martes, 4 de abril de 2017

PEPE “ARENCIBIA” EN EL RECUERDO.



Aniversario de su fallecimiento. José González “Pepe” conocido por “Arencibia”, nos dijo adiós definitivamente el sábado cuatro de Abril del 2013, “Arencibia” no era su apellido oficial, le conocíamos por ese apellido por que se educó desde la infancia en la casa de la familia los “Arencibia” en la calle el Calvario. Mansión que limitaba por la trasera de mi casa en la misma calle, con su hermoso y cuidadoso jardín. Pero Pepe nació y se crió en una casita en la calle El Calvario, que contenía entonces una ventana y una puerta, casita que mi padre Juan Álvarez Díaz adquirió en propiedad conjuntamente con otra de igual estructura para fabricar su industria de suministros y que en la actualidad es mi domicilio familiar.
Precisamente Pepe se crió con su madre que se conocía por “Rosalía”, y sus hermanos Carlos  conocido “Por el de la Campana” y Lalo que estudió conmigo en el colegio de San Fernando en la calle de San Francisco. Me cuentan que tuvo otro hermano, no recuerdo su nombre, que fue atropelladlo por un automóvil en la misma calle El Calvario en su infancia, y le ocasionó la muerte.
Pepe era un gran deportista, jugó al fútbol al igual que su hermano Carlos, jugaban de portero, el hermano menor Lalo fue árbitro.
En el baloncesto parece que, Pepe y Carlos también lo hicieron en la cancha de Franchi Alfaro frente a su casa, en pista de tierra. Pepe en el CB Independiente y Carlos en el CB. Calvario. Su hijo Vivi (en la actualidad ocupa un puesto de Magistrado por oposición), también jugó de portero en el UD. Orotava y su nieto es el titular en la actualidad del mismo club.
Pepe de ti tengo dos recuerdos inolvidable, el primero cuando trabajaba por tu cuenta como corredor y representante comercial, me llevaste en “auto stop” (típico transporte de mi juventud) a clase a las escuelas de comercio de Santa Cruz de Tenerife, la segunda, un día que me encontraba merendado en el bar del Liceo de Taoro, en la actual sede, con el amigo Inocencio García Torrents, saltaste de alegría, tras recibir una llamada telefónica que tu hijo y querido amigo “Vivi”, había superado las pruebas especificas en Madrid de oposición para Juez.
Mi amistad con  Pepe fue de toda la vida, le apreciaba y le quería, éramos como familia, ya que nos criamos y convivimos en la misma calle. Pepe trabajó muchos años con la firma comercial de La Orotava de doña Carolina Rivero. Así pues, Pepe, espero que en ese paraíso eterno disfrute de la tranquilidad y la esperanza que se te merece, aquí dejas aun gran magistrado tu hijo Vivi, y a una gran señora que en tu vida fue una gran compañera. Un abrazo Pepe y hasta pronto.
El amigo de la infancia de la Villa de La Orotava; EVARISTO FUENTE MELIÁN, “ESPECTADOR”. Remitió entonces (2013) estas notas que tituló; “A VUELA PLUMA”, PEPE “ARENCIBIA”: “…Falleció el sábado 4 mayo 2013, Pepe, conocido Pepe ‘Arencibia’ (no es éste su apellido). Le dio un ictus (ahora los llaman así)  hace varios años, y se sentaba desde entonces con frecuencia en un banco típico de listones de madera, colocado en la Cruz Verde, frente al nuevo centro vecinal del barrio de La Piedad, donde antes hubo una escuela pública.  Yo paso frecuentemente con mi coche por la Cruz Verde, y Pepe siempre me reconocía: “¡Adiós, Tito!”
Pepe era un veloz ala en baloncesto, en el mítico CB Independiente  de La Orotava, año 1955 y siguientes. En especial en el 55,  cuando aquel famoso campeonato de liga de segunda insular, entre cinco equipos de La Orotava, dos del  Puerto y uno de Icod.
Pepe fue un buen jugador de baloncesto, y mejor amigo donde los haya, y nunca se olvidó de aquellos años. Ahora le dedico yo estas cuatro letras mal pergeñadas -- la urgencia en que corra la mala noticia, manda---  a vuela pluma, que viene a ser una simple metáfora de su velocidad, la de Pepe ‘Arencibia’,  por la línea lateral de cal en la cancha de tierra de Franchi Alfaro, en especial el año antes dicho de 1955, año del auténtico  CB Independiente, el más genuino, en el que yo ejercía de Espectador  impenitente.
Fue el CB Independiente 55, el de Isidro, Chago, Antonio  Hilario, Diego Juan, Alfonso Dorta, Aquilino Robles, Raúl, Perico, y los dos que luego de inmediato se fueron a la diáspora: Pepe el gordo y un ya entonces veterano  Alfonso Machado;  y por supuesto, Pepe ‘Arencibia’,  un bólido, repito, raudo y veloz al  recoger y pasar el balón desde las bandas.
Descansa en paz, Pepe. Me decías siempre “¡Adiós, Tito!” (Mi nombre familiar), siempre me reconocías al pasar en mi coche, desde el banco de la Cruz Verde. Y ahora te respondo, como siempre  “¡Adiós, Pepe!”
Nota adicional: Por la rapidez y el ‘a vuela pluma’, y la falta ¡ya senil! de memoria, en este artículo sobre el fallecimiento de Pepe ‘Arencibia’, me faltó mencionar al menos a dos jugadores más del INDEPENDIETNE CB de 1955: Deogracias Álamo, que lo fue también durante varios años, y el baloncesto constituyó un deporte principal a lo largo de su vida, desde que jugaba con el CB OROTAVA, en 1947, con 16 años de edad, en la cancha del ‘Campo Tenis’ del Recodo (hoy hay una flamante fuente); y de Cristóbal González, que luego se casó y se residenció en las afueras del Puerto de la Cruz; ambos ya fallecieron…”

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

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