sábado, 30 de abril de 2016

JAVIER CRUZ GONZÁLEZ "EL PINTO" FOLCLORISTA



Con su señora esposa Argelia Abréu Rodríguez, celebrando el 50 aniversario de su participación en la Feria Mundial de Nueva York (1964).  Bodas de Oro con los Coros y Danzas de la Sección Femenina de La Orotava.

El Cuadro Infantil Artístico de Don Gustavo Dorta Hernández, que en la década de los años cincuenta, escenificaba unos cuadros atractivos en el Teatro Cine Atlante de La Orotava, con voces fantásticas de los entonces niños; Pedrito, Bertito, Carmen Rosa, Carmita. Toda una admiración que brotó en muchísimos corazones villeros, incluso el perímetro del mausoleo teatral de La Orotava se llenaba a tope, colocándose naturalmente carteles "no hay entradas". Pero lo básico del Cuadro Infantil, era su grupo folklórico, que sustituía a otro conjunto de auténtica rigidez, pasmado con la afición musical, que se llamó Agrupación de Pulso y Púa "Eslava", que actuaba en los festejos populares celebrado en dicha época.
Javier Cruz González, conocido por "El Pinto", nace en Santa Cruz de Tenerife, en la calle de La Rosa del barrio del Toscal, un veinte y uno de Agosto de 1937. Sus padres José natural de Tacoronte, y su madre Severina de la Orotava, regentaban una casa de comida, en la calle Capitán Gómez Landero. Su progenitor además, trabajaba en Santa Cruz, en una expendeduría de repuestos de automóviles ya desaparecida denominada "Cayetano Vega Sarmiento". Cuando Javier tenía siete años, sus padres deciden cerrar la casa de comida santacrucera, y se vienen a residir a casa de su abuela materna en la Villa de La Orotava, al Paseo de Domínguez Alfonso, quedándose su padre José trabajando en la Capital, en el comercio mencionado, visitando la Villa norteña los fines de semana. Javier realiza los estudios primarios en el Colegio de San Isidro de La Orotava, con los profesores Don José Manuel Hernández y Don Santiago García, posteriormente pasa a la escuela graduada nacional "Los Poyos" con el maestro D. Serafín Hernández, de esa etapa recuerda las conflagraciones con los compañeros; Miguel Acosta (El contratista), su hermano Alejandro, Pedro (conocido por Quico El Carpintero) y otros que no recuerda sus nombres. A los 13 años empezó a trabajar en los tejidos de Dª. Carmen Regidor, empresa regentada por su hijo político Don Miguel Salamanca, que estaba situada en la orotavense calle La Carrera. Ahí trabajó hasta su servicio militar, ocupación que instruyó, primero en el ex-cuartel de infantería San Agustín de La Orotava, y posteriormente en Hoya Fría. Al ultimar el servicio militar, se fue a trabajar a Santa Cruz de Tenerife con Don Francisco Minger, Almacenes "Nortysol", se llevó a su madre, a su tía y luego a su primo Javier a vivir a la capital tinerfeña, allí ya estaba viviendo su hermana Lolita desde su desposorio, acaecido años antes en la Villa. Javier "El Pinto", al contraer nupcias con la orotavense Argelia Abreu Rodríguez, regresa a vivir a su Orotava, primero en el Barrio de Los Rechazos, y después en el Barrio de San Antonio, en los Bloques correspondientes a "25 años de Paz". Aquí nacieron sus tres hijos; Francisco Javier, Carlos José, y Sonia María. Trabaja en la construcción primordialmente con la empresa ya desaparecida "Bárbara Trenkel", y subsiguiente con la empresa de Don Domingo Escobar y Pedro Machado.
Con 14 años aprende a tocar el timple y a cantar los cantos de nuestra tierra, es reminiscencia las primeras parrandas, desde la edad de 17 o 18 años con los inseparables amigos Quintín (Carpintero) y Pepe (Tapicero) -hoy residente en Icod de los Vinos-. Sin embargo la vida artística de Javier "El Pinto" empieza con el recordado maestro orotavense Don Gustavo Dorta Hernández. Posteriormente pasa al grupo folklórico de la Sección Femenina Local, participando con este grupo en el año 1961 en un concurso celebrado en Madrid, en el teatro de María Guerrero. La directora general de los coros Sra. Maruja San Pelayo, le dijo que tenía poca voz, que se asomara y observara el tamaño del teatro madrileño, pero sorprendentemente Javier actúa con su magistral aullido, le oye la Sra. San Pelayo, asombrándose del sonido genial del orotavense. En el año 1964, marcha a Nueva York con el grupo de la Sección Femenina de La Orotava, permaneciendo tres largos meses. El primer Domingo de permanencia en la ciudad de los rascacielos, fueron a oír misa en la impresionante Catedral de San Patricio, una catedral de categoría gótica americana. Al acabar la misa el presbítero oficiante, intercambia relaciones amistosas con los grupos españoles que iban a participar en la feria universal. Un par de semanas después, fueron a visitar la estatua de la libertad, de regreso a la feria Mundial se perdieron en las grandes avenidas neoyorquinas, en el metro de una de ellas se encontraron con el presbítero de la Catedral de San Patricio, tan exorbitante fue el aturdimiento, que con la cuantía de habitantes ocupante en la extensa ciudad de Nueva York, resultó que el propio presbítero catedralicio le indicó el trayecto de regreso al pabellón expositor Español.
Participó tres veces en el inolvidable programa típico de la televisión canaria en Las Palmas, del malogrado periodista Fernando Díaz Cutilla "Tenderete", primero con el desaparecido grupo icodense de "Los Chincanairos", una segunda vez con los coros de la villa y la tercera vez con los coros y danzas de La Orotava. En el año 1971, con un conjunto amigo del folklore canario de la Orotava, formado por; Juan Felipe, José Manuel Lima, y Peyo, realiza una tournée por Viena (Austria), Moscú (Rusia) y de regreso visitan Roma. A esta, le siguen tres giras a Holanda, concretamente a su ciudad de Rotterdam, en los años 1975, 1977 y 1978, con otro grupo de amigos villeros formado por Pancho, Gabriel y Nélida. Efectivamente en el año 1976, con el grupo de Coros y Danzas de La Orotava, realizó una gira por la península, actuaron en Madrid, en el programa 1, 2,3, del presentador Kiko. En la feria de Gijón (Asturias), y en Cuella en Segovia. Participa en los homenajes realizado por la Asociación Rómulo Betancourt del Farrobo de La Orotava, a los inolvidables maestros Agustín "El Gigante", y a los hermanos Francisco y Gustavo (su maestro) Dorta Hernández. En este ultimo participaron todos sus discípulos; José Manuel Lima, Jesús Pinillo, Pili, Juan Felipe González, Pedro Eustaquio, Pancho, Memo, Francisco Valencia, Efrén Sacramento, Juan Antonio Pérez, Miguel Ángel e Ike Dorta. Participó la Coral del Liceo Taoro y el Grupo de Coros y Danzas de La Orotava. Presentaron Ángel García González, Pedro Hernández Álvarez, Nani Sánchez y Francisco Hernández Álvarez.
Desea que haga público merecidamente, el reconocimiento artístico a su gran amigo de la Orotava, el ciego Juan José González Villar, que se formó en el grupo infantil de Don Gustavo Dorta Hernández, pues con su sorprendente oído aprendió a tocar los instrumentos populares de cuerda(la guitarra, laúd, y bandurria). Viajó a Madrid en el año 1961 con los Coros y Danzas de La Sección Femenina de La Orotava. Preparó el grupo para la feria de Nueva York, y no quiso ir por problemas vístales. Como agasajo sus compañeros le trajeron una guitarra eléctrica de Norte-América (Nueva York). Juan José tiene un gran oído musical, por ello guiaba al grupo folklórico. Desde esta páginas Javier "El Pinto" desea dedicarle un saludo venturoso y cordial, a este hombre avecindado en su casa de la calle de Juan Padrón (El Barranquillo), que sinceramente le aprecia, le quiere, por su exorbitante amigabilidad, por el esplendor de la música. Y sobre todo por la adhesión que utilizó para enseñar y coadyuvar a los sinceros parranderos de la Noble y Leal Villa de La Orotava. Todos los sábados se reúne con otro grupillo de parranderos amigos, para derrochar alegrías, además aprovechan las tertulias para cantar y amenizar a todos los que les rodean. Estos amigachos son; Pancho, Memo y el desaparecido Domingo Machado, aquel animador rítmico especialista en maracas, que sigue vivo en los sentimientos del grupillo.
La Romería de San Isidro, es la síntesis de Javier "El Pinto", años tras años participando en ella con su impresionante voz, repartiendo coplas y alegrías. Últimamente participa con un grupo del Barrio de San Antonio, compuesto por sus hijos, amigos, y padres.
Una vida artística que comenzó hace muchos años, con un Cuadro Infantil, siempre ligado al folklore isleño. Amigo de parranderos inolvidables, incluso desde muy joven se hizo parrandero, quizá más tarde de lo que él quiso. Sin embargo Javier con catorce años cantaba, repartía alborozo entre sus amigos y simpatizantes. Desea que el parrandísmo se alimente con más gente con ganas de divertirse y que aporten ideas al folklore regional. También centrar los esfuerzos en lograr una mayor concienciación e integración de los jóvenes en futuras parrandas.

