jueves, 25 de junio de 2026

LA FAMILIA PÉREZ TRUJILLO Y LA ILUSTRACIÓN PORTUENSE

Agradezco a la portuense Soledad Perera el haberme facilitado este histórico retrato de sus antepasados: la familia Pérez Trujillo. Este linaje del Puerto de la Cruz destaca en la historia local por el compromiso de sus miembros con el progreso social y las causas humanitarias.

El reconocimiento de la isla de Tenerife a su impronta se refleja en los siguientes monumentos e instituciones:

·                Busto de Don José (El Toscal, Santa Cruz): Situado en la plaza al final de la calle de la Rosa, este monumento rinde homenaje a un ginecólogo ejemplar. Su profunda labor social hizo que los residentes de este popular barrio chicharrero lo catalogaran como «el Doctor de los Pobres».

·                Busto de Don Domingo (Puerto de la Cruz): Ubicado al final de la calle Quintana, honra a un hombre íntegro, pionero en la defensa del socialismo local. Destacó por su agudeza intelectual al redactar manifiestos contra los abusos caciquiles de la época. Su vida concluyó trágicamente en el exilio en Casablanca (Marruecos), alejado de los suyos.

·                IES María Pérez Trujillo (La Vera): El instituto de educación secundaria del barrio lleva el nombre de esta maestra de vocación universal. En su hogar ofrecía formación en aritmética, literatura, piano y solfeo, percibiendo únicamente la aportación voluntaria que sus alumnos se pudiesen permitir.

·                Alcaldía de Don Martín: Entró en los anales de la historia política al ser el primer alcalde socialista del municipio, consolidando al Puerto de la Cruz como el primer Ayuntamiento socialista de toda España, según certifica el acta oficial del 1 de abril de 1922.

 

Pie de foto (de izquierda a derecha y de arriba abajo): Domingo, Hortensia (la de La Vera), Paco y Hortensia (la de La Dehesa), Salvador y Mariquita (María). En la parte inferior: Pepe, la bisabuela Francisca, el bisabuelo Salvador y el abuelo Martín.

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL


 

lunes, 22 de junio de 2026

AGUSTÍN «EL GIGANTE»: ACORDES DE TRADICIÓN EN LA OROTAVA

Gracias a la generosidad de Francisco Morales Rodríguez («Frasco Míreles»), esta fotografía de 2014 nos devuelve la esencia de la Romería de San Isidro de 1972. Es una estampa llena de nostalgia y costumbrismo: el recordado folclorista Agustín «El Gigante» sonríe desde los caballitos de un decorado fotográfico callejero. A su lado, la juventud de Francisco Morales, guitarra en mano, y Carlos Tomás González, custodiando las cañas ritmáticas, completa una estampa inolvidable.

La plaza de la Constitución y la calle de San Agustín sirven de escenario para este ensayo improvisado. Los músicos ponen a punto sus notas antes de subir hacia San Francisco y fundirse con el clamor de la parranda romera.

Más que una foto, es un tributo a Agustín «El Gigante», alma errante de las calles empedradas de la Villa. Su figura agigantada era habitual en los bodegones locales, especialmente en su querida taberna La Mereja. En esos mostradores, el vino tinto se pagaba con el arte de su timple. Al compás de sentidas folías, malagueñas y vibrantes isas, Agustín sembraba en cada esquina un trozo de su inmensa alegría y amor por la vida.

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL


 

EN BURRO A POR SAN ISIDRO

Esta fotografía fue compartida en 2014 por Francisco Morales Rodríguez (conocido entrañablemente como "Frasco Míreles"), colaborador y amigo de la Villa de La Orotava. La imagen captura un momento entrañable de la Romería de San Isidro Labrador de 1949, donde la familia Morales Rodríguez participó cabalgando sobre un burro engalanado con manteles típicos de la tierra, una valiosa pieza textil que la familia custodiaba en su hogar villero.

La instantánea fue tomada el 26 de junio de 1949 por un fotógrafo ambulante de la fiesta. En ella se observa el paso de la comitiva frente a la mansión de los Ascanio-Monteverde, actual sede de la Sociedad Cultural Liceo de Taoro. Los niños retratados en la estampa son los hermanos Lourdes, Paco y Carmita Morales Rodríguez.

La escena refleja la enorme expectación del público. Una multitud contempla el desfile, llegando incluso a ocupar las balaustradas de la mansión. Curiosamente, los propietarios de esta residencia fueron los introductores del traje de gala que hoy la Villa de La Orotava exhibe con orgullo como su vestimenta tradicional.

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL

 

domingo, 21 de junio de 2026

WOLFREDO WILDPRET DE LA TORRE

Retrato al óleo de Wolfredo Wildpret de la Torre, obra de José Carlos Gracia, publicado en la Galería de Retratos del diario El Día (Santa Cruz de Tenerife) el domingo 10 de enero de 2010.

Wolfredo Wildpret de la Torre nació en Santa Cruz de Tenerife en 1933. Es hijo del recordado don Luis Wildpret Álvarez, catedrático de Alemán en la antigua Escuela Superior de Comercio y regente de la conocida farmacia de la Plaza Weyler.

Wildpret se licenció y doctoró en Farmacia por la Universidad Complutense de Madrid, obteniendo la calificación de sobresaliente cum laude y el Premio Extraordinario de Licenciatura. Su prestigio académico lo llevó a convertirse en catedrático y profesor emérito de la Universidad de La Laguna (ULL), además de ser investido doctor honoris causa en Ciencias Naturales por la Universidad Leibniz de Hannover (Alemania).

Quien fuera pregonero de las Fiestas Mayores de La Orotava cuenta con una sólida formación: es diplomado en Sanidad, técnico bromatólogo y especialista en análisis clínicos y bacteriológicos. Asimismo, pertenece a los cuerpos de Inspectores Farmacéuticos Municipales y de Analistas de la Seguridad Social.

Su labor docente e investigadora es inmensa. Tras sus inicios en la Complutense de Madrid, ha impartido clases en la ULL en las facultades de Biología, Farmacia, Educación y en la Escuela Superior de Ciencias Agrarias. A lo largo de su carrera, ha presentado más de 150 ponencias internacionales, liderado 47 proyectos de investigación y dirigido 18 tesis doctorales (con otras cinco en desarrollo). Su firma aparece en más de 200 trabajos científicos y ha tutelado unas 40 memorias de licenciatura, incluyendo alumnos de las universidades alemanas de Erlangen, Colonia y Hannover.

Miembro de prestigiosas sociedades científicas, Wildpret ha recibido numerosos galardones, entre los que destaca el Premio César Manrique de Medio Ambiente.

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU,

PROFESOR MERCANTIL

 

sábado, 20 de junio de 2026

PEDRO ZEROLO: ALMA, LEY Y LIBERTAD

Se le conoció simplemente como Pedro Zerolo, despojado del primer apellido que lo ligaba a su cuna, pero su nombre completo era Pedro González Zerolo. Nació en Venezuela el 20 de julio de 1960, bajo el cielo del exilio. Allí se encontraba su padre, el reconocido artista lagunero, catedrático de Bellas Artes en la Universidad de La Laguna y exalcalde de dicha ciudad, don Pedro González. El destino quiso que el hijo de aquel desterrado político regresara años después a las aulas de la misma universidad tinerfeña para licenciarse en Derecho.

Tras culminar sus estudios, se trasladó a Madrid con el fin de especializarse en derecho comparado. Fue en la capital donde su vocación jurídica se fundió con la justicia social: compaginó sus aulas con el trabajo a pie de calle, colaborando junto al sacerdote Enrique de Castro en el barrio de Entrevías, aliviando la realidad de los más vulnerables.

Pronto se convirtió en uno de los rostros más luminosos y combativos del movimiento LGTBI de España. Su compromiso civil lo llevó, a partir de 2003, a ocupar un acta de concejal en el Ayuntamiento de Madrid. El 1 de octubre de 2005, la coherencia de su propia vida selló la historia: contrajo matrimonio civil con Jesús Santos, amparado por la recién aprobada ley de matrimonio igualitario que él mismo había ayudado a parir.

Su andadura institucional comenzó en 1992, al incorporarse a la asesoría jurídica del Colectivo Gay de Madrid (COGAM), entidad que presidiría a finales de 1993. Más tarde, volcó su magisterio legal como asesor de la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (FELGTB). Desde las filas del Partido Socialista, Zerolo se erigió en el gran motor de la defensa de los derechos civiles en el Congreso de los Diputados. Su voz resonó con fuerza en el Senado, donde compareció como ponente para denunciar, con valentía, la discriminación histórica que sufría la comunidad homosexual española.

El 7 de enero de 2014, con la misma entereza con la que defendía sus causas, anunció públicamente que padecía un tumor cancerígeno. Prometió batallar contra la enfermedad sin abandonar su servicio público ni su activismo social. Sin embargo, la crudeza del cáncer dictó sentencia el 9 de junio de 2015. Pedro Zerolo nos dijo adiós definitivamente a los 54 años de edad, cuando la España progresista aún esperaba de él sus mejores páginas.

Pedro Zerolo fue un socialista integral, un hombre de base y de respeto absoluto. Permaneció fiel a las siglas del PSOE, asumiendo la disciplina de partido incluso cuando sus profundas convicciones —siempre a la vanguardia de la ideología progresista— chocaban contra las directrices o los dirigentes de su formación. Su mayor virtud fue la coherencia consigo mismo y con su tiempo. Por ello, merece el homenaje eterno de su Tenerife natal, de Canarias entera, de Madrid —su segundo terruño— y de la ciudadanía española en su conjunto.

Como bien escribió en su blog Salvador García Llanos, exalcalde del Puerto de la Cruz y amigo entrañable, en un emotivo perfil titulado «En un lugar de honor»:

«...Pedro González Zerolo ocupa un lugar de honor en la historia del Partido Socialista Obrero Español y de la lucha por la igualdad y los derechos. Un activista paradigmático. Su compromiso y su trayectoria serán recordados siempre...»

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL


 

PEDRO GONZÁLEZ Y GONZÁLEZ: EL TRAZO DE UNA VIDA

Pedro González y González llegó al mundo el 4 de febrero de 1927 en la emblemática Casa de Carta, en Valle de Guerra. Poco después, su familia se trasladó a La Laguna, la ciudad que acunaría los días de su infancia y juventud. Fue allí donde el joven Pedro descubrió su fascinación por los matices del paisaje insular, convirtiendo el lienzo y el pincel en su lenguaje definitivo.

Guiado por ese impulso creativo, partió hacia el Madrid de la posguerra. Aunque su destino inicial era la Escuela de Ingeniería, el magnetismo del arte terminó por imponerse; las salas del Museo del Prado y el genio de Velázquez y Rubens transformaron para siempre su mirada.

A su regreso a Canarias, en 1950, asumió el reto de compaginar la rigurosidad de las Ciencias Químicas con la sensibilidad de las Bellas Artes. Tras licenciarse en la disciplina científica, decidió entregarse por completo a su verdadera vocación. Inició entonces un periodo de maduración y aprendizaje que lo llevó primero a Cataluña y, más tarde, a cruzar el Atlántico para establecerse en Venezuela entre 1953 y 1961.

Cuando regresó definitivamente a Tenerife en 1961 para fijar su residencia en La Laguna, su propuesta estética provocó un hondo impacto en el panorama local. Su obra, vanguardista e iconoclasta, colisionó de frente con los gustos conservadores de la época. Sin embargo, González se mantuvo inquebrantable y fiel a su propia voz creadora.

Su vínculo con la academia fue fecundo y duradero. En 1979 se convirtió en el primer decano de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de La Laguna, institución donde se doctoraría en 1987. En ese mismo centro ejerció como profesor asociado de Investigación y Creación Plástica, culminando su trayectoria docente al ser nombrado profesor emérito en 1993.

Más allá del taller y las aulas, su compromiso social lo llevó a la primera línea política. En 1979, en el histórico marco de las primeras elecciones democráticas de España, fue elegido alcalde de San Cristóbal de La Laguna tras concurrir como independiente en las listas del PSOE, un respaldo ciudadano que revalidó con éxito en 1983.

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL


 

viernes, 19 de junio de 2026

MARÍA PÉREZ TRUJILLO (PUERTO DE LA CRUZ, 1898-1979)

A mi querido amigo del Puerto de la Cruz, el exalcalde Salvador García Llanos, nieto de la homenajeada.

 

Fue una profesora portuense que impartió clases de diversas disciplinas: aritmética, gramática, geografía, historia de España, ciencias naturales, dibujo y solfeo. Se casó con Graciano García Izquierdo, con quien tuvo tres hijos: Salvador, Antonio y Graciano. Sus hermanos también fueron figuras destacadas de su época: Martín se convirtió en el primer alcalde socialista del municipio en 1923; Domingo cuenta con un busto en su honor en la plaza del Charco; y José (Pepe) fue un médico extraordinario que se vio obligado a abandonar el municipio para instalarse en Santa Cruz de Tenerife, donde su memoria es honrada con un monumento en el centro de la capital.

Su vida fue un ejemplo de abnegación y sacrificio. Su tenacidad le permitió superar una hemiplejía que le sobrevino con apenas treinta y tres años de edad. Pese a ello, pasaba largas horas zurciendo, bordando o tocando el piano de cola con una sola mano. Probablemente esta entereza, que la llevó a superar no pocas adversidades y le granjeó el afecto de la población portuense, nacía de su profunda religiosidad. Acudía a misa y a los oficios puntualmente, siempre acompañada por alguna amiga.

Fue una mujer inteligente, estudiosa y autodidacta, dotada de una gran capacidad de trabajo. Aprendió inglés y francés —así como la mayor parte de sus conocimientos— gracias a los periódicos y a la radio, ya que escuchaba la BBC de Londres. Además, interpretaba los sueños, sentía fascinación por la lectura —aunque nunca le gustó la literatura romántica, tan de moda en aquella época— y se interesó profundamente por la música y la filatelia. Siempre mantuvo un firme deseo de ampliar sus conocimientos.

En relación con su personalidad, se puede afirmar que poseía una voluntad de hierro y fue un auténtico ejemplo de fortaleza. Así se forjó una mujer de trato exquisito, serena y sensible ante todo aquello que implicara el progreso y el avance de la libertad, por la que siempre trabajó en silencio. Su entrega, su afán y su cultura del trabajo constituyen un paradigma para la mujer de hoy, que sigue aspirando a la igualdad y a la plena integración; aspectos por los que María Pérez Trujillo luchó, a su manera, durante toda su vida.

María Pérez Trujillo impartió clases en sus sucesivos domicilios de las calles portuenses Doctor Íngram, Blanco y José de Arroyo. A lo largo de varias décadas, enseñó y preparó a alumnos de toda condición social, preocupándose siempre por darles una sólida formación básica. Cuando alguno de sus estudiantes terminaba esta etapa, ella acudía personalmente a hablar con los padres para convencerlos de que les permitieran cursar estudios universitarios. Nunca faltaron en su boca palabras de aliento y estímulo para ellos.

En sus peculiares aulas de la calle Blanco, las paredes estaban vestidas con mapas y pizarras, y los pupitres se orientaban hacia la mesa de la profesora, situada al fondo. Ni un solo día faltaba una mención a su libro preferido, El Quijote, del cual dictaba diariamente un párrafo a los niños para luego explicárselo.

Este ritual solo se rompía el día del santo de María. En esa fecha, el jolgorio, los refrescos y los dulces se adueñaban del aula y de la azotea, y se cantaban canciones de la época acompañadas por ella al piano de cola.

En su magisterio se combinaron el rigor de una excelente profesora con la ternura y la mentalidad abierta de una amiga y una madre. Predicó siempre con el ejemplo y nunca le importó enseñar sin esperar contraprestaciones económicas inmediatas.

El homenaje popular que se celebró en su honor en Caracas (Venezuela) en 1974 puede interpretarse como la culminación de una trayectoria dedicada a la docencia y a la formación humanista, protagonizada a lo largo de toda su vida por esta inolvidable “maestra”.

Hoy en día, el IES de La Vera, en el célebre barrio portuense, honra y perpetúa su nombre.

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL