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martes, 8 de septiembre de 2026

LORENZO EL DE LA MARZAGA

 

Lorenzo Rodríguez Alonso, a quien todos conocíamos y recordamos entrañablemente como Lorenzo «El de la Marzaga», nos ha dejado. Nació, creció y formó su hogar en ese rincón emblemático de la Villa de La Orotava, tierra de agricultores y plataneros que marcó su identidad y su vida entera.

La triste noticia de su partida nos estremece hoy, 8 de septiembre de 2026, una fecha señalada por la devoción y la festividad de nuestras Vírgenes, como si el cielo reclamara su presencia en un día de luz para su querida Villa.

En la memoria colectiva y en el calor de mis archivos fotográficos, custodio una estampa inolvidable de los años sesenta. En ella se dibuja la viva imagen de Lorenzo en su juventud, cuidando con esmero y orgullo el porte de dos hermosas yeguas blancas en una finca de la carretera del histórico barrio de La Luz. Un reflejo exacto de su elegancia y de su amor por las cosas bien hechas.

Se nos va un amigo ejemplar. Aquel joven brillante que obtenía calificaciones de sobresaliente en las aulas del Colegio de San Isidro, pero que pronto decidió encauzar su camino hacia el trabajo, iniciándose con madurez temprana en la hostelería del Puerto de la Cruz.

Fue en las tertulias de la plaza de Franchi Alfaro donde tuve la fortuna de conocerlo. Allí, rodeado de amigos orotavenses, Lorenzo compartía horas de conversación donde se arreglaba el mundo, y donde siempre salía a relucir su gran pasión: el automovilismo, del que fue un aficionado acérrimo y entusiasta. Los veranos en la playa de El Bollullo completaban su estampa vital; ese era su refugio estival, el escenario de su felicidad junto a su familia y sus seres queridos.

Lorenzo fue, por encima de todo, una persona magnífica, grata y de una amabilidad desbordante. Poseía el don de la palabra y un corazón generoso, siempre dispuesto a tender la mano y a acudir al auxilio de cualquier amigo que requiriera su presencia. Su generosidad no conocía condiciones.

Buen viaje, amigo Lorenzo. Que descanses en la paz que tanto mereces, en ese lugar eterno colmado de fe y misericordia.

Un abrazo hasta siempre.

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL


martes, 25 de agosto de 2026

SANTA MÓNICA

Esta talla anónima de Santa Mónica, custodiada en la iglesia del convento agustino de Nuestra Señora de Gracia de La Villa de La Orotava, rinde culto a una de las figuras esenciales del cristianismo del siglo IV, célebre por ser madre del gran filósofo y doctor de la Iglesia, San Agustín.

Su figura se erige como un emblema universal de la perseverancia en la fe y la oración inquebrantable. Tras décadas de lágrimas y constante devoción —orando durante casi tres decenios por el rumbo errante de su hijo—, logró no solo la conversión de Agustín, sino también la de su esposo Patricio. Por esa pacífica entereza frente a las tormentas familiares y la rebeldía juvenil, la tradición venera hoy en ella a la patrona y consuelo de las madres, las esposas y las viudas.

 

BRUNO JUAN  ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL

 

domingo, 23 de agosto de 2026

EN MEMORIA DE FRANCISCO JAVIER GARCÍA AMADOR, «QUICO»

Francisco Javier García Amador vio la luz en la Villa de Los Realejos y en ella misma apuró sus últimos alientos este 23 de agosto de 2026.

Corría el albor de los años setenta. Yo militaba aún como jugador en el Club AA. AA. Salesianos de La Orotava (hoy CB San Isidro), pero la exigencia de mis estudios de Profesorado Mercantil en la histórica Escuela de Comercio de Santa Cruz me obligó a colgar la camiseta. Incapaz de alejarme del parqué, obtuve los títulos de entrenador provincial y regional para volcarme en la formación de las bases.

Dirigía yo al Juvenil Águila del Valle cuando emergió un hito en el baloncesto del norte tinerfeño: la fundación del CB San Agustín de Los Realejos, al amparo del célebre colegio de la localidad. Recuerdo con nitidez la inauguración de su cancha, erigida en los bancales que reposan bajo la plaza del Santuario de Nuestra Señora del Carmen. Allí estaba yo con mis muchachos, mientras mi compañero y amigo orotavense Vicente Vivas tomaba las riendas de aquel nuevo proyecto. En ese plantel principiante comenzaba a despuntar un trío prometedor: Paco González Hernández, Juan Carlos Domínguez y un joven llamado Quico.

Fue en ese ambiente donde conocí a Francisco Javier. Tiempo después, la plantilla orotavense del AA. AA. Salesiano Mayaba fichó a las tres promesas realejeras. Quico quizás no poseía la depurada plástica de Paco o Juan Carlos, pero lo compensaba con un coraje implacable: un escolta incisivo, con excelente tiro exterior y una capacidad magistral para fajarse dentro de la pintura.

Aquel bloque vivió tiempos convulsos. En la temporada 1974-1975, bajo la directiva de Carlos Rodríguez, el club decidió retirar la categoría sénior. Los jugadores, en libertad de acción, recalaron temporalmente en el CB Puerto de la Cruz. La travesía duró poco: para el curso 1976-1977, la baja federativa del conjunto portuense devolvió la plaza a la entidad orotavense, rebautizada ya como CB San Isidro. Quico, Paco y Juan Carlos regresaron a la que era su casa para liderar una época dorada de éxitos hasta sus respectivas retiradas.

Más allá del parqué, la biografía de Quico guarda una impronta imborrable. Tras cursar el Bachillerato y el COU en el Colegio San Agustín, se graduó en la Escuela de Magisterio de La Laguna para ejercer con vocación la docencia. Su compromiso cívico lo llevó también a las actas concejiles en el Ayuntamiento de Los Realejos, donde asumió la cartera de Cultura y firmó un legado memorable junto a la centenaria Sociedad Filarmónica. En el plano deportivo, su talento no pasó desapercibido para la élite: el legendario Pepe Cabrera lo reclutó —junto a Juan Violán— para el CB Canarias. Tras un año en La Laguna, volvió al San Isidro para integrar aquel mítico quinteto que encadenó una temporada invicta, promediando más de cien puntos por partido y disputando las fases de ascenso en la Península.

Fue precisamente su primer mentor, Vicente Vivas, quien me comunicó la penosa noticia de su partida, mientras que el buen amigo Agustín Arias, desde Basketmanía Tenerife, desempolvaba las fotografías que hoy ilustran su recuerdo.

Querido Quico: la vida nos cruzó bajo la sombra de un tablero. Fuiste una persona extraordinaria, tan grande en lo humano como en el juego, comunicador nato y compañero leal. Tus amigos de la canasta te seguimos recordando con el mismo afecto de siempre. Que te acoja ahora un lugar de serena paz y felicidad.

Hasta siempre, amigo Quico.

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL

 

PICO



Pedro Rodríguez Marrero, a quien todos conocíamos entrañablemente como «Pico El Palmito», ha fallecido en su querida Villa de La Orotava a los 75 años, a muy pocos meses de cumplir los 76 en este mes de noviembre.

Fue mi amigo desde la infancia en nuestro barrio de El Llano. De niños jugábamos a recrear películas del oeste, batallas bélicas y pasajes históricos; correteábamos tras un balón por las calles, en el campito de la curva de don Casiano en El Torreón y en el campo de deporte del Colegio San Isidro. El baloncesto lo conquistamos en la pista central de la plaza de Franchi Alfaro, el verdadero epicentro de nuestra juventud, nuestros juegos y nuestra alegría. 

En aquellos años mozos, Pico formó una piña inseparable junto a Paco «El Cañón» y Toño «El Mecánico». Los tres eran infaltables en las pachangas de la plaza y en las gradas del Estadio Los Cuartos apoyando al fútbol local; su dinamismo, su humor contagioso y su capacidad para animar cualquier ambiente dejaban una huella evidente.

En el ámbito deportivo, Pico defendió la camiseta del Juvenil Orotava dentro de la cadena del CB AA. AA. Salesianos (actual CB San Isidro). También jugó al fútbol en el Infantil Plus Ultra de don Chile, una pasión que mantuvo viva en su madurez enrolado en el equipo de aficionados Sporting Orotava. Aquellas jornadas de sábado no terminaban en el pitido final: el «tercer tiempo» se prolongaba invariablemente entre risas, vino y millo por las bodegas, merenderos y guachinches del norte de Tenerife.

Querido amigo Pico: la vida tiene estas pausas definitivas. Nos conocimos siendo apenas unos niños, compartiendo travesuras e ilusiones alrededor de Franchi Alfaro. Cometimos nuestras pilladas, claro que sí, pero siempre desde la inocencia, sin hacer daño a nadie, unidos por un afecto genuino que supimos conservar intacto con el paso de las décadas cada vez que el destino nos cruzaba por las calles de La Villa.

Fuiste una persona excepcional, inmensa en generosidad y con un don de gentes único. Hoy te despides dejando un vacío enorme, pero nos queda el consuelo de saber que ya descansas en la paz, la misericordia y la tranquilidad que tan bien te has ganado.

Hasta siempre, amigo Pico.

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL

 

UN QUÍMICO CRUZANTERO EN LA NOVENA ISLA

Antonio Morales encarna la memoria viva de tantos cruzanteros y canarios que, impulsados por la esperanza de un futuro próspero, se vieron obligados a cruzar el Atlántico.

Nació en La Cruz Santa (Los Realejos) en 1940. En los rincones de ese emblemático barrio creció, entre el cobijo familiar y los juegos de la infancia, hasta que su padre decidió alquilar una vivienda en San Cristóbal de La Laguna para aproximar a la familia al ámbito académico. Antonio cursó el bachillerato elemental en el colegio Las Navas-La Salle de Agüere, mientras que el superior y el curso preuniversitario los completó en La Salle de Santa Cruz de Tenerife.

Posteriormente, alcanzó el grado de doctor en Ciencias Químicas por la Universidad de La Laguna, formándose bajo la rigurosa tutela del catedrático don Antonio González, eminente intelectual y galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica.

Tras cumplir el servicio militar en la Instrucción Premilitar Superior (IPS) en el campamento de Los Rodeos e instalarse una temporada en la Península, en 1967 puso rumbo a Venezuela. Fijó su residencia en Mérida —la gran ciudad universitaria andina— donde arraigó definitivamente y formó una numerosa familia. Con los años, se trasladó junto a su esposa al Reino Unido para cursar estudios de máster en la prestigiosa Universidad de Oxford, antes de retornar a la docencia universitaria en la propia Mérida.

A pesar de la distancia, jamás rompió los lazos con su tierra natal, regresando en múltiples ocasiones a Tenerife para reencontrarse con sus raíces, familiares y amigos.

Este verano de 2026, durante su estancia en el Puerto de la Cruz, tuve el honor de conocerlo junto a mi esposa, Antonia María González de Chaves y Díaz, su convecina de La Cruz Santa. En ese entrañable encuentro pudimos compartir además unos momentos con su mujer, uno de sus hijos y una amiga venezolana que los acompañaba.

Sentados en la terraza de una cafetería en la portuense calle Luis de la Cruz —cuyo propietario, según me confesó Antonio, guarda parentesco con él desde el propio pago realejero—, compartimos un torrente de vivencias sobre el paisanaje y la vasta trama familiar de La Cruz Santa. Evocamos la historia de un pueblo que, con la dignidad del trabajo por bandera, fue protagonista indiscutible de las grandes oleadas migratorias hacia Cuba y la entrañable Novena Isla venezolana.

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL


 

martes, 18 de agosto de 2026

ALGO MÁS QUE EL ROQUE Y LA HISTORIA, CARLOS ACOSTA


 

El amigo del Puerto de la Cruz; SALVADOR GARCÍA LLANOS remitió entonces (18/08/2026) estas notas que tituló “ALGO MÁS QUE EL ROQUE Y LA HISTORIA, CARLOS ACOSTA”: “…Llamó cuando leyó la referencia de la publicación de aquel libro suyo presentado al mediodía de un domingo en la Villa y Puerto, en la plaza de Arriba, “Recordando el pasado de Garachico”, dedicado íntegramente a glosar la alcaldía de Lorenzo Dorta García (1969-1987). La ex rectora de la Universidad de La Laguna, Marisa Tejedor, tuvo a su cargo la intervención principal. Debió ser la última vez que nos vimos y hablamos en persona; luego contactos telefónicos, preguntas por amigos comunes y apreciaciones sobre los acontecimientos que se sucedían en nuestros respectivos pueblos.

      Carlos Acosta García, docente, escritor y periodista nonagenario, nos dijo adiós otro domingo cuando San Roque se pasea en romería y la alegría se desborda. Su última romería. Cuando sabíamos de algún acto en Garachico, Carlos estaba allí. Con eso bastaba para estar seguros de una constancia fiel y equilibrada (Aún recordamos un festival de variedades que presentamos, en tiempos de juventud formando parte del Cima Club, en las escalinatas de la plaza, cuando se nos escapó por el micrófono la orden de continuar a una de las señoritas que exhibía un modelo de moda zíngara y que se había quedado estancada en el escenario. O cuando en una noche gélida, años después, introdujíamos en La Caleta de Interián, en víspera de San Andrés, al ilustre biólogo Carmelo García Cabrera, fundador del Laboratorio Oceanográfico de Canarias). Carlos Estaba allí.

        De sus datos biográficos entresacamos que en 1971 fue distinguido por el Ministerio de Educación y Ciencia con la Orden de Alfonso X el Sabio, categoría de Cruz. Era miembro de número de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife, del Instituto de Estudios Canarios adscrito a la Universidad de La Laguna y del Consejo Superior de Investigaciones Científicas.

        A lo largo de los años publicó treinta y cuatro libros, de los cuales treinta y uno versan sobre hechos y personajes garachiquenses. Galardonado con varios premios periodísticos y literarios, intervino como pregonero y mantenedor de celebraciones festeras de numerosas localidades tinerfeñas.

     No pudo encontrar Acosta mejor introducción para aquella obra que estas líneas del que fuera Premio Nacional de Literatura, Enrique Azcoaga Ibas: “A la hora de soñar ya tengo un nuevo pueblo, denominado Garachico, donde la vida sabe a empeño viejo”. Porque la definición, en efecto, condensa los afanes de una población, su lucha contra los elementos, sus anhelos para superar la lejanía, su vocación americanista (sin olvidarse de Génova, de Tavira, sur de Portugal, y de Madeira), su apego a la cultura, su gratitud y su solidaridad. Carlos atesoraba todas esas cualidades; es más, ha sido el puntual cronista de muchas de ellas, como lo probaba aquel libro en el que se relata una alcaldía que Lorenzo Dorta García desempeñó, en el período apuntado, con la dedicación propia de las personas que aman a su pueblo sin reservas. Se trata de un relato muy bien documentado, doscientas páginas, que engloba artículos e informaciones aparecidos en la prensa insular entre el 22 de septiembre de 1969 y el 30 de junio de 1987. Van acompañados de una prolífica selección fotográfica que permiten rememorar la intensa actividad institucional y pública de aquellos años.

        En fin, aquel era otro documento para referenciar un período muy concreto de la historia de Garachico, que está plagada de eso, de empeño y de amor por la obra bien hecha. Cuenta Gabriela Gulisserian, en las páginas de Diario de Avisos, que la noticia de su fallecimiento se conoció con el Santo entrando a la parroquia y al finalizar la eucaristía, la procesión hizo una parada frente a su casa en la calle Pérez Zamora. Allí, el párroco de Garachico, Marcos García, hizo pública la noticia y le dedicó un rezo.

    Además, Mar Gutiérrez, actriz y vecina del municipio, deleitó a los presentes con uno de los poemas que dejó marcado Carlos Acosta en las fiestas, sobre todo en los momentos de la pandemia de la Covid-19 en los que las celebraciones no estaban permitidas.

        "Haya o no haya romería, te seguiremos queriendo como el primer día”, le dedicó a San Roque, palabras con las que se despidió al historiados del municipio con el propio santo en la fachada de su casa…”

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL

domingo, 16 de agosto de 2026

HASTA SIEMPRE DON CARLOS

Fue precisamente durante los días luminosos de la festividad de San Roque cuando nos dijo adiós para siempre don Carlos Acosta García, entrañable amigo y figura verdaderamente emblemática de la Villa y Puerto de Garachico. Natural de este rincón del norte de Tenerife, don Carlos encarnó como pocos el sentir de su tierra. Su amor por el pueblo que lo vio nacer no solo guio su dimensión personal, sino que se convirtió en la brújula de una prolífica vida dedicada a la docencia, la investigación y la crónica de la comarca del Daute.

Como historiador apasionado y divulgador incansable, entregó su existencia con devoción absoluta a rescatar del olvido la memoria de la Isla Baja. Con un trabajo meticuloso entre archivos municipales y parroquiales, plasmó en numerosos artículos, libros y ponencias el devenir de la arquitectura local, las familias ilustres, la religiosidad popular y la singular metamorfosis urbana de Garachico tras la histórica erupción volcánica de 1706.

Pero don Carlos era, ante todo, un hombre volcado en la vida diaria de sus calles. Gran dinamizador cultural y seguidor acérrimo del centenario CD Gara —equipo que defendía como pilar de la identidad y cohesión social del municipio—, representaba la mismísima alma garachiquense. Tanto era así que solía decirse con afecto que él encarnaba una mitad del sentir del pueblo, mientras que la otra mitad pertenecía a su inseparable amigo Lorenzo Dorta. Junto al histórico alcalde y presidente insular formó un tándem irrepetible: mientras Dorta impulsaba desde la política la mayor transformación de infraestructuras que ha conocido la Villa, Carlos Acosta aportaba la visión cultural, el rigor histórico y el celo por la preservación del patrimonio que permitieron catalogar y dar el valor esplendoroso que hoy luce el casco histórico garachiquense.

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL

 

viernes, 14 de agosto de 2026

MARÍA IDAIRA PACHECO FERNÁNDEZ: UNA JOVEN MENTE OROTAVENSE EN LA VANGUARDIA DE LA CIENCIA

                             


La Villa de La Orotava vio nacer el 27 de octubre de 1992 a María Idaira Pacheco Fernández, hoy una brillante figura del panorama científico e investigador. Su padre, José Pacheco —a quien guardo el afectuoso recuerdo de haber sido mi alumno en el IES La Orotava - Manuel González Pérez, en San Antonio—, me hace llegar con comprensible orgullo el brillante currículo de su hija. No es para menos: contemplar cómo una joven de nuestra tierra alcanza las más altas cumbres de la investigación científica es motivo de júbilo, no solo para un padre, sino para toda la comunidad que la vio crecer.

 

DORTORA. MARÍA IDAIRA PACHECO-FERNÁNDEZ

Investigadora Ramón y Cajal | Universidad de La Laguna (ULL)

Especialista en Química Analítica, Ciencia de Materiales y Medicina de Precisión

Perfil Profesional

Investigadora química especializada en el diseño y síntesis de materiales avanzados (redes metal-orgánicas, MOFs, y polímeros funcionales) aplicados a la química analítica sostenible, el diagnóstico biomédico y la metabolómica. Cuenta con una sólida trayectoria internacional, marcada por la transferencia tecnológica (patentes internacionales) y la obtención de las becas y proyectos más competitivos a nivel nacional europeo e internacional.

FORMACIÓN ACADÉMICA

·                Doctorado en Química | Universidad de La Laguna (ULL)

o                 Mención Internacional | Calificación: Sobresaliente Cum Laude.

o                 Premio Extraordinario de Doctorado.

o                 Premio Miguel Valcárcel (2022) a la mejor tesis doctoral en Química Analítica.

Trayectoria Investigadora e Internacional

·                Investigadora Ramón y Cajal | Universidad de La Laguna (2026 – Presente)

o                 Liderazgo de líneas de investigación propias centradas en plataformas MOF para la extracción de información metabolómica mediante muestreo mínimamente invasivo.

·                Marie Skłodowska-Curie Postdoctoral Fellow | University Medical Center Groningen, Países Bajos

o                 Investigación en la extracción directa de metabolitos en muestras biológicas y aplicación de MOFs como agentes terapéuticos en inmunoterapia y lesiones miocárdicas.

·                Investigadora Posdoctoral (Beca JSPS / Margarita Salas) | Universidad de Kioto, Japón

o                 Desarrollo conceptual de las Pore-Networked Membranes (PNM), superando las limitaciones clásicas de agregación en materiales porosos.

·                Estancia Predoctoral de Investigación | Iowa State University, EE. UU.

o                 Desarrollo de materiales funcionales avanzados y redes metal-orgánicas (MOFs) para técnicas de microextracción.

Líneas de Investigación e Hitos Científicos

·                Transferencia Tecnológica e Innovación: Co-desarrolladora de fibras de microextracción basadas en MOFs con patente internacional licenciada a la empresa Teknokroma.

·                Ciencia de Materiales y Separación: Creadora del concepto Pore-Networked Membrane (PNM), optimizando el rendimiento de separación y extracción frente a configuraciones convencionales.

·                Biomedicina y Medicina Personalizada: Desarrollo de plataformas analíticas para la detección de biomarcadores y diagnóstico mediante estrategias de muestreo mínimamente invasivas.

PREMIOS Y RECONOCIMIENTOS DESTACADOS

·                Premio Jóvenes Investigadores (2026) – Real Sociedad Española de Química (modalidad posdoctoral).

·                Premio Miguel Valcárcel (2022) – Mejor Tesis Doctoral en Química Analítica.

·                Premio Extraordinario de Doctorado – Universidad de La Laguna.

·                Financiación Competitiva: Beneficiaria de contratos y ayudas de máxima competitividad (Ramón y Cajal, Marie Skłodowska-Curie, JSPS, Margarita Salas).

DOCENCIA, DIVULGACIÓN Y COMPROMISO SOCIAL

·                Experiencia Docente: Impartición de docencia en titulaciones de Grado y Máster tanto en la Universidad de La Laguna como en instituciones internacionales.

·                Fomento de Vocaciones Científicas: Participación en programas de divulgación en Educación Secundaria, Bachillerato y programas de Altas Capacidades (COMPARTE y ATENEA).

·                Visibilización de la Ciencia: Colaboración activa en iniciativas dedicadas a acercar la investigación científica a la sociedad.

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL




domingo, 26 de julio de 2026

FRANCISCO GONZÁLEZ CASANOVA: EL AMIGO ISLEÑO DE LA ISLA CARIBEÑA DE CUBA

 

Conocí a Francisco González Casanova en mi infancia. Su hermano Pepe era el practicante que acudía a la casa de mis padres en la calle El Calvario. Recuerdo también que su familia regentaba un puesto de juguetes en la calle León; allí iba yo cada año a depositar mi carta de la ilusión por Reyes en ese emblemático establecimiento. Sin embargo, descubrir al Paco de firmes ideales y defensor de las causas nobles fue un proceso posterior. Ocurrió tras la muerte de Franco, en plena Transición, durante los primeros mítines del regreso a la democracia que se celebraban en la terraza del desaparecido teatro-cine Atlante.

Un buen día, Paco apareció por el entonces Instituto de Formación Profesional del Barrio de San Antonio, donde ejercí como docente, para regalarme su libro recién publicado sobre Cuba. Por aquellos años, el director del centro era Carmelo Vega Espada, un camarada suyo. Al leer la obra, descubrí en uno de sus capítulos un artículo de su convecino y catedrático de la Universidad Complutense de Madrid, don Jesús Hernández Perera. En el texto se explicaba que el Gobierno de la República había concedido un instituto de enseñanzas medias a La Orotava en 1936, siendo alcalde de la Villa el padre de Paco, don Manuel González Pérez. Como el centro de San Antonio buscaba un nombre oficial, Carmelo Vega y yo propusimos el nombre de su padre al primer consejo escolar democrático, el cual aprobó la propuesta por unanimidad. Por esta razón, aquel viejo instituto de formación profesional se denomina hoy IES La Orotava Manuel González Pérez.

A partir de ese momento entablé una profunda amistad con Paco, quien fuera amigo íntimo de Fidel Castro. En persona me relató múltiples peripecias por tierras cubanas, como el envío desde Canarias de medicamentos y de niños enfermos para ser tratados en la isla caribeña de dolencias que aquí no tenían solución. También me habló de sus cordiales relaciones con Centroamérica y Sudamérica. Incluso me confiaba anécdotas de su juventud, como sus gestiones con el dulcero alemán don Egon Wenden y con el salesiano don Francisco Larena para lograr que este pronunciara el polémico sermón del Jueves Santo por la noche, dedicado al Cristo de la Columna (obra del sevillano Pedro Roldán) en la plaza del Ayuntamiento.

El Consejo de Estado de la República de Cuba, en uso de sus atribuciones y a propuesta del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, aprobó el acuerdo número 281: «Otorgar la medalla de la Amistad a los señores Francisco González Casanova, presidente de la Sociedad de Amistad Canario-Cubana, y a Manuel Revert Nadal, en reconocimiento a su contribución al estrechamiento de los lazos de amistad entre nuestros pueblos y a su solidaridad con la revolución cubana». Este documento fue firmado por el estadista Fidel Castro Ruz el 26 de marzo de 1984.

En el ámbito deportivo, Paco destacaba como un gran aficionado a las peleas de gallos y a la colombofilia. Criaba palomas de raza cubana que le facilitaban sus amigos caribeños, y es muy probable que enviara ejemplares desde Cuba directamente a su palomar.

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU.

PROFESOR MERCANTIL










FRANCISCO CALAMITA GONZÁLEZ (PACO CALAMITA)



 

Tras militar en varios clubes, recaló en el Real Club Náutico de Tenerife. Con esta entidad logró en Barcelona, en 1943, su primer gran éxito: el subcampeonato de España en los 100 metros espalda.

Posteriormente, Domínguez y Paco Calamita fueron seleccionados como miembros oficiales del equipo olímpico español para los Juegos Olímpicos de Londres. En el ranking mundial, Calamita llegó a posicionarse en un destacado 8º puesto en los 200 metros espalda, el 9º en los 400 metros espalda y el 15º en los 100 metros espalda.

Tras retirarse de la alta competición y contraer matrimonio, se trasladó junto a su esposa Olga a Barcelona, donde ocupó un cargo de alta responsabilidad en el puerto de la ciudad. Una vez jubilado, regresó a Santa Cruz de Tenerife, manteniendo su pasión por la natación activa hasta los 82 años.

El broche de oro a la trayectoria de los primos Paco Calamita González y Paco González Casanova llegó por parte del Ayuntamiento de La Orotava, que los distinguió a ambos con el título de Villeros de Honor.

 

BRUNO JUAN  ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL

sábado, 18 de julio de 2026

MEME, MEDIO VOLANTE POLIVALENTE

El amigo del Puerto de la Cruz; SALVADOR GARCÍA LLANOS remitió entonces (18/07/2026) estas notas y fotografía que tituló “MEME, MEDIO VOLANTE POLIVALENTE”: “…Nos ha dejado en Icod de los Vinos, su ciudad natal, Juan Manuel González García, a quien todos conocíamos como Meme. Quién nos iba a decir que después de haber escrito tres o cuatro crónicas futbolísticas de partidos del Icodense, en el que destacó, en plena ebullición del fútbol regional, terminaríamos jugando partidos de fútbol-sala entre ediles de los ayuntamientos de Icod y Puerto de la Cruz, a los que pertenecimos casi en las mismas épocas.

Amigos y compañeros reconocen sus virtudes, como docente, como deportista, como servidor público y como artista/dibujante, que de todo eso hizo Meme en su trayectoria vital y profesional.

Comenzó a perfilarla en el "Centro Sindical de Formación Profesional San Marcos.", en el casco del municipio. En el año 1974 fue docente fundador del  IFP San Marcos (luego, hasta nuestros días, el Instituto de Enseñanza Secundaria del mismo nombre) donde posteriormente ejercería como director entre 1984 y 1986.

Entre sus logros más importantes al frente del centro destacan la transferencia del IFP San Marcos del Ministerio de Trabajo al Ministerio de Educación y Ciencia. Este cambio administrativo consolidó al centro dentro del sistema educativo público, ampliando el ámbito de actuación y regulaciones, favoreciendo asi una integración más profunda en la estructura educativa nacional. 

También ejerció como jefe de Eestudios en etapas posteriores, a inicios del año 2000.  Por sus manos pasaron promociones de estudiantes, sobre todo relacionados con la familia profesional de Administración y Gestión. 

Ademas, como fiel colaborador, participó activamente en la celebración de los cincuenta años de historia del IES San Marcos y en la realización del libro titulado  "IES San Marcos Cincuenta años comprometidos con la Educación”.

Meme fue un concejal ejemplar del Ayuntamiento de Icod de los Vinos en aquellos momentos difíciles del comienzo de la democracia, cuando habría que construirla y cultivarla. Aún recordamos el célebre pleno “de los peines y los triángulos”, del que escribimos un par de crónicas. Eran los tiempos de Asamblea Icodense (AI) que cedió el paso al PSOE en el gobierno del municipio.  Se comprometió con la delegación de aguas cuando Icod carecía de la red de abasto público en multitud de sectores de la población e incluso en el mismo casco. Asumió el área de Economía y Hacienda con eficacia y ejemplaridad cuando escaseaban los recursos personales y económicos en aquella administración local recién estrenada.

Meme además fue, ante todo, un caballero de la política municipal. Siempre actuó con sentido de la responsabilidad y de servicio público. Así se granjeó el respeto, la consideración y la amistad de muchos icodenses.

Ya jubilado, fue el guardián de los recuerdos atesorados en su experiencia municipalista, cuando participaba activamente en aquellas reuniones de un grupo denominado el G7, un auténtico foro de análisis político, al que también acudían regularmente ediles y funcionario

Sería injusto omitir su faceta de artista del dibujo a plumilla que Meme ejerció en silencio, horas y horas cultivando esa afición. Es autor, en efecto, de innumerables pequeños cuadros de casas, rincones y paisajes de Tenerife. Una obra respetable que ha hecho exclusivamente por afición.

Meme, icodense de pro, fue un medio volante polivalente. Le recordaremos…”

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL      



jueves, 16 de julio de 2026

TOÑO


Triste noticia la que me comunican sobre el fallecimiento de mi amigo y compañero de pupitre en el Colegio de San Isidro de la Villa de La Orotava, Antonio Domingo Hernández González, a quien todos conocíamos entrañablemente como "Toño, el del Bar Tapia". Antonio nació en la Villa de La Orotava y falleció en su querida villa el 15 de julio de 2026.

Estudió en el Colegio de San Isidro, donde también realizó su primera comunión. Abandonó dicho centro al finalizar el segundo curso de bachillerato para continuar su formación de manera autodidacta, examinándose como alumno libre en el histórico Instituto Canarias Cabrera Pinto de La Laguna.

Pronto dejó los estudios para dedicarse por completo a ayudar a su padre, Eduardo Hernández, quien regentaba el emblemático Bar Tapia de la Villa de La Orotava. Este negocio familiar contaba además con una residencia-hostal en la calle Viera, conocida popularmente como “Revés”. Con el paso de los años, la familia expandió su actividad abriendo el famoso restaurante “El Pajar Tamaide” en la Cuesta de la Villa.

La residencia de la calle Viera albergó grandes momentos de la historia deportiva local. Allí se concentró en varias ocasiones el CD Tenerife en las vísperas de sus encuentros en el Estadio Heliodoro Rodríguez López. También en ese hostal se alojó el ciclista colombiano Marco Antonio Marqués, cuando batió el récord mundial de resistencia en bicicleta —organizado por la Federación Tinerfeña de Ciclismo— al permanecer pedaleando en la plaza del Ayuntamiento de la Villa durante 72 horas.

Con el tiempo, Toño se independizó de la empresa familiar y fundó su propio negocio de suministros en La Matanza de Acentejo. Más tarde, regresó a sus orígenes para regentar de nuevo el Bar Tapia, esta vez por cuenta propia y con la inestimable colaboración de su esposa e hijos, hasta el cierre definitivo del local. Posteriormente, abrió un entrañable guachinche en su propio domicilio, ubicado en el barrio orotavense de Los Rechazos.

Fue un deportista nato y un apasionado del fútbol, especialmente de la UD Orotava, club de sus amores. Guardaba un cariño muy especial a muchos de sus jugadores, quienes también solían hospedarse en la residencia familiar "Revés".

Toño, descansa ya en ese paraíso eterno que tanto te mereces, un territorio de paz y misericordia. Un abrazo hasta siempre, amigo.

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL
 

ADIÓS A PEPE LEGRÁ

Fotografía compartida del Facebook.

 

El amigo del Puerto de la Cruz; SALVADOR GARCÍA LLANOS remitió entonces (16/07/2026) estas notas que tituló “ADIÓS A PEPE LEGRÁ”: “…El repaso vespertino de la actualidad en los digitales nos sitúa ante el fallecimiento en Madrid, a los 90 años, de José Legrá, uno de los grandes nombres del pugilismo mundial, en la categoría del peso peso pluma mundial, a quien tuvimos oportunidad de tratar en la década de los sesenta y setenta del siglo pasado, cuando hacíamos deportes en Radio Popular de Tenerife y en el periódico La Tarde.

Legrá tuvo vínculos amistosos con la familia Rodríguez López, en La Gomera; con Antonio Salgado Pérez, una de las mejores plumas de la crónica boxística hispana; con el siempre admirado Juan Albornoz ‘Sombrita’ y con otros muchos amantes del pugilismo en la isla. Un deportista que simbolizó el salto internacional del boxeo español con títulos europeos y mundiales que le convirtieron en un notable ídolo popular en plena época franquista.

Escribimos sobre Legrá en varias ocasiones. En abril de 2020, por ejemplo, cuando la pandemia de COVID-19 causaba estragos en la población española con cifras de muertos que asustaban. El boxeador estuvo internado en el hospital Gómez-Ulla, de Madrid, donde fue dado de alta tras un proceso de cuarentena y ser considerado paciente de alto riesgo. Pasó a su domicilio. Lo supimos, se lo transmititmos a Salgado. Una alegría. Seguro que habrá ganado el combate de su vida, le dijimos.

Legrá había sido noticia allá por el mes de febrero de aquel años, cuando en la localidad madrileña de Navalcarnero fue presentado un libro centrado en su figura titulado Arte en el cuadrilátero (Círculo Rojo), del que es autor Benjamín Hernández, con prólogo y epílogo respectivamente firmados por dos periodistas de postín, Alfredo Relaño y Jesús Álvarez. En la sede de ‘Sasegur’, donde tuvo lugar el acto y donde hay un modesto museo dedicado a su memoria, Legrá reconoció que el mejor momento que recuerda de su carrera había sido el de su primer campeonato continental conquistado en Madrid frente al francés Yves Desmarets.

Legrá, nacido en Baracoa (Cuba) llegó a España en 1963, “alto y enjuto como un fakir”, según definiera uno de los más atentos seguidores de su trayectoria, el periodista tinerfeño Antonio Salgado Pérez (Ansalpe). Legrá se encariñó con la isla porque le recordaba su Cuba natal. Se afincó, entrenó a fondo, hizo amistad con Juan Albornoz ‘Sombrita’ y ganó los nueve combates que disputó entre nosotros. Solo hizo un nulo con Kid Tano en Las Palmas de Gran Canaria.

Mediados los años sesenta ya era un ídolo. Una carrera fulgurante: en un año llegó a disputar veinticuatro peleas. Le ganó al francés Yves Desmarets, en Madrid, el título europeo. Después, el Campeonato del Mundo, conquistado en País de Gales, KO técnico en el quinto asalto, frente a Howard Winstone. Fue la célebre velada transmitida por Televisión Española en que,al término del combate, el maestro Matías Prats se subió al ring para cantar, junto al púgil, la canción “¡La, la, la!”, que unas fechas antes, interpretada por Massiel, permitió a España ganar su primer Festival de Eurovisión. Españolismo por doquier.

A su regreso, se produjo la memorable anécdota que ya hemos contado: Antonio Salgado le preguntó para el vespertino La Tarde qué sensación le había invadido al ser recibido por Francisco Franco, jefe del Estado en el régimen anterior: “¡Qué honor!”. Los lectores se encontraron con un titular bien distinto: “¡Qué horror!”. Vaya trance. Don Víctor Zurita era el director del periódico, todavía confeccionado con el sistema de linotipias de plomo. Pidió el original mecanografiado. El periodista había escrito bien. ¿Qué pasó? Un error de alguien. De los duendes inexistentes.

Legrá, popularmente conocido como el ‘Puma de Baracoa’ (así le había bautizado el crítico y gran escritor malagueño Manuel Alcántara), retuvo el título hasta que lo perdió en Brasil ante Edder Jofré. Su estrella empezó a declinar y poco después decidió retirarse. “Subí a un ring por un vaso de leche y un plátano y llegué a tener en la mano trece millones de pesetas”, le confesó a Salgado por aquel entonces, cuando ya almacenaba las vivencias de su memoria. Dice Ansalpe que fue siempre muy generoso, ahorrador y desprendido, sobre todo con sus compatriotas. Tuvo depositados en los bancos ochenta millones de pesetas.

Un estilista, un artista en el ring. Se había ganado la simpatía de los aficionados por su sonrisa y por sus juegos de piernas, por sus bailes o por sus bicicletas. Un filigranista de contundente pegada. Rapidez, agilidad y reflejos eran sus fuertes. En noviembre de 1973, cayó derribado en el primer asalto por Alexis Argüello. Fue su última contienda.

Le entrevistamos varias veces. En una de ellas, ya campeón del mundo, después de haber publicado su libro Golpe bajo (Ediciones S.A.), estuvo presente en Radio Popular de Tenerife, donde durante siete años hicimos ininterrumpidamente el programa “Radio Deportes”. Nos dedicó en directo un piropo que contamos ahora por primera vez:

-Lo que me admira es que llevamos aquí media hora, me has preguntado por todo, nombres y combates, y no has manejado un papel. Dios te conserve la memoria.

Los Rodríguez López fueron algo más que unos mentores para el campeón Legrá. Allá en Tecina (La Gomera) entrenaba, bajo la mano experta y siempre atenta de Kid Tunero. En cierta ocasión, tras la conquista de un título, se desplazó a la isla en una avioneta de aquella familia. Revela Salgado que ese día vio blanco (¡había cambiado de piel!) a Legrá después de un bache sufrido por el aparato de un montón de metros, una turbulencia, que le dejó también sin habla.

José Legrá superó su cuarentena y su internamiento. A sus 77 años ha ganado el combate de su vida. Y bien que nos alegramos. “Me siento afortunadamente bien por esos reconocimientos. Con los buenos amigos y las buenas personas que tengo a mi alrededor ya es suficiente”, fueron sus palabras al terminar aquel acto de Navalcarnero. Es probable que las repitiera al salir del hospital.

Le recordaremos siempre…”

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL