martes, 15 de septiembre de 2026

UN LANCE INOLVIDABLE, MAURO


El amigo del Puerto de la Cruz; SALVADOR GARCÍA LLANOS remitió entonces (15/09/2026) estas notas que tituló “UN LANCE INOLVIDABLE, MAURO”: “…No nos olvidamos de Mauro Pérez, futbolista pprofesional del Club Deportivo Tenerife, fallecido el pasado sábado a los 80 años. Jugaba preferentemente de centrocampista, aunque también aparecía de extremo derecha en el Arenas, Toscal, el juvenil del reresentativo, Nivaria y Canarias, dos equipos venezolanos en los que militó durante su estancia en el país sudamericano. Probó, sin fortuna,en el Real Madrid y jugó en el Recreativo de Huelva, Hércules y Celta de Vigo antes de lucir los colores albiazules repescado por el presidente José González Carrillo cuando el Tenerife militaba en Tercera División. Acumuló casi ciento cincuenta partidos y fue autor de treinta y cinco goles. Fue, junto a Juanito, Jorge, Cabrera, Molina y Manolo Ramos, un jugador determinante en el ascenso de categoría de 1971.

A Mauro le decían <el Patanga>. Era bravo, temperamental, a veces genial. Pundonoroso. Un poco anárquico en su desempeño. Le conocimos en aquellos años, cuando frecuentábamos hasta los entrenamientos en el maltrecho “Rodríguez López” y empezamos a transmitir en Radio Popular de Tenerife, junto a los involvidables César Fernández Trujillo y Álvaro Castañeda.

Precisamente, en una de esas transmisiones (Tenerife-Barakaldo, temporada 1973-74), se produjo el lance por el que Mauro será recordado toda la vida. José Miguel Galarza lo ha evocado con detalle en su semblanza del jugador. Aún recordamos la carcajada de César y la reacción destemplada de los espectadores cuando Esteban falló el célebre penalty.

Este es el relato de Galarza: “Recuerdo que atacábamos hacia la puerta de Herradura y que Cabrera me envió un pase en profundidad, algo bombeado, a la espalda de la defensa”, contó Mauro en el libro Centenario de una pasión, conmemorativo del primer siglo del CD Tenerife. “Yo entré en velocidad para ganarle medio metro al central, por lo que dejé picar el balón para controlarlo con el pecho […], luego intenté acomodármela con la mano para rematar, pero él me cargaba hombro con hombro […], así que seguí corriendo unos metros con el balón agarrado, como si fuera un jugador de rugby”.

Sigue: “Entonces, miré de reojo a la banda y vi que el juez de línea estaba descolocado; y el árbitro venía veinte metros atrás”, explicaba Mauro, a quien en ese momento le salió su vena de futbolista callejero.

Agrega Mauro: “Le puso el balón en las manos a Madariaga —“toma, cógelo”, le dijo— y, tras frenar en seco y separarse de su defensor, se giró hacia Fernández Quirós con los brazos en alto. “Árbitro, penalti”, reclamó. El colegiado, que llegaba exhausto a la carrera, observó una imagen que no admitía dudas y señaló el penalti.

“El central me dijo de todo, me quería matar”, recordaba el jugador, que no le confesó su pecado a Esteban, el lanzador de la pena máxima, que mandó el balón “a las nubes”.

Aún sentimos la carcajada de César. Y conservamos en la memoria la habilidad de aquel futbolista que luego entrenaría al legendario Juventud Concepción y a los sureños Unión Isora, San Lorenzo y Chío. En cierta ocasión, cuando nos reencontramos, en un I’Gara-Puerto Cruz en Cabo Blanco, nos dijo:

-Antes de que me lo preguntes, ¿te acuerdas cuando le puse el balón en las manos a aquel vasco y el árbitro concedió penalti?

Sí, fue un lance inolvidable. Hasta siempre Mauro…”

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL      


 

jueves, 10 de septiembre de 2026

LA CRUZ DEL TEIDE Y SUS MAYORDOMÍAS

                                 

El amigo de La Villa de La Orotava; ÁNGEL GARCÍA GONZÁLEZ, remitió entonces (10/09/2026) estas notas y fotografías, que tituló “LA CRUZ DEL TEIDE Y SUS MAYORDOMÍAS”: “…El próximo 11 de septiembre de 2026 se cumplirán doscientos años del nacimiento  en La Orotava de su Primer Mayordomo, y a la vez Donante en 1859 de solar y fábrica de la citada Ermita, Don  FRANCISCO CHAVEZ CARMONA (1826-1884), según  dejó escrito uno de los más fieles devotos de dicha Cruz, Don Antonio Herreros González (1884-1969) , director e impresor de varios periódicos de esta Villa en el pasado siglo .                                                       


Don Francisco era hijo de Domingo Chávez Dévora y María Careno Carmona que vivían en la calle Salazar y a los 18 años entró de jornalero en la vecina Hacienda de Don Diego Arroyo Soto (cuyas siglas DAS se conservan aún en su portada) y de la  que era aparcero Domingo González Oliva, que años más tarde sería su suegro, al casarse con su hija Elena, con la que tuvo nueve hijos. En 1854 lo sustituyó como aparcero y su relación con el dueño fue inmejorable y eso que Don Diego era uno de las personas más adineradas del Valle de la Orotava y que , como alcalde accidental del Puerto de la Cruz , fue protagonista en 1883 de un litigio con el vice-cónsul inglés Mr. Reid sobre el enterramiento de un masón en el cementerio protestante , del que salió airoso , precisamente el año que nació su sobrino el Diputado Don Andrés de Arroyo y González de Chávez (1883-1958) . Don Francisco Chávez murió al año siguiente a los 58 años. Le sucedió como aparcero su hijo Julián y familia (8 hijos) y a éste su nieto Braulio Calixto (1901-1970) , que fue el último aparcero al no tener descendencia en su matrimonio con Eufemia Martín (1898-1969).

     La Segunda Mayordomía la ejerció su hija Antonia Chávez González (1854-1907) durante 23 años. Estaba casada con el industrial de la isla de Canaria Don Emilio González Díaz con el que tuvo ocho hijos en su casa de la calle Teide  nº 5, mientras su madre Dª Elena siguió viviendo en la casa del Majuelo con su hermana Carmen hasta 1918. En el periódico “Valle Orotava “aparece en mayo de 1889 una nota anunciando para el domingo día 12 la Fiesta de la Cruz del Teide, con la participación de la banda de música del Liceo de Taoro,  que dirigía el maestro Agrícola E. García y que durante algún tiempo sería la única existente en la Villa . En 1907 le sorprende la muerte a Antonia con 53 años.

     La Tercera Mayordomía (1907-1922) la cogió su hija mayor Elena , que llevaba dos años de casada con el carpintero Juan Delgado Armas , con el que tuvo tres hijos varones , pasando a vivir en Cancela nº 1 al aumentar la familia . Aparecen noticias de las fiestas de la Cruz del Teide en Revista “Orotava “ (25-5-1912) y en el “Norte de Tenerife” (1-5-1920) , ambas publicaciones dirigidas por Don Antonio Herreros González . En 1922, ya con los hijos crecidos, el matrimonio Delgado González decide trasladar su domicilio a la calle Calvario nº 76, donde su hijo Antonio, fue incorporado por Don Pedro Melián en la directiva del Orotava F.C. Sus hermanos Francisco  (batería) y Juan (clarinete) fueron populares músicos de la primera orquestina villera.


    De la Cuarta Mayordomía (1922-1932) se hizo cargo mi bisabuela María Díaz Yanes, por entonces Viuda del realejero Vicente García Machado, que desde 1903 regentaban una acreditada Casa de Comidas, a la sombra del reformado Matadero Municipal, del auge de los Almacenes de su yerno Jesús Rodríguez Franco y de la feliz terminación del 2º tramo de la carretera del Pinito desde el Recodo hasta la Perdoma. Todos los años en el mes de mayo se pregonaban las fiestas de la Cruz del Teide  en los periódicos locales y hasta en octubre de 1926  “se pedían más flores para los bellos Paseos de Domínguez Alfonso y de la Cruz del Teide “ , las dos puertas de la Villa .

   La Quinta Mayordomía (1932 – 1942) , ya en tiempos republicanos , la cogió a regañadientes mi abuela Margarita  García Díaz , que empezó con una noticia mala ( acuerdo del Ayuntamiento de 17-11-1932 de no permitir Cruces en las vías públicas) y tras pasar un tiempo sin problema alguno , apareció una buena, cuando el mismo Ayuntamiento aprobó el 18 -7-1935 el asfaltado de la calle Salazar (2º tramo que era de tierra) , lo cual facilitó, en las fiestas, las sortijas en bicicletas y la pista de baile en las verbenas . Y cuando la situación política empeoró y comenzaron las “rondas nocturnas”, amansó las fieras dejando abierta la Ermita con termo de café y botella de aguardiente ….El Santo Madero la compensó en 1940 devolviéndole a su hijo Lolo (prisionero en Francia), que volvió a nacer , aunque no viniera de París precisamente.

La Sexta Mayordomía (1942-1991) comenzó tras el matrimonio de mis padres , Soledad González García , de profesión sus labores y Ángel García Trujillo , albañil y músico de la Banda Municipal, atributos que emplearon en la conservación y enrame de la Ermita y en la preparación de las fiestas anuales hasta llegar a la del Centenario en 1959,en la que se estrenó un púlpito portátil de madera para el orador sagrado, dos procesiones , dos verbenas, cucañas en el estanque y sortijas en bicicleta y no faltó el ventorrillo de Ventura montado en las ruinas del antiguo Granero junto al Puente  . La papada final ó “fiesta de los proveedores” se celebró en la finca de Dª Quirina Casañas, ya que su empleado Eugenio Díaz Bolaños , junto con Concha Machado , hija de Don Julián Machado, arrendatario de la finca del estanque de las cucañas, iban a ser los Presidentes del año 1960  , tras recibir la Bandera de manos del Presidente saliente. Desgraciadamente las nuevas Normas de Tráfico lo impidieron.

   La Séptima y actual Mayordomía comenzó en abril de 1991 , cuando Soledad González , Viuda de García Trujillo , tuvo que dejar su residencia natal por derribo y entregó las llaves de la Ermita a la vecina María del Carmen Machado Regalado, sobrina de Concha Machado y propietaria de “Floristería Cruz del Teide” , con tan buena suerte que nunca el Santo Madero , al decir de los vecinos , ha estado tan bien atendido , tras el “exilio” a que fue sometido durante el tiempo que duraron las obras de la nueva Ermita , ahora de espaldas al mar y de cara al sur  y  con tiempo suficiente para preparar su segundo centenario , sin que decaiga el tradicional fervor de su vecindario .

ANGEL  GARCIA  GONZALEZ, a sus pies nacido.

(Fuentes: Archivos Municipal, Parroquial Concepción e Imprenta Herreros)…”

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL



martes, 8 de septiembre de 2026

LORENZO EL DE LA MARZAGA

 

Lorenzo Rodríguez Alonso, a quien todos conocíamos y recordamos entrañablemente como Lorenzo «El de la Marzaga», nos ha dejado. Nació, creció y formó su hogar en ese rincón emblemático de la Villa de La Orotava, tierra de agricultores y plataneros que marcó su identidad y su vida entera.

La triste noticia de su partida nos estremece hoy, 8 de septiembre de 2026, una fecha señalada por la devoción y la festividad de nuestras Vírgenes, como si el cielo reclamara su presencia en un día de luz para su querida Villa.

En la memoria colectiva y en el calor de mis archivos fotográficos, custodio una estampa inolvidable de los años sesenta. En ella se dibuja la viva imagen de Lorenzo en su juventud, cuidando con esmero y orgullo el porte de dos hermosas yeguas blancas en una finca de la carretera del histórico barrio de La Luz. Un reflejo exacto de su elegancia y de su amor por las cosas bien hechas.

Se nos va un amigo ejemplar. Aquel joven brillante que obtenía calificaciones de sobresaliente en las aulas del Colegio de San Isidro, pero que pronto decidió encauzar su camino hacia el trabajo, iniciándose con madurez temprana en la hostelería del Puerto de la Cruz.

Fue en las tertulias de la plaza de Franchi Alfaro donde tuve la fortuna de conocerlo. Allí, rodeado de amigos orotavenses, Lorenzo compartía horas de conversación donde se arreglaba el mundo, y donde siempre salía a relucir su gran pasión: el automovilismo, del que fue un aficionado acérrimo y entusiasta. Los veranos en la playa de El Bollullo completaban su estampa vital; ese era su refugio estival, el escenario de su felicidad junto a su familia y sus seres queridos.

Lorenzo fue, por encima de todo, una persona magnífica, grata y de una amabilidad desbordante. Poseía el don de la palabra y un corazón generoso, siempre dispuesto a tender la mano y a acudir al auxilio de cualquier amigo que requiriera su presencia. Su generosidad no conocía condiciones.

Buen viaje, amigo Lorenzo. Que descanses en la paz que tanto mereces, en ese lugar eterno colmado de fe y misericordia.

Un abrazo hasta siempre.

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL


viernes, 4 de septiembre de 2026

FEMINISMO, MACHISMO Y ….HEMBRISMO.(I).

El amigo de la Villa de La Orotava ISIDRO FUENTES MELIÁN “MÉDICO” remitió entonces (04/09/2026) estas notas y fotografías que tituló “FEMINISMO, MACHISMO Y….HEMBRISMO. (I).”: “…Cuando el toro embiste en el ruedo, no está atacando al torero, se está defendiendo. Cuando un perro se encuentra con otro perro—machos-- sea en el lugar que sea, se enfrentan en una pelea a muerte… Y lo mismo ocurre con los gallos, en un lugar o territorio por muy apartado que esté de sus gallineros. Ninguno se rinde y luchan hasta la muerte. ¡¡Es así,¿no?!!

Cuando un palomo, después de un gesto similar a un beso, “pisa” a su paloma, cualquier macho  de los alrededores arremete, furioso, desquiciado, como si perdiera el juicio, contra la pareja para deshacer esa unión sexual que en esencia solo busca la perpetuación de la especie, que……,digámoslo así, no es la “”especie”” del macho que furioso ataca  a un competidor que le suple en su primum movens existencial: la perpetuación de sus genes…..Ve la escena como un espejismo en donde se siente desplazado por un advenedizo, un intruso que intenta adulterar su Estirpe.¡¡¡Casi nada!!! 

Foto: "Pelea de gallos", la lucha a muerte como espectáculo.

 

En ninguno de estos casos se trata de una lucha violenta por la vida, ni por el espacio vital,  el hábitat, ni por la comida, ni motivo ecológico por mantener un equilibrio, que dicen que es “” armónico””.Lo de armónico manda huevos pues en realidad es esperpéntico, atroz, trágico, cruel, dantesco y sanguinario……           ¿¿¡¡ Armónico!!?? …: si todo bicho viviente  se pasa el día matando al más débil para poder sobrevivir…… ¡ Al más débil ¡: ¿ en dónde está la armonía ?

Se dice que  el “segundo UNO” de “”nuestro tiempo””, comenzó con una explosión: el Big-Bang. Una explosión  que originó una especie de gran nube (Nebulosa) con altísimas temperaturas que solo contenía gas, polvo cósmico, partículas subatómicas, como protones, electrones, neutrones, fotones y otras partículas fisicoquímicas muy elementales con espacio, tiempo, movimiento, velocidad, electricidad, calor, gravedad, vacío, imantación-rechazo y, quizás,  algún componente primigenio de los compuestos orgánicos  (“materiales de construcción” de La Vida, digámoslo así) como el carbono, por ejemplo.

Explosión significa destrucción, ruptura, final de algo, desaparición. Sin embargo, el big-bang parece  que fue como una “Explosión Creativa”, una especie de “Liberación”; como quien rompe unas ataduras impulsado por una fuerza superior, misteriosa, irresistible, como una llamada de la Creatividad a cumplir una misión, un proyecto que busca  la PERFECCIÓN: lo Bello en lo físico y el Bien en lo moral. ¡¡¡No hay sitio para maniqueísmos!!!

Es como la virtud del músico, el pintor, el literato, el escultor, el poeta, el ingeniero, que sienten—lo llevamos dentro-- el impulso irrefrenable, (NECESIDAD) esa sed que solo puede calmar la Obra Maestra, en la creencia que va a sobrevivirles……

Ese “Impulso por crear” que existió desde el “primer segundo de nuestro tiempo”, allá en la Nebulosa, se mantiene como el motor que mueve a todo lo que existe….E impresiona como si se guiara por un manual de instrucciones que a lo largo de miles de millones de años ha ido colocando a cada pieza en el lugar conveniente…. ¡¡That is the cuestión!!:¿ a voleo (el azar) o por el impulso creativo (la necesidad)?

Ese Fin puede ser un "horizonte" inalcanzable pues se aleja según nos acercamos….. Pero toda marcha atrás  está condenada al fracaso con las consecuencias negativas de  intentar volver al pasado.

(Continua)

 

Isidro Fuentes Melián.- Médico.   Septiembre de 2026…”

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL


 

martes, 1 de septiembre de 2026

ECOS DE LA HUERTA DEL MORAL: LOS JÓVENES DE LOS CUARTOS

Hay imágenes que no solo guardan rostros, sino que retienen el latido entero de una época. Una de esas fotografías, rescatada del olvido por María del Carmen Rendón —entrañable guardiana de los recuerdos de la Villa de La Orotava—, ha vuelto a encender la luz sobre la juventud del histórico barrio de Los Cuartos. Para el paseante de hoy, este rincón orotavense se dibuja sin esfuerzo junto al anexo norte del estadio municipal; sin embargo, las raíces del lugar se hunden en la mítica «Huerta del Moral», bautizada así por aquel árbol emblemático que gobernaba con su sombra la curva de la carretera del Pinito. El nombre actual, según nos desvelan las crónicas del siglo XVIII rescatadas por el catedrático Manuel Hernández González, proviene del viejo camino rural de Los Cuartos, una arteria que vio nacer la identidad de esta comunidad.



La hermosa panorámica que despierta esta memoria fue capturada en el idilio verde de los jardines de la mansión de los Ascanio-Monteverde, lo que hoy conocemos como el Liceo de Taoro. Era la época de las fiestas mayores de la Villa, días señalados en los que el ritual dictaba vestirse con las mejores galas. Allí, en mitad de aquel vergel, los amigos del barrio se congregaban, cómplices y risueños, dispuestos a inmortalizar la primavera de sus vidas ante el imponente e hipnótico lente de los fotógrafos de entonces.



 entonces.

Aquellos muchachos, sin embargo, modelaron su carácter bajo el cielo gris de la posguerra, un tiempo donde la penuria dictaba el ritmo de los días. Muchos de ellos, calzando aún los pantalones cortos de la niñez, tuvieron que entrar a la madurez de golpe en los severos talleres de la Villa. Para ellos, los libros se abrían solo cuando caía la noche, robándole horas al sueño en la escuela nocturna para poder arrancar el sustento diario. El bachillerato era un horizonte difícil, y los estudios superiores, un sueño casi inalcanzable. Pero en aquella renuncia forzada latía una virtud: el temprano aprendizaje de aquellos oficios rústicos se convirtió, sin saberlo, en la semilla fértil de la formación profesional de nuestros días.

A pesar de las grietas de la escasez, la vida se abría paso con una alegría limpia y una fraternidad inquebrantable. La camaradería y el juego lo inundaban todo. En el campito que ellos mismos levantaron a fuerza de tesón en el corazón del barrio, se disputaban partidos memorables con balones de papel; algunos calzaban humildes alpargatas y otros desafiaban la tierra a pie desnudo. Eso sí, cuando el calendario marcaba una ocasión excepcional, subían al estadio municipal para saborear el auténtico lujo de correr sobre un terreno reglamentario.

Al contemplar hoy la vieja estampa, el tiempo parece detenerse. Adivino entre la fisonomía del grupo los rostros familiares de Regalado el Ferretero, Rendón I, Fernando el Veloz, Ignacio, Rafael, Bello, A. Luis y Chuchito. A los demás, a aquellos cuyos rasgos reconozco pero cuyos nombres se han disuelto en las brumas de mi memoria, les pido perdón. El olvido es a veces inevitable, pero mientras esta fotografía respire, su recuerdo permanecerá intacto y tibio en el alma de La Orotava.

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL


 

domingo, 30 de agosto de 2026

ERMITA DE NUESTRA SEÑORA DE LA PAZ Y SAN AMARO

 

Al borde del acantilado de Martiánez, donde la cornisa de La Paz se abre a las vistas del Atlántico y del Valle de La Orotava, se erige la Ermita de Nuestra Señora de la Paz y San Amaro. Fundada en 1591 por iniciativa del capitán Juan de Mesa y Lugo junto a los vecinos de la comarca, nació para subsanar el aislamiento espiritual de una población distante de la parroquia matriz orotavense, convirtiéndose con el tiempo en el templo de culto subsistente más antiguo del Puerto de la Cruz.

El inmueble constituye un valioso exponente de la arquitectura tradicional canaria de raigambre colonial. Su estructura, sobria y de armónicas proporciones, se articula en torno a una sola nave de muros encalados reforzados con cantería volcánica local y cubierta a dos aguas con techumbre de madera de tea.

En su interior, el recinto custodia importantes testimonios del patrimonio artístico e histórico del archipiélago:

·                Escultura sacra: Destaca la diminuta y devota talla vernácula de San Amaro, representado con el hábito benedictino, junto a la venerada imagen de Nuestra Señora de la Paz.

·                Pintura indiana: Conserva una relevante colección de óleos novohispanos del siglo XVIII procedentes de México, vivo reflejo del intenso intercambio comercial y cultural que Canarias mantuvo con América durante la Edad Moderna.

Durante más de cuatro siglos, la ermita ha actuado como un faro de fe popular en el Valle de La Orotava. Esta tradición comunitaria alcanza su máxima expresión cada 15 de enero, fecha en la que se celebra la festividad en honor a San Amaro.

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL


martes, 25 de agosto de 2026

SANTA MÓNICA

Esta talla anónima de Santa Mónica, custodiada en la iglesia del convento agustino de Nuestra Señora de Gracia de La Villa de La Orotava, rinde culto a una de las figuras esenciales del cristianismo del siglo IV, célebre por ser madre del gran filósofo y doctor de la Iglesia, San Agustín.

Su figura se erige como un emblema universal de la perseverancia en la fe y la oración inquebrantable. Tras décadas de lágrimas y constante devoción —orando durante casi tres decenios por el rumbo errante de su hijo—, logró no solo la conversión de Agustín, sino también la de su esposo Patricio. Por esa pacífica entereza frente a las tormentas familiares y la rebeldía juvenil, la tradición venera hoy en ella a la patrona y consuelo de las madres, las esposas y las viudas.

 

BRUNO JUAN  ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL