domingo, 26 de julio de 2026

FRANCISCO GONZÁLEZ CASANOVA: EL AMIGO ISLEÑO DE LA ISLA CARIBEÑA DE CUBA

 

Conocí a Francisco González Casanova en mi infancia. Su hermano Pepe era el practicante que acudía a la casa de mis padres en la calle El Calvario. Recuerdo también que su familia regentaba un puesto de juguetes en la calle León; allí iba yo cada año a depositar mi carta de la ilusión por Reyes en ese emblemático establecimiento. Sin embargo, descubrir al Paco de firmes ideales y defensor de las causas nobles fue un proceso posterior. Ocurrió tras la muerte de Franco, en plena Transición, durante los primeros mítines del regreso a la democracia que se celebraban en la terraza del desaparecido teatro-cine Atlante.

Un buen día, Paco apareció por el entonces Instituto de Formación Profesional del Barrio de San Antonio, donde ejercí como docente, para regalarme su libro recién publicado sobre Cuba. Por aquellos años, el director del centro era Carmelo Vega Espada, un camarada suyo. Al leer la obra, descubrí en uno de sus capítulos un artículo de su convecino y catedrático de la Universidad Complutense de Madrid, don Jesús Hernández Perera. En el texto se explicaba que el Gobierno de la República había concedido un instituto de enseñanzas medias a La Orotava en 1936, siendo alcalde de la Villa el padre de Paco, don Manuel González Pérez. Como el centro de San Antonio buscaba un nombre oficial, Carmelo Vega y yo propusimos el nombre de su padre al primer consejo escolar democrático, el cual aprobó la propuesta por unanimidad. Por esta razón, aquel viejo instituto de formación profesional se denomina hoy IES La Orotava Manuel González Pérez.

A partir de ese momento entablé una profunda amistad con Paco, quien fuera amigo íntimo de Fidel Castro. En persona me relató múltiples peripecias por tierras cubanas, como el envío desde Canarias de medicamentos y de niños enfermos para ser tratados en la isla caribeña de dolencias que aquí no tenían solución. También me habló de sus cordiales relaciones con Centroamérica y Sudamérica. Incluso me confiaba anécdotas de su juventud, como sus gestiones con el dulcero alemán don Egon Wenden y con el salesiano don Francisco Larena para lograr que este pronunciara el polémico sermón del Jueves Santo por la noche, dedicado al Cristo de la Columna (obra del sevillano Pedro Roldán) en la plaza del Ayuntamiento.

El Consejo de Estado de la República de Cuba, en uso de sus atribuciones y a propuesta del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, aprobó el acuerdo número 281: «Otorgar la medalla de la Amistad a los señores Francisco González Casanova, presidente de la Sociedad de Amistad Canario-Cubana, y a Manuel Revert Nadal, en reconocimiento a su contribución al estrechamiento de los lazos de amistad entre nuestros pueblos y a su solidaridad con la revolución cubana». Este documento fue firmado por el estadista Fidel Castro Ruz el 26 de marzo de 1984.

En el ámbito deportivo, Paco destacaba como un gran aficionado a las peleas de gallos y a la colombofilia. Criaba palomas de raza cubana que le facilitaban sus amigos caribeños, y es muy probable que enviara ejemplares desde Cuba directamente a su palomar.

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU.

PROFESOR MERCANTIL










FRANCISCO CALAMITA GONZÁLEZ (PACO CALAMITA)



 

Tras militar en varios clubes, recaló en el Real Club Náutico de Tenerife. Con esta entidad logró en Barcelona, en 1943, su primer gran éxito: el subcampeonato de España en los 100 metros espalda.

Posteriormente, Domínguez y Paco Calamita fueron seleccionados como miembros oficiales del equipo olímpico español para los Juegos Olímpicos de Londres. En el ranking mundial, Calamita llegó a posicionarse en un destacado 8º puesto en los 200 metros espalda, el 9º en los 400 metros espalda y el 15º en los 100 metros espalda.

Tras retirarse de la alta competición y contraer matrimonio, se trasladó junto a su esposa Olga a Barcelona, donde ocupó un cargo de alta responsabilidad en el puerto de la ciudad. Una vez jubilado, regresó a Santa Cruz de Tenerife, manteniendo su pasión por la natación activa hasta los 82 años.

El broche de oro a la trayectoria de los primos Paco Calamita González y Paco González Casanova llegó por parte del Ayuntamiento de La Orotava, que los distinguió a ambos con el título de Villeros de Honor.

 

BRUNO JUAN  ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL

sábado, 18 de julio de 2026

MEME, MEDIO VOLANTE POLIVALENTE

El amigo del Puerto de la Cruz; SALVADOR GARCÍA LLANOS remitió entonces (18/07/2026) estas notas y fotografía que tituló “MEME, MEDIO VOLANTE POLIVALENTE”: “…Nos ha dejado en Icod de los Vinos, su ciudad natal, Juan Manuel González García, a quien todos conocíamos como Meme. Quién nos iba a decir que después de haber escrito tres o cuatro crónicas futbolísticas de partidos del Icodense, en el que destacó, en plena ebullición del fútbol regional, terminaríamos jugando partidos de fútbol-sala entre ediles de los ayuntamientos de Icod y Puerto de la Cruz, a los que pertenecimos casi en las mismas épocas.

Amigos y compañeros reconocen sus virtudes, como docente, como deportista, como servidor público y como artista/dibujante, que de todo eso hizo Meme en su trayectoria vital y profesional.

Comenzó a perfilarla en el "Centro Sindical de Formación Profesional San Marcos.", en el casco del municipio. En el año 1974 fue docente fundador del  IFP San Marcos (luego, hasta nuestros días, el Instituto de Enseñanza Secundaria del mismo nombre) donde posteriormente ejercería como director entre 1984 y 1986.

Entre sus logros más importantes al frente del centro destacan la transferencia del IFP San Marcos del Ministerio de Trabajo al Ministerio de Educación y Ciencia. Este cambio administrativo consolidó al centro dentro del sistema educativo público, ampliando el ámbito de actuación y regulaciones, favoreciendo asi una integración más profunda en la estructura educativa nacional. 

También ejerció como jefe de Eestudios en etapas posteriores, a inicios del año 2000.  Por sus manos pasaron promociones de estudiantes, sobre todo relacionados con la familia profesional de Administración y Gestión. 

Ademas, como fiel colaborador, participó activamente en la celebración de los cincuenta años de historia del IES San Marcos y en la realización del libro titulado  "IES San Marcos Cincuenta años comprometidos con la Educación”.

Meme fue un concejal ejemplar del Ayuntamiento de Icod de los Vinos en aquellos momentos difíciles del comienzo de la democracia, cuando habría que construirla y cultivarla. Aún recordamos el célebre pleno “de los peines y los triángulos”, del que escribimos un par de crónicas. Eran los tiempos de Asamblea Icodense (AI) que cedió el paso al PSOE en el gobierno del municipio.  Se comprometió con la delegación de aguas cuando Icod carecía de la red de abasto público en multitud de sectores de la población e incluso en el mismo casco. Asumió el área de Economía y Hacienda con eficacia y ejemplaridad cuando escaseaban los recursos personales y económicos en aquella administración local recién estrenada.

Meme además fue, ante todo, un caballero de la política municipal. Siempre actuó con sentido de la responsabilidad y de servicio público. Así se granjeó el respeto, la consideración y la amistad de muchos icodenses.

Ya jubilado, fue el guardián de los recuerdos atesorados en su experiencia municipalista, cuando participaba activamente en aquellas reuniones de un grupo denominado el G7, un auténtico foro de análisis político, al que también acudían regularmente ediles y funcionario

Sería injusto omitir su faceta de artista del dibujo a plumilla que Meme ejerció en silencio, horas y horas cultivando esa afición. Es autor, en efecto, de innumerables pequeños cuadros de casas, rincones y paisajes de Tenerife. Una obra respetable que ha hecho exclusivamente por afición.

Meme, icodense de pro, fue un medio volante polivalente. Le recordaremos…”

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL      



jueves, 16 de julio de 2026

FUSIÓN FIESTA Y RELIGIÓN

 

Fotografía de mi archivo particular tomada de mi cámara.

El amigo del Puerto de la Cruz; SALVADOR GARCÍA LLANOS remitió entonces (17/07/2026) estas notas que tituló “FUSIÓN FIESTA Y RELIGIÓN”: “…No será fácil enhebrar las ideas de esta columna al socaire de las vivencias de la conmemoración de la festividad de la Virgen del Carmen en el Puerto de la Cruz el pasado martes, la 105 procesión terrestre-marítima, si no están mal las cuentas, desde que el cura Antolín Fernández, párroco de la Peña de Francia, allá por 1921, impulsara la iniciativa luego convertida en tradición, al considerar inapropiado que los pescadores y marinos portuenses tuviesen que celebrar la fiesta de su patrona en Los Realejos. El cura Antolín hizo todo lo que estuvo a su alcance para que procesionaran las imágenes de la Virgen del Carmen (del Buen Paso) y de San Pedro González Telmol, no solo por las calles del pueblo sino por su litoral a bordo de las embarcaciones existentes. Esa fue, según se estima, la singular primera procesión que cumplía, decimos, ciento cinco años.

Dando por asumida la dificultad y respetando las creencias y las modalidades de diversión de cada quien, allí vibró, en un área que tiene tanto de entrañable como de paisaje urbano aniquilado y subsistencia con respiración asistida, una mezcolanza de religiosidad primitiva, de fervor divertido y bullanguero que se abona a lo lúdico haciendo que trasnochen los insultos y los desórdenes de no hace muchos años, cuando la celebración rozaba -¿rozaba?- la anarquía y el descontrol que solo cedía, ya bajo la luna de julio, cuando las calendas, las gargantas y el cansancio físico iban causando mella.

Es la hora de sublimar los sentimientos, el fervor y la identificación, como tratamos de explicar ante las pantallas de RadioTelevisión Canaria, con mensajes de Venezuela, Costa Rica y México repletos de nostalgia, evocadores de niñez y juventud, de los lares familiares y de las tradiciones más firmes que se resisten a evaporarse, aunque no se cultiven, como ya se encargara de contradecir Juan Pérez Delgado, el célebre dramaturgo y poeta lagunero de original sobrenombre, Nijota, citado en la narración: “¡Puerto de la Cruz! Pueblo cosmopolita, amado. Por todo lo que he dicho y por lo que he callado. Tengo mi corazón a tus gracias abierto. ¡Tengo mis ilusiones ancladas en el Puerto!”

Era una mezcla de todo eso y la que las circunstancias quisieron agregar otro factor de tensión para completar la estampa surrealista: desde pantallas de televisión que daban a las calles, por donde circulaban miles y miles de ciudadanos, de toda condición social, locales y llegados desde  muy distintas latitudes, para respirar la atmósfera envolvente del fútbol televisado: España, ante Francia, disputándose un puesto en la final mundial de New York.

Hasta la cantante icodense Fabiola Socas, desde el balcón donde cantan cada año a la Virgen, se entusiasmó y elevó sus brazos uniéndose al festejo de celebración cuando el grito universal del fútbol eclosionó en aquel punto de la orilla atlántica, por donde entró la Ilustración y ahora, algunos siglos después, despertaba el alborozo de tanta gente que aguardaba la embarcación y participaba del doble gozo. Su imagen, al mar; y su seleccionado nacional, camino de la final. Tony Acedo desgranaba sus sevillanas sin reproches al terminar la faena y un mayestático Santiago Melián puso a prueba por enésima vez sus delicadas cuerdas para emocionar al personal y cualificar la festividad. Que se lo digan a Alexis Hernández, narrador intenso y apasionado de la misma.

Fue la tarde en que fusionaron fiesta y religión, cuando sublimaron los sentimientos, sí. Esos que solo se entienden cuando los fornidos brazos de los cargadores -siempre acreedores de vítores- elevan la inigualable imagen de Ángel Acosta sobre la falúa, el pueblo grita “¡No pasa nada, la Virgen está embarcada!” y un irrepetible chisporroteante juego de agua de mar anuncia la navegación por el litoral.

Cualquiera se hubiera apuntado a la fusión. Por algo la imagen entró en el templo a las tres de la madrugada…”

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL     

TOÑO


Triste noticia la que me comunican sobre el fallecimiento de mi amigo y compañero de pupitre en el Colegio de San Isidro de la Villa de La Orotava, Antonio Domingo Hernández González, a quien todos conocíamos entrañablemente como "Toño, el del Bar Tapia". Antonio nació en la Villa de La Orotava y falleció en su querida villa el 15 de julio de 2026.

Estudió en el Colegio de San Isidro, donde también realizó su primera comunión. Abandonó dicho centro al finalizar el segundo curso de bachillerato para continuar su formación de manera autodidacta, examinándose como alumno libre en el histórico Instituto Canarias Cabrera Pinto de La Laguna.

Pronto dejó los estudios para dedicarse por completo a ayudar a su padre, Eduardo Hernández, quien regentaba el emblemático Bar Tapia de la Villa de La Orotava. Este negocio familiar contaba además con una residencia-hostal en la calle Viera, conocida popularmente como “Revés”. Con el paso de los años, la familia expandió su actividad abriendo el famoso restaurante “El Pajar Tamaide” en la Cuesta de la Villa.

La residencia de la calle Viera albergó grandes momentos de la historia deportiva local. Allí se concentró en varias ocasiones el CD Tenerife en las vísperas de sus encuentros en el Estadio Heliodoro Rodríguez López. También en ese hostal se alojó el ciclista colombiano Marco Antonio Marqués, cuando batió el récord mundial de resistencia en bicicleta —organizado por la Federación Tinerfeña de Ciclismo— al permanecer pedaleando en la plaza del Ayuntamiento de la Villa durante 72 horas.

Con el tiempo, Toño se independizó de la empresa familiar y fundó su propio negocio de suministros en La Matanza de Acentejo. Más tarde, regresó a sus orígenes para regentar de nuevo el Bar Tapia, esta vez por cuenta propia y con la inestimable colaboración de su esposa e hijos, hasta el cierre definitivo del local. Posteriormente, abrió un entrañable guachinche en su propio domicilio, ubicado en el barrio orotavense de Los Rechazos.

Fue un deportista nato y un apasionado del fútbol, especialmente de la UD Orotava, club de sus amores. Guardaba un cariño muy especial a muchos de sus jugadores, quienes también solían hospedarse en la residencia familiar "Revés".

Toño, descansa ya en ese paraíso eterno que tanto te mereces, un territorio de paz y misericordia. Un abrazo hasta siempre, amigo.

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL
 

ADIÓS A PEPE LEGRÁ

Fotografía compartida del Facebook.

 

El amigo del Puerto de la Cruz; SALVADOR GARCÍA LLANOS remitió entonces (16/07/2026) estas notas que tituló “ADIÓS A PEPE LEGRÁ”: “…El repaso vespertino de la actualidad en los digitales nos sitúa ante el fallecimiento en Madrid, a los 90 años, de José Legrá, uno de los grandes nombres del pugilismo mundial, en la categoría del peso peso pluma mundial, a quien tuvimos oportunidad de tratar en la década de los sesenta y setenta del siglo pasado, cuando hacíamos deportes en Radio Popular de Tenerife y en el periódico La Tarde.

Legrá tuvo vínculos amistosos con la familia Rodríguez López, en La Gomera; con Antonio Salgado Pérez, una de las mejores plumas de la crónica boxística hispana; con el siempre admirado Juan Albornoz ‘Sombrita’ y con otros muchos amantes del pugilismo en la isla. Un deportista que simbolizó el salto internacional del boxeo español con títulos europeos y mundiales que le convirtieron en un notable ídolo popular en plena época franquista.

Escribimos sobre Legrá en varias ocasiones. En abril de 2020, por ejemplo, cuando la pandemia de COVID-19 causaba estragos en la población española con cifras de muertos que asustaban. El boxeador estuvo internado en el hospital Gómez-Ulla, de Madrid, donde fue dado de alta tras un proceso de cuarentena y ser considerado paciente de alto riesgo. Pasó a su domicilio. Lo supimos, se lo transmititmos a Salgado. Una alegría. Seguro que habrá ganado el combate de su vida, le dijimos.

Legrá había sido noticia allá por el mes de febrero de aquel años, cuando en la localidad madrileña de Navalcarnero fue presentado un libro centrado en su figura titulado Arte en el cuadrilátero (Círculo Rojo), del que es autor Benjamín Hernández, con prólogo y epílogo respectivamente firmados por dos periodistas de postín, Alfredo Relaño y Jesús Álvarez. En la sede de ‘Sasegur’, donde tuvo lugar el acto y donde hay un modesto museo dedicado a su memoria, Legrá reconoció que el mejor momento que recuerda de su carrera había sido el de su primer campeonato continental conquistado en Madrid frente al francés Yves Desmarets.

Legrá, nacido en Baracoa (Cuba) llegó a España en 1963, “alto y enjuto como un fakir”, según definiera uno de los más atentos seguidores de su trayectoria, el periodista tinerfeño Antonio Salgado Pérez (Ansalpe). Legrá se encariñó con la isla porque le recordaba su Cuba natal. Se afincó, entrenó a fondo, hizo amistad con Juan Albornoz ‘Sombrita’ y ganó los nueve combates que disputó entre nosotros. Solo hizo un nulo con Kid Tano en Las Palmas de Gran Canaria.

Mediados los años sesenta ya era un ídolo. Una carrera fulgurante: en un año llegó a disputar veinticuatro peleas. Le ganó al francés Yves Desmarets, en Madrid, el título europeo. Después, el Campeonato del Mundo, conquistado en País de Gales, KO técnico en el quinto asalto, frente a Howard Winstone. Fue la célebre velada transmitida por Televisión Española en que,al término del combate, el maestro Matías Prats se subió al ring para cantar, junto al púgil, la canción “¡La, la, la!”, que unas fechas antes, interpretada por Massiel, permitió a España ganar su primer Festival de Eurovisión. Españolismo por doquier.

A su regreso, se produjo la memorable anécdota que ya hemos contado: Antonio Salgado le preguntó para el vespertino La Tarde qué sensación le había invadido al ser recibido por Francisco Franco, jefe del Estado en el régimen anterior: “¡Qué honor!”. Los lectores se encontraron con un titular bien distinto: “¡Qué horror!”. Vaya trance. Don Víctor Zurita era el director del periódico, todavía confeccionado con el sistema de linotipias de plomo. Pidió el original mecanografiado. El periodista había escrito bien. ¿Qué pasó? Un error de alguien. De los duendes inexistentes.

Legrá, popularmente conocido como el ‘Puma de Baracoa’ (así le había bautizado el crítico y gran escritor malagueño Manuel Alcántara), retuvo el título hasta que lo perdió en Brasil ante Edder Jofré. Su estrella empezó a declinar y poco después decidió retirarse. “Subí a un ring por un vaso de leche y un plátano y llegué a tener en la mano trece millones de pesetas”, le confesó a Salgado por aquel entonces, cuando ya almacenaba las vivencias de su memoria. Dice Ansalpe que fue siempre muy generoso, ahorrador y desprendido, sobre todo con sus compatriotas. Tuvo depositados en los bancos ochenta millones de pesetas.

Un estilista, un artista en el ring. Se había ganado la simpatía de los aficionados por su sonrisa y por sus juegos de piernas, por sus bailes o por sus bicicletas. Un filigranista de contundente pegada. Rapidez, agilidad y reflejos eran sus fuertes. En noviembre de 1973, cayó derribado en el primer asalto por Alexis Argüello. Fue su última contienda.

Le entrevistamos varias veces. En una de ellas, ya campeón del mundo, después de haber publicado su libro Golpe bajo (Ediciones S.A.), estuvo presente en Radio Popular de Tenerife, donde durante siete años hicimos ininterrumpidamente el programa “Radio Deportes”. Nos dedicó en directo un piropo que contamos ahora por primera vez:

-Lo que me admira es que llevamos aquí media hora, me has preguntado por todo, nombres y combates, y no has manejado un papel. Dios te conserve la memoria.

Los Rodríguez López fueron algo más que unos mentores para el campeón Legrá. Allá en Tecina (La Gomera) entrenaba, bajo la mano experta y siempre atenta de Kid Tunero. En cierta ocasión, tras la conquista de un título, se desplazó a la isla en una avioneta de aquella familia. Revela Salgado que ese día vio blanco (¡había cambiado de piel!) a Legrá después de un bache sufrido por el aparato de un montón de metros, una turbulencia, que le dejó también sin habla.

José Legrá superó su cuarentena y su internamiento. A sus 77 años ha ganado el combate de su vida. Y bien que nos alegramos. “Me siento afortunadamente bien por esos reconocimientos. Con los buenos amigos y las buenas personas que tengo a mi alrededor ya es suficiente”, fueron sus palabras al terminar aquel acto de Navalcarnero. Es probable que las repitiera al salir del hospital.

Le recordaremos siempre…”

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL      





martes, 14 de julio de 2026

CUATRO FELICES MUCHACHOS DE LA VILLA DE LA OROTAVA


Un amigo de la infancia me ha hecho llegar una entrañable fotografía que nos devuelve a los años de niñez, en pleno corazón de nuestra querida Villa de La Orotava. La imagen captura la viva estampa de cuatro niños felices, desafiando el paso del tiempo.

Para poner nombre a esos rostros difuminados por los años, busqué la complicidad de otro gran compañero de la infancia: el ilustre artista de vanguardia Luis Perera, maestro del óleo y la espátula. Con su habitual generosidad, Luis logró identificar a los protagonistas. De izquierda a derecha, los niños de la foto son:

·       Pedro Jesús Serrano (mi primo)

·       Prudencio "el Cantavito"

·       Felipe Burgos

·       Antonio José

Eran tiempos difíciles, marcados por la escasez y la humilde economía que asfixiaba a tantas familias orotavenses. Sin embargo, el ingenio y la inocencia vencían a la falta de recursos: los niños y niñas de la Villa multiplicaban la alegría con lo poco que tenían a su alcance, convirtiendo las calles en su mejor tablero de juegos.

Vaya desde aquí un afectuoso saludo y un abrazo infinito para los que aún caminan entre nosotros, y un recuerdo eterno para los que ya se fueron.

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL