este tipo de aviones no necesitan una pista demasiado larga para aterrizar o despegar. Claro La Calle El Calvario entonces no era demasiada larga, era empedrada, tenía en los laterales (entre las aceras y la vía) unos caudales por donde corría el agua de la lluvia, por lo que esa espontanea avioneta piloteada por un piloto desconocido aterrizó por fuera de la casa que me vio venir al Mundo. Quizá esta parodia sea menos seria y más divertida de la que me endosó el amigo Rafael Cedres, sobre un tranvía en La Orotava tirado por bueyes. Puesto que en esta segunda, los viajantes están vestidos de paisano y no se le ven los pies, pero en esta de la avioneta, los pilotos están vestidos con su uniforme y casco habitual, y se le ven los pies en el suelo de la histórica calle orotavense.
Después de tanto volteo, yo decretaba la maravillosa fotografía del “Tranvía” en la calle de Inocencio García Feo (antigua de La Iglesia), por un dato curioso, pero supuestamente reivindicativo, en protesta de pedir que el Tranvía tinerfeño de entonces llegase al norte de la isla, puesto que solo lo hacía hasta su estación de Tacoronte.
Pero en la foto presente, corresponde a los Carnavales del año 1914, que tuvo su apoteósico coso en los alrededores de la plaza de Franchi Alfaro de La Villa de La Orotava, antes la presencia de dos mil personas. Fue el único que se celebró en la Villa debido que en ese año de 1914, el Puerto de la Cruz no lo pudo celebrar, debido a un foco de infección gripal. Por lo que ambos municipios acordaron celebrar el carnaval en la Villa.
El aviador es maestro orotavense Ananías Hernández. Pocos meses después sufrió un desgraciado accidente en el que perdió la mano. Y a partir de ahí se convirtió en uno de los mejores maestros de obras de este pueblo. El que hacía de mecánico fue Manuel Acevedo que trabajaba en telefónica y vivía en el callejón de La Bicha, padre de Copelio antiguo trabajador del desaparecido Bar Almeida de la calle El Calvario y suegro del ex alcalde de la Villa de La Orotava don Cándido Acosta.
La avioneta la construyó aplicando en el fuselaje un bidón que venía con cemento y era de madera.
Maestro Ananías Hernández gestó la idea referente al piloto francés MAURICE POUMET aterrizara cerca del barranco de San Felipe en el Puerto de la Cruz con su monoplano “EL BOREL” avioneta de similares características, en el año anterior 1913.
El titulo por el que encabezo la fotografía que presento, es totalmente anecdótico, me impresiona la panorámica, por su toma por fuera del lugar donde yo nací en el año 1950, donde me críe, pase mi infancia y mi juventud.
Vemos tres casas de la calle la orotavense calle El Calvario, tres mansiones típicas canarias construidas con materiales autóctonos, donde abundaban la madera de tea y el tejado de barro y paredes de piedras de casi cuarenta centímetro de en grosor.
No puedo indicar quien o quienes habitaban estas mansiones en el año 1914, puesto que la primera de la derecha que solo presenta parte de su frontil izquierdo, la adquirió en propiedad mi padre Juan Álvarez Díaz en el año 1941, según escrituras que conservo en mis archivos. Pero si le puedo indicar quien y quienes vivieron estas mansiones en la época de mis vivencias. La primera de la izquierda (solo se ve su parte derecha) la habitaban la familia “Linares”; Edelmira y Jorge Linares, las segunda de la izquierda (en la parte central) la pernotaban el matrimonio formado por Vicente Luca y Lola, curiosamente no recuerdo ver los bajantes del agua de lluvia que están en la fotos de estilo canarios fabricados en barros. Y la tercera de la derecha que solo se ve parte del frontil izquierdo, vivía un servidor y mi familia.
De este mágico rincón tengo unos gratos recuerdos, extraordinarios desde luego en mi vida puesto que pernotaba las tres mansiones por los mismos tejados y los patios, en la mansión de los “Linares”, nació y vivió mi amigo de la infancia Francisco Trujillo Díaz (Francis), su hermana Carmita y trabajaba en calidad de chacha “África” (hoy en el Barrio de San Antonio). En la ventana superior de la izquierda (no se ve en la foto), a diario y por las tardes - noches se formaba una tertulia de señoras orotavenses; Concha González, Rosalba Díaz, Victoria Álvarez, Mercedes Álvarez, Enriqueta Linares, Edelmira Linares. En la mansión del centro, que me la curré en juegos infantiles con las hermanas Flori y Loli (fallecida). Recuerdo ver en su ventana a doña Lola (madre) leyendo el periódico al revés, era un caso extraño, como esa mujer leía al revés, hasta que descubrí que no leía, si no oía las noticias por La Radio, y las repetías como si la estuviera leyendo. Con el tiempo esa ventana desapareció, reconvirtiéndose en un puesto de comercio que tomó en arrendamiento el amigo y convecino de la misma calle Tino Santos Cruz (fallecido). En la ultima mansión de la derecha, era mi vida, mi gratitud, en ella nací, nacieron mis sobrinos (Carmen Aurora y Gilberto), murieron mis abuelos maternos y murió mi padre. En el año 1966, mi madre se vio obligada a vender, desagradecidamente por culpa de la economía del negocio familiar. Esto me costó una vida, pero una vida que aún llevo clavada como una espina en mi propio pecho.

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

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