jueves, 27 de octubre de 2022

MARÍA AUXILIADORA AL MEDIO DÍA 1950


MARÍA AUXILIADORA AL MEDIODÍA: LA LUZ DE 1950 Y LA HUELLA DE UNA MADRE

Hay fotografías que no solo guardan una imagen, sino que conservan intacto el latido de un pueblo y el crujido del tiempo. Esta estampa de 1950, que con tanto cariño me remitió nuestro amigo villero Javier Árbelo, retrata el discurrir de una magna procesión a su paso por la emblemática calle de La Carrera.

Nos llama poderosamente la atención contemplar a María Auxiliadora bajo la plenitud de la luz del mediodía, un destello luminoso y atípico en una devoción que la memoria colectiva acostumbra a envolver en los tonos recogidos de la tarde y la noche. En la escena, la Virgen camina escoltada por la solemnidad del templo parroquial y matriz de Nuestra Señora de la Concepción: los ciriales abriendo paso, la cruz, la manga, el trono y el perfume del incienso elevándose al cielo villero entre el recogimiento de los fieles.

Corría el año 1950 y la sagrada imagen acababa de desembarcar en el corazón de nuestro pueblo para quedarse ya siempre entre nosotros, custodiada en la entrañable capilla del Colegio de San Isidro. Imposible no recordar aquellas palabras henchidas de emoción que pronunció entonces su director, Don Claudio Sánchez Martín, al recibirla con los brazos abiertos: «¡Ya tenemos madre!». Una frase sencilla y eterna que condensó el sentir de generaciones de orotavenses.


Aquel hito marcó el inicio de un idilio de fe y devoción. Setenta y cinco años después de la llegada de los Padres Salesianos a esta Villa insular —celebrados con gozo en sus Bodas de Platino—, esa misma Madre que recorría radiante La Carrera en 1950 recibe el mayor de los reconocimientos del amor filial: su muy esperada y merecida Coronación Canónica en este floreciente abril de 2023. Una historia de fe tallada paso a paso, a plena luz del día y en el corazón de La Orotava.

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL


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