viernes, 18 de agosto de 2017

MANÓN RAMOS HAESSIG. PINTORA. NATURAL DE GRANCANARIA Y OROTAVENSE DE CORAZÓN.



Desconocía a esta gran y humanitaria mujer como un auténtico genio de la pintura, del dibujo, de la paleta. Natural de la isla redonda de Grancanaria concretamente de su señorial ciudad de Arucas, ciudad de su padre el también artista Manuel Ramos por más señas, nace en Las Palmas de Gran Canarias el 18 de agosto de 1927.
Su infancia y juventud la pasa en Las Palmas, primeras letras, en un colegio cerca de su domicilio en Ciudad Jardín, por cierto la directora era Rusa. Estudia bachillerato en el colegio Viera y Clavijo, un colegio mixto del que guarda el mejor de los recuerdo.
A partir de aquí se difuminan los datos que existen sobre su historia personal, es cierto que la conocía, como la señora del Doctor don Enrique Sáenz Tapia, le saludaba por su caminar a lo largo de muchos años por las calles de la Orotava, en muchas ocasiones me paraba para preguntarme por el estudio de mis hijos en la música clásica profesional, en Inglaterra y Suiza.
Si recuerdo ver patear por la Villa a su madre de origen suizo – alemán la señora Haessig, pero no recuerdo a su padre artista canario de Arucas, que tomó su nombre artístico Manolo Ramos (en el la antigua calle orotavense del Piche que une la casa Consistorial con la Hijuela del Jardín Botánico, se encuentra una estupenda obra suya donada por la familia la reproducción en bronce).
Pertenecía a la clase social de artistas, afirmación lógica si pensamos que cuando Manón contaba con 10 años ya estaba estudiando pintura en el famoso taller de su padre.  Así que esto es lo que conocemos de su niñez, que ya desde una edad muy temprana apuntaba excelentes trazos de artista, siendo además en su madurez una excelente ama de casa, ayudando en muchas ocasiones a su marido en los servicios médicos, además ayudaba a otras tareas propias de su hogar y su entorno, y el encargado de proyectos decorativos y artísticos en las veladas que se celebraban en la Orotava por las fiestas patronales, sobre la fiestas de arte en el cine Atlante y en el Cine Orotava, así como la confección de carteles de las fiestas patronales de La Orotava.
En el año 1945 la familia traslada su residencia a Madrid, donde su padre había participado un año antes en una exposición de artistas Canarios.
Manón Ramos Haessig, es profesora de dibujo, de la Escuela Central de Bellas Artes, de San Fernando de Madrid. No pudiendo precisar en el momento que empezó a dibujar pues su primera habitación fue el estudio de su padre el también artista Manolo Ramos, sus prime­ros juguetes el barro y los lápices y sus primeros amigos los alumnos de su padre, por ello puede decir que desde que nació e ingresó en la Escuela de San Fernando de Madrid donde su padre había estudiado veinte y cinco años antes. Compañeros suyos fueron sus profesores. Terminando los estudios en el año 1950, con el titulo de profesora de pintura y dibujo, convirtiéndose años más tarde en licenciada en Bellas Artes, tras presentar una Tesina cuyo tema fue la vida y obra de su querido padre, el escultor Manolo Ramos. Su vida consistió en el aprendizaje de lo que luego sería su profesión.
En el año 1950 fue becada, con otros cuatro compañeros, a Santillana del Mar con la obligación de exponer en Santander Capital cantabra, exponiendo en la Sala Proel.
En el año 1951 expuso dos cuadros en la Primera Bienal Hispanoamericana en Madrid.  En el año 1953 conoce en Madrid al que iba ser su compañero en la vida, el doctor ginecólogo don Enrique Sáenz Tapia, tras contraer matrimonio en la capital del reino en el año 1954 se traslada a la Villa de La Orotava, acompañando a su marido el cual iba a ejercer por oposición como ginecólogo municipal.  Dada la dificultad para encontrar vivienda, en aquella época, viven los dos primeros años la desaparecida Hostal – Pensión “Victoria” en la calle de San Agustín que regentaban el alfombrista don Pedro Hernández Méndez y su señora Lolita Murillo, hasta que su marido consigue una mansión en alquiler en la calle Verde, actual Nicandro González Borges.
Exposición individual en el Casino de La Orotavaconcretamente en el mes de junio de 1959. Exposición individual en el Casino de Tenerife en el mes de diciembre del año 1959. Exposición colectiva en el Círculo de Bellas Artes de Santa Cruz de Tenerife, en el mes de diciembre del año 1965, exposición colectiva de 12 artistas femenina de escultoras y pintoras.
Con posterioridad su labor ha consistido en la realización de unos 50 retratos, aparte de los temas que cualquier pin­tor haya podido crear. Hay algo que Manón quisiera destacar no como una labor material pero no por ello menos importante, su  participación como Jurado de Exposiciones Infantiles y Carteles.
Don Vicente Borges, antiguo periodista tinerfeño, realizó un perfil de Manó Ramos sobre su exposición  de pintura; retratos, naturalezas muertas, apuntes y dibujos que se celebró en el entonces Casino de Tenerife de cinco al dieciséis de diciembre del año 1959: “Ahora que la subversión en el mundo de las artes plásticas trata de sustituir a la justificada re­beldía innovadora de los antiguos maestros y de los pocos que hoy existen, bueno es que una racha de aire puro, en esta atmósfera cargada, nos re­cuerde que lo primero del Arte de la Pintura es saber pintar. Ahora que soplan vientos tormentosos y se nos da gato por liebre, cuando no chatarra por oro limpio, bueno es que volvamos la vista a la ol­vidada técnica del buen pintar, cuyo dominio tanto exige y sacrifica. Esta obra de Manón Ramos de Sáenz, de clara estirpe académica, fruto y cosecha de largos des­velos y estudios, nos pone, una vez más, en con­tacto con 10 que nunca debe perderse y mucho me­nos despreciarse. Solo así podrá acometer el ar­tista de nuestros días, la muy seria aventura de re­novar sin que la confesión de impotencia se evi­dencie, como ocurre en demasiadas obras contem­poráneas, que solo copian el remoto pasado del Arte de la Pintura.
Sus retratos, en primera fila y en franco debate entre la severidad académica y la audacia, suaviza­dos por el toque femenino, se salvan del pecado mortal de la «fotografía» por ese agudo trabajo in­trospectivo que cualquiera puede observar, espe­cialmente en el de Alonso Tabares, verdadera ra­diografía espiritual y cuidada disección anímico formal. Sus Naturalezas Muertas, análisis de luces y ritmos lineales, son lecciones de buen pintar a la manera de todos los tiempos. Y sus apuntes y di­bujos certifican, con autenticidad, la maestría de la pintora. En fin, creemos que contemplan ustedes o van a contemplar. Una obra viva, sincera, intere­sante y llena de posibilidades”.       
Bonito celebrar exposiciones en el mes de diciembre, mes en que se coincide con las fiestas navideñas de la paz y de las familias.
Pero en el revivir del día a día, viene el tiempo con sus horas y sus días, cuatro maravillosos hijos, ocho nietos, siempre pintando en su hogar, rodeada de su familia, nada en particular en su vida, una autentica dama de honor que vive su arte, su paleta y sus dibujos en su casa, en su intima propiedad que adquirió con su marido a don Domingo Codesido en la calle histórica de la Villa que lleva el rotulo del ilustre bienhechor de la enseñanza Nicandro González Borges, más conocida en la historia por calle Verde. Pinta cuando le apetece con mucha libertad, con mucha filosofía, pues jamás ha tenido la necesidad de ejercer su oficio profesional, solo ser la autentica señora, la fiel compañera de don Enrique Sáenz Tapia, ginecólogo de mucho prestigio en la Orotava.
Manón Ramos destaca en el dibujo, el color, la belleza, el sentimiento y la forma como interpreta su arte, entre su iconografía cabe destacar; La escoba, Rincón, Girasoles, Palmatoria, Soledad, Silla roja, Bodegón, manzanas, Su hija Manón, su hijo Enrique, Retrato, Teresita Herreros, Justo Sobrón, Carmen Elisa Luque, su marido Enrique, Mamen, Apunte de su padre.
Como veis, de la vida de Manón Ramos no queda mucho escrito. Su devoción por la Villa de la Orotava y sus gentes hace pensar que está algo constreñido ante el modo de vida de su entorno, ante las obligaciones hogareñas y de la pintura, que anhela algo de libertad. Esta libertad que demuestra en los trazos, que estudiándolo a fondo se comprenderá su espíritu.

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

ANTIGUO CONVENTO DE SANTO DOMINGO



El amigo y compañero de docencia del Puerto de la Cruz; RAFA AFONSO CARRILLO, expone y colorea originalmente,  este rincón portuense: Puerto de la Cruz – 1928/31. Antiguo convento de Santo Domingo. [Detalle de fotografía en blanco y negro de Johannes Morgenstern, restaurada y coloreada].
La Orden de Santo Domingo terminó la construcción del convento dominico de San Pedro González Telmo alrededor de 1659. En 1778 el convento sufrió un devastador incendio y fue reconstruido entre 1781 y 1786. A causa del proceso de desamortización de 1837, pasó a manos del Estado. En el siglo XIX fue la casa natal de Luis Rodríguez Figueroa, destacado político e ilustrado portuense.

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

TOMÁS HERNÁNDEZ GARCÍA EN EL RECUERDO



Aniversario de su fallecimiento.  Tomás Hernández García, procedente de una familia de reconocidos índoles industriales, comerciales y mercantiles de La Villa de La Orotava denominada Casiano García Feo e Hijos,  era el hermano menor tras; Cesar y Juanito (fallecido) del matrimonio orotavense formado por Don Cesar Hernández Martínez odontólogo y doña Ana García Bartlet.
Lo conocí desde niño, estudió en  el colegio de San Isidro de La Orotava, Perito Industrial en Las Palmas de Grancanarias. En mis tiempos de estudiante universitario, en muchas ocasiones me llevó en auto stop a clases a la Escuela de Comercio de Santa Cruz de Tenerife, entonces trabajaba en una empresa Industrial en Taco. A partir de ahí desconozco su vida profesional, solo al final lo recuerdo vender vino embotellado de la zona villera del Montijo, empresa esta que heredó de su abuelo materno el recordado industrial y comercial chasnero – orotavense don Casiano García Feo.
A Tomasito como le conocíamos, una cruel enfermedad lo acarreó al abismo de la vida, luchó indeterminadamente por ella, a lo largo de su subsistencia siguió la afecto de su querido padre, pertenecer a la organización de la Romería orotavense.
Tal es así que por última vez perteneció a la misma en el año 2013, lo que le supuso tener mucha energía en su vida y en su lucha contra su enfermedad.
Un amigo de la Villa de La Orotava, que me pidió quedar en el anonimato con todo el cariño y el corazón,  remitió entonces (18/08/2013)  estas notas: “…  Hijo de César Hernández Martínez, odontólogo natural de Santa Cruz y de Ana García Bartlet, hija de Don Casiano.  Estudió en el Colegio San Isidro de la Orotava y creo que algún año también en San Ildefonso cicharrero. Posteriormente estuvo en Gran Canaria adquiriendo conocimientos de mecánica, que consolidó en Alemania. Terminada su etapa formativa, montó una pequeña granja de gallinas, en el Durazno, para la producción de huevos. Tras años en el negocio, formó una sociedad, DIALTO, dedicada a la venta de pinturas y fibras sintéticas. Desecha la sociedad, continuó con el negocio, en solitario. Al mismo tiempo creó la Bodega Montijo, en su finca de Montijo en la Orotava. Fue un importante colaborador del Liceo de Taoro en la organización de la Romería de San Isidro, hasta este año, ya bastante enfermo. Cuando niño, sobrevivió a una caída desde la azotea, en casa de sus padres en la Calle San Agustín-5 desde más de 8 metros. Siempre fue persona campechana y de gran simpatía, como cuando salió en carnavales con una cesta a la cabeza, vendiendo pan por la calle la Carrera, etc... Siempre le gustaron los camiones y tuvo varios para su empresa y las fincas el último de los cuales lo donó, prácticamente nuevo a una ONG en África. Se casó con la grancanaria Concepción Morán, Conchi, una gran mujer, también dedicada al altruismo y la caridad…”

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

“RAMÓN ÁLVAREZ, EL COMPROMISO ÉTICO DE UN IDEÓLOGO”



Aniversario de su fallecimiento.
El amigo del Puerto de la Cruz; SALVADOR GARCÍA LLANOS, remitió entonces (18/08/2012) estas notas que tituló “RAMÓN ÁLVAREZ, EL COMPROMISO ÉTICO DE UN IDEÓLOGO”: “…Lo primero que impresionaba de Ramón Álvarez Braun era su voz. No era radiofónica sino por el halo de autoridad que desprendía a la hora de facilitar cualquier explicación. Enfático, ajustado, su afán didáctico era reforzado por aquel tono que imprimía en sus intervenciones.
Después, hay que ponderar su coherencia entre el discurso y el método. Quiso practicar lo que predicaba. Ello elevó su estatura, sobre todo a la hora de defender la honestidad en la política como una auténtica divisa.
Ramón Álvarez Braun nos ha dejado. En silencio. Y quienes le conocimos y le tratamos sabíamos de su sufrimiento. Pero la tenacidad, otra de sus cualidades, le impulsaba a seguir. No era de los que se rendía. Por eso, desde su lucha en la clandestinidad, por las libertades y por la democracia, fue un ejemplo. Abrazó un compromiso ético digno de reconocimiento.
Profesor de la Escuela de Aparejadores y de la Universidad de La Laguna,  Álvarez militó en el Partido Socialista Obrero Español, en cuyo seno era muy apreciado por el sentido consecuente de su pensamiento ideológico.  Defendió la honestidad en la política como una auténtica divisa.
En la primera legislatura autonómica, siendo Jerónimo Saavedra presidente del Gobierno y Luis Balbuena consejero, ejerció como director general de Planificación, Construcciones y Equipamiento Escolar de la consejería de Educación, Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias. En el desempeño de su cargo, sobresalió por las autoexigencias que se impuso para el cumplimiento de los compromisos.
Se ganó el respeto de sus compañeros departamentales, profesionales y políticos. Años después de cesar en la dirección general, fue candidato del PSOE al Senado por la isla de Tenerife pero no salió elegido. Ello no le impidió seguir defendiendo sus ideas en órganos y foros donde su discurso, recio y contundente, siempre cosechó el reconocimiento que se otorga a quienes enriquecen su ideología y trabajan con humildad y entrega a favor de una causa.
Ramón Álvarez Braun defendió siempre a los más desfavorecidos. Dedicó sus esfuerzos a mejorar la educación en las islas, consciente, como era, de las necesidades que había. La Laguna, la isla, Canarias, España: su visión del mundo era tan exigente como generosa. Un socialista cabal y comprometido: esa era su realidad. Con aquella voz, con aquella autoridad, con aquella autoridad. Con aquella dignidad…”

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL