domingo, 30 de agosto de 2020

LOS OROTAVENSES TAXISTA DEL LLANO

El amigo desde la infancia y compañero de pupitre en el Colegio de San Isidro de la Villa de La Orotava: AGRÍCOLA GONZÁLEZ ÁLVAREZ, que conocemos por “ICA”, remitió entonces (30/08/2020) esta fotografía referente a los Taxistas de la Parada “El Llano” o parada de Abajo de La Villa de La Orotava.

A estos taxistas se les conocían por los de la “Parada de los Ricos”, puesto que sus carreras la realizaban para las familias de capa alta de la sociedad villera o aristocrática.

Tomada frente a la fuente del Mausoleo o Sepulcro Vacio del Jardín Victoria – Marquesado de La Quinta Roja -, por el fotógrafo Paco Roda.

De izquierda a derecha: Agrícola González, Corona, Cristóbal González, Miguel Linares Álvarez y Justo Hernández.

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL

 

viernes, 28 de agosto de 2020

LA RECORDADA LONJA DE LOS ROSALES

El amigo de la Villa de La Orotava; JESÚS TOMAS GARCÍA RODRÍGUEZ, remitió entonces (28/08/2020) estas notas y fotografía referente a su abuelo paterno TOMÁS GARCÍA PADRÓN, que regentó varias décadas una lonja de pescado salado en el callejón o calle Los Rosales de la Villa de La Orotava. Y finalizó su vida en el mundo comercial regentando la cantina del recordado Cine Orotava (Cine de don Casiano) “actual Sala Auditorio Teobaldo Power”.

Recuerdo las dos actividades mercantiles de Tomás García Padrón, en mi infancia la Lonja de Los Rosales, el ir con mis hermanas a comprar pescado para casa. Me cuentan que el convecino Manolo Quintero ex futbolista del UD. Orotava, CD Norte y CD. Tenerife, funcionario del Banco Exterior de España, trabajó de operario en la mencionada Lonja.

La Cantina del Cine Orotava, la presencié con Tomas García Padrón concretamente en mi juventud, puesto que en la infancia la administraba o regentaba mi vecino de la calle El Calvario: Inocencio Gutiérrez.

Estas son las notas remitidas de las vivencias del amigo Jesús Tomas García Rodríguez, con su abuelo paterno: “…Buenos días. La llama de una vela encendida fue mi pasaporte, todos los fines de semana de los años 70 del siglo pasado, para entrar al cine. Me explico. Mi abuelo Tomás García Padrón regentaba la cantina del Cine de Arriba (el Cine Orotava o Cine de Don Casiano), que fue inaugurado, como saben, en abril de 1957. Es a partir de los años 60 cuando mi abuelo se hace cargo de ese espacio donde vendía un poco de todo en la segunda planta del edificio, en el inicio o descansos de las sesiones cinematográficas. Entrabamos por la puerta de anfiteatro o "gallinero". Cuando Antonio Pérez (“el cariñoso”) o Félix Hernández, nos veían llegar a mi hermano y a mí, pasamos rápidamente, subíamos la escalera de dos en dos y saludábamos a nuestro abuelo, que casi siempre estaba con la radio encendida escuchando la lotería (mira que jugó es hombre a la lotería, un vicio que trajo de Cuba). Nos metía en la parte trasera de la cantina, donde ya tenía preparado el "millo frito" recién hecho y nos ponía a rellenar las bolsitas plásticas que cerrábamos cuidadosamente pasándolas por la llama de la vela encendida. 100 o 200 paquetes. Si se acababan en una sesión se hacía más millo, y si faltaban las bolsas plásticas me mandaba al estanco a buscar más. Yo casi no llegaba a la barra pero me puse más de dos veces a despachar, alcanzando lo que pedían. Mi abuelo en el centro de la barra controlando la caja de las "perras" y dándole el cambio a mi padre o algún amigo que echaba una mano. Acabado el trabajo salíamos corriendo para anfiteatro o, si estaba lleno el cine, para el gallinero a ver, a Tarzán o los tres Mosqueteros. Varias veces Carmelo me dejó entrar con él a la cabina de proyección, donde estaban aquellos dos enormes proyectores cinematográficos. Llegué a conocer todos los entresijos de aquel edificio enorme, la sala de butacas, el foso, el anfiteatro, el gallinero, la sala de máquinas, el cuartito donde se guardaban las películas, los baños, la cantina..... Me enamoré del séptimo arte viendo en aquella pantalla de 18 metros numerosas historias y aventuras. Sólo trabajamos en la sesión de las cuatro. Al finalizar la película nuestro abuelo nos daba algunas pesetas que invertíamos en el carrito de Paco o en el de Eusebio, o en algún dulce en el Valle. Así lo quiero recordar, con esta foto que conservo de mi abuelo Tomás del 12 de agosto de 1967 (acuérdense de ir a Valero a sacar las fotos en papel y ponerle la fecha por detrás)...Mi historia personal de hoy...Casi nada como dice un amigo…”

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL

GRACIAS PEDRO POR TUS SERVICIOS ESPIRITUALES EN FARROBO

Biografía compartida de la revista del obispado de Tenerife “Nivariense Digital”. Y fotografía cedida por la amiga de la Villa de La Orotava Candelaria Mesa Martín.

