martes, 23 de diciembre de 2025

ADALBERTO


ADALBERTO TRUJILLO LUIS, nació en la Villa de la Orotava en el año 1941, y falleció en la misma el 23 de diciembre del 2025.

Estudió en los colegios orotavenses; San Isidro y Santo Tomás.

En el mundo laboral ejerció como administrativo de la Cooperativa Agrícola Norte de Tenerife FAST, posteriormente ejerció en la hostelería del Puerto de la Cruz donde se retiró en el Hotel El Tope.

Contrajo matrimonio con la dama orotavense CARMECITA LINARES, de cuyo matrimonio obtuvieron dos hijos: ADALBERTO Y JOSÉ ENRIQUE.

El dibujo y la pintura le mantuvo a lo largo de su vida en la trastienda como artista del ramo, fue alfombrista al igual que su padre y sus hermanos.

Perteneció a los coros y Danzas de la Sección Femenina Local, viajando a Madrid en el año 1961.

A titulo anecdótico, ya en tiempo de su jubilación, se apuntó a unos cursos de informáticas, que tuve el honor de proporcionar en el IES La Orotava Manuel González Pérez, donde ejercí como docente durante cuarenta años.

Excelente persona, muy comunicativo y además siempre fue un digno AA. AA. Salesianos de su Villa natal.

Ahora en este mundo de la esperanza, cada vez que sientas que la tristeza te persigue, déjala entrar a tu vida imperecedera.

Ahora de verdad sí que está descansando en paz y en misericordia.

Un abrazo amigo.

Hasta siempre.

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL


 


 

domingo, 7 de diciembre de 2025

LA LUZ QUE BRILLA (DE ANTONIO SALGADO PÉREZ)


Fotografía compartida con el Colegio Oficial de Titulados Mercantiles y Empresariales de Santa Cruz de Tenerife (COTIME).

 

El amigo del Puerto de la Cruz; SALVADOR GARCÍA LLANOS, remitió entonces (08/12/2025) estas notas que tituló “LA LUZ QUE BRILLA (DE ANTONIO SALGADO PÉREZ): “…“Hoy pulsas el interruptor y se enciende la luz con facilidad. Pero yo quise saber qué se hacía cuando no existía la electricidad y esa obsesión me llevó a ahondar en la búsqueda de información que dio forma a este libro”, explica Antonio Salgado Pérez, auditor, escritor y periodista deportivo, autor de ‘La prehistoria del alumbrado y de la electricidad en Canarias” (editado por Diazoma), con portada y fotografías de Pablo Afonso.

Salgado, una pulcra prosa que vivió la época dorada del boxeo tinerfeño, un enamorado con pasión de la capital tinerfeña y de sus hitos históricos, es autor de una exhaustiva investigación en la que tiene buena parte de culpa el que fuera presidente de Unelco, Eduardo de la Cruz, quien le facilitó el acceso a datos de la compañía de todas las islas. Es así cómo los ensambló y relató adecuadamente para conocer el origen y la evolución del alumbrado en calles, plazas y casas particulares de cada rincón del archipiélago, siendo La Palma la primera isla en tener electricidad en 1893, gracias a que aprovechó la riqueza hidráulica de la Caldera de Taburiente.

Antonio Salgado Pérez, en una entrevista reciente concedida a Diario de Avisos, precisa que “la electricidad a la capital tinerfeña llegaría en 1897, cuatro años después que a La Palma, debido a los intereses creados en Santa Cruz por el abastecimiento de petróleo, cuyos propietarios temían que les quitaran el negocio”. En su relato, el autor explica que “los eslóganes en contra de la electricidad eran graciosos, pues alertaban a la población de que no se les ocurriera la luz eléctrica, porque poniéndose debajo de un farol podían sufrir quemaduras y dolores de cabeza”.

La obra es un sustancioso compendio de historias de luz que abarcan desde cómo los guanches buscaron conquistarla para alumbrarse, calentarse y procesar alimentos, hasta la última isla en dotarse de energía, un largo camino que ahora se recopila en un libro que “me llevó mucho tiempo elaborar, pero que está hecho con cariño y cuidado. Además, he de agradecer a Pablo Alfonso, editor de Madrid que, confiara en hacerlo posible, pues aquí parece que la gente está dormida”, manifiesta su autor.

El autor -se lee en la citada entrevista-, además, aprovecha y hace una doble interpretación de la luz urbana, y se cuestiona cuál es la que emana de la ciudad y cuál es su verdadera realidad como proyecto común. Por ello, sostiene que el Santa Cruz de Tenerife actual ha perdido su pulso firme y decidido de antaño y, como ejemplo de ello, centra a la icónica Farola del Mar, que se mantiene apagada.

“La luz de Antonio Salgado en mi palmatoria” es el título del prólogo de la obra, rubricado por Sebastián Matías Delgado Campos, su buen amigo, arquitecto, docente de mirada pausada y respetuosa, director de contenidos de arquitectura tradicional canaria e introductor de numerosos libros, también de exposiciones y conferencias. Delgado hace una valiosa aportación que propicia entender el estilo y el alcance de la obra de Salgado: “Intuición, curiosidad, interés, capacidad de investigación, rigor de documentación, eficacia de conclusiones y facilidad de comunicación”, cualidades que le atribuye y que se contrastan en la escritura del autor de este libro esencial para entender mejor una parte primordial de la historia de la capital tinerfeña. Luego destaca de Salgado una virtud de sus trabajos: “El amor a lo  nuestro, a  nuestra realidad histórica, a nuestro patrimonio injustamente ignorado, en definitiva, a nuestra verdad colectiva”.Brillante síntesis.

Diecinueve capítulos y una impagable selección fotográfica conforman esta obra que describe espléndidamente la prehistoria del alumbrado y de la electricidad en las islas, escrita por el mejor Salgado, por aquel excelente cronista de inolvidables noches pugilísticas que se situó junto a Fernando Vadillo, Antonio Valencia, Manolo Alcántara y Julio César Iglesias en el Olimpo de los otros campeones, los que contaban las hazañas y la gestas desde el ‘ring-side’…”

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL

 

martes, 2 de diciembre de 2025

LA PIRÁMIDE DEL PODER Y SUS COYUNTURAS. (II)

El amigo de la Villa de La Orotava ISIDRO FUENTES MELIÁN “MÉDICO” remitió entonces (02/12/2025) estas notas y fotografías que tituló “LA PIRÁMIDE DEL PODER Y SUS COYUNTURAS. (II)”: “…La guerra del imperio ruso contra el imperio japonés (1904-1905) se dice que fue un capitulo destacado de los anales del disparate…. dadas las increíbles circunstancias de inferioridad del ejército imperial ruso.

Fue alentada y aprobada por los políticos en contra de la opinión de gran número de militares de alto rango.. Se hizo así pensando que de alguna manera se aplacarían las protestas populares transformándolas en un aglutinante amor patriótico. Y, claro, allí estaba Nicolás en la base naval de la Armada Imperial, en primer plano, entre aclamaciones, vítores, marchas militares, hurras, ondear de banderas cuando los buques de la armada levaron anclas comenzando el largo, larguísimo, trayecto que conducía al desastre.

Algo parecido ocurrió en España unos pocos años antes(1898) cuando en el Parlamento se acordó un enfrentamiento bélico en la guerra de Cuba. Fue como un “a por ellos” con griterío y exclamaciones de apoyo de la muchedumbre por las calles y plazas de Madrid  muy parecidos a cuando la sedición (no violenta) de Puigdemont , sus independentistas y el “”155”” con la diferencia de que  en Barcelona no se vio ni una simple escopeta de balines mientras que en Cuba al almirante Cervera le esperaba, bien posicionada y pertrechada, la potente Armada de los EE.UU. en un episodio naval de la Guerra de Cuba (1898)

 Cervera no dejó de alertar, tal vez sin mucha insistencia por no parecer un cobarde, de que aquello era un sacrificio inútil y perdió la esperanza de que llegara una contraorden a tiempo de evitar la catástrofe. Los muertos españoles fueron, casi todos jóvenes, 332 …... Los muertos norteamericanos me los callo por no ahondar la herida de nuestra memoria.….

Cervera predijo: “esto va a ser un sacrificio inútil, (o dijo, en la intimidad : ¿patriotismo estúpido e innecesario?). Solo salvaremos el honor”…. Y así fue, siendo tratado por los vencedores poco menos que como un héroe.

El domingo 22 de enero de 1905 una manifestación pacífica organizada por grupos familiares, incluidos niños y mujeres, con folletos de  peticiones al zar y pancartas  con iconos de santos y vírgenes, liderada por un cura, se presentó frente al Palacio de Invierno de San Petersburgo.

 

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Palacio de los zares en Kiev, capital de  la Ucrania hoy bombardeada por los rusos.

 

Nicolás II pasaba el fin de semana en “su” palacio de Kiev mientras que al frente de las fuerzas de seguridad en San Petersburgo quedó un tío suyo, Gran Duque  que al ver tanta gente, chijado de miedo, alarmado, perdió los estribos….

 El alarmismo, contrario a la tranquilidad, sin llegar a  pachorra, te hace perder la serenidad y te pone a un paso de convertirse en pánico. Y bajo el pánico, mientras te dure, te comportas como un loco paranoico.

  El gran duque, desquiciado, mandó abrir fuego contra los manifestantes.  El trágico balance fue de más de cien muertos.     Aquellas gentes con peticiones que más parecían rezos y plegarias, estaban muy en contraste con aquel episodio en pleno Madrid (calle Ferraz) de  colgar a un machango de una horca y apalearlo frenéticamente, con rabia y odio, entre insultos soeces y evidentes amenazas de V I O L E N C I A S  sin límites…. Eso daba pánico…… y luego nos dicen que Madrid es el mejor sitio para vivir: ¿en serio?, ¿con vecinos así?

Las protestas por la represión del gran duque se sumaron a las anteriores por toda Rusia y aumentaron las  exigencias de cambios que terminaran con tan caótica situación. Ya todo dios culpaba a Nicolás y a su autarquía.

Fue cuando  Kérenski hizo acto de presencia con su mochila cargada de moderación, dialogo, pacifismo, humanitarismo y adecuado progresismo.¡¡Adecuado!!: sería la clave  Aprovecharía las circunstancias para llevar a cabo lo que pensaba desde hacía algún tiempo.

  Kérenski conocía perfectamente a Nicolás II y creía que, por su carácter, personalidad y formación, era la persona idónea para ser un magnífico monarca constitucional y era un buen momento para intentarlo: pasar del Zarismo Absolutista a una Monarquía Parlamentaria de las  que tanto éxito habían tenido no solo en Europa.

Nicolás era profundamente religioso y tenía la firme creencia de que había sido “el elegido” por Dios  para llevar a la nación por el sendero del bien y del progreso. Pero esa traba era negociable pues tal “gracia” no se perdería (¿del todo?) como Monarca Constitucional y Kérenski consiguió que Nicolás, reservándose algunas potestades, firmara El Manifiesto el dia 17 de octubre de 1905.

El Progreso aporta el Bien y nos ayuda, nos empuja, siendo animales, a superar la “animalidad”.

 

           No es la noche, ni la lluvia, ni el recital

           que a coro estalla: “ ¡Bravo, Kérenski!”

          Es la marcha deslumbrada en el foro

          desde las catacumbas cerradas del ayer.

           (B. Pasternak)

 

 

 Isidro Fuentes Melián.- Médico.  Diciembre  2025…”

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL