lunes, 3 de abril de 2017

PEYO Y MARÍA DEL CARMEN EN NUEVA YORK, PRIMAVERA DE 1964 (BODAS DE ORO 1964 – 2014)



Juan Pedro Pérez Rodríguez (Peyo) con su bandurria, acompañado de María del Carmen Jaén, en la Feria Mundial de Nueva York en la primavera del año 1964.
Fotografía tomada en el pabellón Español, con nueva cámara automática en color Kodak, antes de una actuación del Grupo de Los Coros y Danzas de La Sección Femenina de La Villa de La Orotava.

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

domingo, 2 de abril de 2017

EL PUERTO DE LA CRUZ DE AYER Y DE HOY,



El amigo del Puerto de la Cruz; AGUSTÍN ARMAS HERNÁNDEZ remitió entonces (Abril 2017) estas notas que tituló; “EL PUERTO DE LA CRUZ DE AYER Y DE HOY”: “…Escribir sobre el Puerto de la Cruz es siempre grato. Para mí lo es doblemente. Primero, porque le escribo al pueblo que me vio nacer. Y segundo, porque lo quiero y lo llevo en mis entrañas.
LA importancia del Puerto de la Cruz, tanto comercial como turística, nadie la pone en duda. Su pequeño muelle, ahora solo pesquero, fue en los siglos XVII y XVIII el más importante  de las Islas Canarias en carga y descarga de mercancías. Por su minúscula bocana salían los productos agrícolas y artesanales de nuestras islas rumbo a los mercados europeos y americanos. Debido al poco calado de la bahía las mercancías eran transportadas en lanchones a los grandes barcos anclados en alta mar. Como consumidor habitual y principal de los productos de las Islas Canarias sobresalía la población británica. Hacia Inglaterra partían los mejores caldos que daban las vides de nuestros campos. Y, sobre todo, el famosa malvasía que Shakespeare tanto alabó y resaltó en sus escritos y en  amenas charlas con sus amigos. De entre los productos del agro isleño que se exportaban a ese mercado, aparte del vino ya mencionado, destacamos los siguientes: plátanos, tomates, papas, cebollas, cebollinos, etc. Sin olvidar, claro está, la cochinilla (insecto hemíptero que convertido en polvo se empleaba para dar color a telas como lana, seda o lino). Este minúsculo animalito fue muy solicitado por el mercado textil mundial, favoreciendo su exportación muy positivamente a la economía isleña.
 Con el descubrimiento y aplicación de los colorantes químicos terminó el interés y el envío de la cochinilla.
 Si Inglaterra fue el principal consumidor de nuestros productos, también fue uno de los primeros surtidores de mercancías a este archipiélago. Productos necesarios para la manutención de nuestras gentes y para la prosperidad material de esta tierra. De ese país, o de los que estaban bajo su órbita, importábamos, entre otras mercancías, pintura, loza (vajillas de China); madera (de Riga), chocolate, caramelos y utensilios para la construcción. Uno de los principales receptores de estas partidas en el Puerto de la Cruz era la compañía Reíd S.L., casa fundada en 1867 por D. Pedro Reíd, conocido, en estos peñascos, por D. Pedro el Inglés (aunque su origen era escocés), siendo además cónsul de ese país en las Islas Canarias. Fallecido este popular y querido personaje, la firma pasó a llamarse Tomás M. Reíd, nombre de su hijo, quien también heredó el nombramiento de cónsul de Gran Bretaña en esta tierra. Esta casa comercial de gran arraigo en el Puerto de la Cruz poseía en su interior una bien dotada bodega de vinos de la tierra y licores de variadas marcas. Vinos que, como quedó dicho, se exportaban y licores que se importaban allende del mar. La bonanza del mar del sur, lo contrario del norte (siempre alterado), el acondicionamiento de las Carreteras y los medios rápidos y modernos del transporte de mercancías propiciaron que, desde finales del siglo XIX, el muelle del Puerto de la Cruz perdiera el liderazgo y protagonismo de muelle principal, cediéndoselo al de Santa Cruz de Tenerife. No obstante, el pequeño y vetusto muellito seguía atendiendo, con su rudimentario y engorroso sistema de embarque, a los grandes navíos que a él se acercaban a cargar mercancía.
Con el transcurrir del tiempo y el intercambio comercial entre las Islas Canarias y el continente europeo, además de con el americano, se fue propagando por todo el mundo la belleza de nuestra tierra y la benignidad de su clima. El Teide, el Valle de la Orotava y el Puerto de la Cruz, fueron y quizás sigan siéndolo a pesar del deterioro, los principales atractivos de cuantos nos visitaban y visitan. Motivos de salud, científicos, artísticos y últimamente turísticos son la causa de cuantos aquí se acercan. Grandes
Personalidades nos han visitado a lo largo del tiempo. Viajeros ilustres en el Puerto de la Cruz se han hospedado. Destaquemos algunos de ellos, Alexander Von Humboldt (científico naturalista), Marianne North (pintora), Olivia Stone (escritora), etc. Muchos de los personajes que llegaban a Tenerife procedentes de Europa se quedaban largas temporadas e incluso para siempre viviendo en el Puerto de la Cruz.
En aquellos tiempos, que conocemos como es obvio por los medios escritos o a través de conferenciantes de historia, la hoy Ciudad Turística de Canarias fue medio campesina y medio marinera, viviendo de esas dos posibilidades, la agricultura y la pesca. El turismo no se conocía o no se practicaba, mas sí empezaba a vislumbrarse propiciado por la propaganda favorable que sobre el clima y belleza de estas islas hacían nuestros primeros visitantes que, por diversos motivos, como quedó dicho, hasta estas islas se desplazaban, sobre todo, a curar sus enfermedades o de paso hacia otros lugares del mundo. Muchos de los que por aquí pasaban, volvían acompañados de sus familiares a conocer las islas o a establecerse definitivamente en el Puerto de la Cruz. Ingleses, irlandeses, holandeses, alemanes, franceses, etc., en esta bonita ciudad se ubicaron e incluso fundaron su hogar.
Después de pasado el tiempo, algunos de sus descendientes se casaron con nativas canarias. De esas uniones matrimoniales nació, en parte, esa intelectualidad que ha caracterizado a muchos portuenses. Téngase en cuenta que muchas de esas familias que en el Puerto de la Cruz se afincaron, entre su equipaje traían libros. Libros que en las Islas Canarias no se conseguían fácilmente. Si a esa razón se le añade la cultura que ya poseían, de los estudios en sus países de origen, se puede comprender sin dificultad que la llegada de los extranjeros a esta ciudad benefició cultural y materialmente a su población. De entre las personalidades que ha dado el Puerto de la Cruz podemos citar algunas de ellas: D. Agustín de Betancourt (ingeniero inventor, 1758-1824), D. Tomás de Iriarte (fabulista, 18-9-1750) y D. Luis de la Cruz y Ríos (pintor de cámara del Rey Fernando VII, 1776-1853). Etc.
Pero el Puerto de la Cruz seguía inquieto con su pequeño muelle, necesitaba otro de más calado y amplitud, donde pudieran atracar los buques que a su costa llegaban a cargar los frutos del Valle de La Orotava. Este muelle, hasta hoy, no se ha podido conseguir por dos razones  principales. En primer lugar porque el mar reinante en el norte de Tenerife casi siempre alterado, no hacia fácil su construcción. Al menos con los medios que habían en aquel entonces. Hoy es otra cosa, Y en segundo lugar, porque los que podían y estaban llamados a intentarlo no querían ni les interesaba dicho muelle. Debido, más que nada, a que la ubicación de un gran muelle en el Puerto de la Cruz, norte de Tenerife, perjudicaba a sus intereses personales. Pero aquel pueblito pintoresco y recoleto no podía perecer,  estancado en el tiempo. Por dos principales motivos no se quedaría rezagado e ignorado. Primero, porque posee uno de los mejores climas del mundo y segundo porque está instalado en el mejor lugar del famoso Valle de La Orotava: a sus faldas y lindando con el mar océano. El Puerto de la Cruz, a pesar de algunos, ha pasado en pocos años de pueblo pequeño, aunque de siempre culto, a Ciudad Turística de Canarias, con importantes  avenidas, bonitas plazas y jardines, sin olvidar, claro está, sus lindas playas, que hacen de todo ello el atractivo y la atracción de los miles de turistas que cada año nos visitan…”

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

ORÍGENES DE LOS COROS Y DANZAS DE LA SECCIÓN FEMENINA DE LA VILLA DE LA OROTAVA (II)



Desarrolló una importante labor dentro y fuera de Canarias. Tiene su comienzo definitivo como coro y danzas, precisamente en el año 1960 (50 años 2010) a partir de que toma la dirección artística don Leoncio Estévez (aun sin reconocer su personalidad por el pueblo de la Orotava), puesto que a partir del año 1956, que se fue formando con antiguos miembros de la Agrupación Juvenil del orotavense don Gustavo Dorta (aprendió los bailes típicos regionales de Tenerife, con La Agrupación de Pulsos y Pua “Eslava”, que rescató para La Orotava a través del santacrucero don Aníbal Pérez), participo en la romería de San Isidro de la Villa de La Orotava de forma instantánea e informal, pero cuando realiza su debut oficial como coros y danzas, fue en el año 1961 (50 años en el 2011), que viaja a Madrid para participar en un festival de bailes regionales de la Sección Femenina de la capital del reino. Entonces un grupo de jóvenes orotavenses pudieron viajar en barco a través de la ciudad de Cádiz y en tren hacía Madrid, para participar en el año 1961, en un concurso celebrado a nivel Nacional, en el teatro de María Guerrero de la capital de España.
Destacar dos figuras importantes en la música y en el cante del folclore canario; Juan José González Villar (músico) y Javier Cruz González "EL PINTO", el primero que poseía y aun lo mantiene, un excelente oído para afinación y registro de la música de pulso y púa, en la actualidad vive en la soledad en el Barranquillo, todos los años sus amigos le ofrecen un homenaje intimo en los guachinche de la Villa, pero para mí y para muchos orotavenses merece mucho más. El segundo entonces poseía una gran voz tanto es así que en el concurso celebrado en Madrid, en el teatro de María Guerrero. La directora general de los Coros Señora Maruja San Pelayo, le dijo que tenía poca voz, que se asomara por las cortinas del escenario y observara el tamaño del teatro madrileño, pero sorprendentemente Javier actúa con su magistral aullido, le oye la Señora San Pelayo, asombrándose del sonido y la voz genial del orotavense.
A lo largo de la década de los años sesenta del siglo XX, participaba en el concurso folclórico que se celebra en el Teatro Guimerá de la Capital Tinerfeña por las fiestas de Mayo, lo que se consideró durante varios años el grupo imbatido en el citado certamen.
Otra de las personas que merecen estar en el Pódium de los inolvidables Coros y Danzas orotavenses es el fallecido Manuel Cabrera Estévez (Manolo). Su mayor misión fue con EL GRUPO DE COROS Y DANZAS DE LA SECCIÓN FEMENINA LOCAL, donde era Jefe de Baile, y donde realizó una excelente labor de tres meses en la recordada FERIA MUNDIAL DE NUEVA YORK EN EL AÑO 1964, además fue profesor de baile del folclore canario y uno de los defensores de los bailes típicos de la región y del traje de mago de La Orotava.
Ya en el mes de abril de 1964 (50años en el 2014), asiste a la Feria Mundial de Nueva York, pasando más de tres meses en tierras americanas difundiendo el folclore canario.
A través de las cartas de mi hermana Fina recuerdo los acontecimientos del grupo en la ciudad neoyorquina. Lo curioso de este acaecimiento, es que la gran ciudad de Nueva York, fue por tres meses habita del famoso traje típico de la Villa de La Orotava, evento que hasta la fecha no se ha repetido jamás y será difícil repetirlo, pues ninguno de los grupos folclóricos de la Villa lo utiliza, ni en la Romería de San Isidro incluso.
Participa en el III Festival Internacional de Murcia y en el Festival Internacional de Rabat, Marruecos y ASTA en 1974 en Montreal, Canadá. También en numerosos programas de televisión como Caminos y Canciones o el popular Un, dos, tres de TVE y un largo etcétera. El grupo es protagonista en numerosas promociones turísticas de la isla de Tenerife en España y Francia.
A finales de los años setenta realizan un montaje denominado, Ballet Canario, en la que interpretan obras de Teobaldo Power, Los Sabandeños y Chincanairos con un vestuario que diseñó Roberto Carpio, ex director de los Ballets Nacionales y Director Dramático. El grupo de coros y danzas de La Orotava interpretó en 1977 este ballet en el Palacio de Deportes de Madrid, dentro del Festival denominado Noches de España.
El grupo de Coros y Danzas tuvo numerosos reconocimientos durante su larga andadura. Cabe destacar la Placa de bronce al Mérito Turístico de Tenerife, Placa del Festival Mundial de Luchas Folclóricas, Peñón de Plata del Puerto de La Cruz o la placa del Festival Internacional del Mediterráneo, y así, un amplio abanico de reconocimientos que harían interminable esta pequeña semblanza histórica de este grupo folclórico orotavense que durante décadas mantuvo viva la ilusión de grupos de jóvenes por mantener el folclore isleño.
Lo más importante del grupo en su historia, es la defensa a ultranza del traje típico de la Villa de La Orotava, en todo sus sentidos, gracias a la gran labor altruista que desempeñó en aquellos años doña Ofelia Díaz Fernández licenciada en filosofía y letras y jefe de la Sección Femenina de La Orotava, fallecida en la ciudad de Oviedo (Asturias) donde residió los últimos años de su vida con sus familiares, persona que la Villa de La Orotava está en deuda, por sus meritos de erradicar el analfabetismo en la parte alta y su defensa del folclore, a través del tipismo que legó a la Villa la extinguida y recordada dama doña Catalina Monteverde de Lugo.

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

LOS COROS Y DANZAS DE LA SECCIÓN FEMENINA DE LA OROTAVA EN MADRID, AÑO 1961



Entonces jóvenes de la Villa de La Orotava, que aún en el año 1961, no conocían lo que era salir de esta isla tinerfeña en barco o avión, se desplazaron a Madrid en un viaje organizado por la Sección Femenina Local que desde el año 1956 había organizado un grupo de coros y danzas que le transfirió el inolvidable y entusiasta orotavense don Gustavo Dorta Hernández para que se integraran en la cadena de los grupos de Coros y Danzas que la sección Femenina a nivel nacional entonces  había organizado.
Destacar la labor altruista que desempeñó en aquellos años doña Ofelia Díaz Fernández Maestra Nacional y jefe de la Sección Femenina de La Orotava, recientemente fallecida en Oviedo (Asturias) donde residió los últimos años de su vida con sus familiares, persona que la Villa de La Orotava está en deuda, por sus meritos de erradicar el analfabetismo en la parte alta y su defensa del folclore, a través del tipismo que legó a la Villa la extinguida y recordada dama doña Catalina Monteverde de Lugo. Gracias a esta señora estos jóvenes pudieron viajar en barco a través de la ciudad de Cádiz y en tren hacía Madrid, para participar en el año 1961, en un concurso celebrado a nivel Nacional, en el teatro de María Guerrero de la capital del Reino.
Destacar dos figuras importantes en la música y en el cante del folclore canario; Juan José González Villar (músico) y Javier Cruz González "EL PINTO", el primero que poseía y aun lo mantiene, un excelente oído para afinación y registro de la música de pulso y púa, en la actualidad vive en la soledad en el Barranquillo, todos los años sus amigos le ofrecen un homenaje intimo en los guachinche de la Villa, pero para mí y para muchos orotavenses merece mucho más. El segundo entonces poseía una gran voz tanto es así que en el concurso celebrado en Madrid, en el teatro de María Guerrero. La directora general de los Coros Señora Maruja San Pelayo, le dijo que tenía poca voz, que se asomara por las cortinas del escenario y observara el tamaño del teatro madrileño, pero sorprendentemente Javier actúa con su magistral aullido, le oye la Señora San Pelayo, asombrándose del sonido y la voz genial del orotavense.
De pie en primera fila de izquierda a derecha; Fina (profesora de educación física  jubilada), Manolito Sánchez Perera, Juan José González Villar, Arsenio León Cabrera (fallecido), Adalberto Trujillo, Señorita Negrín Ponte, Pepe García Díaz, Milagro González, y Carmen Pérez y Pérez alía NININA. Agachados de izquierda a derecha;  Javier Cruz González, Chicha Ojeda, Falo, Concha Machado, Jesús Pinillo, Candelarita Torres, Manolo Cabrera Estévez y Agustín Llarena Ponte.
Estando en Madrid visitaron al entonces Obispo Nivariense de Tenerife Don Domingo Pérez Cáceres, acompañado de su sobrino Don Hipólito sacerdote de Güimar, que estaba internado en una clínica madrileña. Los componentes del Los Coros y Danzas de la Sección Femenina orotavense; Pepe García, Carmen Pérez y Pérez (NININA), Arsenio León Cabrera y Chicha Ojeda acompañado de doña Ofelia Díaz Fernández le entregaron un obsequio. El recordado obispo don Domingo Pérez Cáceres fallecía en el mes de agosto del mismo año.

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

sábado, 1 de abril de 2017

ORÍGENES DE LOS COROS Y DANZAS DE LA SECCIÓN FEMENINA DE LA VILLA DE LA OROTAVA (I)



Fotos de los entonces futuros Coros y Danzas de la Sección Femenina de La Orotava, correspondiente al año 1958, en el patio de la antigua sede del Liceo Taoro de La Orotava, preparándose para actuar en la Romería de San Isidro de ese año. Publicada en el Diario de Avisos digital, en la Sección de La Orotava por el amigo y convecino Rafael Gómez León.
De pie de izquierda a derecha de arriba abajo, primera fila; Manolo Cabrera (fallecido), Fina Fabrellas, Juan José González de Villar, Jaime Delgado Luis (fallecido),  Adalberto Trujillo Luis, Cándido León Cabrera, Javier Cruz González “El Pinto”, Manolo Sánchez Perera, José Manuel Lima, Julián Alberto, y Agustín Regalado “El Gigante” (fallecido). Segunda fila; Carmita Perdomo, Anita Ponce, Chicha Ojeda, Carmita Morales, y Milagro Méndez Pérez (fallecida). Tercera fila, agachados; Toya Dorta, Concha Machado y Carmita Ojeda.

Los Coros y Danzas de la Sección Femenina de la Villa de La Orotava desarrollaron una importante labor dentro y fuera de Canarias. Tiene su comienzo definitivo como Coros y Danzas, precisamente en el año 1960 (50 años 2010) a partir de que toma la dirección artística don Leoncio Estévez (aun sin reconocer su personalidad por el pueblo de la Orotava), puesto que a partir del año 1957, que se fue formando con antiguos miembros de la Agrupación Juvenil del orotavense don Gustavo Dorta Hernández (aprendió los bailes típicos regionales de Tenerife, con La Agrupación de Pulsos y Púa “Eslava”, que rescató para La Orotava a través del santacrucero don Aníbal Pérez), participo en la romería de San Isidro de la Villa de La Orotava de forma instantánea e informal, pero cuando realiza su debut oficial como Coros y Danzas, fue en el año 1961 (50 años en el 2011), que viaja a Madrid para participar en un festival de bailes regionales de la Sección Femenina de la capital del reino. Entonces un grupo de jóvenes orotavenses pudieron viajar en barco a través de la ciudad de Cádiz y en tren hacía Madrid, para participar en el año 1961, en un concurso celebrado a nivel Nacional, en el teatro de María Guerrero de la capital de España.
Destacar dos figuras importantes en la música y en el cante del folclore canario; Juan José González Villar (músico) y Javier Cruz González "EL PINTO", el primero que poseía y aun lo mantiene, un excelente oído para afinación y registro de la música de pulso y púa, en la actualidad vive en la soledad en el Barranquillo, todos los años sus amigos le ofrecen un homenaje intimo en los guachinche de la Villa, pero para mí y para muchos orotavenses merece mucho más. El segundo entonces poseía una gran voz tanto es así que en el concurso celebrado en Madrid, en el teatro de María Guerrero. La directora general de los Coros Señora Maruja San Pelayo, le dijo que tenía poca voz, que se asomara por las cortinas del escenario y observara el tamaño del teatro madrileño, pero sorprendentemente Javier actúa con su magistral aullido, le oye la Señora San Pelayo, asombrándose del sonido y la voz genial del orotavense.
A lo largo de la década de los años sesenta del siglo XX, participaba en el concurso folclórico que se celebra en el Teatro Guimerá de la Capital Tinerfeña por las fiestas de Mayo, lo que se consideró durante varios años el grupo imbatido en el citado certamen.
Otra de las personas que merecen estar en el Pódium de los inolvidables Coros y Danzas orotavenses es el fallecido Manuel Cabrera Estévez (Manolo). Su mayor misión fue con EL GRUPO DE COROS Y DANZAS DE LA SECCIÓN FEMENINA LOCAL, donde era Jefe de Baile, y donde realizó una excelente labor de tres meses en la recordada FERIA MUNDIAL DE NUEVA YORK EN EL AÑO 1964, además fue profesor de baile del folclore canario y uno de los defensores de los bailes típicos de la región y del traje de mago de La Orotava.
Ya en el mes de abril de 1964 (50años en el 2014), asiste a la Feria Mundial de Nueva York, pasando más de tres meses en tierras americanas difundiendo el folclore canario.
A través de las cartas de mi hermana Fina recuerdo los acontecimientos del grupo en la ciudad neoyorquina. Lo curioso de este acaecimiento, es que la gran ciudad de Nueva York, fue por tres meses habita del famoso traje típico de la Villa de La Orotava, evento que hasta la fecha no se ha repetido jamás y será difícil repetirlo, pues ninguno de los grupos folclóricos de la Villa lo utiliza, ni en la Romería de San Isidro incluso.
Participa en el III Festival Internacional de Murcia y en el Festival Internacional de Rabat, Marruecos y ASTA en 1974 en Montreal, Canadá. También en numerosos programas de televisión como Caminos y Canciones o el popular Un, dos, tres de TVE y un largo etcétera. El grupo es protagonista en numerosas promociones turísticas de la isla de Tenerife en España y Francia.
A finales de los años setenta realizan un montaje denominado, Ballet Canario, en la que interpretan obras de Teobaldo Power, Los Sabandeños y Chincanairos con un vestuario que diseñó Roberto Carpio, ex director de los Ballets Nacionales y Director Dramático. El grupo de coros y danzas de La Orotava interpretó en 1977 este ballet en el Palacio de Deportes de Madrid, dentro del Festival denominado Noches de España.
El grupo de Coros y Danzas tuvo numerosos reconocimientos durante su larga andadura. Cabe destacar la Placa de bronce al Mérito Turístico de Tenerife, Placa del Festival Mundial de Luchas Folclóricas, Peñón de Plata del Puerto de La Cruz o la placa del Festival Internacional del Mediterráneo, y así, un amplio abanico de reconocimientos que harían interminable esta pequeña semblanza histórica de este grupo folclórico orotavense que durante décadas mantuvo viva la ilusión de grupos de jóvenes por mantener el folclore isleño.
Lo más importante del grupo en su historia, es la defensa a ultranza del traje típico de la Villa de La Orotava, en todo sus sentidos, gracias a la gran labor altruista que desempeñó en aquellos añosdoña Ofelia Díaz Fernández licenciada en filosofía y letras y jefe de la Sección Femenina de La Orotava, fallecida en la ciudad de Oviedo (Asturias) donde residió los últimos años de su vida con sus familiares, persona que la Villa de La Orotava está en deuda, por sus meritos de erradicar el analfabetismo en la parte alta y su defensa del folclore, a través del tipismo que legó a la Villa la extinguida y recordada dama doña Catalina Monteverde de Lugo.

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL