viernes, 24 de febrero de 2017

LOS VIRGUERITOS



Evidentemente en el año 1975, cuando se transmitía en directo la coronación de la Reina de las entonces Fiestas de Invierno de Santa Cruz de Tenerife, junto a las diversas actuaciones de comparsas y murgas; un adolescente entonces estudiante del Instituto Villalba Hervás de La Orotava, que presenciando la gala, consideró la posibilidad de crear un grupo de Carnaval. Al siguiente día expuso su plan a dos compañeros de curso, quienes apoyaron sus aspiraciones. De esta manera, el proyecto corrió de boca en boca entre los amigos más vinculados a este grupo de iniciadores, y así los atónitos pupitres del instituto de Enseñanza Media de la Orotava, se convirtieron en un vivero de murgueros. Al faltarle locales seguros y eficaces para ensayar, tuvieron que utilizar este mismo centro docente durante vario tiempo para ensayo. Algo debió ocurrir en el corazón de estos muchachos. Muchas veces se sentaban junto a la vacía aula del Instituto y meditaban. Parece que querían vivir el carnaval desde muy adentro, para ellos quizás renunciasen a cosas importantes. Las crónicas de esa época, por más que rebuscar, nos hablan del espectro innovador y vocacional de estos chavales. Continuando la búsqueda de la genealogía de esta juvenil Murga, sobre todo las condiciones que utilizaron y como se constituyeron, mirando su relato histórico en el programa nos indica que “El siete de Marzo de aquel año se procedió, a celebrar la primera Convocatoria General, en la cual quedó definitivamente y oficialmente constituida la presente agrupación. En aquella misma reunión recibió las aguas bautismales con la denominación de MURGA LOS VIRGUERITOS, expresión verbal, diminutiva del término popular “virguería”, utilizado por lo general en ambiente juvenil refiriéndose a ciertos hechos o cosas dignas de admiración, o aquellas otras, producto de una meticulosa laboriosidad. Este es al menos el significado que particularmente le dieron los componentes al nombre que ostentó y ostenta por blasón”. Estos muchachos se consolaron por criterios bajo los arcos del carnaval, donde les fue servida unas ideas, que jamás pensaron en preservar durante varios años. La Murga desarrolla el valor relativo de la aportación que esto chavales hacen a las perspectivas de supervivencia del grupo. La primera Junta Directiva, estaba formada por seis miembros, en plena transición democrática, se eligió por sufragio libre y secreto. Nombrándose Presidente a Víctor Roberto Mesa Escobar; vicepresidente a Miguel Ángel García Gutiérrez; Secretario a Juan Acosta Padrón, quien a su vez asumió la dirección musical; subsecretario a Rafael Benito Belza Benítez; Tesorero a José Luis González Y González y actuó como vocal, Domingo González Ramos. Tras la solución de numerosos problemas, propios de los fines que se pretendían, efectuaron varias salidas en el Carnaval de 1.976, visitando algunos barrios de La Orotava, Santa Cruz y Puerto de la Cruz. Pasada la primera etapa, casi experimental, procedieron a la preparación a unas segundas Fiestas de Invierno. Al igual que sucede con otras agrupaciones, tal vez por aquello de “año nuevo vida nueva” se tuvo que elegir nuevamente a Junta Directiva, renovándose a todos los dirigentes, pues así se hacía contar en sus estatutos. Desde entonces Los Virgueritos quisieron ser unos verdaderos carnavaleros andante y muy pronto partieron en busca de aventuras. Sus lances se hicieron famosos en toda La Orotava, pues combatieron contra infinitos obstáculos. Visitaban ciudades, pueblo y barrios encantados cuyas plazas vacías estaban iluminadas por un bosque de bombillas y en las que se oían música animadora del Carnaval. Combatieron asimismo con sus gentes, volviendo siempre victorioso a su Villa. Sus actividades en el verano, se incrementaba con la participación en algunas fiestas de esta Villa Noble y Leal, La Candelaria El Lomo, La Piedad, y San Antonio María Claret, sumándose a éstas las excursiones realizadas por diversos lugares juntos a la celebración de varias confrontaciones de fútbol. En estas jornadas de alegría, donde encuadra en el marco sublime del carnaval tinerfeño, es donde a partir de ese momento, el nombre de Virguerito, tendría una gran importancia. Las cosas le iban demasiado bien, por tal motivo, se vieron insistentemente solicitado por la predilección de todos los que les apreciaban. En el transcurso de la etapa del año 1977 al 1978, tuvieron que abandonar su local de ensayo, es decir las dependencias del Instituto de Bachillerato de La Orotava, los cuales ocupaban desde el inicio de su andadura, trasladándose posteriormente al local que ocupan en la actualidad, en la calle Nueva de La Orotava. Su objetivo primordial y por el que luchan, es contribuir con su pequeña aportación de una manera u otra, a la magnificencias del Carnaval. Un día, en La Orotava, por pura casualidad y sin ánimo de indiscreción, vieron como coronaban sus éxitos. Las proporciones en el Carnaval de Tenerife eran básicas y podemos decir que constituyeron el precedente histórico más remoto de Los Virgueritos. El grupo se levantó impensadamente lleno de alegría, para alegrar a los villeros, mientras los pitos de sus instrumentos rasgaban los aires que iban perfumados de júbilo, y con algo todavía del frescor de sus canciones. Se lanzaban a las calles, arrastrando tras sí sus sonrisas y sus coloridos disfraces. A lo largo del tiempo la Murga se ha visto participando en los Carnavales de La Orotava, Santa Cruz, Puerto de la Cruz y un año en Tacoronte, así como en diferentes complejos turísticos del Puerto de la Cruz y Playa de la América. A partir del año 1.985 la Murga experimentó un cambio muy importante los disfraces de época daban paso a los disfraces más propios del Carnaval, lleno de colorido y brillantez. Así mismo en el aspecto musical se intentó mejorar tanto en instrumentos como en voces de los componentes. Fue precisamente en este año cuando invitados por el Ayuntamiento lagunero participaron en ese Carnaval obteniendo en el Concurso de Murgas el Primer premio de interpretación. Al siguiente año en esa misma ciudad de los Adelantados, es decir en 1986, consiguieron el segundo Premio de participación y un Primer premio de Presentación. Esos años fueron muy importantes en todos los aspectos, a parte de los motivos nombrados como pueden ser los cambios de los disfraces propiamente dichos; así como el éxito obtenido en La Laguna. A partir de esos años también la Murga logra que la mayoría de sus componentes se establecieran como murgueros fijos o definitivos por mucho tiempo. En el año 1989. Santa Cruz les comunica que cuenta con ellos para participar fuera de Concurso en el Carnaval de la Capital, esta Murga lo ve con agrado, logrando esa noche una gran actuación en la plaza de España. En estos últimos años, la Murga los Virgueritos, han realizado varias reformas en el local Social, así que el viejo cuarto de ensayo, se ha convertido con pasos seguros en una señora casa donde cada uno de los componentes que integran dicha Murga se encuentra identificado con la misma. Se ha convertido en el lugar donde una serie de amigos además de ensayar en la época de Carnaval, pasan unos grandes ratos en los diferentes meses del año como pueden ser reuniones, comilonas, ver la televisión o simplemente jugar un partido de ping-pong con algún que otro compañero. En estos veinte y uno años de vida, se pueden hablar de múltiples cosas más, sin embargo se cree que en todas estas líneas se encuentra lo más importante de la Historia de la Murga. A partir del año 1.991, decidieron mejorar el formato del cancionero. Se quiso mejorar imágenes en este sentido, ya que desde su fundación se ha seguido el mismo sistema. En el año 1991. La Murga participó de nuevo en Santa Cruz fuera de Concurso, logrando una gran actuación. A partir del año 1993. Se crea el concurso de murgas del Norte. El mismo se celebró en los Realejos. Los Virgueritos ese año lograron un merecido 2º premio de interpretación, y el premio Criticón a la mejor letra. En el año 1.994 participan de nuevo en el citado concurso, obteniendo el mismo sitio que en el año anterior. Por último el pasado año 1.995 la Murga Los Virgueritos, junto con la Murga de nueva creación Las Apresuradas organizó la 3º edición del concurso de Murgas del Norte en la Villa de La Orotava, que tuvo un gran éxito en la sala de Teobaldo Power. La última directiva y dirección musical la componen los siguientes socios: Presidente, Pedro Damián Quintero Hernández. Vice - Presidente, Agustín Hernández Torres. Tesorero, Venancio García Morales. Secretario, Gregorio López Pérez. Sub - Secretario, Manuel Acosta González. Vocal, Martín Regalado Y Regalado. Dirección Musical, Juan Acosta Padrón y José Juan Regalado Y Regalado.

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

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