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

ENTRE GENTÍOS



Sorprendente fotografía del año 1959, que adquirió mi hermana Fina Álvarez Abréu, expuesta a la venta por un desconocido fotógrafo ambulante en los desaparecidos escaparates de la también desaparecida Joyería “Puerta” en la Calle El Agua (Tomás Zerolo). Correspondiente a las Fiestas Mayores de la Villa de la Orotava, donde observo entre el gentío a mi abuelo materno Bruno Abréu Rodríguez que fue muchos años músico de la desaparecida Banda de Música Municipal de La Orotava y zapatero “ebanista” durante toda su vida. Primero trabajó con su amigo maestro Manuel Quijada “El Chasnero”, después se independizó, montando su propio taller primero en la Calle La Estopa y terminar su vida laboral en el callejón de Los Cuartos, que se llamó Alférez Provisionales tras la guerra incivil española, actualmente los vecinos del Barrio concretamente de la asociación “Huerta del Moral” lo han bautizado por la Calle de “Las Hermanas de la Caridad de San Vicente Paul” (ya tienen dos calles en la Villa; Avenida Sor Soledad Cobián y La Milagrosa), con la oposición de los propios residentes de la calle, que deseaban que se le denominara como en antaño “El Callejón de maestro Bruno”.
El amigo y convecino de La Villa de La Orotava desde la infancia y compañero de docencia Jesús García Delgado, miembro de la asociación de Vecinos “Huerta del Moral” (Barrio de Los Cuartos). Decirle que aunque no nació ni se crió en ese popular barrio orotavense. Que mi abuelo materno Bruno Abréu Rodríguez persona con una gran capacidad intelectual adelantado a su época (protagonista de esta interesante fotografía), fue cofundador con su Padre maestro Juan García “Vital” del Centro Instructivo Obrero de La Orotava, ubicado en la Republica Popular de La Villa Arriba. Fue presidente de ese organismo progresista en el año 1921. En el mitin del 1 de mayo, lee el manifiesto, curiosamente con el ilustre jurista – literato Luís Rodríguez Figueroa, T. Hernández, Manuel González Pérez, Lucio Illada Quintero, Inocencio Sosa Hernández, y una mujer: Isabel González, que sería famosa con su seudónimo literario Azucena Roja.
Según documentación que me facilitó el amigo José Hernández referentes a este importante colectivo obrero orotavense: “…Estas acciones permitirán poner de manifiesto el alto grado de conciencia de clase de los trabajadores del Valle de La Orotava, lo que permite consolidar su capacidad organizativa y dar consistencia a sus posiciones ideológicas que, claramente ya, se enmarcan en la doctrina socialista, convirtiéndose la comarca en el principal bastión de este partido en la Isla de Tenerife. Muestra de este fortalecimiento es la manifestación del 1° de Mayo de 1921 -la primera de la que tenemos constancia en la Villa de La Orotava-, que partió desde la Calle Castaño y, tras recorrer las principales vías del casco, desembocó en la Plaza del Ayuntamiento, donde se celebró un mitin, para luego continuar hacia el Puerto de la Cruz y unirse con la organizada en esta localidad. El manifiesto, firmado por Bruno Abréu Rodríguez, Presidente del Centro Instructivo Obrero, refleja ese avance ideológico de la organización: "…Este año, como justa expresión de dolor intenso que experimentamos ante los atropellos de que han sido objeto innumerables camaradas, cuya sangre dada en holocausto del ideal de emancipación, nos exige la protesta viva y consciente de todos los hermanos del Trabajo. El recuerdo de los mártires de Chicago, en memoria de los cuales mañana todos los trabajadores nos solidarizamos, hagámoslo extensivo a tantos otros desheredados de la fortuna víctimas del egoísmo capitalista…".
Demasiado gentío en las Fiestas mayores de La Orotava de aquellos años idos. La panorámica está tomada al comienzo de la calle El Calvario por la plaza de la Constitución, o de la Alameda, o del Kiosco de la Música, o de Los Soldados, que en aquellos años estaba a la altura de la misma calle, hasta que perdió el nivel con la construcción del famoso y actual “Puente” en el año 1965.
Detrás se ven claramente dos entonces jóvenes muchachos de la Villa; Pepe González (conocido por Pepe “El de Roes”) y Lorenzo López (fallecido).

