El amigo de
la Villa de La Orotava ISIDRO FUENTES MELIÁN “MÉDICO” remitió entonces (03/03/2026)
estas notas y fotografías que tituló “LA
PIRÁMIDE DEL PODER Y SUS COYUNTURAS. (VIII).”: “…El torbellino impetuoso de los triunfos
revolucionarios con tantos objetivos y metas a alcanzar, con las masas
populares pidiendo esto, lo otro y lo de más allá, era como el caldo de cultivo
para que germinaran ciertos desordenes, muchas dudas y hasta contradicciones
entre diferentes escalones de un mando “provisional” (pirámide del poder en
gestación), ante un cúmulo de urgencias pidiendo soluciones. Y eso fue decisivo
en el trágico final del bueno e inocente zar Nicolás II, cuyo único pecado fue
creerse “a pie juntillas” ser el Romanov “Elegido por la Divinidad” para
conducir al Imperio Ruso por la senda del bien y la prosperidad.
Cuando el Gobierno Provisional fue
derrocado por los bolcheviques (octubre de 1917) y Kérenski huyó al exilio, la
familia Real vivía recluida, como protección y f e l i z m e n t e, en
Tobolsk (Siberia).
Desde ese momento la custodia y vigilancia
pasó a manos de los bolcheviques, no por imperativo legal, pues no había ninguna
ley que regulase esta eventualidad, sino por “Órdenes del Estado Mayor en
tiempos de Guerra”, documento con sello y firma cuya identidad habría que
investigar con lupa…..
En esta nueva situación, en un ambiente erizado de incertidumbres y dudas,
nadie sabía qué hacer con el zar y…… su familia, pero todo el mundo opinaba y
los dedos señalaban a Nicolás como el máximo responsable de “las mayores
atrocidades” como, por ejemplo, participar en la Primera Guerra Mundial
que apoyó de muy mala gana por presiones fácticas, además de que su esposa era
alemana y el Káiser Alemán era primo suyo o culparlo de las hambrunas en
el amplio imperio cuando la causa principal fue aquel crudo invierno en que
escaseó el pan, me imagino que las papas y subieron los precios…… ¡¡ y el
estraperlo !!
Foto: La llamada "Casa del
Gobernador" en Tobolsk, con tapia protectora antes de que el zar y su
familia fueran trasladados a Ekaterimburgo.
En principio, se limitó su libertad a la
“Casa del Gobernador” en Tobolsk, ahora protegida con una empalizada alta (ver
foto), mejor vigilada y con mayores restricciones en la convivencia de la
familia en evitación de ataques o asaltos de grupos antizaristas, grupúsculos
dispersos, armados o no, de revolucionarios fanáticos o masas populares de
protestas buscando hacer justicia por cuenta propia.
Entonces, naturalmente, no existían los
ahora llamados “protagonistas del telediario de hora punta” gesticulando
ferozmente, para que se vea bien que
son de los buenos y honrados, contra el presunto
inocente en las puertas de los juzgados en busca de sus minutos de gloria…. ¡¡Y
esto va a peor: aviados estamos!!
Pero, por encima de todo, preocupaba, y
mucho, la posibilidad de un golpe contrarrevolucionario intentando liberar a
los prisioneros…. Allí estaban los zaristas, junto a militares de alto
rango, las derechas en general, los conservadores en particular y
la iglesia Ortodoxa Rusa con sus potentes medios de difusión, sus
púlpitos y el apoyo del anticomunismo internacional, dando los primeros
pasos en lo que luego, en la Guerra Civil Rusa (1918-1922), recibió el
nombre de Intervención Aliada Rusa en favor del Ejército Blanco conservador.
Para los bolcheviques Nicolás II y su
familia eran un tesoro de incalculable valor como moneda de cambio en sus más
que probables futuros enfrentamientos con el zarismo absolutista y sus
derechas conservadoras y anticomunistas.
Hay quien afirma que ““las cúpulas
bolcheviques estuvieron demasiado absortas en una feroz lucha por el poder””….
quedando en un segundo plano el problema del zar y su familia, recalcando la
prioridad de velar por su seguridad física, mental y …. moral, en espera de una
decisión acordada a su debido tiempo por un órgano competente.
La idea dominante en el ambiente
político, incluidos Lenin y Trotsky, era hacer lo que en aquella época
se hacía con los dictadores derrocados: juicio sumarísimo ante un
tribunal especial erigido para la ocasión con jueces bajo las presiones
violentas de las chusmas henchidas de furor, odio y venganza, que envenenan los
comportamientos y afloran las “malas pasiones” que no son otra cosa que
restos ancestrales de nuestra animalidad
que todavía no hemos superado.
El cerco de las fuerzas
Contrarrevolucionrias se fue estrechando y cundió el pánico, con sus dudas y
sus prisas, cuando lo que hace falta en tales casos es serenidad y ecuanimidad.
Isidro Fuentes Melián.-
Médico. Marzo 2026…”
BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL