viernes, 23 de octubre de 2020

ERMITA DEL CALVARIO Y PLAZA DE LA PAZ

En estos tiempos de pandemia, sobreviviendo a ese bicho atómico mortífero.

El amigo desde la infancia de la Calle El Calvario de la Villa de La Orotava; CARMELO SANTOS VILLAR, remitió entonces (23/10/2020) esta fotografía referente a la ERMITA DEL CALVARIO Y PLAZA DE LA PAZ.

La histórica y primitiva ermita del Calvario de la Villa de La Orotava, del siglo XVII, fue destruida en el año 1914, para que la nueva carretera del PINITO que procedía de la Cuesta de la Villa, atraviese Las Cañadas y Vilaflor, no se interrumpiera.

Se optó por sustituirla por otra de estilo modernista neogótico colocada en la atalaya, procedente de un proyecto de don Mariano Estanga.

En la parte baja y dentro de un semicírculo se construye a base de barrenos una plaza prevista de una cruz masónica de piedra y hormigón que se colocó en su centro.

La nueva plaza se denominó debido al final de la primera contienda mundial “Plaza de la Paz”.

El profesor Sebastián Hernández Gutiérrez indico el siguiente párrafo: “…La plaza de La Paz fue desde principios del siglo XX importante nudo de comunicación: calle Calvario, La Sidrona (ahora llamada Obispo Benítez de Lugo), paseo de Quiquirá (ahora Domínguez Alfonso), carretera del Pinito, que va a la Cuesta de la Villa. El proyecto de construcción de la plaza de La Paz, a cargo de don Juan Ruiz Benítez de Lugo, tropezó serios obstáculos: el económico por carencia de fondos municipales y, sobre todo, de tipo técnico por la existencia en el lugar de la antigua ermita del Calvario, un pequeño edificio del siglo XVlI; éste fue derribado en el año 1914 y sustituido por el actual, sobre una terraza situada en un punto tangencial del círculo de la Plaza. La actual capilla, proyectada por el citado arquitecto Sr. Estanga, es de estilo neogótico. Esta capilla y una media docena de viviendas que se construyeron en la zona, establecen el perímetro de la Plaza. Mantienen una coherencia estética, dentro del eclecticismo arquitectónico de principios de siglo, fuera de lo común en el ámbito canario. El acuerdo de la Corporación sobre el nombre "Plaza de La Paz" se tomó el 19 de diciembre de 1918, al ser aprobada una moción del Alcalde, D. Juan Cúllen y Machado, "para condenar eternamente el hecho mil veces salvaje de la guerra, de este azote que envilece a la Humanidad"…”

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL

 

jueves, 22 de octubre de 2020

FIESTAS EN LA CANDELARIA EL LOMO, FEBRERO DEL 1956

En estos tiempos de pandemia, sobreviviendo a ese bicho atómico mortífero.

El amigo desde la infancia de la Calle El Calvario de la Villa de La Orotava; CARMELO SANTOS VILLAR, remitió entonces (23/10/2020) esta fotografía referente a las FIESTAS EN LA CANDELARIA EL LOMO, FEBRERO DEL 1956

Tomada en la histórica plaza del lugar, repleta de niños, mayores y autoridades municipales. Entonces se conservaba la primitiva ermita, que posteriormente a través de la iniciativa del cura párroco de San Juan Bautista, canónico honorario don Domingo Hernández González, se construía en ese mismo lugar la actual de característica moderna.

Observamos las masetas de geranios que adornan el tejado de la casita principal, así como el velo que usaban las féminas para celebraciones religiosas.

La panorámica corresponde a las fiestas del célebre Barrio orotavense del día 2 de febrero del año 1956, era alcalde de la Villa de La Orotava el flamante licenciado en Ciencias Químicas por la Universidad de La Laguna, don José Estévez Méndez.

En ese año participó en las fiestas la reciente creada Banda de Música de la Agrupación Musical Orotava, bajo la batuta del recordado don Ernesto Correa Negrín, que actuó en un extraordinario concierto y acompañando a la procesión.

Presentes en los bancos, participando en la santa misa, de izquierda a derecha; Don Tomás Méndez, don Amadeo Hernández Lorenzo, don José Estévez Méndez (Alcalde), don Antonio Rodríguez, don Eulogio Borges Coello, don Manuel Vivas, don Juan Estévez, don Pedro Delgado, y don Pedro Mesa (Capitán de infantería, acuartelamiento de la villa de La Orotava).

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL

 

VOLAR

El amigo de la Villa de La Orotava; EVARISTO FUENTES MELIÁN “ESPECTADOR”  remitió entonces (22/10/2020) en estos tiempos de pandemia, sobreviviendo a ese bicho indivisible mortífero,  estas notas que tituló: “VOLAR”; “…BRUNO: en la foto del betunero, el segundo sentado por la izquierda era hijo de Ricardito, el funcionario ALGUACIL.

Ricardito, de corta estatura, se pasaba las tardes tomando sus copillas en conocidas tascas o guachinches del casco orotavense, del casco urbano.

Creo recordar que por los años cuarenta siglo XX, el hijo de Ricardito, cuando estrenaron  la última de Tarzán o del Capitán Marvel, que también volaba, este hijo de Ricardito se lanzó desde la ventana del segundo piso de su vivienda, sobre un árbol frutal que había en su jardín...¡Casi se mata!. El pensaba que también volaría...

Un recuerdo imborrable…”

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL

 

miércoles, 21 de octubre de 2020

INAUGURACIÓN DE LAS OBRAS DE LA AVENIDA DE JOSÉ ANTONIO

En estos tiempos de pandemia, sobreviviendo a ese bicho atómico mortífero.

El amigo desde la infancia de la Calle El Calvario de la Villa de La Orotava; CARMELO SANTOS VILLAR, remitió entonces (22/10/2020) esta fotografía referente a la INAUGURACIÓN DE LAS OBRAS DE LA AVENIDA DE JOSÉ ANTONIO.

Tomada frente a la mansión “VILLA REMEDIO” que en la actualidad conocemos por el Parque Cultural “CASA DE DOÑA CHANA”, al principio de los cincuentas del siglo XX.

El proyecto que se redactó entonces de la Avenida de José Antonio, estaba compuesto en tres fases, la primera de la calle el Calvario hacía la carretera el Pinito. La segunda desde la Carretera El Pinito a la Mansión Casa de doña Chana, pasando por delante del Colegio de La Milagrosa de hermanas de la Caridad de San Vicente Paul. Y la tercera desde la Mansión de doña Chana, hacía las Dehesas comunales.

En los cincuentas solo se ubico el primer tramo de la calle el Calvario a la carretera El Pinito, instalándose ahí varios comercios, Hostal Restaurante La Academia, Restaurante Bar Tapia, farmacia de don Pompeyo, Tejidos Avenidas, Gas Butano, Peletería Correa, Bazar Martín Travieso, Bazar Pedro Pérez Betancourt, Auto Escuela Norte  y venta Hernández.

En la actualidad ese tramo se denomina “Avenida Canarias”.

El segundo tramo de la carretera El Pinito a la casa de doña Chana, se concluyó dos décadas después por la de los setenta, y se le denominó doctor Emilio Luque Moreno. Y el tercer y último tramo lo inauguraron ya en el siglo XXI, en concordancia con la ubicación en las Dehesas comunales del Centro de Salud, denominándolo “Mercedes Pinto” mujer chicharrera adelantaba a sus tiempos.

En la fotografía, autoridades municipales. De izquierda a derecha: Cándido Acosta Hernández, Justo Díaz, Tomas Méndez, Juan Guardia Doñate (alcalde de la Villa), Manuel Díaz Llanos (párroco arcipreste del templo parroquial y Matriz de Nuestra Señora de la Concepción), ¿?, Martin Rodríguez, Benjamín Afonso Padrón (Cronista Oficial), Amadeo Hernández Lorenzo y Pedro Delgado de La Luz.

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL

 

martes, 20 de octubre de 2020

MAESTRO PEDRO VILLAR UN CHAPISTA QUE HIZO ESCUELA

En estos tiempos de pandemia, sobreviviendo a ese bicho atómico mortífero.

El amigo de la infancia en la calle el Calvario de la Villa de La Orotava; CARMELO SANTOS VILLAR remitió entonces (21/10/2020) esta fotografía referente a la figura de su tío don Pedro Villar Morales y esposa doña María Díaz González.

Tomada en los jardines del histórico Hotel Victoria, con anterioridad del Marquesado de la Quinta Roja.

Don Pedro Villar Morales, tenía su taller de chapas y pinturas para vehículos, en la calle o callejón de Los Rosales de la Villa de La Orotava, en los salones del inmueble de don Eustaquio García. Todos sus hijos trabajaron y aprendieron en su taller, al final se quedó con el mismo su hijo el amigo Chicho.

Decir que el taller de maestro don Pedro Villar, fue una autentica escuela del gremio de chapa y pintura de automóviles, en donde se formaron auténticos profesionales del ramo.

Entonces restauraban coches de autentico lujo, embellecidos con telas terciopelada de diferentes colores de algodón, lino, piel de imitación, y piel sintética.

Especialista en colocar mamparas de madera de caoba y pino finlandés, previstas de cristaleras, así como sillas o asientos eléctricos, que se llamaban así porque se podían recoger de acuerdo con los viajeros que llevase el automóvil

La familia Villar – Díaz tenía su vivienda familiar en unas casitas de la calle Juan Padrón (antiguo callejón del Loro), bajando del cine Atlante hacía el barraquillo de Araujo por la izquierda.

A titulo anecdótico maestro Pedro Villar Morales, de niño fue monaguillo del templo parroquial y Matriz de Nuestra Señora de la Concepción de su Villa de La Orotava, tuvo la idea de enramar las cabeceras de los ciriales de claveles de distintos colores, espigas y racimos de uvas. Gracias a su iniciativa los ciriales en la procesión solemne del Corpus el jueves grande de la Villa, lucen de maravilla sobre el pisar el arte efímero orotavense.

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL

 

lunes, 19 de octubre de 2020

RETABLO

En estos tiempos de pandemia, sobreviviendo a ese bicho atómico mortífero.

El amigo desde la infancia de la calle El Calvario; CARMELO SANTOS VILLAR remitió entonces (20/10/2020) esta fotografía referentes al Retablo Histórico del templo parroquial de Santo Domingo de Guzmán del ex convento dominico de San Benito de la Villa de La Orotava.

Un retablo diseñado por el orotavense arquitecto del romanticismo del siglo de las luces don José Betancourt Castro y Molina, dedicado al santísimo, como hizo con el retablo de mármol de carrara exportado de Génova, del templo parroquial y Matriz de Nuestra Señora de la Concepción, y el de San Juan Bautista al que le introdujo una cúpula falsa pictórica.

Al principio del siglo XX, con la llegada de los padres paúles, a los que se les adjudicó el templo dominico, se transformó el retablo principal en avocación a la Milagrosa, colocándose en su parte central una imagen de grandes dimensiones donada por doña María Monteverde qué aún se conserva en un lateral del templo.

Me cuentan que el retablo se mantuvo hasta los principios de los setenta del siglo XX,

Haciéndose décadas después con el resto de su material que se encontraba en un depósito del mencionado templo, los retablos del Calvario y del Cristo del Despojo.

La verdad que fue un retablo barroquizante, que viví en mi infancia y juventud, y nunca supe de la disipación del mismo.

El amigo de la Villa de La Orotava; DOMINGO HERNÁNDEZ Y HERNÁNDEZ nos cuenta que “…Ese retablo desapareció a principios de los años 70.

Y se colocó una estructura metálica en forma de cruz, con una cruz de madera en el centro y un frontal alto en la parte delantera de madera machihembrada.

Dicha estructura fue trasladada luego a la ladera del Valle a la Cruz de la Lajita.

Las obras de restauración del templo duraron desde el 26 de Agosto de 1980 hasta octubre de 1992.

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL

 

DON ANTONIO SANTOS HERNÁNDEZ.

En estos tiempos de pandemia, sobreviviendo a ese bicho atómico mortífero.

El amigo de la infancia en la calle el Calvario de la Villa de La Orotava; CARMELO SANTOS VILLAR remitió entonces (20/10/2020) esta biografía y fotografía referente a la figura de su tío DON ANTONIO SANTOS HERNÁNDEZ.

Compartidas con el también amigo de la Villa de La Orotava ÁNGEL LUIS ROCIÓ PÉREZ, publicada en el periódico “El Eco del Valle”: “…Nace en la Orotava en el año 1905, sus primeros contactos con la que fuera su futura profesión, los hace en el Taller de don Antonio Puerta.

A mediado de los años treinta se independiza, y establece su propio taller en la calle del Calvario, donde realiza los trabajos, de joyero, platero, óptico y relojero, al mismo tiempo comparte estas profesiones con la de operador de cine.

En el año 1948, traslada su taller a la calle de La Carrera donde pasa el resto de su vida profesional.

Era un católico ejemplar y se le podía ver  en todos los actos religiosos de la Villa.

En el escaparate de su taller se expuso por primera vez la imagen de María Auxiliadora que actualmente se encuentra en la capilla del Colegio de Salesianos.

Fue notoria su colaboración en nuestras fiestas patronales y un gran defensor de las tradiciones de la Villa.

Los domingos por las tardes se le solía ver en la plaza de la Constitución paseando con sus inseparables amigos, Pepe Ledesma, Manuel Arbelo, Isidro Linares y Jesús Hernández.

Fue una pieza clave en la construcción de los graderíos del estadio Los Cuartos, animando siempre al equipo villero.

Fallece en el año 1979, en su domicilio de la Calle Calvario, dejando atrás cientos de anécdotas, y recuerdos…”

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL