miércoles, 30 de noviembre de 2016

DOÑA BERTA LA PROFESORA DE LA HUMILDAD Y HONRADEZ EN EL RECUERDO



Aniversario de su fallecimiento. Doña Berta Hernández Gutiérrez, simplemente “Doña Berta”, era de las profesoras que trabajaba con todas clases de alumnos, desde el de más talento hasta el que menos se le daba el estudio. Tenía una técnica, y un sistema de trabajo, que profundizaba, con el más inteligente al igual que con aquel que le costaba entrar en la didáctica o en las matrices terminales.
La verdad que sus alumnos le lloran, le quieren y le adoran, pues se entendía igual con el que aprobaba o suspendía, puesto que usted sabía que todos trabajaban, pero en las evaluaciones, no solo le importaba el trabajo en sí, si no el trabajo en el provecho, lo negativo siempre venía por fallos humanos o falta de la simple llegada en el entendimiento.
En este sentido recuerdo que un día a titulo anecdótico, apareció en casa de mi hermana, con el examen de mis sobrinas en sus propias manos, para decirle cual había sido el fallo, y la equivocación. Esto solo se le vio a usted, querida madre profesora, por qué usted siempre transcurría la humildad y la honradez.
Doña Berta Hernández Gutiérrez nació en la Laguna, murió en su domicilio, tranquilamente leyendo su literatura, sus autores, en su querida villa de La Orotava, un lunes de calima 30 de noviembre. Vino a la Villa tras contraer matrimonio con el recordado profesor orotavense don Domingo Pérez Betancourt (Licenciado en Ciencias Químicas). Tuvieron tres maravillosas hijas; Rita, Berta y Margarita.
El matrimonio se instaló en una mansión en la calle de La Iglesia (Inocencio García Feo), allí vivieron y trabajaron en la docencia particular con todos aquellos alumnos que le necesitaban. Muchos de ellos realizaron el bachillerato completo por libre, desde su propio domicilio. Años más tarde se cambiaron a otra mansión que adquirieron en propiedad en la Calle Verde (Nicandro González Borges) de la Villa, allí continuaron con su labor de docencia particular.
Doña Berta Hernández Gutiérrez era licenciada en Filosofía y Letras (Románica) por la Universidad de La Laguna, empezó a dar clases oficiales, en el Colegio de San Isidro de la Villa de La Orotava, de latín,  concretamente a mi promoción de bachiller superior, en el curso 1966 – 1967, con solo cuatro alumnos; Juan Ramos Amaro,  Juan Jesús de Francisco (Ringo - fallecido), Fernando Oliva y Arturo. Después pasó al Instituto de la Torrita y finalmente al de Villalba y Hervás, en Carmenati, donde se jubiló a cumplir su edad.
No se esperaba su pronta ida al paraíso eterno, por las calles de la Villa siempre la veíamos paseando, bien con alguna compañera o bien con unas señoras.
Siendo director del IES Villalba Hervás de La Villa de La Orotava; Sebastián Estévez, se le otorgó el merito de Alfonso X El Sabio, evento que se desarrolló en un restaurante de la Cuesta de la Villa, repleto de sus alumnos y compañeros.
Doña Berta, usted sabes que todos nosotros, le estamos agradecidos, por su bondad, su personalidad, su honradez, su preocupación, y por su enseñanza. En este nuevo mundo de la Esperanza y de la misericordia, está su esposo don Domingo Pérez Betancort, al que muchos de nosotros también le estamos agradecidos por su enseñanza en las ciencias.
Aquí nos queda como recuerdo sus tres hijas, sus tres hadas, que le querían al igual que todos nosotros. Descanse, y que el paraíso del color blanco, de lo eterno, se convierta en una nueva mansión, donde todos podamos acudir a recibir su sencilla y honrada enseñanza.
Un abrazo de mi parte y de mi señora Antonia María González de Chaves y Díaz, que le está muy agradecida, por su interés en lograr los conocimientos necesarios de la vida.

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

ANTONIO ORDOÑEZ ÁLVAREZ “TOÑÍN”



Nació en la Villa de la Orotava el 30 de Noviembre del año 1943, en casa de mis abuelos paternos, en el antiguo Hospital de la Santísima Trinidad  en el Llano de San Sebastián, entonces reconvertido en viviendas unipersonales, actualmente en un Geriátrico, muy cerca del Colegio de San Isidro.
Hijo de Antonio Ordoñez León natural de Ronda (Málaga), y María Rosa Álvarez Díaz (tía paterna de un servidor). Ambos fallecidos, los cuales tuvieron dos hijos María del Carmen y Antonio.
Vivió un tiempo en la península, concretamente en Jaca, puesto que su padre ejercía de militar en dicho lugar. A la vuelta a La Orotava, estudió en el colegio de San Isidro todo el bachillerato y las revalidas. Matriculándose en la Politécnica de la Ciudad de La Laguna para estudiar Perito Agrónomo. Años más tarde se Licencia en Sicología por la UNED. Realiza el servicio militar en la IPS de Los Rodeos como universitario, haciendo las prácticas de Alférez en el destacamento de artillería del Cristo de La Laguna.
Al igual que su padre Antonio Ordoñez León, perteneció al grupo colombófilo de La Villa de La Orotava.
Empezó su vida profesional como agrónomo en una explotación agrícola privada en la zona del Sauzal, realizando posteriormente las oposiciones al Ministerio de Agricultura, para ocupar una plaza como funcionario en las oficinas de extensión agrarias.
Su primer destino fue en la Isla de Fuerteventura, pasa a la Ciudad Grancanarias de Telde, posterior a Granadilla (Tenerife), donde estuvo más de veinte años de servicios, ocupando el puesto de Presidente del Casino de dicha ciudad sureña, finalmente es trasladado a la Ciudad de Tacoronte, en donde termina su vida profesional en el mundo laboral al jubilarse por la edad reglamentaria.
Casó en la Villa de La Orotava con la orotavense Pilar Abréu Rodríguez, de cuyo matrimonio tuvo cuatro hijos; un varón y tres féminas.
En la actualidad forma parte del grupo de la tercera Edad de La Villa de La Orotava, con sede en la calle de San Agustín, en el que participa con la rondalla de dicha sociedad en todos los eventos tanto populares como en carnavales.
Antonio Ordoñez Álvarez, es primo hermano de un servidor por parte de mi padre Juan Álvarez Díaz, su padrino. Escribo estas líneas como homenaje a sus excelentes apariencias en la vida, tanto en el mundo familiar, estudiantil, profesional y demás. Un abrazo primo.

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

EL ESTILO ANGLOSAJÓN OROTAVENSE (I)



