jueves, 20 de julio de 2017

QUINTO CONCIERTO DE LA XII EDICIÓN DEL FESTIVAL DE MÚSICA DE CÁMARA VILLA DE LA OROTAVA, A CARGO DEL QUINTETO DE VIENTOS ENSEMBLE VILLA DE LA OROTAVA.



El jueves 20 de julio del 2017, se celebró en el Salón de Acto (entonces comedor y cocina de los dominicos) del Ex convento dominico de San Benito (Museo de Artesanía Iberoamericana “MAIT”) de la Villa de La Orotava.
Antes numeroso público que aplaudió a rabiar, sin cesar  y de pie.
QUINTETO DE VIENTOS ENSEMBLE VILLA DE LA OROTAVA nos recitó el siguiente programa:

Wind Quintet op.43 – C. Nielsen
I. Allegro bien moderato
II. Mineutto
III. Preludio. Adagio
IV. Tema con variaciones

Kleine Kammermusik op.24 No.2 – P. Hindemith
I. Lustig
II.
Walzer
III. Ruhig und einfach
IV. Schnelle Viertel
V. Sehr lebhaft

Suite para quinteto de viento “Bella época en Sudamérica” – J. Medaglia
I. El porche negro – Tango
II. Vals Paulista
III. Requinta Maluca – Chorinho

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

VISTA PANORÁMICA DESDE EL MUELLE PESQUERO DEL PUERTO DE LA CRUZ, AÑO 1958



Panorámica de un conjunto armónico ilustrado que en la actualidad en nada se parece. Balcones típicos de Canarias de la Casa inglesa YEOWARD, casa sindical en la desembocadura de la calle San Juan, por donde bajaban las guaguas hacía la estación de la parada de la calle de La Marina, justo a la derecha de esta foto, a la izquierda dos casas desaparecidas tras la picona de los años del progreso, del retroceso o del boom turístico, como le quieran llamar, me da igual, pero sus consecuencias se están sufriendo en la actualidad, y vuestros sucesores la seguirán sufriendo por dosier, la ultima de la izquierda que era un Convoy de viviendas desapareció hace muy poco. También a la izquierda donde está la Cruz que parece que fue la que le dio nombre a la ciudad después de ser Puerto Orotava, enfrente en su terraza había un restaurante tipo Guachinche de madera confeccionada de celosía de color verde, en muchas ocasiones cuando bajaba con mi padre Juan Álvarez Díaz a un partido de fútbol en el Peñón, se echaba un pescadito fresco con un buen vaso de vino, a un servidor por razones de edad (un niño), me tenía que tomar una coca cola y eso que fueron muchas, mientras que mi progenitor saboreaba buenos vasos de vinos, por cierto parece que el dueño del restaurante era muy conocido de mi padre…
Lo más surrealista de esta panorámica es la torre o el campanario de la parroquia de Nuestra Señora de la Peña Francia, vigilaba la salida y entrada de los productos del mar y los comerciales del principio del siglo XX por el romántico muelle portuense, e incluso observaba la embarcación de la Virgen del Carmen en sus fiestas mayores, marinera patrona de los ranilleros y pescadores.
El amigo del Puerto de la Cruz Catedrático de la Universidad de La Laguna; ANTONIO GALINDO BRITO, remitió entonces (02/03/2013) estas notas: “…Desde sus primeros tiempos mi pueblo se llamó Puerto de la Cruz de la Orotava, a cuya jurisdicción estuvo sometido hasta finales del siglo XIX, salvo un pequeño periodo, en que se produjo la emancipación y tuvo su propio alcalde, a mitad del siglo XVII. Esto duró poco, porque los vecinos ricos de La Orotava compraron en la Corte de Madrid, el título de Villa y lograron que el Rey anulase la emancipación del Puerto…”

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

UNA POMPEYA CANARIA



El amigo de la Villa de La Orotava; JAVIER LIMA ESTÉVEZ, graduado en historia por la universidad de la Laguna, remitió entonces (10/07/2016), estas notas que tituló; “UNA POMPEYA CANARIA”.
Publicadas en el diario tinerfeño “La Opinión” el sábado día 9 de julio del 2016: “…El municipio de Garachico representa un lugar de notables características históricas y patrimoniales. Sin embargo, se trata de una población que, por múltiples razones, ha sufrido a lo largo de su trayectoria toda una serie de calamidades sobre su territorio. Sus habitantes, con gran trabajo y esfuerzo, han logrado sobreponerse a tales adversidades, ofreciendo la imagen actual de un pueblo que se dispone y organiza en torno al mar, teniendo como elemento característico su particular geografía. Canarias ha sido escenario de diversas erupciones, existiendo registro de múltiples episodios en diferentes localidades. Una de las más representativas ocurrió en el año 1706 y afectó a Garachico. En la descripción de Olivia Stone, tras su viaje por las Islas durante seis meses a lo largo de 1883, podemos recrear aquel acontecimiento de la naturaleza: "Se escucharon roncos sonidos en el subsuelo y el mar comenzó a retirarse de la costa. El Pico se cubrió de fuego, el aire se llenó de gases de azufre que asfixiaron a los desgraciados animales y el agua se transformó en vapor, como si de un manantial caliente se tratase. De repente el suelo tembló y se resquebrajó. En lo alto, once millas al noroeste del Pico, brotaron de un cráter ríos de lava que se extendieron sobre la llanura a sus pies. La ciudad de Garachico, cubierta de lava, despareció completamente. El mar regresó a las costas, cubriendo los escombros, y las cenizas cubrieron lo que antes había sido Garachico". Una erupción que "tuvo particular alcance en sus zonas de medianías, muy afectadas por la lava, acentuando la emigración", tal y como recuerda el profesor universitario, Manuel Hernández González, en su obra Tenerife. Patrimonio Histórico y Cultural. El puerto de Garachico, que rivalizó con el de Santa Cruz de Tenerife y posteriormente con el Puerto de la Cruz, perdió su esplendor tras ese suceso. En la misma obra, el profesor Hernández González matiza que la erupción de 1706 no fue el punto de ruptura de la hegemonía, sencillamente "lo que hizo fue acelerar su decadencia". A ese hecho podríamos unir toda una serie de circunstancias económicas, políticas y sociales, que enlazan con las características del siglo XVIII, siglo en el que se experimenta una notable decadencia en el sector vinícola, a la par que se desarrolla la Guerra de Sucesión Española (1701-1714), generando toda una serie de consecuencias respecto a las relaciones canarias con Gran Bretaña.
Sin embargo, los garachiquenses no perdieron la ilusión y tras ese fatídico acontecimiento, realizaron múltiples intentos con la finalidad de lograr recuperar el esplendor de aquel puerto de gran y fecunda actividad comercial. Los inevitables problemas económicos y la presencia de unos medios limitados, derivaron en unas mejoras lentas que no proporcionaron los resultados esperados. Tras los trabajos de 1737 y 1741, se lograría habilitar el puerto de Garachico para el tráfico local y, a partir del 21 de octubre de 1820, en base de un acuerdo de la Diputación Provincial para la exportación. Además, en los últimos años del siglo XIX se ordenaron obras de aumento y de mejora del muelle, según datos publicados por el profesor universitario, historiador y escritor Alejandro Cioranescu, en su obra Garachico.
En el año 2016 se cumplen 310 años de un acontecimiento que, sin ser determinante, marcó un punto de inflexión la historia de Garachico. Una erupción que se recuerda como un acontecimiento imborrable dentro de la trayectoria de la destacada Villa y Puerto, recordada por Alejandro Cioranescu como "una Pompeya canaria"…”

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

VALLE MAR



Fotografía correspondiente al año 1950, cuando se construyó el Hotel Valle Mar en la reciente inaugurada Avenida de Colón en la ciudad portuense.

La amiga del Puerto de la Cruz; MARÍA CRISTINA ARROYO, remitió entonces (01/01/2013) estas notas que tituló; “VALLE MAR”“…Lo empezó a construir el recordado constructor del Puerto de la Cruz Manuel Yánez Barreto,  contratista por excelencia del Puerto de la Cruz, no sé si lo terminó.
Los propietarios entonces, Don Diego Benítez de Lugo Marqués de Celada  y su esposa la Marquesa de Ybarra, Doña María Angustias Ybarra.
En la actualidad es  propietaria una de sus hijas; Marian Benítez de Lugo Ybarra…”
El amigo del Puerto de la Cruz Catedrático de la Universidad de La Laguna; ANTONIO GALINDO BRITO remitió entonces (01/01/2013) estas notas: “…El hotel Vallemar se construyó más tarde y aunque yo no recuerdo la fecha exacta creo que sería en torno a la década de los años 60…”
El amigo del Puerto de la Cruz; ANTONIO ORTIZ HERNÁNDEZ remitió entonces (01/01/2013) estas notas: “…La mayoría de los Hoteles se construyeron en esa década Antonio, por ejemplo: Las Vegas y Tenerife Playa se hicieron en dos fases, año 59-60. San Felipe año 65-66. Guajara, Martina y Avenida año 66-67. Tampoco tan exacto, recuerdo por la Lavandería de Ascanio…”

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR  MERCANTIL

PEDRO Y MARÍA DEL CARMEN



El día 21 de julio del año 1969, dijeron “si quiero” en el altar, la entonces joven pareja de la Villa de La Orotava; Gabino Pedro Negrín Fajardo y María del Carmen Sacramento.
La pareja se conocieron en los sesenta del siglo XX, en el grupo folclórico de Los Coros y Danzas de la Sección Femenina de la Villa, en la que eran miembros de la misma.
Amigos desde la infancia, y lo siguen siendo a por la vida. En la panorámica lo vemos sonriendo, de alegría y de esperanza.
Fotografía remitida y compartida por su querida hija Silvia Negrín Sacramento, en la que le felicita por sus aniversarios de unión matrimonial.
Lo mejor de toda su vida que, aún siguen juntos, por lo que le deseo toda clase de aventura y felicidad.

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL