martes, 18 de abril de 2017

DON CÁNDIDO VICENTE JORDÁN HERNÁNDEZ EN EL RECUERDO



Fotografía correspondiente auto caricatura de su perfil en caminata por los caminos de Tenerife de don Cándido Vicente Jordán Hernández.

Nació en el Puerto de la Cruz, en el mes de diciembre de 1911. Con sólo trece años, en 1924, comenzó a trabajar en la empresa portuense T.M. Reid.
En 1941 contrajo matrimonio con Maruca Hernández y tienen cuatro hijos, dos chicas y dos chicos. En 1942 pasó a trabajar en La Orotava con la firma Casiano García Feo e Hijos S.L. donde se jubila en 1977.
En el año de 1960 conoció la muerte de su hija mayor, Elena.
A la edad de 85 años, mayo de 1996, falleció en el Puerto de la Cruz. Su amigo Melecio Hernández Pérez se hizo eco en la prensa insular y le recordó por sus caricaturas, entre otros aspectos, además de por su afición al senderismo con la Peña Baeza que plasmó en el libro Tenerife
a pie, editado por el Cabildo de Tenerife.
El amigo de la infancia de la calle El Calvario de la Villa de La Orotava; Isidoro Sánchez García, esposo de Paca Jordán hija de este hombre polifacético; don CÁNDIDO VICENTE JORDÁN HERNÁNDEZ, administrativo de profesión, artista y caminante de vocación, no expone el perfil en el mundo de las caricaturas, tanto de empresarios como trabajadores, políticos, comerciantes, médicos, abogados,  maestros, catedráticos,  familiares y amigos: “…Tal como reconoció Vicente Jordán en la exposición de 1990, su afición por las caricaturas le vino al conocer la obra del dibujante Luis Bagaría, mitad catalán, mitad cubano. Un caricaturista famoso en la prensa madrileña de
las primeras décadas del siglo XX, así como en algunas revistas donde caricaturizaba a artistas y políticos. José Luis, uno de los hijos de Vicente, nos ha sorprendido recientemente al rescatar un expediente muy particular sobre este famoso caricaturista que tenía guardado su padre desde los años 30. Fue el maestro que le inspiró desde el primer momento y del que guardó un grato recuerdo.
Vicente dejó escrito que la primera caricatura que realizó fue a comienzos del año 1930, a una persona que admiraba mucho: don Inocencio Sosa, de grato recuerdo para mucha gente de su generación. Comenzaba la segunda república en España, y Jordán se dedicó a plasmar en cuatro rayas a personajes de su entorno familiar, laboral y vecinal. Poco a poco fue engrosando la lista con personajes populares del Puerto de la Cruz, y las caricaturas fueron expuestas en el Casino Puerto Cruz, en el Círculo Iriarte y en la Sociedad 14 de abril.
Una vez terminado el servicio militar regresa a Canarias, contrae matrimonio en 1941 y al siguiente año sube a La Orotava para trabajar con la familia García Feo en su organización empresarial. Va conociendo a otros personajes, muy populares de la Villa, y los va plasmando en sus cuartillas con unos trazos sencillos consiguiendo unas caricaturas muy singulares.
A Vicente, un hombre introvertido donde los hubiera, le conocí en la década del año 1950, cuando trabajó en La Orotava, ya que usaba la guagua que le traía a diario desde el Puerto, y camino de la oficina de don Casiano cruzaba el bar Parada, la ferretería de mi abuelo y la plaza de la Constitución. Entonces yo vivía en el número 1 de la calle Calvario, lo que me permitió verle con frecuencia. Además era hermano de Paco Jordán, un asiduo de la tienda de ultramarinos de mi tío Juan José, por lo que Vicente siempre me fue familiar. Con el tiempo me casé con su hija Paca y bajé a vivir al Puerto, después de haber ingresado en la Peña Baeza, que presidía el amigo fotógrafo Imeldo Bello Baeza. Esta asociación deportiva
y cultural estaba constituida por un colectivo único, singular, variado, diverso, rico en humanidad.
Uno de ellos, el doctor Luis Espinosa, tuvo la amabilidad de presentar la colección de caricaturas de Vicente Jordán, que colgamos en la sala de Arte y Cultura de Caja Canarias del Puerto de la Cruz el 23 de febrero de 1990. De esta exposición, promovida por el área de cultura del Ayuntamiento portuense presidido por Félix Real, se hizo eco en la prensa el doctor Alfonso Morales y Morales.
Describió la biografía de Cándido Vicente Jordán Hernández y recordó a los personajes caricaturizados, así como los asistentes al acto, entre ellos el profesor universitario Telesforo Bravo miembro de la Peña Baeza. El doctor Morales destacó de Vicente <<los silencios>> de sus caricaturas que tanto le llamó la atención al Dr. Luis Espinosa; sus dotes de observación, su ironía, su psicología, su creatividad, su manera de ver los personajes, de colocarlos, todos ellos mirando a la izquierda. Fue tal la emoción expresada por Morales y Morales que le calificó de verdadero artista, completo y humano. Algunos miembros de la familia Jordán se vieron reflejados en su colección de caricaturas. Su hijo Vicente, pescando en el Penitente, su hija Paca y su nieto Juan Pablo.
Meses más tarde se colgó la exposición de caricaturas de Jordán en el salón de actos del Centro Cultural “Rómulo Betancourt” de La Orotava. Formó parte de las actividades de los <<viernes culturales>> que se organizaban en la Villa de Arriba y tanto gustaban a los vecinos del barrio del Farrobo. Se encargó entonces de su presentación el joven e inquieto periodista orotavense Cayetano Barreto, verdadero cronista de las cosas de los pueblos del norte de la Isla. Admiraba la obra de Vicente Jordán, sus crónicas montañeras, sus escritos, particularmente los que aparecían en el periódico El Día y en la revista municipal del Puerto de la Cruz de la que era asiduo colaborador. Ahora, veinte y dos años más tarde, en 2012, Barreto vuelve a repetir la experiencia con las caricaturas de Jordán y las presenta en el IEHC del Puerto de la Cruz, que hace algunos meses conoció algunas de ellas cuando Luis Espinosa trató en una charla, la semblanza de un personaje singular y popular del Puerto de la Cruz y de la isla entera, como lo fue el fotógrafo Imeldo Bello Baeza…”

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

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