Don César Hernández Martínez ha sido distinguido con
el título póstumo de Villero de Honor en este año 2026 por el Excelentísimo
Ayuntamiento de la Villa, reconociendo su profunda huella en la cultura, las
tradiciones y el desarrollo social del municipio.
A
pesar de ser natural de Santa Cruz de Tenerife, su vida y obra quedaron ligadas
para siempre a La Orotava. Llegó a la Villa para ejercer como odontólogo y allí
contrajo matrimonio con la dama orotavense doña Ana García Bartlet, hija del
destacado industrial y comerciante chasnero don Casiano García Feo. De este
matrimonio nacieron sus tres hijos: César, Juan y Tomás Hernández García.
Su
legado en el municipio se sostiene sobre tres grandes pilares:
1. Guardián de las Tradiciones
En
el trágico año de 1936, mientras ejercía como presidente de la Sociedad
Cultural Liceo de Taoro, asumió el reto de reorganizar la tradicional Romería
de San Isidro Labrador y Santa María de la Cabeza. Esta labor la realizó junto
a su cuñado, don Inocencio García Bartlet, y sus amigos don Ambrosio Díaz
Manzano, don Eulogio Borges Coello y don Lorenzo Hernández Castro. Desde aquel
momento, la culta sociedad orotavense del Liceo se hizo cargo de la gestión de
este emblemático evento.
2. Impulsor de la Música y la Cultura Local
Don
César demostró una inagotable vocación por dinamizar la vida social del pueblo
a través de diversas facetas:
·
Música popular: Ejerció la presidencia de la
Agrupación de Pulso y Púa Los Kiawels.
·
Bandas locales: Como presidente de la Asamblea
Local de la Cruz Roja de La Orotava, fundó su Banda de Tambores y Cornetas.
·
Agrupación Musical: En 1955 se convirtió en promotor
y fundador de la Banda de Música de la Agrupación Musical de La Orotava, donde
también desempeñó el cargo de vicetesorero.
·
Arte sacro: Su sensibilidad artística le
llevó a encargar un portal de belén al célebre escultor orotavense del siglo
XX, Ezequiel de León Domínguez.
3. El Cine Orotava (Actual Auditorio Teobaldo Power)
En
el año 1957, en colaboración con su cuñado don José García Bartlet, promovió y
regentó el emblemático Cine Orotava
(popularmente conocido como el Cine de don Casiano).
La
edificación fue impulsada por la iniciativa y estrecha amistad de su suegro con
el célebre arquitecto tinerfeño don José Carlos Marrero Regalado, encargado de
proyectar la obra. Hoy en día, este espacio cultural sigue vivo bajo el nombre
de Auditorio Teobaldo Power.
La Villa de La Orotava honra hoy la memoria de un
hombre que, sin haber nacido en sus calles, la amó y transformó a través de sus
tradiciones, su música y su patrimonio.
BRUNO
JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR
MERCANTIL

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