El amigo de la Villa de La Orotava ISIDRO FUENTES MELIÁN “MÉDICO” remitió
entonces (19/01/2026) estas notas y fotografías que tituló “LA PIRÁMIDE DEL PODER Y SUS
COYUNTURAS (III): “…“El Manifiesto”, un
decreto con carácter general, fue firmado por Nicolás II en octubre de 1905. Se
cumplía así el sueño del moderado entre los moderados Kérenski de pasar
pacíficamente de una Autarquia Zarista (monarquia absoluta) a una Monarquía
Parlamentaria…. más moderna., más progresista. Es decir, más acorde con
los “cambios evolutivos” que no se pueden, NI SE DEBEN, frenar.
El Manifiesto y la Constitución
de 1906 abrían las puertas a un ventarrón de libertades. La nueva ley,
para muchos, no era un tibio paso de una dictadura a una democracia, que era lo
que pretendía Kérenski. La Constitución hablaba de libertades amplias, de
reunión, expresión, de prensa, de partidos políticos, de sufragio universal, de
importantes avances feministas con equiparación entre hombres y mujeres.
Regulaba sus jornadas laborales, cuestiones de maternidad, derechos de
huelgas, deberes y obligaciones de obreros y ciudadanos con cambios
legislativos y otros muchos etcéteras que abrían un panorama ilusionante
entre los que se encontraba un control de la influencia doctrinal y dogmática
de la Iglesia sobre el Estado. Es decir, libertad de credo y estado
aconfesional, sin “francos bajo palio”…..
Desde 1906 (primera Duma
=foto=) hasta el 3 de marzo de 1917, en 10 años, se convocaron cuatro
elecciones parlamentarias. El 2 de ese marzo de 1917, en ambiente bélico tenso
por la Primera Guerra Mundial (1914-1918) la situación en Rusia se hizo
insostenible y Nicolás II se vio obligado a firmar su Abdicación, dando paso a
un Gobierno Provisional (marzo a octubre de 1917) que decidiera el futuro
del inmenso imperio ruso. Y la cuestión principal radicaba en qué hacer con los
Romanov que llevaban en el poder más de 300 años.
Duma imperial Rusa.
Las elecciones generales se
convocaban cada 4-5 años, pero las dos primeras Dumas, incapaces de un gobierno
moderado, que era lo que pedían las circunstancia y, desde luego, Kérenski,
siempre en el centro catalizador de los extremos encrespados y siempre junto a
Nicolás II , las dos primeras Dumas, digo, duraron solo unos cuantos meses por
conflictivas e inoperantes.
Nicolás II, convencido de que
era el Romanov que llevaría por la senda del progreso al Imperio, como hicieron
sus antepasados, temía quedar ante la historia como el responsable
de los males que devinieran de los cambios que estaban realizando. De ahí la
convocatoria de nuevas elecciones a la Tercera Duma para parar el fuerte
ascenso de los republicanos (los kadetes) con su facción radical, que a su vez pretendía
expulsar del parlamento a ciertos conservadores ultras.
En ese sentido se retocó la ley
electoral beneficiando a los terratenientes, a los grandes propietarios urbanos
y a la nobleza dando como resultado que en la Duma (la tercera: 1907-1912)
un tercio de los parlamentarios pertenecían a las clases más adineradas de la
nación.
Entre uno de los conflictos no
solucionados estaba el de la posesión de las tierras y se metió en la
misma coctelera a los campesinos y sus deseos de poseer un trocito de tierra
(habitáculo donde realizarte y sentirte seguro), a los terratenientes con sus
grandes propiedades y a los nacionalistas periféricos…. ¡¡ Casi nada!!
Chiquito mejunje, pues territorialmente en el Imperio Ruso cabrían más de 50
Españas (confirmar el dato) lo que supondrían 50 cataluñas, 50 paisesvascos, 50
galicias y….allá abajo, lejos, Canarias con su Cubillo pidiendo “café
para todos” cuando ya no quedaban sino borrajas. Un Cubillo arlequinado por
querer salvar de un solo salto hacia arriba una escalera con demasiados
peldaños arriesgándose a hacer el ridículo como ya “advertían” los centralistas
en sus diarios de “”tirada nacional”….
Podríamos decir que las Dumas
se fueron vaciando de izquierdas con fortalecimiento de las derechas, encabezadas
por los más ultras. Hasta los mencheviques que eran los revolucionarios
“pacíficos” (pretendían convencer más que vencer….) se desgajaban hacia los
bolcheviques verdaderos revolucionarios con Lenin a la cabeza. Y a Lenin, con
su “Pan, Tierra y Paz”, le importaban tres pitos las Dumas pues sabía ( o
presentía) que la verdadera fuerza radicaba en las calles, en el pueblo, es
decir…….en los soviets, cada día más poderosos y dominantes. Para calmar las
urgencias de sus colaboradores pidiendo que era el momento de emplear la fuerza
les contestaba: “Paciencia: la fruta va madurando, esperemos que caiga por su
propio peso”. Era el vaticinio de una “implosión”: la caída del zarismo por “su
propio peso” (incapacidad) sin necesidad de una fuerza exterior (revolución).
Nuestras izquierdas
antimonárquicas deben aplicarse el cuento. Sin violencias, convencer a la
Institución de que llegará el momento en que se sienta obsoleta, sin función,
inadecuada a los tiempos…..¡¡Baja voluntaria sin ningún aspaviento!!
La Cuarta Duma, la Primera
Guerra Mundial, la abdicación de Nicolás II y el Gobierno Provisional, con
Kérenski impotente y los soviets marcando el paso decidieron el futuro.
(Continua).
Isidro Fuentes Melián.-
Médico. 19 de enero de 2026…”
BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL
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