sábado, 22 de abril de 2017

DON PACO POLO VERDUGO EN EL RECUERDO (I)



Don Francisco Polo Verdugo (don Paco), llegó a la Villa de La Orotava desde Málaga con el batallón borbónico al acuartelamiento de San Agustín de la Villa, con la quinta del año uno del siglo XX. Con él vino mi abuelo paterno José Álvarez Luque (Antequera – Málaga), Ambos se casaron con dos orotavenses; Agustina Rocío Báez y Engracia Díaz Márquez (mi abuela paterna).
En la fotografía lo vemos encabezando el clan familiar, en su casa – pensión – bar “El Suizo” en la calle García Beltrán. Concretamente en el patio de la aún mansión. Vemos en la espalda de los fotografiados la enorme tanquilla donde se depositaba el agua de las dulas.
De pie de izquierda a derecha; Señora de servicio de la mencionada Pensión, procedente de La Palma y que se desconoce su apelativo (fallecida), Esperanza Regalado Hernández (fallecida) manteniendo con el brazo derecho  a su hijo Antonio Polo Regalado (Ñete).
Debajo de izquierda a derecha: Francisco Polo Regalado (Paco, fallecido),  Francisco Polo Verdugo (don Paco - fallecido), y Luisa Polo Regalado (fallecida). Delante de don Paco, Manuel Polo Regalado (Manolo – fallecido).
Don Paco Polo Verdugo, vivió en varios términos de La Orotava; en una Finca en el Barrio de San Miguel (carretera de la Luz), en la calle El Calvario actual número 48, donde tenía una venta – Tasca. Y por ultimo en la calle García Beltrán en  la Mansión donde está tomada la fotografía, regentando en ella una Fonda y un bar, con el recuerdo del patronímico “El Suizo”.
A esta familia le tengo mucho aprecio, han sido parte de mi vida, sobre todo el más pequeño Antonio Polo Regalado (Ñete), con el que me he identificado desde la infancia. A don Paco, lo recuerdo vigilando su bar. Cuando empezó la tele en Blanco y Negro, colocó una en el Bar, y en los telediarios le iba a dar besos a la cronista de turno. Además como en su Bar en una habitación anexa se jugaban a las cartas y al dominó, a la hora acudía a cobrar la peseta. A titulo anecdótico, le compró un Ford 4 a su hijo Víctor, y cada vez que se le rompían las coronas del motor, Víctor le pedía dinero para comprarlas, don Paco le respondía que gastaba más coronas que el Rey de España.

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

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