viernes, 3 de marzo de 2017

EL CARGAR EL AGUA EN AQUELLOS TIEMPOS IDOS.



Esta extraordinaria fotografía, me viene a mi memoria de la infancia, de ver en mí pueblo La Villa de La Orotava, esta estampa tan sublimen como realista.
El cargar el agua en aquellos tiempos idos, era una autentica magia del quehacer diario, de la mujer y del niño, mágica puesto que eran tiempo en que las viviendas no tenían agua corriente, y mágica, de observar este espectáculo que a por perras gordas, mal vestido, y descalzos, provisto de una barra con dos alambres gruesos, se trasportaba el agua a través de dos cubos, desde los grifos y fuentes públicas de abastos hasta los depósitos de las casa. A veces era costoso, pues había que subir calles e incluso escaleras, muchas en muy malas condiciones para depositar el apreciado líquido en los depósitos caseros.
La estampa es fiel reflejo del espectáculo de aquellos tiempos idos, reflejo de muchos amigos que lo pasaron muy mal, reflejo de la vida y como poder ganarse la vida a cambio de perras gordas. Reflejo de la penuria que existía en aquellos tiempos.
José Teno Pérez, remitió entonces esta esplendida fotografía y escribió, un texto similar al de mi memoria infantil: “…Niño llevando el agua desde el pilar. Foto Ramçón Dimas, 1964. De esta forma, el acarreo del preciado líquido se llevaba, tanto para la casa como para los animales. El palo del que cuelgan los cacharros, era presionado con el peso y fastidiaba la columna del infante. Su traje denota la pertenencia a una clase sencilla, que casi sobrevivía con el aporte de todos los miembros de la familia. Ropa con remiendos y reutilizada, se cambiaba los Domingos por la que recibiera el día de Reyes…”

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

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