miércoles, 5 de abril de 2017

AÑOS TREINTAS



Belleza, purificación, luz, flores, claveles, palmeras y un encanto de la naturaleza, así era la Plaza del Ayuntamiento de La Villa de La Orotava en los años treinta del siglo XX.
El amigo y compañero de docencia, catedráticos de enseñanzas medias JUAN J. MARTÍNEZ SÁNCHEZ en su libro “La Orotava sus calles y su historia”, en las paginas; 5, 6, 7, y 8, deja patente el historial de este bello rincón de la Villa: “…En el lugar que hoy ocupan el Ayuntamiento y la Plaza existió un convento iglesia de las monjas de Santa Clara, hasta finales del siglo pasado. La necesidad que tenía el pueblo de La Orotava de locales públicos (Ayuntamiento, escuelas, juzgado, etc.) llevó a la Corporación a adquirir los terrenos del citado convento para, una vez demolido, dado el estado ruinoso en que se encontraba, construir el actual edificio y la plaza. Las obras del Ayuntamiento fueron dirigidos por el arquitecto Antonio Pintor Ocete y se terminaron en 1895. Este mismo arquitecto realizó el primer plano proyecto de la plaza. Antes que terminaran las obras ya se había dado a la Plaza su primer nombre. Fue un acuerdo municipal del año 1889. Se llamaría Viera y Clavijo. Acontecimiento tan importante para La Villa como la visita del Rey Alfonso XIII, en 1906, hizo que la Corporación ofreciese al monarca el homenaje de dar su nombre a la Plaza del Ayuntamiento. Por acuerdo de 23 de marzo de ese año la Plaza se llamaría de Alfonso XIII. El propio Rey descubrió la lápida con su nombre el día 28 de mayo de 1906. Pero la Plaza, todavía en ese tiempo, no era más que un espacio de tierra con unas pequeñas palmeras. Fue en el año 1910 cuando la Corporación se planteó la necesidad de construir la plaza y a tal efecto nombró una Comisión. Entre los acuerdos de la misma cabe destacar: abrir una suscripción popular de ayuda, organizar espectáculos (cine, peleas de gallos,...), pasar oficios con petición de donativos a varias instituciones. En abril de 1911 se acuerda nombrar o D. Mariano Estanga arquitecto encargado de realizar el proyecto de obras. Dado que las ayudas habían sido escasas y las obras no prosperaban, el Alcalde D. Tomás Pérez y Acosta se comprometió a adelantar de su peculio particular 12.125 ptas., importe total del proyecto, que le serían devueltas cuando el Ayuntamiento pudiese. D. Tomás perdonó primero la devolución de 5.125 ptas., y su viuda, un año después, condonó el resto de la deuda. La Plaza Alfonso XIII, tal como hoy se nos ofrece, fue inaugurada el 7 de abril de 1912, día de Pascua, con actos oficiales (jura de bandera de los reclutas del Regimiento de La Orotava) y populares. Recién instaurada la Segunda República en España, el Alcalde orotavense propuso a la Comisión Gestora Municipal, en mayo de 1931, que "a la actual plaza de Alfonso XIII se le dé el nombre de Plaza de La República". Así se acuerda. Iniciada la Guerra Civil Española, la Corporación municipal tomó la decisión de cambiar el nombre de la Plaza y que se llamara General Franco (Sesión de 30 de septiembre de 1926). Aún mantiene esta denominación oficial en nuestros días. Popularmente siempre se dijo Plaza del Ayuntamiento.
Personaje que da nombre a la Plaza Francisco Franco Bahamonde nació en el Ferrol (La Coruña), en 1892. A los quince años ingresó en el ejército. Hizo una rápida y brillante carrera militar en África, en las filas de los "regulares" y la legión. Consiguió el generalato a los treinta y tres años. Dirigió la Academia General Militar de Zaragoza en los años previos a la Segunda República (1928-31). El Gobierno republicano de la C.E.D.A. le encomendó la represión del movimiento revolucionario de Asturias, en 1934, lo que llevó a efecto el General Franco de forma tan eficaz como despiadada. Tras el triunfo electoral del Frente Popular, en el año 1936, Franco fue destinado a Canarias, desde donde tomó parte en la conspiración militar antirrepublicana, que culminó en la sublevación de julio de ese año contra el gobierno legítima y democráticamente constituido. En octubre de 1936, Franco es nombrado Jefe del Estado de la zona sublevada. Como "Generalísimo" del ejército rebelde fue uno de los principales protagonistas de una guerra civil que causaría cientos de miles de muertos en nuestro país. Con su triunfo en la guerra, en 1939, Franco quedó como Jefe del Estado, del Gobierno y del Ejército. España pasó a ser una Dictadura militar. Quedaron abolidas todas las libertades del sistema democrático-parlamentario y perseguidos los simpatizantes del sistema republicano aunque fuesen de tendencia conservadora. Franco mantuvo la neutralidad española en la Segunda Guerra Mundial. El aislamiento a que fue sometido su régimen supo romperlo firmando los Acuerdos con la Santa Sede y con los Estados Unidos, en 1953. Con el ingreso de España en la ONU, en 1955, el gobierno de Franco recibió el espaldarazo internacional definitivo. En la Ley de Sucesión en la Jefatura del Estado, de 1947, se facultaba a Franco para nombrar sucesor según sus particulares criterios. En el año 1969 nombró heredero a Juan Carlos de Borbón, como Rey de España. Francisco Franco murió el 20 de noviembre de 1975. Hasta el momento de su muerte el país estuvo receloso y con miedo de defender sus más elementales derechos civiles y democráticos. Juan J. Martínez. Otros datos La plaza del Ayuntamiento, con unos mil novecientos metros cuadrados, zona ajardinada y esbeltas palmeras, es una de las de más realce de La Villa. En la Plaza se celebran acontecimientos varios: muchos de carácter festivalero y popular (concursos carnavalescos, fiestas infantiles, bailes...); muy pocos de tipo cultural y algunos de considerable calidad artística como las alfombras de tierras de colores, en la Octava del Corpus. A finales del siglo pasado también se celebraron en esta Plaza ferias de ganado. Cuando se hizo el proyecto de obras en 1911 hubo un interesante debate en torno a las palmeras: se arrancaban o se dejaban. Triunfó la razón. Hubo varios donativos de 100 pesetas para el "embellecimiento" de la Plaza Alfonso XIII, entre los años 1910-12. El Rey contribuyó con mil pesetas. Los peones que participaran en las obras cobraban dos pesetas diarias. El maestro de obras fue don Diego Álvarez. La Plaza lleva el nombre de "General Franco" por acuerdo de la Corporación municipal de 30 de septiembre de 1936…”
El amigo de la infancia de la Villa de La Orotava; ÁNGEL GARCÍA GONZÁLEZ, remitió entonces: “…Pedro Maffiotte Arocha, autor del primer proyecto y al que sorprendió la muerte a los pocos meses de haberse iniciado las obras…”

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

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