Fotografía compartida del periódico INFORMACIÖN
a través del Facebook.
El amigo del Puerto de la Cruz; SALVADOR
GARCÍA LLANOS remitió entonces (16/04/2026) estas notas que tituló “SANTAMARÍA
NO SERVÍA PARA SINVERGÜENZA”: “…Falleció, a los
96 años de edad, José Emilio Santamaría, quien fuera defensa central del Real
Madrid y de la selección española, después entrenador del Espanyol de Barcelona
y luego seleccionador nacional olímpico, responsabilidad a la que
posteriormente seguiría la del equipo absoluto que dirigió, por cierto, durante
el Campeonato Mundial de 1982, disputado en nuestro país.
Con el Club Nacional de
Football ganó cuatro veces el Campeonato uruguayo. Fue internacional en 25
ocasiones con Uruguay y 16 con España. Disputó el Mundial de Suiza en 1954 con
la selección uruguaya, y el Mundial de Chile en 1962 con la selección española.
Como entrenador, Santamaría
comenzó su carrera al año siguiente de su retirada como jugador, en la cantera
del Real Madrid. Dirigió a la selección olímpica de España en los Juegos de
México en 1968 (allí estuvo el tinerfeño José Antonio Tigre Barrios) y en los de Moscú en 1980. Y en 1982,
fue el seleccionador español en el Mundial de España, en el que, a duras penas,
superó la primera fase para luego caer en la siguiente frente a Alemania.
Desde 1971, y durante siete
temporadas, dirigió al Espanyol, en Sarriá, en 252 partidos, convirtiéndose en
el entrenador con más partidos oficiales en la historia del club.
Le conocimos en uno de esos
siete ejercicios, cuando el club catalán disputó el segundo Trofeo Teide de
fútbol, en 1972, sorprendentemente ganado por el Real Unión, que se impuso al
Puerto Cruz (2-0) después de haber superado al Tenerife. Los portuenses, contra
todo pronóstico, superaron al Espanyol (todavía con eñe, Español) en El Peñón
en la tanda de penaltis, tras acabar con empate (2-2).
Hacíamos entonces información
deportiva en La Tarde y Radio
Popular de Tenerife. La expedición españolista se alojó en un hotel
del Puerto de la Cruz. Entre sus componentes figuraba Josep María Casanova,
destacado periodista catalán que luego diseñó la ceremonia inaugural de los
Juegos Olímpicos del 92. Fue editor y consejero de la revista Don Balón, y también editor del
diario Sport, autor
de una célebre confesión cuando fue entrevistado: «¿Que me contradigo en
mis artículos? A ver, la vida cambia. Tonto es el que mantiene un criterio
cuarenta años. Entiendo que no se tiene decir una cosa hoy y otra mañana».
Seguimos juntos aquel insólito
partido desde la la minúscula aparente tribuna de la vieja cazuela portuense,
en el que hay un lance inolvidable que hemos contado en otras ocasiones: Tito
del Pino, el genio de El Peñón, se llevó el balón hasta una esquina de la
cancha donde, por señas, llamaba a Pedro de Felipe, internacional que había
sido con el Real Madrid que lo traspasó al club catalán. Cuando se acercó el
férreo defensor, Del Pino ¡le coló el balón entre las piernas! Le hizo lo que
con el tiempo fue reconocido como ‘un túnel’.
Después, en el hotel, seguimos
hablando con Santamaría y Casanovas, que no daban crédito al resultado. El
técnico estaba evidentemente disgustado. Jugar en una cancha de tierra, de
reducidas dimensiones, el ardor y los aciertos en la definición de un Puerto
Cruz en el que empezaba a notarse el sello de su entrenador, Fernando Cova,
fueron factores determinantes en el inesperado resultado. A fin de cuentas, era
un Primera regional el que había superado a un Primera división.
Santamaría se retiró del fútbol
después de aquel infausto Mundial-82, dicen algunos que condenado por la
prensa. Había contribuido a crear el mito, la leyenda de un equipo irrepetible,
el Madrid pentacampeón europeo. Cuando decidió abandonar, sentenció:
“Hablaba con los futbolistas y
les explicaba todo. Quizá hay que ser sinvergüenza y yo no sirvo”…”
BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL







