viernes, 17 de marzo de 2023

MI AMIGO EL VOCALISTA: RAMÓN CASTAÑEDA

En el muro del FACEBOOK del amigo de la Villa de La Orotava JESÚS ROCÍO RAMOS, aparece un magnífico y extraordinario trabajo suyo que comparto con su permiso, adaptado por ÁNGELA PÉREZ ROCÍO, que se tituló “MI AMIGO EL VOCALISTA: RAMÓN CASTAÑEDA”: “…Creo que son pocos en el ámbito musical que no lo conozcan, y sobre todo ahora que a través del Facebook, nos deleita todos los días con su potente voz variadas canciones de su amplio repertorio.

Yo lo conocí cantando en un festival de aficionados que organizamos la Peña Los Chiringuitos en el año 1969, dentro del programa de las fiestas de La Orotava, que concurso cantando la canción Dilaila, y aunque no fue el ganador dejó muestras de su valía.

Ha cantado en dúos, tríos, cuartetos, y no sé enumerar en cuantas Orquestas. Solo él puede dar razón de ellas. Un gran amigo que nació para cantar, y que a pesar de su edad nos está demostrando desde su hogar, con lo que hoy le brinda la técnica seguir cantando dándole una patada a la tristeza, y dejándonos bien claro que el corazón no envejece.

Amigo Ramón, hacía tiempo que quería dedicarte este pequeño homenaje. Quiero que sepas que te admiro, y te digo de corazón que eres un gran ejemplo para los demás y viendo como disfrutas cuando cantas, aunque no lo creas siento envidia sana. Te deseo mucha salud, y suerte para que sigas cantando con ese entusiasmo, y con esa gran voz ofreciendo esas canciones que a mí me hacen evocar viejos recuerdos. Un abrazo…”

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL

 

MARTÍN RIVERO

Fotografía compartida con RTVC Radio Televisión Canaria.

 

El amigo del Puerto de la Cruz; SALVADOR GARCÍA LLANOS, remitió entonces (17/03/2023) estas notas que tituló: “MARTÍN RIVERO”: “…Nos conocimos hace décadas, en la plaza Franchi Alfaro, de La Orotava, que servía para cancha de baloncesto regional como para escenario de actuaciones musicales, cuando colaborábamos en el vespertino ‘La Tarde’, aún dirigido por Víctor Zurita. Allí coincidíamos, él firmando entonces como Grupo Martín Carmelo Zenaido, o sin grupo, como se conocería luego a un trío de audaces reporteros que llevaban el periodismo en las venas y apuntaban alto.

La publicación de amplios reportajes sobre aspectos poco conocidos de la realidad, de la sociedad emergente y de creadores que ya descollaban para cuajar en figuras que caracterizaron el talento insular de una época, reclamaba la atención de lectores que empezaron a entender que había otro periodismo, el que se hacía a pie de calle, el que descubría valores, el que no descartaba la denuncia social y el que nos acercaba a mundos por descubrir.

Martín Rivero estaba allí, con papel y bolígrafo, o con aquellas grabadoras que acreditaban la revolución del casette, útiles para todo, para una entrevista, para una grabación ambiental o la que se hacía directamente desde un aparato de radio. Martín era inquieto y curioso, exigente consigo mismo en búsqueda de ideas y de resultados que llenaran, entrelíneas incluidas, el producto que se ofrecía. A medida que fue creciendo, aquel periodista que se hizo a sí mismo, se vinculó al mundo de la comunicación, en donde multiplicó amigos y contactos, aquí y allá, donde fuera preciso con tal de acceder a una información o construir alguna historia que estuviera plagada de datos o de recursos memorísticos.

Martín es uno de los periodistas canarios de la Transición más destacado. Cubrió acontecimientos de todo tipo, entrevistó a muchos visitantes, se  esmeraba en publicar puntualmente y le imprimió al trabajo periodístico (acaso porque no conocía horarios) el ritmo que ya imponía el vértigo de la información suplementado por la competencia galopante.

Junto a su hermano Carmelo, dirigió La Gaceta de Canarias, y fue orientando personalmente su autonomía, explorando las entretelas de las agencias y de los gabinetes que llevaban a cabo las políticas de comunicación de empresas, entidades e instituciones públicas. Fue un avanzado en ese sentido. Coincidimos en esas tareas en el curso del desaparecido Festival Internacional de Cine Ecológico y de la Naturaleza que tuvo como marco el Puerto de la Cruz. Y en la pasión por el Real Madrid.

Fue corresponsal de El País y de la revista ‘Triunfo’. Es coautor de algunos libros, entre ellos el dedicado a Iñaki Gabilondo, Ciudadano en Gran Vía. También incursionó en la radio hasta que se volcó en su faceta de promotor cultural, principalmente en la vertiente musical. Impulsó la nueva canción popular canaria. Así reafirmó su compromiso con la cultura, muy valorado entre los responsables del ramo en todo el archipiélago. Promotor de festivales que marcaron la dinámica musical de las islas y elevaron su dimensión internacional, en unos de ellos, en Arona, nos presentó a Mario Benedetti. Los tres tuvimos entonces una sustanciosa conversación.  Martín Rivero trabajó denodadamente por el prestigio cultural de Canarias. Miembro de la Asociación de Periodistas de Tenerife, la suya, desde luego, es una trayectoria lucida. Le recordaremos siempre…”

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL

 

jueves, 16 de marzo de 2023

ARBITROS Y ARBITRAJES

Fotografías referente a los 64 AÑOS DE LA INAUGURACIÓN DEL ESTADIO MUNICIPAL “LOS CUARTOS” DE LA VILLA DE LA OROTAVA (1953 – 2017).

 

El amigo de la infancia de La Villa de La Orotava; EVARISTO FUENTES MELIÁN, “ESPECTADOR”, remitió entonces (16/03/2023) estas notas, que tituló: “ARBITROS Y ARBITRAJES”: “… Ahora que están en el candelero de la información deportiva, esos casos de arbitrajes con todas las señas de identidad de estar amañados, bueno será recordar otros arbitrajes en partidos regionales, que fueron arbitrajes de dudosa reputación, que se dieron en el futbol regional canario a lo largo de los tiempos. 

Voy a contar dos casos: 

   Uno de ellos fue en un partido de futbol de primera regional, Realejos-Orotava, en la  cancha  realejera del pomposamente llamado Estadio Los Príncipes (lo llamábamos también, por asociación de ideas, ’La Bacinilla’, puesto que donde más llueve de todo el Valle es en esa zona donde se ubica este campo de fútbol).  

   De esto hace unos sesenta años; el árbitro del partido era hincha del Orotava, y cuando la UD Orotava marca en el último minuto, dicho ‘referee’  (árbitro en francés) da mal disimulados saltos de alegría, al mismo tiempo que corre hacia el centro del campo para que se saque por el gol concedido. Esta acción arbitral, bien podría llamarse “PARCIALIDAD MANIFIESTA INCONTENIBLE”.  

    Pero el caso más superlativo que yo conozco de las irregularidades de un árbitro de futbol, fue en la inauguración del Campo o Estadio de Los Cuartos, en La Orotava. Temporada 1953-54. Se inauguraba con bendición preliminar del cura párroco de la Concepción, el inolvidable don Manuel Diaz-Llanos Bautista, q.e.g.e.  

    Pero el árbitro, qué casualidad, era orotavense y muy popular personaje de las artes y las letras en versos humorísticos.  

   Pues bien: el primer tiempo iba perdiendo el Orotava por 1-4; pero claro, era el partido inaugural y había que ganarlo como fuera…En el segundo tiempo  se llegó a empatar 4-4, y cuando en el último minuto, faltaba la puntilla para derrotar al adversario, en una melé a la salida de un córner, el árbitro orotavense se situó muy cerca de la portería y logró, sin que casi nadie lo notara, meter el tacón de su zapato y darle al balón…¡¡marcando el mismo árbitro!! el gol definitivo, que le daba la victoria inaugural al Orotava por 5-4….”

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL

 

miércoles, 15 de marzo de 2023

EN LA FIESTA DE LA FLORES

La amiga de la Villa de La Orotava, la comercial: ANA AFONSO LÓPEZ, remitió entonces (14/03/2023), esta interesante fotografía, referente a los dos hermanos estrenando vestuarios y zapatos en la Fiesta de Las Flores y del arte efímero de la octava del Corpus Cristi de la Villa de La Orotava.

Tomada al final de los cuarenta del siglo XX, en la plaza del Ayuntamiento por el lado donde estaba el cuarto de ensayo de la Banda de Música Municipal de la Villa que dirigía entonces el maestro titular gaditano don José Berenguer Sánchez.

Pedro Afonso y su hermana Ana Afonso propietaria de la fotografía.

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL

 

A POR LA ROMERIA III

La amiga de la Villa de La Orotava, la comercial: ANA AFONSO LÓPEZ, remitió entonces (14/03/2023), esta interesante fotografía, referente a tres entonces niños de la Villa de la Orotava, ataviados con el tradicional traje típico de Tenerife de cintas estampadas y en negro.

Tomada al final de los cuarenta del siglo XX, en la plaza de San Francisco, entonces de terreno descampado, lugar del comienzo del desfile romero.

Jineteando una mula, de aquellas que bajaban de los Altos de la Villa para marchar en la Romería de San Isidro y Santa María de la Cabeza.

La niña de la izquierda era hija del mulero de turno que vemos delante, el niño del centro Pedro Afonso y la niña de la derecha su hermana Ana Afonso propietaria de la fotografía.

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL

 

A POR LA ROMERIA II

La amiga de la Villa de La Orotava, la comercial: ANA AFONSO LÓPEZ, remitió entonces (14/03/2023), esta interesante fotografía, referente a tres entonces niños de la Villa de la Orotava, ataviados con el tradicional traje típico de Tenerife de cintas estampadas y en negro.

Tomada en los cincuenta del siglo XX, en la calle La Carrera de la Villa de La Orotava por fuera de la peletería familiar.

Jineteando una mula, de aquellas que bajaban de los Altos de la Villa para desfilar en la Romería de San Isidro y Santa María de la Cabeza.

La niña de la izquierda era hija del mulero de turno, el niño del centro Pedro Afonso y la niña de la derecha su hermana Ana Afonso propietaria de la fotografía.

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL

 

LOS HUEVOS DEL CAMPO

Fotografía de mi colección particular tomada de  mi cámara.

 

En el muro del FACEBOOK del amigo de la Villa de La Orotava JESÚS ROCÍO RAMOS, aparece un magnífico y extraordinario trabajo suyo que comparto con su permiso, adaptado por ÁNGELA PÉREZ ROCÍO, que se tituló “LOS HUEVOS DEL CAMPO”: “…Cuando yo era un adolescente, la calle del castaño (Domingo Glez) era la más transitada. Estaban las ventas, donde la gente del campo tenían asignadas las libretas de las raciones.

Todos los molinos de gofio funcionando, la lonja del pescado, y las panaderías, y al no tener transporte la gente de los altos: de Aguamansa, Pinoleris, Barroso venían caminando por el Sauce directos a La Piedad, y así llegaban a la calle, donde estaban sus ventas, regresando con la compra en cestas por el mismo camino. Al igual que las del Camino de Chasna, el Paso, y Montijo, salían por La Candelaria del Lomo y venían por aquel entonces por la calle tiralamanga (hoy La Candelaria), directos a salir a la calle del castaño.

Mi madre me ponía en la puerta de mi casa para cuando pasaran las mujeres le preguntara si traían huevos, y si los traían que la llamase; muchas los traían, pero pocas los vendían, los querían para cambiarlos por millo (en aquel tiempo no se conseguía para hacer gofio). En el pueblo no había huevos, y en el campo al estar las gallinas sueltas, había algunos, pero la gente tenía que venderlos para hacerles frente a otras necesidades.

En el pueblo era muy difícil conseguirlos, pero pasado el tiempo, empezaron las primeras granjas, y los huevos se conseguían más fácil, pero eran con las yemas pálidas; las claras al freírlos salpicaban. En verdad, no nos gustaban a pesar que, algunos de los dueños de la granja, para que la gente los comprara le ponían un poco de pimentón junto con el pienso para que las yemas no fueran tan pálidas.

Nosotros nos acostumbramos a los del campo de yema amarilla, nos costó adaptarnos, pero pasado el tiempo la cosa cambió a mejor, ya la gente del campo no criaban a las gallinas para vender los huevos, al contrario, los llevaban del pueblo para el campo.

Se da el caso de que una vecina tiene unas gallinas sueltas en su casa, y le ponen más huevos que los que consume, y los sobrantes no los puede vender; la gente no se los compra, porque dicen que las yemas son amarillas, ¡¡¡qué les parece!!!...”

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL