viernes, 17 de marzo de 2017

LÁZARO GONZÁLEZ DE OCAMPO, IMAGINERO DE GÜIMAR, AUTOR DEL "CRISTO DE LA SALUD" TALLADO PARA LAS CLARISAS DE LA OROTAVA Y QUE TRAS LA DESAMORTIZACIÓN DEL SIGLO XIX PASÓ A LA PARROQUIA DE ARONA



Fotografía correspondiente al Cristo de la Salud obtenida del Programa de las Fiestas Mayores de Arona en Honor al Cristo de la Salud y Nuestra Señora La Virgen del Rosario, mes de octubre del año 2006.

Nació en Güimar en el año 1651 y falleció en Santa Cruz de Tenerife en el año 1714, tenía 99 años. De él emanó una extensa producción de tallas religiosas presentes en la práctica totalidad de las islas del archipiélago canario.
Perteneciente a la llamada Segunda Generación de imagineros canarios, es decir, a los artistas nacidos a mediados del siglo XVII, Lázaro González de Ocampo, nacido en Güimar en 1651 debió de trasladar su residencia a San Cristóbal de la Laguna, lugar en el que muy probablemente adquiriría su formación como discípulo en alguno de los talleres activos en ese momento en la entonces capital de la Isla. Los investigadores apuntan, aunque se carece de documentación alguna que así lo corrobore, a que debió de formarse junto a Antonio Obarán, teniendo en cuenta sus afinidades.
Su producción se sitúa a caballo entre dos siglos, por lo que se han señalado dos etapas muy diferenciadas. Una primera, a partir de 1680, en el que se nos presenta como un escultor arcaizante, con figuras bien talladas, pero rígidas. A esta época pertenece el desaparecido "Cristo de Burgos" que talló en 1680 para la Iglesia conventual de los Agustino en La Laguna. Al año siguiente trabaja en la que fuera una de sus mayores obras, el desaparecido retablo de los Dominicos de la Villa de Candelaria el cual sirve posteriormente, como modelo para realizar en 1689 el Retablo Mayor de la Parroquia de la Concepción de La Orotava.
Años más tarde, 1707, la Hermandad de Mareantes de Puerto de la Cruz decide construir un retablo para su capilla en la Parroquia de Nuestra Señora de la Peña Francia siguiendo también el modelo del de Candelaria.
De esta primera época son también el "San Joaquín" de la parroquia de Fasnia, "La Piedad" que talló en 1608 para la Concepción de La Laguna, o el "Cristo de la Salud" tallado para las Clarisas de La Orotava y que tras la desamortización del siglo XIX pasó a la parroquia de Arona.
Con el Cristo de la Salud de Arona se da por comenzada su segunda etapa, considerada la más prolífera, no sólo en cantidad, sino en calidad artística. Esta etapa daría comienzo a principios del XVIII, alargándose en el tiempo hasta su muerte en 1714. Ahora su estilo se dulcifica y sus obras muestran un modelado más perfecto observándose, incluso, un cierto movimiento y libertad, más propio del barroco.
De esta segunda etapa destacan el "San Matías" de la Parroquia de la Encarnación del Municipio de La Victoria de Acentejo, 1702, o el "San Andrés" que tallara en 1706 para el desaparecido convento de San Andrés y Santa Mónica de Los Realejos y que hoy se encuentra en la Parroquia de Ntra. Sra. del Carmen de esta villa. Los últimos años de su vida transcurrieron en la actual capital de la Isla, Santa Cruz de Tenerife, para cuya parroquia de La Concepción talla una "Santa María Magdalena" poco antes de morir.
Su obra cumbre es, sin embargo, el relieve de la Adoración de los Pastores del Hospital de Dolores de La Laguna, para el cual se inspiró en uno de los muchos grabados que pululaban en los talleres de los artistas de la época.

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

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