Mi alumno en el IES La Orotava Manuel González Pérez;
Antonio Abréu Lechado “TONY” remitió entonces (27/05/2026) estas notas que
tituló “MAESTRA, MÚSICA Y MEMORIA: EL LEGADO DE CANDELARIA SÁNCHEZ PERERA”: “…Antonio Abreu Lechado.
Querida maestra, querida Yaya:
Hoy el silencio pesa de otra manera.
Cuesta aceptar que alguien que dedicó su vida a enseñar música ya no esté
físicamente entre nosotros. Y, sin embargo, basta cerrar los ojos para volver a
escuchar tu voz marcando el compás, corrigiendo con paciencia infinita, alentando
cuando parecía imposible alcanzar la nota justa o comprender aquello que tanto
costaba.
No me enseñaste solo solfeo. Me enseñaste
sensibilidad, disciplina, escucha y amor por la música. Esos valores me
acompañaron en mi trayectoria musical como director de coros y compositor.
Tenías la capacidad de hacer que cada alumno se sintiera capaz, incluso en los
días de más dudas, como profesional de la enseñanza musical. Tus clases eran
mucho más que una lección. Eran el reflejo de tu personalidad: un espacio
cálido, lleno de vida y de profunda humanidad.
La suma de tus enseñanzas y de mi
experiencia en la dirección coral, me lleva a reafirmar lo que tanto he
subrayado: lo esencial no está escrito en el pentagrama, sino más allá de las
notas. Comprender la música, sentirla y transmitirla no solo con técnica, sino
también con emoción, expresividad y verdad.
Nunca olvidaré tu manera de explicar, tan
pedagógica y cercana; la pasión que ponías en cada clase, en cada alumno, y esa
paciencia infinita con la que acompañabas cada error hasta convertirlo en
aprendizaje. Hacías fácil lo difícil y especial lo cotidiano.
Duele aceptar tu ausencia, pero es
momento de sentir tu PRESENCIA. Da serenidad. Una presencia que también
acompaña y abraza a toda tu familia, personas maravillosas, y a quienes
tuvieron la suerte de conocerte. Junto a la tristeza, queda una gratitud
inmensa por haber coincidido contigo.
Me queda también la satisfacción de
haberte podido agradecer públicamente, como director coral, tu importante labor
como profesora en uno de mis conciertos al que asististe, en la Sala «Teobaldo
Power» de La Orotava. En aquel escenario no estaba solo el trabajo de un coro
ni el mío como director: también estaba el tuyo, el de la persona que me enseñó
a leer y escribir música. Entregarte aquel ramo de flores fue un gesto cargado
de todo aquello que nunca podré agradecerte lo suficiente.
Hay profesores que enseñan una
asignatura, y hay maestros que dejan huella para toda la vida. Tú eras de las
que transforman, acompañan y permanecen para siempre en la memoria y en el
corazón de sus alumnos.
Gracias por cada enseñanza, cada gesto y
cada nota que dejaste en nosotros. Tu memoria seguirá viva; ese es tu mejor
legado.
Lux
eterna,
MAESTRA.
La Orotava, a 23 de mayo de 2026…”
BRUNO JUAN ALVAREZ ABREU
PROFESOR MERCANTIL

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