jueves, 16 de marzo de 2017

FRAILE JUAN DE JESÚS DE ICOD DE LOS VINOS



Este monje nacido en Icod de los Vinos en el año 1615, en el seno de una familia de labradores, trabajó en su juventud como tonelero en los muelles del Puerto de Orotava (Puerto de la Cruz) y sintiendo la llamada de la espiritualidad, tras oír en una ocasión al provincial de la Orden de San Diego, se refugió en esta roca solitaria, para dedicarse a la penitencia y a la meditación.
Narra la leyenda popular, que alrededor de la tosca cruz instalada en la roca por el anacoreta, florecían ramas y flores que cubrían la desolada peña y que cuando este, la abandonó para retirarse al convento de San Diego, en La Laguna, las plantas se secaron y no volvieron a florecer.
Pasado el tiempo, Luis Carlos Lavaggi, un genovés afincado en el Puerto de la Cruz, hombre creyente y de notable cultura, ordenó y dispuso la construcción de un templete de estilo clasicista, para albergar la cruz. Más tarde, en el año 1814, se construyó la escalinata que accede al Peñón del Fraile, por mandato del alcalde D. Luis de la Cruz.
El Peñón, un pequeño templete construido sobre una prominente peña en la zona que se conocía como los Llanos de San Felipe, se ha llegado a convertir en el símbolo institucional de la ciudad. Al parecer, su origen se debe a Fray Juan de Jesús, un monje que hizo de esta peña, su capilla, instalando una rústica cruz, en lo más alto de la misma.
Según nos cuenta el amigo del Puerto de la Cruz; Bernardo Cabo Ramón: “... La denominación de Peñón del Fraile, se debe a fray Juan de Jesús. Este había nacido en Icod de los Vinos en diciembre de 1615, hijo de Miguel Hernández y Ana Delgado, labradores honrados, cristianos viejos, de limpieza notoria y de nobleza natural, siendo pobres de fortuna y labradores, desde muy tierna edad se distinguió por su modesta obediencia y espíritu de sacrificio; Le pusieron a aprender el oficio de tonelero, pasando luego su residencia al Puerto de Orotava, donde tuvo la suerte de oír la elocuente palabra del granadino Fray Juan de Medina. Lector jubilado y ex-provincial del convento de San Diego del Monte de La Laguna, de estos sermones recibe Juan Jesús lo que él interpretó como una señal para rehacer su camino.
Indagó en la búsqueda de un lugar sereno y olvidado donde recogerse en la meditación, oración y penitencia, eligiendo para ello la peña más elevada, por ser un lugar alejado de la población que amparaba sus delirios en la oscuridad de la noche y donde sus horas las levantaba a la oración, y las aplicaba al azote, con que se preparaba mortificada, y prevenía contrito para preservar devoto con el mundo olvidado, y en sí mismo sosegado, y pacífico. En lo alto de esta atalaya fijó una cruz toscamente formada de dos ligeros troncos de unos verodes secos y a la mañana siguiente amaneció el peñón florecido de estas plantas. Pasado el tiempo Juan Jesús tomó el hábito de religioso lego en el Convento de San Francisco del Puerto de La Orotava, en el año de 1646, y murió en el referido de San Diego del Monte en La Laguna el 6 de febrero de 1687, a los 72 años de edad donde dedicó su vida a amar a Dios, a consolar a los pobres y los enfermos. La conmoción y afluencia de la ciudad en su entierro y honras fue correspondientes al concepto popular que había en sus virtudes y maravillas viéndose actualmente allí su sepulcro. Este pueblo le recordó durante muchos años ya que este peñón donde oró durante mucho tiempo siempre fue conocido como peñón de Juan de Jesús ó Peñón del Fraile. Así nos lo relata su biógrafo y confesor, fray Andrés de Abreu, que nació en La Orotava el 30 de noviembre de 1647, sus padres don Mateo González y doña Melchiora de Abreu, tomó él habito de San Francisco en el Convento de San Lorenzo de La Villa de La Orotava en el año de 1666, fue poeta, Historiador, controversista, y el primer político de su tierra dentro y fuera del claustro, fue lector jubilado, familiar calificador del Santo Oficio, Comisario de la Inquisición en su provincia, dos veces provincial de su provincia. Cuando ya era ex provincial y padre inmediato, publicó su segunda obra en Madrid, por el editor- Antonio González de Reyes, en el año 1701 titulado Vida del Venerable siervo de Dios Fray Juan de Jesús, religioso lego de la orden de N. P. San Francisco de la provincia de San Diego de Canarias. Dedicóla a don José del Villar y Villanueva, síndico de la misma Provincia y Curial de Roma, y don Esteban de Llarena Calderón, Marqués de Acialcazar.
El padre Andrés de Abreu murió en su convento de San Lorenzo el día 2 de julio de 1725 a los 78 años de edad...”

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada