LA FRESCURA DEL RÁBANO: UN VIAJE EN EL
TIEMPO AL FÚTBOL DE ANTAÑO
Hay imágenes que no solo guardan un instante, sino que
custodian el alma de todo un pueblo. El 25 de octubre de 2021, la Fundación
Canaria CD Tenerife sacó a la luz una auténtica joya oculta de nuestro pasado:
una fotografía inédita, compartida en sus redes sociales, que nos traslada
directamente a los orígenes del balompié en la Villa de La Orotava. La estampa
nos devuelve a los tiempos de «La Frescura del Rábano», el singular y
cariñoso apodo con el que los orotavenses bautizaron a su primer gran templo del
fútbol, el desaparecido campo del «Norte».
Para el ojo
nostálgico, la fotografía es un tesoro de valor incalculable. Es la primera vez
que podemos contemplar el viejo campo del «Norte», aquel rectángulo de juego
alzado en los terrenos de don Rafael Machado, justo a las espaldas del
exconvento dominico de San Benito, entre la calle El Agua y Tomás Zerolo. Aquel
mítico feudo sirvió de escenario para las primeras batallas futbolísticas de la
comarca hasta que, en 1929, el balón rodó hacia su nuevo hogar: el estadio
municipal «El Quiquirá», en el paseo de las Araucarias.
Como buen documento histórico, la imagen esconde sus
propios secretos y anacronismos visuales. Si uno afina la mirada hacia el
horizonte de la Villa, descubrirá un detalle arquitectónico fascinante para los
amantes de la historia local: las siluetas del Colegio San Isidro lucen
distintas, pues sus emblemáticas torres interiores aún no habían sido
construidas. Un testimonio visual único donde el deporte, la arquitectura y la
memoria se dan la mano sobre la tierra de juego.
BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

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