Fotografía tipo paraje natural que remitió entonces el fotógrafo Ricardo Pavón, es una muestra, a pesar de la calidad del paisaje, de un estilo anglosajón ubicado en el tiempo en La Villa de La Orotava.
A nadie se le cruza por la cabeza, como fue posible que en estos tiempos de reflexión  y de protección del medio rural y urbanístico, se le ocurra desaparecer de un plumajeo este maravilloso paisaje, justificado que sus maderas se encontraban en mal estado. Increíble pero cierto, se luchó desde todas las vertientes, tanto del patrimonio Insular como local (municipal), para que el Histórico Jardín Victoria de la Villa, territorio del Marquesado de la Quinta Roja, construido contra la intolerancia del final del siglo XIX, se conservara en su totalidad.
Un jardín fabricado por la Marquesa madre de la Quinta Roja, doña Sebastiana del Castillo y Manrique de Lara, diseñado por el arquitecto francés Adolfo Cosquet, como premio - homenaje y sepultura de su hijo el Marque de la Quinta Roja don Diego de Ponte y del Castillo, por la negativa del párroco “Acosta”  de enterrarlo en el cementerio municipal, por su distintivo de ser “Masón”.
Un estilo anglosajón confeccionado en madera, que desapareció sin justificación alguna al final del siglo XX y principio del XXI, para dejar a la Villa de La Orotava, sin un bello paraje que valía más que mil palabras.
Lo lamentable que nos llegan fotos a través de las modernas tecnologías que nos hacen llorar, y la pregunta siempre es la misma, ¿por qué no se reconstruyó?, ¿no había material y técnicos para ellos?, ¿En que se pensaba….? Así nuestros descendientes (hijos, nietos, bisnietos…) se preguntan, al ver las fotos, ¿Cómo es posible esto, en esas fechas….?
La Bella Casita Anglosajona, la autentica e histórica vegetación  y el estanque de los patitos del Histórico Jardín Victoria, del Marquesado de la Quinta Roja, pasan a ser una leyenda, triste patraña, de nuestros representantes de turno que no tuvieron o no han tenido la valentía de defender los intereses de su pueblo, pensando siempre con todo mis respeto en las desdichas, quizá se den cuenta tarde, cuando ya no hay desagravios.
Simplemente observando esta bella fotografía de un rincón que nadie en el mundo se imagina donde está, nos llena de todo corazón a los villeros de pro.
Según el amigo orotavense desde la infancia; Nicolás González Lemus (pregonero de Las Fiestas Mayores de La Villa 2014): “…Actualmente la casa y jardín Victoria pertenecen al Ayuntamiento de La Orotava, Lamentablemente lo que hoy podía ser un hermoso jardín histórico, es un híbrido jardín “europeo”, difícil de catalogar. Todo el simbolismo histórico y religioso ha sido borrado. La hermosa y bella casa neogótica situada en la vera del barranco de Araújo ha sido demolida. La antigua estructura del jardín ha sido modificada para adaptarla a los nuevos eventos turísticos que se pretenden realizar. Solamente se conserva el mausoleo. Pero las vegetaciones originarias endémicas y autóctonas centenarias han desaparecido por completo, siendo sustituidas por el césped y una flora común de escaso interés (predominando los geranios) dado que se encuentra en cualquier parte del globo…”

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

EL JARDÍN BOTÁNICO, LA ILUSTRACIÓN Y EL SIGLO DE LAS LUCES



El clásico e ilustre Jardín Botánico de Aclimatación de La Orotava, construido en el siglo de las luces y de la ilustración, es un ser viviente que ha experimentado varias metamorfosis, a lo largo del siglo XVIII, XIX y XX, en sus especies, formas, volúmenes, colores y olores, también en sus estructuras más sólidas donde la lustre del tiempo ha ido grabando los cambios acontecidos en él, no solo, con el color, las algas, sino incluso en sus propias estructuras, ayer afectadas por los terremotos del volcán de Chahorra (1798), más recientemente modificadas por el envejecimiento de sus viejas construcciones de madera de pino canario, las reformas de un estanque ya obsoleto para la función por la cual se edificó, el nacimiento y muerte de los invernaderos, ya desaparecidos.
Situado en el Puerto de La Cruz, antiguo Puerto Orotava, Municipio del Puerto de La Cruz, el Jardín de Aclimatación de La Orotava es el segundo en antigüedad de los jardines botánicos actualmente existentes en España, después del Real Jardín Botánico de Madrid. Ambos fueron fruto de las actividades desarrolladas bajo el reinado de Carlos III, durante la llamada Ilustración o Siglo de las Luces.
Según dato del amigo del Puerto de la Cruz; BERNARDO CABO RAMÓN: “…El Jardín Botánico de La Orotava se crea bajo el reinado de Carlos III, durante la llamada Ilustración o Siglo de las Luces. La Real Orden para constitución del Jardín del Rey fue firmada en el Palacio de La Granja, Real Sitio de San Ildefonso en Segovia, el 17 de agosto de 1788, siendo ministro de Gracia y Justicia el tinerfeño Antonio Porlier Sopranis, Marqués de Bajamar, como resultado de las gestiones llevadas a cabo por Alonso de Nava y Grimón y Benítez de Lugo, Marqués de Villanueva del Prado (1757-1832), apoyado por dicho ministro, tío abuelo de Alonso de Nava, en la que se hace mención de los deseos de la Corona de contar con un lugar donde poder sembrar las plantas de mayor interés existentes en las colonias de ultramar, tratando de conseguir su aclimatación a condiciones más frías que permitieran su posterior traslado a Madrid y los jardines reales de Aranjuez. Pocos meses después moría Carlos III de forma que la Memoria y plano elaborados, remitidos por el marqués a Carlos III la Corte en 1790, para la construcción y desarrollo del Jardín fue aprobada por su sucesor Carlos IV, en Enero de 1791, año en el que ya comenzaba a ser una realidad.
A principios de 1790 el propio Marqués y Gregorio Casañas propusieron a Bárbara Strikland viuda de Nicolás Mateo Blanco Francis, si quería prestar o arrendar su sitio o finca de la ranilla junto al peñón del Blanco, para hacer en él un jardín de aclimatación de plantas y si estas prosperaban comprárselo, pero Bárbara, dio un no por respuesta. Al final se construyó en terrenos cedidos por encima de la ermita de la Paz cuyo propietario era Francisco Bautista y Benítez de Lugo y Saavedra, señor de Fuerteventura residente en el Puerto Orotava, también se cedió el agua necesaria para el riego, con la condición de devolver el fondo cuando deje de aplicarse al útil objeto con que se le cedía a S.M. Carlos IV.
La colaboración entre Madrid y el Marqués fue muy estrecha donando el Gobierno 90.000.- Reales. Se redacta el proyecto y memoria justificativa y se inician las obras en 1790 siguiendo los planos del arquitecto lagunero de origen irlandés, Diego Nicolás Martín Eduardo y Villarreal (1734-1798) que se hallaba como canónigo en Las Palmas de Gran Canaria, teniendo un importante papel en las obras de reformas de la Catedral de esta ciudad, fue responsable de abovedar el templo catedralicio y completar el cimborrio.
En 1792 comienzan las plantaciones con especies procedentes de los trópicos y territorios del imperio español gracias a las gestiones realizadas por Alonso de Navas y Grimón. En 1795 se concluyeron las obras, el jardín quedó a cargo del escocés Mr. Cornelio MacManur.
El día 20 de junio de 1799 visita el Jardín Botánico el Varón Alexander von Humboldt y Aimé Bonpland acompañado por Bernardo Cologan Fallon, con el objeto de conocer los trabajos que lleva a cabo el Marqués de Villanueva del Prado con la aclimatación de plantas de todo el imperio español.
El Francés Pedro María Augusto Broussonot, visitó la isla ese mismo año de 1799, era miembro del Instituto Nacional de Francia y Comisario de relaciones comerciales, amigo del Marqués de Villanueva del Prado y se interesó mucho por el Jardín Botánico de La Orotava.
En agosto de 1805 el jardinero escocés Mr. Cornelio MacManur y su esposa, con motivo de la guerra con Inglaterra tuvieron que abandonar nuestra isla trasladándose a los Estados Unidos,
En 1824 Sabino Berthelot ya vivía en La Orotava como profesor de enseñanzas, y el Marqués solicito su servicio para mejorar la situación del jardín Botánico desde 1826 a 1830 sirviéndole la experiencia para su libro escrito junto a Philip Barker Webb en 1836, Historia Natural de las Islas Canarias.
Se nombra como Director administrador del Jardín Botánico a Alfredo Diston Román durante casi quince años
El 6 de enero de 1.851 El Alcalde José Agustín Álvarez Rixo, presentó el inventario del Jardín Botánico el cual acaba de ser arrendado por el Gobierno Civil a José de Bethencourt y Castro, llegando también a tal efecto el secretario del Gobierno José J. Monteverde, primo hermano del arrendatario, para algunos vecinos fue una solución insensible proveyendo la ruina del jardín. El Gobierno se propuso economizar más de 5.500.- Reales.
En el año 1854-1855 Se cuestionó acerca del agua que por medio de las haciendas del Durazno pasan para regar el Jardín Botánico, concederle este pasaje se estipuló había de servir también para abrevadero público y servía de tal la misma acequia que atraviesa el camino de este a oeste de dichas haciendas, el Gobierno Civil decide construir un pilar por la parte norte de la casa del citado Durazno tomando sitio para ello al propietario Juan González de Lugo, los derrames de agua del pilar se siguian aprovechando para el Jardín Botánico, Juan González pidió se siguiese un expediente que paso al Gobierno Civil.
En diciembre de 1853 llego a Tenerife el prestigioso Botánico Sir Charles James Fox Bumbury y su esposa miembro de la Royal Botanic Society de Londres, estudió la flora de Tenerife siguiendo las indicaciones de Sabino Berthelot, y no faltó su visita al Jardín Botánico de La Orotava, marchó de Tenerife en abril de 1854.
El 15 de Agosto de 1860 el Suizo Hermann Wildpret se hace cargo del Jardín como botánico, fue el propulsor de la plantación de eucaliptos en los jardines, plazas y caminos del pueblo termino 1894.
En abril de 1871 Sir Joseph Dalton Hooker, Botánico Presidente de la Royal Society de Londres desde 1873 a 1878, visitó el Jardín Botánico de La Orotava, recomendando a Marianne North visitar Tenerife.
El 13 de enero de 1875 la pintora Marianne North permaneciendo tres meses en Tenerife. Un mes en La Orotava hospedándose el Hotel Hespéride y dos en el Puerto de la Cruz en la casa de Mr. Charles Smith, en el Sitio Litre, portando una carta para don Hermann Wildpret encargado del Jardín Botánico, dicha carta pertenecía al Presidente de la Royal Society de Londres Sir Joseph Dalton Hooker. Marianne North llevo a Londres una buena colección de cuadros con las plantas y flora de Tenerife que pueden admirarse en la Marianne North´s Gallery de Kew Gardens de Londres.
El sábado día 9 de septiembre de 1.883, llega al Puerto de la Cruz Olivia M. Stone y su esposo John, se hospeda en la fonda de los Sres. Turnbull, después de almorzar, fueron a dar un paseo hasta el Jardín Botánico donde los recibió su Director Hermann Wildpret, el cual les proporciono toda la información sobre el Jardín Botánico.
En el año 1.885 se arreglo y paso a depender del Ministerio del Fomento en su Dirección de Agricultura.
En marzo de 1887 El botánico escocés director de la Royal Botanic Society de Edimburgo, Williams Black Boy, Visitó el jardín Botánico de La Orotava quedando maravillado de sus instalaciones.
En la catedral de Las Palmas se conservan cuatro planos originales: el primero es un croquis de la verja, el segundo es un dibujo de planta y fachada del jardín, el tercero es otro plano de la planta del jardín y el cuarto un plano de la casa de campo y jardín botánico.
El Jardín Botánico ha sido un gran protagonista, en el mundo de la cultura canaria, lugar de paso de ilustres visitantes desde fines del siglo XVIII y XIX o como protagonista en la investigación agraria y botánica, y el paso de muchos turista que visitan nuestra ciudad durante todo el año…”.
El amigo Camilo Joaquín Barrocal Díaz Flores, remitió entonces estas notas: “…En abril de 1871 Sir Joseph Dalton Hooker, Botánico Presidente de la Royal Society de Londres desde 1873 a 1878, visitó el Jardín Botánico de La Orotava, recomendando a Marianne North visitar Tenerife. El 13 de enero de 1875 la pintora Marianne North permaneciendo tres meses en Tenerife. Un mes en La Orotava hospedándose el Hotel Hespéride y dos en el Puerto de la Cruz en la casa de Mr. Charles Smith, en el Sitio Litre, portando una carta para don Hermann Wildpret encargado del Jardín Botánico, dicha carta pertenecía al Presidente de la Royal Society de Londres Sir Joseph Dalton Hooker. Marianne North llevo a Londres una buena colección de cuadros con las plantas y flora de Tenerife que pueden admirarse en la Marianne North´s Gallery de Kew Gardens de Londres…”.

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL