lunes, 5 de agosto de 2024

UN TRAMO INOLVIDABLE E ILUSTRADO DE LA CALLE CALVARIO DE LA VILLA

Una fotografía anónima, llegada a mis manos como un hallazgo fortuito, rescata la estampa inolvidable de la calle El Calvario en La Orotava durante los años cincuenta. La imagen inmortaliza el tramo que discurre desde el callejón del Torreón —antiguo nexo entre La Villa y el Puerto de la Cruz a través de Los Rechazos— hasta la plaza del Llano de San Sebastián, captando justo el instante en que se ejecutaban las obras de la acera.

Comenzando el recorrido visual por la derecha, emerge la vivienda que albergó el célebre merendero-bodega de don Manuel García, rincón donde se daban a probar los afamados vinos traídos de Chiclana. Con los años, el inmueble pasó a manos del recordado constructor villero don Manuel Martín Méndez, quien tras emplearlo como almacén de materiales, levantó allí un edificio de viviendas y locales comerciales.

A su lado se erige la casa proyectada por el ingeniero Mariano Estanga para don Domingo González. En ella habitó su hija Catalina antes de ser adquirida por el doctor en Historia del Arte y profesor de la Universidad de Las Palmas, Sebastián Hernández Gutiérrez; tras su prematura pérdida, el hogar permanece cobijando a su viuda e hijos. El lateral de esta finca lucía un vistoso mural de azulejos cerámicos que anunciaba las bombillas Philips, mientras que su planta baja acogió los recordados estudios de la familia chilena "Foto Portero".

La mirada avanza hacia la antigua herrería de maestro Francisco, inmueble que más tarde adquiriría Ignacio-Infinito Pérez para instalar en su bajo, sucesivamente, un salón de juegos y una peletería. Le sigue la casa de doña Concha Delgado y, a continuación, la edificación anexa al antiguo Hospital de San Sebastián, refugio de diversas familias a lo largo del tiempo, para culminar en la vivienda de los "Jarandines", propiedad del recordado don Felipe, concurridísimo comerciante de tejidos.

Como broche de época, al fondo de la estampa, destaca la sobria silueta del antiguo surtidor de gasolina de la firma Mobil, fielmente regentado por don Toribio Quintero.

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL


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