sábado, 4 de julio de 2020
UN PROBO SERVIDOR PÚBLICO
El amigo del Puerto de la Cruz; SALVADOR GARCÍA LLANOS,
remitió entonces (04/07/2020), estas notas que tituló; “UN PROBO SERVIDOR PÚBLICO”: “…En una calurosa tarde-noche de junio de 1982, el
aprendiz de periodista tomaba sus primeras declaraciones del nuevo jefe del
Cuerpo de la Policía Local, Francisco Gómez Pérez, recién terminaba su
agotadora jornada de oposición, siendo alcalde Francisco Afonso Carrillo. Se
han cumplido treinta y ocho años de aquel hecho: ahora Gómez disfruta ya de su
jubilación.
MUNDO Y CARMITA
El amigo de la Villa de la Orotava JESÚS GARCÍA RODRÍGUEZ,
remitió entonces (04/07/2020) esta fotografía, referente a sus padres; MUNDO GARCÍA
EDODEY Y CARMITA RODRÍGUEZ REYES, en su época de sana juventud, novios y amor
platónico.
Tomada en el Llano de San Sebastián al mediado de los sesenta
del siglo XX, frente a la histórica farola que se colocó en el lugar y en la
calle Calvario de la Villa de la Orotava.
Entre la estación de servicio Mobil que regentaba don Toribio
Quintero y la Texaco que lo hacía mi padre Juan Álvarez Díaz. Detrás el clásico
camión de Eduardo Gutiérrez y un automóvil de los clásicos de la época.
Destacando los edificios del siglo XVIII, que aún se conservan, que siempre han
sido el escaparate logístico y popular del Llano de San Sebastián orotavense..
En esos años la calle El Calvario era de doble sentido de
circulación. El Llano de san Sebastián era un lugar estratégico, e industrial:
Las estaciones de servicios: Texaco y Mobil. Comercio de herederos de don
Felipe “El Jarandin”. Bazar de Juan Santos. Herrería de Toribio Quintero. Tintorería
de Borbolla. Repuestos de Leopoldo Ascanio. Carpintería de Pancho “Barranco”.
Barbería de Manuel y zapatería de su hijo Fernando. Taller eléctrico de
Villavicencio. Merendero de los “Lima”. Y consultorio de don Juan del Castillo.
Un lugar que aún pervive pero su quehacer cotidiano de
entonces fue una quimera.
BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL
martes, 30 de junio de 2020
PALABRAS PARA PERDOMO
El
amigo del Puerto de la Cruz; SALVADOR GARCÍA LLANOS, remitió entonces (16/06/2020),
estas notas que tituló; “PALABRAS PARA
PERDOMO”: “…Un
grupo de familiares y amigos homenajeó ayer tarde a Pedro Esteban Rodríguez
Perdomo en la cruz de calle que contribuyó a instalar en la calle Peñón. Nos
pidieron que dijéramos unas palabras. Son las que siguen.
Uno de los autores más
brillantes del Siglo de Oro español, Francisco de Quevedo Villegas, condensó en
una breve frase todo un elogio a la amistad y a su significado: “El árbol de la
vida –escribió- es la vida de la comunicación con los amigos; el fruto, el
descanso y la confianza en ellos”.
El pensamiento quevedesco
inspira esta modesta convocatoria, tributo a Perdomo, una voluntad de sus
amigos, allegados y familiares para perpetuar la amistad, incluso durante su
ausencia. Aquí estamos, estimado Pedro Esteban –y permitan que nos dirijamos a
su personalidad- solo con la voluntad de rememorarla, solo para expresar un
testimonio sincero de arropamiento y de afecto, acaso como nunca lo hubiéramos
hecho. Entre otras razones, porque en vida ni tú mismo lo hubieras consentido.
Estamos con el ánimo que
caracterizaba nuestros saludos, nuestras relaciones y nuestras discusiones.
También con el de convencernos de que te has ido porque muchos, en efecto, se
resisten a creerlo. No estás pero aquí se quedó el aura de alguien que pasó por
esta vida queriendo ser útil, emprendedor y amigo leal de quienes se sentían
honrados con tu amistad.
Es verdad: le echamos de menos.
En el quiosco de loterías de la plaza, en las cafeterías donde tomaba café o un
dulce y en los restaurantes donde degustaba un pescado, una carne o una
ensalada y participaba de la cuarta de vino, claro. Después, a ajustar la
cuenta. Allí dejó una impronta, la que cultivó durante décadas hasta hacerse un
personaje imprescindible de la calle portuense. Porque era, en efecto, un
personaje popular, un contable profesional de la hostelería, un futbolero
entendido, un cinéfilo empedernido durante décadas, un madridista de postín, un
crítico permanente, un portuense estoico, un puntal de sus convicciones
ideológicas progresistas y religiosas católicas.
Le debíamos este tributo. En un
rincón urbano, además, a cuya ornamentación contribuyó con la colocación de
esta simbólica cruz, en una conmemoración de la fiesta de la fundación de la
ciudad. Entonces estaba el gran Manolo Álamo cuya cita, aquí y ahora, nos
parece obligada. Álamo estaría encantado pues para eso discutió con Perdomo en
numerosas ocasiones: de parentescos, de edades, de fechas, de portuenses en el
exterior, de turismo y hasta de ciencias y artes, como si hubieran querido
prolongar la existencia de aquel mal círculo de Iriarte, tan presente en las
coplas populares que retrataban la convivencia de nuestro pueblo.
Y a esta convocatoria,
sencilla, austera y sobria, acudimos, pesarosos por la pérdida y estimulados
por su evocación. Pedro Esteban Rodríguez Perdomo, portuense nacido en 1945,
fue para todos nosotros un hombre de pro, un pilar en el que apoyarnos cuando
se necesitaba.
Reproduzcamos algunos rasgos
biográficos que, en todo caso, ratifican sus aptitudes y su bonhomía:
Fue de los últimos soldados del
cuartel de San Agustín, en La Orotava, desde donde pasó al comercio denominado
Viuda de Yanes y luego al departamento de Administración y Contabilidad del
hotel 'Las Vegas', en el que se mantuvo durante décadas. Luego incursionó con
su amigo Francisco Reina en la iniciativa privada. Le gustaba cumplir con los
compromisos que asumía y cuando accedió a la coordinación general de servicios
de la empresa pública 'Pamarsa' no quebró ese principio. Hasta su jubilación.
Enamorado del fútbol de
cantera, dedicó notables empeños en el infantil Puerto Cruz, en el juvenil
Taoro y en el juvenil San Felipe, equipos con los que se identificó
abiertamente. Colaboró también con Alberto Hernández Illada cuando éste
presidió el C.D. Puerto Cruz, en su última etapa de esplendor. Era de los que
ponía su coche a disposición del club para trasladar a jugadores y, más de una
vez, a los directivos y aficionados.
Fue un superviviente de aquel
infausto accidente automovilístico en la madrugada de un Viernes Santo, cuando
el furgón que conducía José Antonio Peláez se dirigía, con otros jóvenes
ocupantes, a la célebre procesión del Encuentro en La Orotava.
Trabó amistad con Gregorio
Ávalos, aquel acuarelista precursor de The Beatles, que se afincó en el Puerto
de la Cruz y vivió de cerca algunos partidos decisivos del primer
representativo balompédico portuense y el célebre episodio del bicho en el
barranco Godínez de Los Realejos.
La plaza del Charco, a qué
negarlo, fue su habitat natural. Enemigo de las concentraciones, se retiraba
discretamente o se ponía en un rincón inaccesible cuando se producía alguna de
ellas, programada o espontánea. Esa plaza, médula espinal de lo portuense, fue
el escenario de muchas de las discusiones que entabló y de los miles de chistes
que memorizaba. Perdomo fue otro de aquellos habituales de las largas,
larguísimas tertulias nocturnas que otro paisano singular, Gilberto Hernández
Linares, tuteló, bajo los laureles y las palmeras, durante años y años…”
BRUNO JUAN ÁLVAREZ
ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL
lunes, 29 de junio de 2020
LA OROTAVENSE FAMILIA VILLAR SACRAMENTO
La amiga de la Villa de la Orotava CANDE VILLAR
SANTANA, remitió entonces (29/06/2020) esta fotografía referente a su familia
paterna.
Tomada por las Fiestas Mayores de la Villa de La
Orotava, frente al Kiosco de la Música de la plaza de la Constitución. Al final
de los cuarenta o principio de los cincuenta del siglo XX.
De izquierda a derecha: Doña Candelaria Sacramento
(madre), Candelaria (esposa de General Berenguer), Francisco, y Benjamín Villar
Sacramento. Don Placido Villar (Padre, chofer de la Parada de abajo “El Llano”
y posterior de la familia Salazar y Méndez)
BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL
domingo, 28 de junio de 2020
CLEO LAINE Y EL RECORDADO FESTIVAL DE LA CANCIÓN DEL ATLÁNTICO DEL PUERTO DE LA CRUZ
Fotografía del
diario “La Tarde” de Santa Cruz de Tenerife.
El amigo de la Villa de La Orotava; JAVIER
LIMA ESTÉVEZ Graduado en Historia por la Universidad de La Laguna, remitió
entonces (28/06/2020) estas notas y fotografía que tituló; “CLEO LAINE Y EL
RECORDADO FESTIVAL DE LA CANCIÓN DEL ATLÁNTICO DEL PUERTO DE LA CRUZ”: “…El desarrollo de las seis ediciones del Festival de
la Canción del Atlántico, entre los años 1966-1971, dejó para la historia numerosos
recuerdos y vivencias que aún permanecen en la memoria. Muestra de ello sería
la presencia durante la III edición de la artista británica Cleo Laine. ¿Quién
era? ¿Por qué se esperaba con tanta expectación su presencia en nuestra isla?
Con el fin de responder a esas preguntas localizamos un artículo publicado por
José L. Escandell, el 16 de abril de 1968, en el periódico La Tarde. A lo largo
de la crónica aporta numerosos detalles que permiten seguir la influencia que
ejerció sobre la artista los discos de Elgar Creole y Charlie Cooke, las voces
de Benny Goodman, de Kin Oliver Creoole, Louis Amstrong, Don Redman, etc. La
influencia del jazz sobre sus oídos y desde una temprana edad explica, sin
lugar a dudas, los motivos que sobre ella, poco a poco, tal género musical. En
su trayectoria no se podría obviar el nombre del que fuera su marido, John Dankworth.
La actuación como solista en un concierto de jazz con la Orquesta Filarmónica
de Londres significó otra muestra más de ese impulso que, poco a poco, iba
proyectándose con mayor fuerza en su trayectoria. De allí llegaría su salto a
la BBC e, incluso, su papel como actriz.
El éxito de la
británica representaba una circunstancia inigualable para contar con su
presencia en el festival musical portuense. Un prestigio, además, avalado por
numerosos reconocimientos y la participación en certámenes de categoría
internacional. Era, pues, un acierto de trabajo en conjunto entre la comisión
organizadora y la compañía Rothmans of Pall Mall.
Formaba parte de un
complejo proceso de contratación. Para su llegada hasta nuestro territorio se
efectuaron diversas negociaciones, atendiendo la comisión, además, a otras
propuestas que pudieran cumplir con la expectación que una artista de
trayectoria internacional debía generar como reclamo para la final.
Ya desde su llegada
al aeropuerto de los Rodeos se congregó una gran expectación en torno a su
persona. Sobre el escenario del Parque de San Francisco sería presentada por
Tico Medina. Cleo Laine actuó el día de la final y agradó con su voz a los
asistentes, siendo unánime el aplauso como reconocimiento cálido y real a su
actuación.
De todo ello quedan
numerosas imágenes y testimonios escritos que nos aproximan ante ese conjunto
de manifestaciones musicales que brillaron en la ciudad turística portuense a
lo largo de seis intensas ediciones anuales...”
BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL
miércoles, 24 de junio de 2020
¡TODOS QUEREMOS MÁS!
El
amigo de la Villa de La Orotava EVARISTO FUENTES MELIÁN “ESPECTADOR”
remitió entonces (24/06/2020) estas notas que tituló; “¡TODOS QUEREMOS MÁS!”: “…Acabo
de leer un comentario sobre futbol de fecha martes 21 de febrero del año 1956
(periódico EL PAÍS; lunes
22 de junio de 2020, página 39). Se enfrentaban en partido de Liga de Futbol de
Segunda División, Grupo Norte, los rivales regionales Real Oviedo y Sporting de
Gijón (que entonces era Real Gijón). El Oviedo le metió contundentemente 0.6 al
Gijón en el campo de éste, El Molinón. Era tal el sobo que le estaban dando los
carbayones (Oviedo) al Real Gijón, que en el trascurso del juego, mientras
aumentaba la ventaja ovetense, su afición, desplazada en masa al campo del
adversario, cantaba
aquello de <¡TODOS QUEREMOS MÁS, Y MÁS Y MÁS Y MUCHO MÁS!>
Punto
y aparte. Para contar una anécdota
similar, nos quedamos en el mes de marzo del mismo año 1956; pero debemos
desplazarnos un par de miles de kilómetros, para situarnos en Tenerife, en la
cancha de baloncesto santacrucera de El Frontón, que estaba situada muy cerca
del Puente Galcerán y del colegio de
Formación Profesional de los Salesianos, entonces ubicado en esa zona
neurálgica y céntrica de la capital del Chicharro.
Un
grupo de La Orotava, en dos taxis, nos desplazamos a ver el partido. La TV
tardaría todavía ocho años en llegar al Archipiélago.
Pues
bien: el encuentro era de Primera Regional de baloncesto, RC Náutico-CB
Canarias. Fue tal el sobo que los canaristas laguneros estaban dando a los de
Santa Cruz, que toda la afición de Aguere que se presentó en masa en El
Frontón, se puso a cantar el <¡¡¡TODOS QUEREMOS MÁS, TODOS QUEREMOS MÁS Y
MÁS Y MUCHO MÁS…!!>
El
CB Canarias (hoy transformado en Iberostar Tenerife, de la máxima categoría nacional),
estaba bajo la dirección sentimental y burocrática de Juanito (a) Cabeza.
Actualmente hay un pabellón lagunero Juan Ríos Tejera en su honor y recuerdo.
Pero
el final de aquel partido fue trágico. El árbitro Molina,
el del bigotito, se viró con su pito contra el Canarias, que llevaba clara
ventaja al Náutico, hasta darle la vuelta al marcador y robarle el partido
descaradamente.
Ganó
el Náutico con trampa, y se armó la de San Quintín…. Los aficionados laguneros,
después de romper en señal de protesta algunas butacas de madera de la grada
única lateral de El Frontón, fueron desalojados del recinto cubierto a la
fuerza, por los porrazos de
la Policía Nacional, que entonces llevaba el sobrenombre de Los Grises.
En
fin, el cantar triunfante de < ¡TODOS QUEREMOS MÁS…!> del Oviedo al
Sporting en futbol, se repitió por las mismas fechas de 1956 en Tenerife en
baloncesto…”
BRUNO
JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR
MERCANTIL
martes, 23 de junio de 2020
TE QUEREMOS MARA
Triste y fría noticia nos llega desde Sevilla de la Giralda, Plaza de España, Triana
y Barrio de la Cruz. Mi querida y estimada cuñada nos ha dicho adiós, pero un adiós
feliz, que inunda su alma, y el de todos sus seres queridos.
Mara Lara Buzan nació en Parada (Sevilla) el 24 de
septiembre del año 1950, y falleció en su Sevilla el día 23 de Junio del 2020,
a los 69 años de edad.
Tras llevar con cariño, sosiego y familiar, la cruel enfermedad
que le sobrevino cuando ya disfrutaba y vivía de aires sevillanos, su entorno familiar,
y sobre todo con sus queridos nietos.
Estudió con las salesianas de Sevilla, y en la
Universidad de la misma ciudad, graduándose en ATS, ejerciendo en su hospital central sevillano.
Contrajo Matrimonio con mi cuñado Félix González de
Chaves y Díaz médico de profesión. De dicha unión tuvieron dos hijos: María del
Mar y Félix Jesús González de Chaves y Lara. Cuatro nietos: Marta, Blanca,
Carlas y Álvaro.
Mara te conocí cuando entré a formar parte de esta familia
del pago de la Cruz Santa – Los Realejos, aunque ya conocía a mis cuñados y
demás que habían sido compañeros de pupitre en el colegio de San Isidro de La
Villa de La Orotava.
Siempre fuiste una sevillana íntegra, con una sonrisa enorme
que te caracterizaba, con dotes de alegría, siempre en concordancia con Las
Esperanzas: Macarena y Trianera. El gran poder de Dios, la Giralda - Catedral,
Plaza de España, Triana, La Cruz, Torre de Oro, Real Alcanzar, y sobre todo el
rio Guadalquivir, con muchos secretos traídos desde la India, que recorre media
Andalucía desde Sierra Cazorla hasta el mediterráneo.
Tu disfrute en la caseta de amigos en el Real de Sevilla,
así como en la playa La Barrosa de la Chiclana gaditana de los famosos vinos.
Tu regocijo con tus nietas y nieto, toda una vida para
ellas, y toda una alegría entre los colegios, veladas, y clases de baile y
músicas. Estoy seguro que Marta te tocará con su piano una marcha triunfal sobre
ese firmamento de concordia y piedad.
Mara la vida es así, momentos alegres, como el nacimiento
de mi primera nieta en la vida; Andrea, que pena que no te pudo conocer. Y
ahora triste, como es tú marcha a la persistencia. Tenemos que sobreponernos y
seguir adelante.
Estoy seguro que en ese paraíso eterno de esperanza y
misericordia, seguirás disfrutando con tu querido esposo mi cuñado Félix, con
tus envidiados y adorados hijos; María del Mar y Félix Jesús. Además seguirá disfrutando en el silencio con
tus queridas nietas: Marta, Blanca y Carlas, no te olvide de hacerle los trajes de
gala a por sevillana, y Álvaro que seguirá queriéndote y adorándote.
Arriba tienes a tu madre Macarena, que tanto le llórate y
vocalizaste en la madruga, dile a tu papá y mamá, lo mal que lo estamos pasando
aquí, con esa pandemia, triste de un malicioso virus.
Te queremos de todo corazón, seguirás entre nosotros como
siempre, y espero que la alegría sea lo más feliz que te puedas llevar.
Un abrazo Mara, hasta siempre.
BRUNO
JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR
MERCANTIL
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