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL


GIL Y SU FURGÓN BEDFORD



Gil Pérez Hernández, conocido popularmente en La Villa por Gil, “el de las teles”, es hijo de “maestro Jesús Pérez” destacado guitarrista de la villa arriba y de Doña. Modesta Hernández, de la familia que le dicen de “los Cavedos”, gente muy honrada y trabajadora. 
Debido a su afán de mejora y a su espíritu luchador emigra a Venezuela con permiso paterno, porque aún no había cumplido los 18 años.
En Venezuela comienza a trabajar duro y llega a regentar dos taxis y un restaurante, haciéndose con algo de dinero que envía a sus padres con el que construyen un edificio en la calle Garaboto.
En una de sus venidas conoce a Yayita Febles, (Candelaria Delgado Pérez) también muy popular en La Villa, hija del “maestro Don Domingo Delgado González  - Febles” y de Doña. Eusebia Pérez, de la que se enamora y se casan en 1963, permaneciendo unidos hasta la fecha.
Cuando llega a Tenerife se compra un furgón Bedford, matrícula 18658 , de color gris con piso de madera y puertas de correderas con el que empieza a repartir las primeras teles y radios que llegan a la Orotava, sobre todo en la parte alta, que en ese entonces no disponía de servicio eléctrico teniendo que llevar las baterías de coche correspondientes.
La gente estaba tan acostumbrada a identificar a Gil con el furgón que conocían hasta el peculiar ruido de su motor y salían  los chicos a esperarlo gritando: “Ya viene Gil, el de la tele” cuando lo divisaban a lo lejos.
Era la alegría para los niños de aquella época, hoy ya adultos que lo pueden corroborar, y de toda la familia que empezaba a reunirse en torno a la tele.
Muchos lo identificaban con el “progreso”, era el que portaba no sólo las teles, sino también otros electrodomésticos, como las primeras lavadoras, neveras,… Esto hacía que mejorara la calidad de vida de toda la familia, concretamente de las mujeres que hasta esa época tenían que lavar a mano.
Siguió con su negocio ampliándolo a la venta de electrodomésticos más modernos y muebles, sacando con mucho esfuerzo y trabajo a su familia adelante para que nunca les faltara de nada, siempre acompañado de su furgón.
El domingo 7 de junio de 2015 (por las Fiestas Mayores de la Villa de La Orotava), Gil se presentó con su Bedford ahora como vehículo clásico, a la exposición que se celebró en la Villa de La Orotava, ya reparado y puesto a punto  con sus piezas originales traídas de Inglaterra.

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL