jueves, 9 de marzo de 2017

DON FRANCISCO MIRANDA PERDIGÓN Y LOS 100 AÑOS DE LA ENTRADA DEL SEÑOR A LA COLUMNA A LA PLAZA DEL AYUNTAMIENTO (1914 -2014)



Como miembro de la Esclavitud del Santísimo Cristo de La Columna del templo parroquial de San Juan Bautista en Farrobo, recibo como cada años por esta celebración de la Semana Mayor de La Villa de La Orotava, el programa correspondiente a los actos que organiza la citada esclavitud del Cristo Sevillano más barroquizante de Canarias. Obra maestra de Pedro Roldán Onieva.
La sorpresa referente al programa del año 2014, en su artículo de la parte central, aparece un expositivo de mi amigo de la calle El Calvario de La Villa; JOSÉ RODRÍGUEZ MAZA regidor de la Librería “El Viajante”.
La narrativa está tomada del documento, que conservo y expongo, y que me cedió el también amigo de la Calle El Calvario Francisco Miranda Oliva, nieto de don Francisco Miranda Perdigón principal bienhechor de las centenarias entradas de Las Andas del Corpus de Nuestra Señora de La Concepción y del Santísimo Cristo de la Columna a la plaza del Ayuntamiento, en los dos jueves mágicos y principales de la Villa. Las Andas cumplieron los cien años en el 2013 (1913 -  2013) y El Cristo de la Columna en el 2014 (1914 – 2014).
Ambas entradas se organizaron con la interpretación de un coro de 200 voces entre niños, hombres y mujeres, cuyos ensayos se realizaron en las grandes mansiones y casas de la nobleza de la Villa bajo los acordes de sus pianos correspondientes dirigidos e interpretado por el entonces director titular de la Banda de Música Municipal de La Orotava, el vallisoletano don Tomás Calamita y Manteca. A partir de ahí nació el recordado coro polifónico “La Capilla de Santa Cecilia”, fundada precisamente por don Francisco Miranda Perdigón y presidida por don Miguel Herreros, y que empezó a dirigir el maestro Don Agrícola E. García, continuó don Antonio Sosa Hernández y terminó don Manuel Hernández, al final de la década de los años sesenta del siglo XX.
Texto del amigo José Rodríguez Maza: “…Existen dos días en el año, que son claves en el devenir de este pueblo. Dos jueves, en el que sus calles relucen, y se llenan de sus habitantes, para disfrutar de un día de fiesta. Esas dos fechas son el jueves de la Infraoctava del Corpus y el Jueves Santo.
Esos días, La Orotava se reencuentra con su historia y sus tradiciones.
La Villa, ha sido siempre un pueblo tradicionalmente religioso, y son esos dos jueves los elegidos, para demostrar su amor a Dios.
El jueves de la Infraoctava o de las alfombras, La Orotava cubre sus calles empedradas, de flores y su plaza mayor de tierras volcánicas para el paso del Santísimo Corpus Christi, mientras que el Jueves Santo, los orotavenses salen a las calles para acompañar por la tarde al Cristo de la Misericordia, y sobre todo por la noche a su Señor atado a la columna.
Esos dos instantes que los villeros conocemos tan bien, de la entrada a la plaza del Ayuntamiento, tanto del Santísimo, como del Cristo a la Columna, son inenarrables.
Y ambos tienen una cosa más en común, Francisco Miranda Perdigón. Gracias a su iniciativa y empeño, estos dos momentos de la entrada a la plaza, son considerados hoy en día los momentos más importantes del año en este pueblo.
Francisco Miranda Perdigón, destacadísimo tenor orotavense, y fundador entre otras de la librería Miranda, y de la Capilla de Santa Cecilia, tuvo la genial idea de organizar en 1913, la entrada en la plaza de las andas del Corpus. Nunca, ya pesar de que la procesión del Santísimo Corpus Christi pasaba junto al Ayuntamiento, habían accedido a su plaza para una estación.
"la idea me obsesionó con tanta insistencia que acabé por echarla fuera de mí. Muchas personas la acogieron con gran entusiasmo, pero otras la consideraron como una locura, ya que las andas no podían subir allí, porque del arroyo a la acera había un escalón muy alto y salvar una escalinata. Hubo quien dijo que de lo sublime a lo ridículo no había sino un paso”.
Ante esta polémica Francisco Miranda se dirigió al párroco, don Inocencio García Feo y le transmitió su novedosa idea, el cual "emocionado al imaginar el grandioso espectáculo de aquel momento" le respaldó y felicitó.
Además de la entrada de las andas del Corpus a la plaza, Francisco Miranda, movido por su afición musical, solemnizó el acto al conseguir que un coro de doscientas voces, entre niños y adultos, interpretaran junto a la Banda Municipal de Música el Tantum ergo de Bordese justo en el momento de la llegada del Santísimo a la plaza, por entonces, llamada de Alfonso XIII.
El resultado fue espectacular. La Prensa lo calificó como algo soberbio e indescriptible. E incluso como nunca visto en Canarias.
Francisco Miranda contó a sus descendientes en una carta que movilizó a numerosas personas, así como niños y niñas de las escuelas públicas y colegios particulares y que encargó un gran número de copias del himno eucarístico con la parte de canto y piano. Los ensayos los llevó a cabo en el teatro y las casas donde había piano. Alguien dijo que las voces de tantos niños formarían una insoportable grillera, pero yo sostuve que las voces infantiles y las de las mujeres se unirían perfectamente en un verdadero empaste. Fue algo extraordinario.
Para él, "La entrada de la procesión en la plaza fue perfecta, quedando sorprendidos los derrotistas al ver lo fácil que había sido lo que ellos creían poco menos que imposible.
Miles de personas invadían las calles adyacentes  de la Carrera, Tomás Pérez y Nicolás de Ponte, así como el pasillo Exterior, balcones y ventanas del palacio municipal, que lucía una fastuosa iluminación”. Además, el himno eucarístico resultó espléndido en afinación, justeza y matices. Un gran éxito del maestro Calamita y del profesor Antonio Sosa), quien dirigió los ensayos parciales y de conjunto en el teatro. Miranda dijo también que el arquitecto Estanga le confesó que no había visto en su vida algo tan solemne y grandioso, mientras que el notable barítono N éstor de la Torre también le expresó que nunca creyó que en Canarias se hubiera conseguido la organización de una masa coral tan importante y eficaz.
Tal fue el éxito que la semana Santa siguiente, Francisco Miranda organizó la entrada a la plaza del Señor a la Columna el Jueves Santo entre cantos del Miserere y del Stabat Mater.
Por tanto este año celebramos un siglo de la entrada a la plaza del Ayuntamiento del Señor a la Columna, al igual que ya celebramos el pasado año los 100 años de la entrada a dicho recinto de las Andas del Corpus, con el Santísimo Corpus Christi…”
VIDEOS SOBRE LA HISTORIA Y DEVOCIÓN: LA SEMANA SANTA VILLERA.
Dos videos, en lo que no solo vemos las tradicionales y extraordinarias procesiones, sus tronos, su arte y su devoción. Si no también la trastienda de La Semana Mayor orotavense.
MARQUEN AQUÍ:

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

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