 

Triste noticia que me remite mi amigo y compañero: Pedro Rodríguez Pérez, referente al fallecimiento del que fue reverendo párroco del templo parroquial de San Juan Bautista en Farrobo y San Antonio María Claret, ambas de la Villa de La Orotava, el presbítero; PEDRO JORGE BENÍTEZ.

Decir que su labor en el templo parroquial de la Villa de Arriba fue todo un éxito ejemplar, utilizando todos sus medios para la prosperidad espiritual de sus feligreses en particular y de los de la Villa de La Orotava en general.

El Cristo de la Columna y La Virgen del Carmen fueron sus reverentes, en la labor que desarrolló en un ambiente magnifico, espiritual y devocional, de la magna procesión del Jueves Santo noche y la del 16 de Julio festividad del Carmen:  ”…Al mediodía de este viernes 28 de agosto 2020, ha fallecido el sacerdote Pedro Jorge Benítez, a la edad de 59 años.

Benítez era natural de Güímar y fue ordenado presbítero el 15 de agosto de 1986 de manos de Monseñor Iguacen Borau. Su primer destino como párroco fue en La Gomera. Allí atendió las comunidades de Nuestra Señora de Candelaria y Nuestra Señora de las Nieves, en Chipude y de Nuestra Señora de la Encarnación y Santo Domingo en Hermigua. Asimismo, fue nombrado encargado de San Marcos y Santa Rosa en Agulo. En 1991 pasó a ser arcipreste de la isla colombina.

Dos años más tarde fue trasladado a Tacoronte, donde sirvió a las parroquias de Nuestra Señora de Fátima, El Rosario y La Luz. En 2005 fue nombrado vicearcipreste de Tacoronte.

En 2006 pasó a ser párroco de San Juan Bautista en La Orotava. Posteriormente, en 2011, fue nombrado administrador parroquial de Nuestra Señora del Buen Viaje, en Icod del Alto. Asimismo, en 2012 fue nombrado párroco de San Antonio María Claret.

Cabe señalar que a lo largo de su ministerio pastoral, también ejerció otras responsabilidades como director espiritual y bibliotecario del Seminario y capellán del Hospital Universitario y de la Casa de Acogida Madre del Redentor, en El Sauzal...”

Pedro espero que arriba en la casa de su padre se reencuentre con su Cristo de la Columna y su Virgen del Carmen “MARINERA TIERRA ARRIBA”.

Descanse, y disfrute de la paz, de la esperanza y misericordia.

No olvide que aquí en la Villa de La Orotava, concretamente en Farrobo se quedan una serie de familias, grupos de jóvenes, archicofradías, y todo el entorno a esa grande parroquia de San Juan Bautista y por cierto de San Antonio María Claret, que le querían, y le apreciaban, por su humanidades y cariños,  y además lo seguirán haciendo.

Un abrazo amigo y hasta siempre.

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL

jueves, 27 de agosto de 2020

OSCAR UN CABALLERO EXCELENTE

Fotografía compartida en el Facebook, con mi amigo y convecino Domingo Eduardo Hernández y Hernández.

 

Triste noticia que me llega, del fallecimiento del amigo y compañero de pupitre en el Colegio de San Isidro de La Villa de La Orotava; OSCAR HERREROS.

Nació en el Puerto de la Cruz y falleció en la misma ciudad portuense el día 27 de Agosto del 2020.

Estudió con los padres Agustinos del Puerto de la Cruz en el histórico edificio del Torreón de Ventoso, y en el Colegio de San Isidro de La Villa de La Orotava.

Trabajo desde muy joven con la empresa familiar de empaquetado de plátanos, ubicada en el Barranco Llarena de la Villa de La Orotava, frente al otro histórico empaquetado que lo fue de San Pablo.

Contrajo matrimonio con la amiga de la Villa de La Orotava, Lourdes Rodríguez Expósito (profesora de educación física y excelente jugadora del baloncesto en el CB. Medina Orotava), de cuyo matrimonio tuvieron tres hijos: Oscar, Pepe, y Carlos Herreros Rodríguez.

Colaboró con su esposa Lourdes en la fundación del ya histórico club de Baloncesto Valle Arautapala, emprendieron su trabajo por el baloncesto en las Canchas del IES El Mayorazgo, pasando posteriormente a la pista cubierta del IES Rafael Arozarena.

Mi amistad con Osca empezó en el Colegio de San Isidro de la Villa, compartimos pupitre, amistad y fraternidad. Puesto que era un muchacho muy comunicativo y extraordinario compañero.

Hace unos años nos invitó a su casa de Las Asomadas del Puerto de la Cruz, para recordar los tiempos de gloria del CB. Medina Orotava, en la que su señora Lourdes fue uno de los pilares claves del conjunto, que entrené a petición de su promotor Jesús Dorta Díaz (Benahuya), cuando se incorporó al servicio militar.

En esa reunión verifiqué que el compañero Oscar, después de años sin vernos, poseía unos dotes humanos de ser un caballero excelente, servicial y amigo de todos.

Oscar espero que en el paraíso eterno, descanse, y disfrute de la paz, la esperanza y misericordia.

Sigue disfrutando de toda esa familia del mundo del basket, que créate en la Villa de La Orotava, y que te agradecen complacerse en el hacer deportes, y ejercer el baloncesto.

No olvide que aquí se queda tu fiel compañera en la vida; Lourdes totalmente desolada por tu marcha, así como tus hijos que te querían y te siguen queriendo.

Un abrazo amigo – compañero.

Hasta siempre.

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL

 

miércoles, 26 de agosto de 2020

EN CAMELLOS A POR LA ROMERÍA V

Espectacular fotografía del principio de los sesenta del siglo XX, correspondiente a la Romería de San Isidro y Santa María de La Cabeza de La Villa de La Orotava, en su comienzo entonces en la plaza de San Francisco.

Belleza, equilibrio, orden, previsto del animal, en este caso el tradicional Camello, por cierto este animal se suprimió del desfile romero villero.

Emma Victoria Méndez García, María del Carmen Ordoñez Álvarez y José Manuel Méndez García.

Se da la circunstancias que entonces, José Manuel Méndez García era pretendiente y que con el tiempo esposo, de mi prima María del Carmen Ordoñez Álvarez.

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL

 

HASTA SIEMPRE AMIGO CARLOS

Colección particular tomada de mi cámara.

 

Triste noticia que me remite de madrugada, la amiga Carmencita Jiménez Cabrera, de la marcha hacía la eternidad del amigo de la Villa de La Orotava Carlos Cruz Hernández.

Nació en la Villa de La Orotava en el mes de noviembre del año 1951, y falleció en la misma el 26 de Agosto del año 2020. El quinto del matrimonio orotavense formado por; Pedro Cruz y Luisa Hernández González; Pedro, Luisina, Isidro, Chano y Carlos Cruz Hernández.

Estudió en el colegio de San Isidro con los salesianos, trabajó en la empresa familiar de su padre Pedro Cruz, y últimamente fue taxista del Puerto de la Cruz.

Contrajo matrimonio con la amiga de la Villa de La Orotava, Lily Pérez de cuyo matrimonio tuvieron dos hijos.

Su pasión por el mundo del motor evidenció un conocimiento específico de los automovilistas canarios, y sus diferentes actividades en las carreteras, la cual dio a conocer en un programa que elaboró en la desaparecida televisión local ATV.

Mi amistad era espontanea casi de familia, cada vez que nos veíamos, hablábamos del pasado, presente y futuro de la vida. Puesto que era un muchacho muy comunicativo y excelente persona.

Últimamente se reunía con el amigo – hermano Antonio Polo Regalado “Ñete”, iban a tomarse un cafecito. Por cierto amigo Carlos, espero que te reencuentre con él en el paraíso eterno, y sigan estando juntos, como aquí en nuestro terruño.

Carlos espero que en el paraíso infinito, descanse, y disfrute de la paz, de la esperanza y misericordia. Procura seguir disfrutando con todos los tuyos de tu deporte favorito que se llama automovilismo.

No olvide que aquí se queda tu fiel compañera en la vida; Lily totalmente desolada por tu marcha, así como tus hijos que te querían y te siguen queriendo.

Un abrazo amigo y hasta siempre.

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL

martes, 25 de agosto de 2020

RENATE HÖHE, LA PROMOCIÓN ACTIVA

 

Colección particular tomada de mi cámara.

 

El amigo del Puerto de la Cruz; SALVADOR GARCÍA LLANOS, remitió entonces (25/08/2020), estas notas que tituló; “RENATE HÖHE, LA PROMOCIÓN ACTIVA”: “…Era Renate Höhe, Renate, la simpatía personificada. En medio de las celebraciones, siempre brillaba su discreción, su segundo plano premeditado, sus disfraces sencillos. Y, sobre todo, su simpatía contagiosa impregnada del afán por aprender castellano y participar en una conversación cualquiera, hablando de Carnaval y de su costumbrismo.

Ayer por la mañana llegó desde Düsseldorf (Alemania) la noticia de su fallecimiento. Renate, había sido Princesa (Venetia), de aquella ciudad en 1985, junto a su esposo, el Príncipe Rudi. A partir de entonces, fueron asiduos visitantes de la localidad portuense, a la que siempre tuvieron presente en cada convocatoria, especialmente cuando accedió a la vicepresidencia segunda del Bund Deustcher Carneval, organización que aglutina a todas las fiestas carnavaleras de Alemania.

Renate tuvo un lugar destacado en el intercambio que anualmente se lleva a cabo entre la ciudad alemana y Tenerife, más concretamente con el Puerto de la Cruz. Rudi Höhe fue un entusiasta empresario quien, apoyado en todo momento por Renate, se convirtió en un sostén fundamental de una promoción que ha devenido en la más importante de las que se realiza en la región de Renania del Norte-Westfalia.

(En las estadísticas de Turismo de Tenerife relativas a turismo receptivo, el contingente alemán es el segundo en importancia para el Puerto de la Cruz, con un registro en 2019 del 18 %. El 30 % de esta cantidad procede de la citada región, lo cual acredita la importancia y los efectos de la promoción).

En 1996, los esposos Höhe estuvieron presentes en el acto de fundación de la Guardia de Honor del alcalde de Düsseldorf, celebrado en el hotel San Felipe (Bahía Príncipe) del Puerto de la Cruz. Así se recoge en los estatutos.

Renate fue una activa colaboradora de la puesta en escena de aquella iniciativa.

Siguió vinculada al Carnaval a través del Club de Venetias de la ciudad alemana en el que era muy respetada y se valoraba su experiencia. Renate deja un gratísimo recuerdo entre sus amigos y personas allegadas que dieron vida y contenido a un singular intercambio de la fiesta carnavalera, en el que una delegación portuense, encabezada por la reina del año anterior, participa en las celebraciones no solo de Düsselforf sino de varias ciudades límitrofes, como Neuss, Moenchengladbach, Düisburg y Krefeld. Luego, ya en vísperas de la Piñata, son los alemanes quienes, con sus príncipes al frente, disfrutan de los actos finales del Carnaval tinerfeño, especialmente los del Puerto de la Cruz.

Junto a su esposo, gestionó personalmente, en varias ediciones, la aparición de la reina del Carnaval portuense y su corte de honor en las transmisiones televisadas del Lunes de rosas y otras celebraciones. Ella era quien se interesaba por la confección de los atuendos y alegorías carnavaleras y la explicaba a los representantes de las entidades que visitaban. También estuvo presente en la firma de los documentos oficiales del hermanamiento entre Düsseldorf y el Puerto de la Cruz, allá en el año 2000.

Los esposos Höhe, junto con otros matrimonios alemanes, cuando la fiesta local terminaba, disfrutaban de sus vacaciones en la localidad portuense. Renate será recordada por cuantos la conocieron y convivieron con ella el sabor y el ánimo de la fiesta…”

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL

viernes, 21 de agosto de 2020

ROMÁN Y EL SURTIDOR DE PAPÁ

Aquel 21 de agosto de 2020, Maida González, apreciada amiga de La Orotava, rescató del olvido una fotografía inédita. La imagen rescata la presencia de su padre, Román González, como empleado en la empresa de suministros y gasolineras de mi padre, Juan Álvarez Díaz. Corría el año 1954 y la cámara inmortalizó el instante justo frente a la flamante estación de TEXACO, erigida en la esquina este de la plaza de Franchi Alfaro.



Resulta curioso observar cómo el antiguo surtidor de bomba —que en sus orígenes se situó en la acera sur de la calle El Calvario— resistía aún en su segundo emplazamiento. Permanecía ahí, erguido junto a la moderna caseta de aire francés recién construida, cuyos planos firmó el arquitecto orotavense don Tomás Machado Méndez y Fernández de Lugo, basándose en los trazados industriales del ingeniero don José Rodríguez Díaz y bajo la experta mano del recordado constructor Manuel Martín Méndez.

En la estampa, Román González se erige como el único maestro de ceremonias, ataviado con el atuendo que confeccionaban las modistas de la época: un peto azul marino de tirantes y bolsillo en el pecho.

Román dio sus primeros pasos laborales en nuestro hogar. Al caer la noche, acudía con perseverancia al Colegio de San Fernando, en la calle San Francisco, para labrarse un futuro. Se daba además una particularidad en la empresa de mi padre: todos sus empleados terminaban obteniendo el permiso de conducir de primera categoría. Jamás supe cómo lo lograba, pues en aquella Orotava no existían aún autoescuelas; pero Román fue uno de los que obtuvo el carnet bajo su amparo.

Más tarde, mi padre le propuso dar un nuevo paso y lo recomendó a su amigo y convecino, el comercial Francisco Delgado González («Don Paco»), para desempeñarse como repartidor a bordo de un furgón recien adquirido. Posteriormente, Román pasaría a la firma de Don Casiano García Feo S.L., hasta coronar su trayectoria estableciendo su propio taller de automoción en la zona de La Fariña, en La Candelaria del Lomo.

Por aquel 1954, la plaza de Franchi Alfaro se erigía como un auténtico jardín botánico. Allí, entre los juegos y el bullicio de la chiquillada del barrio, acudíamos en horario escolar a descifrar las plantas, árboles y flores que poblaban tan histórico recinto.

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL


HONORIO LORENZO EL PILOTO HUERTA EL CASTAÑO

Honorio Lorenzo, a quien todos en el pueblo conocíamos cariñosamente como el «Piloto», fue un joven de la Villa de Arriba, curtido en los rincones de la Huerta Castaño, entre las calles San José y Doctor Domingo González de Chaves y García.

Dedicó su vida entera al trabajo constante como mano derecha en la recordada Venta de doña Carmen González Estévez, la de «Febles», resguardada en la esquina que unía las calles Marqués y Castaño.

Fue un muchacho ejemplar y un apasionado del fútbol, fiel a los escenarios donde germinaba la cantera de Farrobo: la Plaza de San Juan, el Campo Tenis y La Garrota. Durante años compartió horas de entrenamiento e complicidad con su íntimo amigo Nolito Hernández Sánchez, sirviéndole de sparring frente a la maestría, el arte y el puro espectáculo con que este dominaba el balón.

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL


martes, 18 de agosto de 2020

LA VIRGEN DEL CARMEN DE MAMÁ

 

Con sus casi 40 centímetros de altura, una bella talla de madera presidía el aparador del dormitorio de mi madre, María del Carmen Abréu González. Aquella pieza fue un obsequio de las operarias de su taller de modista de caballero. Según me cuentan, fue adquirida en el emblemático bazar de doña Chana Lima Méndez, en la calle El Calvario, un rincón inolvidable que anunciaba la entrada de clientes con el repique de un viejo timbre-campanario.

Siendo niño, la figura despertaba mi fascinación. Ignoraba entonces su valor artístico, hasta el punto de pedírsela prestada a mi madre para convertirla en el centro de nuestras procesiones infantiles.

Finalmente, la herencia familiar llevó la imagen a manos de mi hermana, Carmilla Álvarez Abréu, depositaria también del nombre de nuestra madre. A ella le solicité estas fotografías para mi archivo personal. Hoy en día, la pieza sigue custodiando su mesilla de noche, convertida en el faro de sus oraciones por los nuestros.

La pequeña obra, cuyo valor material y afectivo es incalculable, requiere una profunda restauración. He aconsejado a mi hermana que confíe esta tarea al escultor Jesús León Cruz. Él es digno heredero del recordado maestro orotavense Ezequiel León Domínguez y mantiene vivo el histórico taller familiar en el barrio villero de La Luz.

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL


lunes, 17 de agosto de 2020

NICOLÁS DORTA AUSCULTA LAS ZONAS COMUNES

 

Liceo de Taoro. Colección particular, tomada por mi cámara.

 

El amigo del Puerto de la Cruz; SALVADOR GARCÍA LLANOS, remitió entonces (17/08/2020), estas notas que tituló; “NICOLÁS DORTA AUSCULTA LAS ZONAS COMUNES”: “…Al final, Nicolás Dorta y Juan Cruz, con Agustín González como introductor/testigo activo, terminaron hablando de las interioridades humanas y del escritor en el acto de presentación (Liceo Taoro, La Orotava, viernes 14) del primer libro de relatos de Dorta, Las zonas comunes (Franz Ediciones 2020). “Un libro sobre la escritura y sobre la soledad, la existencial”, define el autor, en pleno diálogo, cuando una plétora de conceptos, matices y sugerencias, hizo más amena y reflexiva la sesión.

Nicolás Dorta (Guía de Isora, 1978), periodista y escritor, que ahora ejerce como profesor de Filosofía en un instituto de secundaria de Lanzarote, transitó por Diario de Avisos y las agencias Efe y Europa Press, donde dejó un sello propio que vislumbraba aventuras y realizaciones literarias. Edita su propio blog, titulado ´Música en el coche’. “Cualquier noticia la reportajeaba”, dijo de él Agustín González, hoy vicedirector del decano. No satisfecho, añadió que “en sus crónicas había siempre un plus de calidad literaria. Se trata, pues, de alguien que es mucho más que un buen periodista”.

Alguien que toca la batería y al que apasiona la música. Como a Cruz Ruiz le gusta entrevistar a los escritores, le animó a confesarse. Tanto, que titubeó cuando el escritor y editor portuense interrogó “por lo que no te he preguntado”. Cruz, atraído cuando recibió el original, dijo que la escritura de Dorta está hecha de agua salada, “con un verbo potente que impulsa esa escritura, lo que me lleva a pensar que, con los textos recientes de otros autores, algo se está moviendo en la tradición literaria de nuestro lenguaje”.

El autor de Las zonas comunes aceptó los envites para admitir que carece de argumentos. “Pero hay una mirada, parte de una idea, de un flash, es de un arranque que luego tiene su continuidad, pero sin planificar”. Porque Dorta escribe sobre la marcha. Y revela un ejemplo de su inclinación por el lenguaje sintetizado: “He nacido en el fin del mundo. Fíjense qué frase. Sobre ella estoy escribiendo ahora”.

El influjo periodístico en su quehacer se plasma en su inconformismo permanente. “Escribir es sugerir. Y lo que no dices, lo dejas ahí. En esa labor, se corrige constantemente.”. De ahí al perfeccionismo no hay más que un paso. Se nota en los relatos que se suceden con algo más que curiosidad, lo siguiente. Él mismo dice que en el libro hay huellas y sombras, pero no es esencialmente autobiográfico.

“Me interesa la imposibilidad de cambiar, esa es una situación que me atrae, saber por qué sucede”, desgrana Nicolás Dorta que admite que “hay que ser valiente para escribir cosas que te influyen”. Es uno de los rasgos de la obra que “va de gente que se sostiene en la vida”. Por eso ausculta su interior y relata elementos vitalistas, construyendo un análisis propio de un territorio que se descubre diariamente. Los cinco relatos del libro han sido escritos –y perfeccionados- a lo largo de los últimos años. Prioriza a los personajes, acaso para sostener la trama, cualquier trama.

Y, para acabar, puso sobre la marcha la ausencia de la portuense Olivia Molina Espinosa, recientemente fallecida: “Ella hubiera estado aquí”. La evocó. Aunque ya esté lejos de Las zonas comunes, un título imprescindible de nuestra literatura…”

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL

domingo, 16 de agosto de 2020

LA CHICA (1952/ 1953)

 

El amigo y compañero de docencia de la Villa de La Orotava, MIGUEL HERNÁNDEZ GONZÁLEZ, remitió (16/08/2020) esta fotografía correspondiente al curso preliminar conocido por LA CHICA (1952 – 1953)  del Colegio de San Isidro de la Villa de La Orotava.

La panorámica tomada en la escalera del portal principal del mencionado centro docente.

No se puede identificar a estos entonces niños orotavenses, puesto que se desconocen los nombres de muchos de ellos, prefiero que sea el espectador, el que los identifique, para su lectura.

Si se conoce el cuadro de los docentes, de la primera fila: Don Ángel Martín catequista de la comunidad salesiana, autor del himno del colegio, y cofundador en los sesenta del siglo XX, del Cine Club Orotava. El director; Don Pacifico Medina Sevillano (ese curso comenzaba el ciclo de director, sustituyendo a don Claudio Sánchez Martín) y el clérigo entonces encargado de la citada aula Don Manuel Prol Araujo.

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL

LA ÚLTIMA JURA BANDERA VILLERA

El geógrafo orotavense y amigo de La Laguna, Jesús Tomás García Rodríguez, me remitió el 16 de agosto de 2020 unas valiosas fotografías de uno de los últimos reemplazos que pasaron por el histórico acuartelamiento de infantería de San Agustín. Se trata, si la memoria no me falla, de la última jura de bandera celebrada en este cuartel villero, antes de que el servicio militar se trasladara a Hoya Fría (CIR 15).

Corría el año 1961 y yo apenas contaba con diez años cuando, junto a mi primo Enrique Abréu Rodríguez, fui a presenciar aquel acto castrense. La ceremonia tuvo lugar en los terrenos anexos al exconvento agustino de Nuestra Señora de Gracia, un enclave formidable equipado con piscina, cuadras de caballería y espléndidos jardines. Subidos al muro que lindaba con el viejo camino de La Torrita, contemplábamos el espectáculo fascinados por el estruendo de la Banda del Regimiento de Infantería San Carlos, bajo la batuta del capitán don Santiago Reig Pascual.


Aquel despliegue supuso una auténtica revelación en nuestra infancia. Por un lado, nos cautivaba la solemnidad del desfile y la jura; por otro, la cercanía de ver a tantos orotavenses cumpliendo la mili en su propio pueblo. Entre ellos se encontraba Cándido León Cabrera, ebanista con taller en Los Cuartos, quien por entonces pretendía a mi hermana Fina Álvarez Abréu, estudiante de Magisterio en la Escuela Normal de La Laguna.

Aquel 1961 fue también un año de gloria futbolística: en el mes de abril, la U.D. Orotava se proclamaba campeona provincial de Primera Categoría por primera vez en su historia; el Juvenil Iberia de don Chano Hernández Lorenzo alzaba el campeonato provincial juvenil de Tenerife, y el C.D. Tenerife logrababa su histórico primer ascenso a la Primera División nacional.

En la primera de las imágenes posan tres entrañables reclutas y amigos: Cándido; Cañivano (quien fuera funcionario de Radio Nacional de España en Tenerife y casado con una amiga lagunera de mi hermana Fina, al que le perdí la pista), y Mundo (padre de Jesús García, custodio de estas fotografías). La segunda Instantánea nos traslada al patio central del cuartel villero, con los soldados vistiendo el uniforme de gala listo para salir a la calle.

Pertenecían a una de las últimas quintas que sirvieron en San Agustín a comienzos de la década de los sesenta. Realizaban la instrucción en el estadio de Los Cuartos y descendían desfilando hasta la Plaza de la Constitución, marcando el paso a menudo con los acordes de la banda militar capitalina. Por las tardes, el viejo campo de fútbol de El Quiquirá y el barranco se convertían en el escenario de sus prácticas de tiro.

Son recuerdos imborrables de una infancia que quedó marcada por escenas singulares: la presencia de las tropas en la magna procesión del Corpus villero o escoltando al Cristo Difunto en la tarde del Viernes Santo; los futbolistas de la U.D. Orotava vestidos de paisanos entre filas, o el sobrio toque de corneta al atardecer para el arriado de la bandera junto a la portada plateresca del antiguo convento. Los domingos y días de fiesta, la Plaza de la Constitución se transformaba en un bullicio, un verdadero hormiguero teñido por el uniforme de los soldados.

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL


jueves, 13 de agosto de 2020

LORENZO, EL ETERNO

 

El amigo del Puerto de la Cruz; SALVADOR GARCÍA LLANOS, remitió entonces (14/08/2020), estas notas que tituló; “LORENZO, EL ETERNO”: “…Las canas que peina Lorenzo Dorta García dicen mucho de su dedicación y de su compromiso. Ni la COVID-19 pudo con él. Y algunos otros quebrantos de salud anteriores también fueron superados. La tenacidad fue su punto fuerte. Jamás se arrugó este todoterreno de la política que fue alcalde de su municipio, Garachico, una pila de años y consejero del Cabildo Insular de Tenerife, otra pila. El embajador de la Isla Baja por antonomasia, el que se desplazaba a diario hasta Santa Cruz, en su propio vehículo. El hombre al que ya en trance de jubilación, pidieron que se hiciera cargo del Consorcio Daute-Isla Baja, integrado por los ayuntamientos de Garachico, El Tanque, Los Silos y Buenavista y el Cabildo tinerfeño. A regañadientes aceptó pero ‘solo’ estuvo veintidós años al frente. Ni registrando escritos accedieron a su voluntad de dejarlo.

Ahora parece que su retirada va en serio. Si no fuera porque ya se conoce hasta su sustituto, el silense Gregorio Pérez Medina, que ejerce desde el pasado mes de mayo, habría que poner entre interrogantes ese cese. A Dorta le conocimos desde que colaborábamos en La Tarde y hacíamos información deportiva en Radio Popular de Tenerife. Él fue quien nos presentó a su antecesor, Pascual González Regalado, a Carlos Acosta, estupendo escritor, y a Javier López, jugador que fuera del Tenerife antes de entrenar a Puerto Cruz, Gara y Realejos y tener a su cargo la Escuela de Entrenadores de la Federación Tinerfeña de Fútbol. Era un apasionado de este deporte, tal es así que algunas ideas inculcó a Juan Carlos Alemán Santana quien, teniendo plaza de maestro en Garachico, desempeñó aquí su primer destino político como concejal portavoz socialista elegido tras los comicios locales de 1979. Alemán nos dijo una vez: “Yo no entiendo ni me gusta el fútbol. Pero Lorenzo hace que te escuche todos los días”.

Y en un Tenerife-Las Palmas, por cierto, en el Heliodoro, coincidimos a la entrada en busca de butaca. Llevaba la camisa empapada y en marcado tono irónico le dijimos que quien lo veía podía pensar que venía del gimnasio. En el mejor de sus tonos, replicó que estaba llegando del hospital donde, para recuperarse de su afección, era sometido a una de esas sesiones clínicas que tanto hacen sudar (No sabíamos nada de su dolencia y no articulamos frases para disculparnos. Era para meterse debajo de la butaca, desde luego. Sobrellevamos el trance de la forma más distendida posible).

Político nato, por tanto, que ejerció en el régimen político anterior y vivió a tope la transición democrática. Fue amigo personal de Adolfo Suárez cuando el duque aún no era tal pero ya paseaba sus encantos por las islas. Luego vino aquel desencuentro por el cambio de siglas (de UCD a CDS) pero en el nomenclador quedó para siempre la avenida rotulada con el nombre del presidente. Siguió los pasos de otros centristas que abrazaron el nacionalinsularismo. Hasta que dejó paso en la alcaldía a Juan Manuel Nelly y él prefirió los cometidos cabildicios, que ya conocía por cierto.

Lorenzo Dorta cultivó amistad personal con Rafael Caldera, profesor de Derecho del Trabajo, presidente en dos ocasiones de la República de Venezuela, fundador del Comité de Organización Política Electoral Independiente (COPEI), autor de varios tratados de ciencias políticas y un reconocido experto en la figura del lingüista Andrés Bello. En cada visita a la isla, acompañado de su esposa, Alicia Pietri Montemayor, ahí estaba Lorenzo para hacer de anfitrión.

Lo de misión cumplida aplicado a Dorta, se queda corto, claro. Desde su último cargo, contribuyó a desarrollar la comarca. Valgan estos exponentes: su localidad natal dispone de una instalación portuaria que acabó con un déficit prolongado; Buenavista acogió campo de golf y hotel; Los Silos registró mejorar en su litoral y una carretera que liberó al casco y El Tanque pudo abrir su ecomuseo después de esperar más de una década.

Tenacidad y perseverancia, sus cualidades, acreditadas con sus amigos y adversarios políticos, a los que respetó. Como el Roque, resistió los embates. Le gana, por fin, su familia. Lorenzo, el eterno…”

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL

miércoles, 12 de agosto de 2020

TEXTO: LUIS PERERA LUIS


 

LUIS PERERA “JUNIOR”, remitió entonces (12/08/2020), estas notas, referentes al texto de su padre LUIS PERERA LUIS, que leyó el pasado día 10 de Agosto del 2020 en la misa celebrada en el templo Parroquial y Matriz de Nuestra Señora de la Concepción de la Villa de La Orotava, atribuida a su abuelo: ANTONIO OTAZZO fallecido en trágicas circunstancias en su domicilio particular de Venezuela, a los 91 años de edad: “…En nombre de la familia de Antonio Otazzo Padrón, también de la Asociación Cultural que lleva su nombre y del mío propio agradecemos, MUY SINCERAMENTE, la presencia de todos ustedes hoy aquí, en momentos en los que las numerosas muestras de condolencias, de ánimos y de sentirnos arropados como hoy, supone ENERGÍA para seguir con la lucha diaria.

La noticia de la trágica, injusta y horrible muerte de mi Padre me afectó muchísimo, nadie merece morir así, menos aún un creador y humanista como él. Precisamente hoy cumpliría 91 años. Desde aquí desearles a mis hermanos y hermanas de Venezuela mucho ánimo, salud, fuerza y amor.

En el año 1954, con 25 años, mi Padre emigró a Venezuela. Fue en 1980 cuando regresó puntualmente a Arafo para homenajear, con la realización de una escultura, a su abuelo (mi bisabuelo) Aarón Luis Otazo Marrero fundador de la primera Banda de Música, dentro de los actos de Hermanamiento entre los municipios de Arafo y La Orotava. Ese día mi amada Madre, Luisa Perera, me acompañó para que conociera personalmente a mi Padre. Fue la primera vez que lo vi. Estuve todo un mes con él ayudándole a modelar y montar la escultura… la vena artística ya la sentía en mi interior.

Tengo tantísimos recuerdos de mi infancia y de mi juventud que lo mejor es quedarnos con las cosas buenas que cada uno tiene, todo es un aprendizaje continuo y EL ARTE, como la vida, tiene muchos caminos.

Recuerdo cuando pintamos juntos este “Cristo Crucificado” en mi casa. Yo, ese día me encontraba en mi estudio pintando un Teide de gran formato; en otra habitación se encontraba él, vino a dar conmigo y me dijo de pintar, entre los dos, el Cristo. Yo me adapté rápido a su estilo de pintura y disfruté, sobre todo, con los colores.                             

Siempre lo he dicho: “La vida es color y sin color no hay vida”. Y ÉSTE FUE EL RESULTADO.  

Nuestra gran amistad con el Padre Antonio Hernández, por aquel entonces párroco de esta Iglesia, dio lugar a regalárselo como muestra de aprecio y respeto.

Agradecerle a mi Padre Antonio Otazzo los genes artísticos que heredé… y quisiera recordar a mi otro “Padre” y amigo el gran escultor imaginero don Ezequiel de León Domínguez, quien me orientó en mis primeros pasos artísticos en su taller de su casa en La Perdoma, donde compartí con él y su familia años de una gran amistad y felicidad. Dos grandísimos genios villeros y universales, Otazzo y Ezequiel de León, amigos en su juventud, atraídos por el amor a las artes plásticas y que la Villa de La Orotava tuvo la suerte de verlos nacer.

Agradecer la presencia de todos y un grandísimo abrazo lleno de amistad, luz y color…”

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL