lunes, 21 de octubre de 2024

REYES

Triste noticia que me remite mi amigo José Rodríguez Maza referente al fallecimiento de su padre.

José Antonio Rodríguez Reyes (futbolísticamente conocido por “Reyes”). Nació en la Villa de La Orotava el día 22 de Mayo de 1941 y falleció el 21 de octubre de 2024.

Estudió las primeras letras en Las Graduadas “La Concepción” ubicadas entonces en lo bajo del  Ayuntamiento de La Villa. Y cursos de Comercio en el Colegio de San Isidro.

Cuarto de los 5 hijos de Vicente Rodríguez Estévez y Ángela Reyes. Nieto de Ángel Reyes Pérez quien fuera primer teniente alcalde del ayuntamiento de la Villa de La Orotava en el año 1931. Y bisnieto de Francisco Reyes León, administrador de Diego Ponte del Castillo, marqués de la Quinta Roja. 

Trabajó como Tapizador en la empresa de ebanisterías  e industria de muebles clásicos del destacado artista y alfombrista orotavense  don Isabelino Martín. Independizándose como autónomo, formando una sociedad civil de ebanistería con los compañeros Antonio y Adolfo, primero en Los Limoneros y posterior en las Candias.

El día diecisiete de diciembre del año 1964, fecha previa a aquella entonces navidades, contrajo matrimonio a por vida en el templo parroquial y Matriz de Nuestra Señora de La Concepción de la Villa de La Orotava con la bella dama villera; Margarita Maza Domínguez hija del capitán de infantería Manuel Maza de los Santos caballero con la gran cruz orden de San Hermenegildo. Y Concepción Domínguez Machado. Bendiciendo la ceremonia nupcial el recordado presbítero párroco y arcipreste del mismo templo parroquial; don Leandro Medina Pérez. Fueron sus padrinos; Ángel Domínguez y María de Los Ángeles León Domínguez. De la unión poseyeron dos hijos: Javier y José Rodríguez Maza.

Excelente futbolero, comenzando a jugar al futbol en el Infantil Águila Tinerfeña, con Fernando Linares Núñez de entrenador y Antonio Lima de Presidente. A la edad reglamentaria pasa al Juvenil Plus Ultras de Chile Hernández García “Castro” conquistando tres campeonato de la zona norte, un subcampeonato provincial y un campeonato de Tenerife.

Ya como jugador sénior ficha en el UD. Orotava donde conquistó por primera vez en la historia de los Copos de Nieve el campeonato de la primera categoría regional, máxima del futbol tinerfeño de aquella época.

Y del UD. Orotava a la UD. Realejos, donde realiza excelentes temporadas futboleras. Regresando al UD. Orotava, y finalizando su vida como futbolista en la Sociedad Deportiva Los Pinos del amigo Alejandro, donde cuelga las botas definitivamente.

Un medio centro - carrilero – lateral y extremo enhiesto  lento pero con una pegada precisa – agresiva, y especialización propia en el tirar penaltis.

“Reyes” en la vida siempre hablábamos del juvenil Plus Ultras, del viaje inolvidable a Lanzarote a las fiestas de San Ginés en agosto del 1959.

De tu carácter de jugar al futbol, de tu desagrado con el UD. Orotava que olvidó a los jugadores de la cantera villera y te fuiste al UD. Realejo de Sedomir y tanta cosas que al final nos decíamos adiós, cuando pasaba por delante de tu domicilio y te veía en la ventana.

“Reyes” solo me quedan los deseos de que allí donde esté, en el paraíso eterno, colmado de fe y misericordia, descanse merecidamente en paz. Sigue jugando a la pelota como siempre lo hacía en la vida, sigue colocándola en la frente-cabeza de Javier “el guanchero” que la enviaba espléndidamente a la red.

Un abrazo “Reyes” hasta siempre.

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL


 

domingo, 20 de octubre de 2024

LA VICTORIA, LA BANDA DE MÚSICA DE SANTA CRUZ DE LA PALMA ENTRE 1924 Y 1953

El amigo de Santa Cruz de la Palma SERGIO ARMAS PÉREZ remitió entonces (20/10/2024) estas notas y fotografías que tituló “LA VICTORIA, LA BANDA DE MÚSICA DE SANTA CRUZ DE LA PALMA ENTRE 1924 Y 1953”.

La Victoria fue una Banda de Música de Santa Cruz de la Palma, que recibió entonces en la Bajada de la Virgen de Las Nieves en sus fiestas lustrales en el año 1925 a la Banda de Música Municipal de La Villa de la Orotava, entonces dirigida por el vallisoletano don Tomás Calamita y Manteca. La recibieron en el Puerto de la capital de la isla Bonita, y ambas desfilaron juntas por las calles principales de Santa Cruz: “…El artículo en sí fue publicado simultáneamente en los digitales El Periódico de La Palma (https://elperiodicodelapalma.com/la-victoria-la-banda-de-musica-santa-cruz-de-la-palma-entre-1924-y-1953/) y La Palma Ahora (https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/opinion/victoria-banda-musica-santa-cruz-palma-1924-1953_129_11728201.html).

 

En la noche del 11 de octubre de 1924, hace exactamente 100 años, la banda de música La Victoria ofreció su primer concierto en la plaza de Santo Domingo de Santa Cruz de La Palma. Bajo la dirección de Pedro Daranas Roque, el programa incluyó las siguientes obras: La viuda alegre, pasodoble por Franz Lehár; Nº6 Sacta, polca por José Franco Ribate; Alegría de Mimí, jota por Pascual Martorell Miró; Zalamerías, habanera por Lorenzo Rals (seudónimo de Reveriano Soutullo) y Por la patria, pasodoble por Pascual Martorell Miró. Desde ese momento, y durante casi treinta años, la banda ocupó un lugar destacado en la vida cultural de la capital palmera, atravesando periodos históricos clave que determinaron su actividad. No en vano, el conjunto nace en la etapa final de la Monarquía de Alfonso XIII, con Primo de Rivera ya instalado en el poder, y transita por la II República, la Guerra Civil y el primer Franquismo. De todo ello, intentaremos dejar algunas pinceladas en este artículo.



La génesis de La Victoria está estrechamente ligada a la unidad de música del Batallón de Cazadores La Palma nº20, hasta el punto de que podríamos afirmar sin equivocarnos que sin la una no existiría la otra. Dicha unidad, denominada 'charanga' en la nomenclatura militar de la época por estar adscrita a un batallón independiente en lugar de a un regimiento, había llegado a La Palma en 1901 y a través de ella recalaron en la isla sobresalientes músicos mayores y competentes músicos de primera y segunda con plaza ganada por oposición. Entre ellos se encontraban los hermanos Juan y Pedro Daranas Serrat, el primero como músico mayor y el segundo como instrumentista, tío y padre respectivamente del ya mencionado Pedro, así como sus hermanos Juan, Carmelo Facundo y Rafael Daranas Roque, todos ellos miembros después de La Victoria y que como otros tantos palmeros se formaron en la banda militar ocupando plazas de músicos de tercera y educandos.

En 1924, una reforma general del Ejército trasladó el batallón a Jaca (Huesca) y con él su popular charanga, que además de atender las necesidades propias del servicio, participaba en todo tipo de actividades civiles, llegando incluso a ser contratada por el ayuntamiento por temporadas enteras para amenizar los paseos que se celebraban una o dos veces por semana en las plazas de la ciudad. Ante la perspectiva de perder un conjunto que en la práctica funcionaba como una banda municipal, un grupo de jóvenes músicos, casi todos en la veintena y provenientes de la charanga del batallón, se agruparon en torno a Pedro Daranas Roque quien, con 25 años, asumió la dirección de una nueva banda que denominaron La Victoria.

Rápidamente, La Victoria ocupa el lugar de la banda militar y, al no estar sujeta a reglamento, la sobrepasa en número de actuaciones. Durante sus primeros años, está presente en la vida diaria de la ciudad, tomando parte en todo tipo de festejos populares, verbenas, conciertos, procesiones, sepelios, manifestaciones, partidos de fútbol y hasta riñas de gallos. Su actividad no se circunscribió en exclusiva a Santa Cruz de La Palma, pues en una época en la que escasamente existían cinco bandas de música bien organizadas en toda la isla, era frecuente que estas fueran contratadas por municipios que carecían de ellas. Así, La Victoria pudo escucharse en festejos tales como el Gran Poder (San Andrés), el Sagrado Corazón (El Paso), la Purísima Concepción (Puntallana) o San Antonio del Monte (Garafía), entre otros.

Todo ello, justo es decirlo, por cuenta y riesgo de sus componentes, que solo dos meses antes del debut de la banda al que nos referíamos al principio, llegaron a tramitar un pedido de instrumental por un montante total 1458,55 pesetas, cantidad más que respetable para la época. Una opinión anónima publicada en el Diario de Avisos del 27 de octubre de 1931 con motivo del séptimo aniversario de la banda hacía hincapié sobre el particular con estas palabras: “Esta banda de música La Victoria, ¿cómo ha vivido? Todos lo sabéis. Sin contar con el apoyo directo de ninguna entidad, y sometidos a un constante sacrificio personal y metálico, y cercados por la polilla destructora de la envidia profesional han sabido, después de vencer todos esos malditos obstáculos, llegar a ser lo único serio que en este arte tenemos en La Palma”.

Con la llegada de la II República, la banda recibió un mayor apoyo municipal y comienza a aparecer en eventos de naturaleza más política como el aniversario de la proclamación de la República o el Primero de Mayo. En cambio, los actos religiosos, que suponían una de las principales fuentes de ingresos para el conjunto, se ven reducidos, pues son varias las procesiones, entre ellas las de Semana Santa, que no se autorizan. Lejos de lo que cabría suponer, la subsiguiente Guerra Civil lleva a la banda al pico de su actividad, pues el conjunto era constantemente requerido por las nuevas autoridades para participar en todo tipo de actos. Particularmente llamativas son las “invitaciones” que la Jefatura Insular de Falange cursaba a la banda para acudir a celebrar públicamente los avances de las tropas sublevadas. Sobra decir que estas invitaciones no eran tales, sino obligaciones reales sin compensación económica las más de las veces.

La última década su existencia estuvo marcada por una cierta estabilidad conseguida mediante la suscripción de un contrato con el ayuntamiento en 1944. Se trataba de un acuerdo en el que la corporación concertaba los servicios de La Victoria y le imponía la celebración de un concierto semanal y doce extraordinarios al año, un nivel de obligaciones similar a los de las bandas municipales de las capitales de provincia. No obstante, los pagos se hicieron pronto muy irregulares, llegando a acumular importantes deudas con el conjunto, lo que a la postre colmó la paciencia de los músicos, quienes dejaron el contrato sin efecto en enero de 1952, manteniendo la actividad de la banda nuevamente como formación privada hasta finales de 1953.

No podemos concluir sin mencionar la destacada presencia de La Victoria en las Fiestas Lustrales de la Bajada de la Virgen, donde protagonizó algunos hitos que ya forman parte de la historia de la celebración. Entre ellos, su participación en los actos de la coronación canónica de Nuestra Señora de Las Nieves en 1930, coincidiendo con el 250 aniversario de la primera bajada lustral, y la propuesta del pasodoble Manolo, de Emilio Cebrián Ruiz, como acompañamiento para el tradicional número de Los Acróbatas, pieza que sigue interpretándose en la actualidad. Igualmente resaltable es que La Victoria fue la banda que estrenó la célebre polca de Enanos, compuesta por Domingo Santos Rodríguez, que el próximo año también cumplirá su centenario, y que interpretó cinco veces más dentro del ciclo lustral…”

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL


 

viernes, 18 de octubre de 2024

MERCHY UNA AMIGA DE LA JUVENTUD

Triste noticia del fallecimiento de María Mercedes O´donnel Hernández que conocíamos por “Merchy”,  amiga de la juventud.

Era hija del que fue maestro nacional en la entonces unidad de Los Poyos don Antonio Hernández, y esposa de mi gran amigo de la Villa Rafael Hernández Herreros “Fafe” procurador.

De su matrimonio tuvo dos hijos; Mercedes y Rafael Antonio. Estudió en el colegio La Milagrosa, y se especializó en lo administrativo, oficio que ejerció a lo largo de su vida en el despacho de su querido esposo.

Una orotavense inolvidable, servicial, comunicadora, excelente persona y sobresaliente esposa y madre.

Siempre acompañaba a su esposo desde su domicilio al despacho de la calle Calvario, así como a donde fuese, lo que presumían de ser una pareja inseparable.

Recuerdo de verla con su pandilla de chicas de la villa; Charo Morales, Matilde Pérez, Minita Sánchez, Chicha Gutiérrez, Juanita, Chelo Ramos y otras quizá se me queden en el tintero.

La plaza de la Constitución, el Liceo de Taoro y el colegio de la Milagrosa eran su lugar de encuentros.

Merchy solo me quedan los deseos de que allí donde esté, en el paraíso eterno, colmado de fe y misericordia, descanse merecidamente en paz.

Un abrazo Merchy hasta siempre.

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL

 

ORÍGENES DEL IMPERIAL CF.


Al final de los cuarenta y principio de los cincuenta del siglo XX, se crea en el famoso Barrio orotavense de Los Poyos el Imperial CF.  Como equipo adherido, convirtiéndose en un equipo de  futbol oficial, participando en la segunda categoría regional de la zona norte de Tenerife en la temporada 1959-1960.

Su primer presidente fue Gregorio Domínguez, le acompañaron en la junta directiva; Cecilio Árbelo, Luciano García Hernández -gran valedor del futbol en la Villa, en su homenaje se le rotuló una calle en su Barrio Los Poyos, al final del paseo Domínguez Alfonso-, Teodoro Álvarez y Chicho Álvarez.

A título anecdótico el Imperial CF., poseía en su barrio de Los Poyos, una sala de baile, en la que realizaban bailes todos los domingos, lo que se le conoció por una sala de baile popular de la Villa de La Orotava.

La fotografía que expongo corresponde a la pretemporada 1959-60. Cedida por uno de sus jugadores fundadores “Felipe”, está tomada en el Campo de Futbol de La Vera, donde perdieron por dos a uno con el titular, en un partido amistoso.

Precisamente en la temporada 1959-60 se convirtió el club oficialmente como un equipo futbolero de la segunda categoría de la zona nortes del futbol provincial tinerfeño.

Equipados con camisetas rojas y pantalones blancos, equipaje que conservaba Luciano García Hernández y que procedía del CF. San Diego de la desaparecida liga adherida.

De izquierda a derecha de arriba abajo: Jesús, Santiago Hernández Morón, Crispín, Manolo, Anselmo, Antonio, Chuchito Ruiz, ¿+?, Felipe Padilla, Momo, Carlos, Enrique Castro, Angelito Santana, y Felipe (propietario de la fotografía).

En el año 1965, ejecutó su última temporada de su existencia, puesto que posterior se fundó el CF. AA. AA. Salesianos, y muchos de sus componentes pasaron a su fila.

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL


 


 

lunes, 7 de octubre de 2024

LA CANTERA FUTBOLERA COLEGIAL OROTAVENSE

El amigo de la Villa de La Orotava desde mi infancia en mi Barrio “El Llano” FRANCISCO PERDOMO BRITO (PAQUITO) remitió entonces (07/10/2024) esta inolvidable fotografía de lo que fue la cantera futbolística del Colegio de San Isidro de la Villa.

En un campo de fútbol de pista referente a una mezcla de arenilla con piedrillas, típica de la época con dimensiones irregulares no reglamentarias, se jugaba a la pelota desde los celebres campeonatos del oratorio festivo de don Antonio Montero Marroquí, hasta los campeonatos organizados en las aulas a través de distintos niveles educativos.

La panorámica tomada en la citada pista, del principio de los años sesenta del siglo XX, con ambiente futbolero absoluto, en el que se utilizaban como graderíos las rocas anexas al campo.

De izquierda a derecha de arriba abajo: Quico Bautista, Paco Perdomo, Juan Carmelo, Javier Estévez, Coronado, Colo (Candelaria El Lomo-Venezuela), Chicho (internacional con la selección absoluta de Venezuela), Tito (El Pelado) y Oscar González.

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL


 

viernes, 4 de octubre de 2024

LA PATRONA DE CANARIA EN LA VILLA DE LA OROTAVA (III)

El amigo de la Villa de la Orotava artista - surrealista LUIS PERERA remitió entonces (03/11/2024) esta interesante e inolvidable fotografía referente a la peregrinación de La Virgen de Candelaria patrona de Canarias a la Villa de La Orotava desde el 23 de noviembre al 30 del año 1964.

Recordada peregrinación que organizó el obispado de Tenerife, por todos los pueblos de la isla para recaudar fondo en beneficio de la construcción del entonces nuevo seminario.

La panorámica está tomada a la salida de la patrona del templo parroquial y matriz de Nuestra Señora de la Concepción de la Villa al hombro de orotavenses por la puerta principal del monumental templo barroco canario.

Los cargadores que se observan en primer plano, de izquierda a derecha: Luis Perera (propietario de la fotografía, monaguillo entonces del citado templo), Pedro Luis Expósito (Hucho), ¿+?, Tomás Luis Expósito “El Cojo” el mejor repicador del templo, Antonio Hernández “El Cariñoso” operario del Cine Orotava, y Antonio Rodríguez (Antonico el Sochantre del mencionado templo parroquial y matriz, que tenía una simpática anécdota, leía y cantaba siempre los responsos de memoria con el libro colocado al revés).

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL


 

martes, 1 de octubre de 2024

EL VALLE DEL ASOMBRO

El amigo de la Villa de La Orotava Isidro FUENTES MELIÁN “MÉDICO”, me remite estas notas sobre el libro titulado “EL VALLE DEL ASOMBRO” DE MARTÍN DELGADO, con las que le agradece el regalo del mismo:  “…Ediciones “Farrobillo“ saca esta gema-una perla- del fondo de la chistera de “Martín Delgado”, ese rincón de su intimidad,…….Un rincón  como  El  Zacatín, con su camino sin salida para que no se escapen las esencias….

“Farrobillo” suena a destello de luz desde el campanario de San Juan del Farrobo, en la noche silenciosa de la Villa de Arriba……. como una estrella más de las que “esparcían brillos por las esquinas esquivas del camino”, cuando el croar de las ranas ya había cesado.

Arriba-Abajo es una dimensión que impronta nuestras almas de villeros. Modela nuestras nostalgias y nuestros sueños de  “senderos suspendidos en la ladera”.

Marcos “El Viejo” pensaba que vivir en “Las Medianías” del Valle era uno de los legados más valiosos que podía dejarle a su nieta.

Yo viví por “Las Medianias” , con sus pinceladas romántico-bucólicas, y mi memoria está jalonada de viñedos y parrales, maizales ubérrimos, surcos con retoños, anhelantes, de papas bonitas, con castaños en las orillas y geranios rojos desbordando las azoteas. Viví  casas con sus huertas traseras donde ladraba el perro, cantaba el gallo y picoteaban las gallinas.......  Y viví pajares con aromas de flores silvestres, luz de quinqué, palanganas de agua pura, con jaboncillo y toalla a estrenar ..….. en un espacio reducido que se pretendía acogedor…. Pajares que salpicaban los límites entre el “más arriba” y el “más abajo”…

La edición no venal, muy reducida, la alejará de impurezas para que nada la manche….. ¡¡ Hay cosas que no tienen precio!!

“El valle del asombro” merece una más amplia difusión, no solo en La Orotava, en el Valle o en las islas , sino en su categoría de “Cuento corto”.

A mis “cicatrices del tiempo”, con sus arrugas, también llegan como un soplo de vida las palabras de mi nieta cuando desde la entrada me dice: ¡¡ Abuelo….. soy yo!!

 Gracias a “Martín Delgado” por el regalo. Isidro…

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL