sábado, 4 de julio de 2020

UN PROBO SERVIDOR PÚBLICO

El amigo del Puerto de la Cruz; SALVADOR GARCÍA LLANOS, remitió entonces (04/07/2020), estas notas que tituló; “UN PROBO SERVIDOR PÚBLICO”: “…En una calurosa tarde-noche de junio de 1982, el aprendiz de periodista tomaba sus primeras declaraciones del nuevo jefe del Cuerpo de la Policía Local, Francisco Gómez Pérez, recién terminaba su agotadora jornada de oposición, siendo alcalde Francisco Afonso Carrillo. Se han cumplido treinta y ocho años de aquel hecho: ahora Gómez disfruta ya de su jubilación.

Su último acto, presencia en la Junta Local de Seguridad, acreditó su compromiso. Paco Gómez ha sido un policía de la democracia, casi cuatro décadas tratando de dignificar un servicio esencial para la convivencia y la constitucional protección de las libertades. Gómez decía adiós, en presencia del subdelegado del Gobierno en Santa Cruz de Tenerife, Javier Martín Plata; y del alcalde del Puerto de la Cruz, Marco Antonio González Mesa, quien le elogió con fundamentos: “Ha demostrado esa lealtad no solo al oficio sino de forma personal, convencido de que lo ha hecho también de manera admirable y ejemplar con quienes han ocupado mi cargo con anterioridad”.
Por algo le hicieron Hijo Predilecto en 2013, en reconocimiento a su entrega, a su dedicación y a su profesionalidad. Porque Gómez ha reunido esas virtudes de un servidor público que no solo velaba por la imagen de la seguridad de la ciudad sino por la puntualidad y la calidad de las prestaciones que desde su departamento habría de ofrecer a la ciudadanía. En muchísimas ocasiones, luchando contra la escasez de los recursos, humanos y materiales, contra la incomprensión y contra las dificultades que muchas veces condicionaban la coordinación entre cuerpos y la propia eficacia. Pero se esmeró, desde luego, para dignificar el papel y la tarea de quienes velan por la seguridad ciudadana, de quienes encarnan un cometido primordial, digno de todo respeto, en una sociedad plagada de amenazas y contingencias.
Paco Gómez dice adiós sin alharacas, con sobriedad, como corresponde a su forma de ser. Respetuoso y observador, de sólida formación jurídica, cumplidor del deber sin dobleces, se ganó el aprecio de sus colegas y de los responsables de otros cuerpos que encontraron en él, sobre todo, un colaborador. Paco es, pues, un policía de la democracia que puede presumir de lealtad al haber servido a ocho alcaldes portuenses. Un probo servidor público, un policía que ha querido trabajar siempre con eficacia, con rigor y sin negligencias, con un estricto sentido del cumplimiento del deber y una actitud consecuente con el carácter jerárquico de la organización y el método de funcionamiento. Un policía empeñado en que quienes escogieron tal profesión sean cercanos, estén pegados a las necesidades o las demandas del pueblo, compartan sus afanes, les auxilie, les informe y les prevenga, les haga sentir a los ciudadanos seguros y sujetos activos del Estado de derecho.
En este punto final a su trayectoria activa, Gómez recordará, seguro, al ciudadano Rafael Abreu González quien, unos días antes de cumplir noventa y nueve años, en abril de 2007, le dedicara espontáneamente unos versos titulados “¿Quién es él”? Dicen así:
“Es un joven funcionario; su oficina, en el Penitente. Atiende y aconseja a la gente pero no cobra ‘honorarios’.
Seguro que es progresista, correctamente educado, positivamente ilustrado: fotografiando, un artista.
Joven e inteligente, amigo de los amigos, no se le conocen enemigos: los tiene, seguramente.
No tiene ningún estrés. Dirige a la policía, trabajando día a día, ¿adivíname quién es?”.
Pues ese todavía joven funcionario ya se ha jubilado. Gracias por los servicios prestados…”

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

MUNDO Y CARMITA


El amigo de la Villa de la Orotava JESÚS GARCÍA RODRÍGUEZ, remitió entonces (04/07/2020) esta fotografía, referente a sus padres; MUNDO GARCÍA EDODEY Y CARMITA RODRÍGUEZ REYES, en su época de sana juventud, novios y amor platónico.
Tomada en el Llano de San Sebastián al mediado de los sesenta del siglo XX, frente a la histórica farola que se colocó en el lugar y en la calle Calvario de la Villa de la Orotava.
Entre la estación de servicio Mobil que regentaba don Toribio Quintero y la Texaco que lo hacía mi padre Juan Álvarez Díaz. Detrás el clásico camión de Eduardo Gutiérrez y un automóvil de los clásicos de la época. Destacando los edificios del siglo XVIII, que aún se conservan, que siempre han sido el escaparate logístico y popular del Llano de San Sebastián orotavense..
En esos años la calle El Calvario era de doble sentido de circulación. El Llano de san Sebastián era un lugar estratégico, e industrial: Las estaciones de servicios: Texaco y Mobil. Comercio de herederos de don Felipe “El Jarandin”. Bazar de Juan Santos. Herrería de Toribio Quintero. Tintorería de Borbolla. Repuestos de Leopoldo Ascanio. Carpintería de Pancho “Barranco”. Barbería de Manuel y zapatería de su hijo Fernando. Taller eléctrico de Villavicencio. Merendero de los “Lima”. Y consultorio de don Juan del Castillo.
Un lugar que aún pervive pero su quehacer cotidiano de entonces fue una quimera.

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

martes, 30 de junio de 2020

PALABRAS PARA PERDOMO


El amigo del Puerto de la Cruz; SALVADOR GARCÍA LLANOS, remitió entonces (16/06/2020), estas notas que tituló; “PALABRAS PARA PERDOMO”: “…Un grupo de familiares y amigos homenajeó ayer tarde a Pedro Esteban Rodríguez Perdomo en la cruz de calle que contribuyó a instalar en la calle Peñón. Nos pidieron que dijéramos unas palabras. Son las que siguen.
Uno de los autores más brillantes del Siglo de Oro español, Francisco de Quevedo Villegas, condensó en una breve frase todo un elogio a la amistad y a su significado: “El árbol de la vida –escribió- es la vida de la comunicación con los amigos; el fruto, el descanso y la confianza en ellos”.
El pensamiento quevedesco inspira esta modesta convocatoria, tributo a Perdomo, una voluntad de sus amigos, allegados y familiares para perpetuar la amistad, incluso durante su ausencia. Aquí estamos, estimado Pedro Esteban –y permitan que nos dirijamos a su personalidad- solo con la voluntad de rememorarla, solo para expresar un testimonio sincero de arropamiento y de afecto, acaso como nunca lo hubiéramos hecho. Entre otras razones, porque en vida ni tú mismo lo hubieras consentido.
Estamos con el ánimo que caracterizaba nuestros saludos, nuestras relaciones y nuestras discusiones. También con el de convencernos de que te has ido porque muchos, en efecto, se resisten a creerlo. No estás pero aquí se quedó el aura de alguien que pasó por esta vida queriendo ser útil, emprendedor y amigo leal de quienes se sentían honrados con tu amistad.
Es verdad: le echamos de menos. En el quiosco de loterías de la plaza, en las cafeterías donde tomaba café o un dulce y en los restaurantes donde degustaba un pescado, una carne o una ensalada y participaba de la cuarta de vino, claro. Después, a ajustar la cuenta. Allí dejó una impronta, la que cultivó durante décadas hasta hacerse un personaje imprescindible de la calle portuense. Porque era, en efecto, un personaje popular, un contable profesional de la hostelería, un futbolero entendido, un cinéfilo empedernido durante décadas, un madridista de postín, un crítico permanente, un portuense estoico, un puntal de sus convicciones ideológicas progresistas y religiosas católicas.
Le debíamos este tributo. En un rincón urbano, además, a cuya ornamentación contribuyó con la colocación de esta simbólica cruz, en una conmemoración de la fiesta de la fundación de la ciudad. Entonces estaba el gran Manolo Álamo cuya cita, aquí y ahora, nos parece obligada. Álamo estaría encantado pues para eso discutió con Perdomo en numerosas ocasiones: de parentescos, de edades, de fechas, de portuenses en el exterior, de turismo y hasta de ciencias y artes, como si hubieran querido prolongar la existencia de aquel mal círculo de Iriarte, tan presente en las coplas populares que retrataban la convivencia de nuestro pueblo.
Y a esta convocatoria, sencilla, austera y sobria, acudimos, pesarosos por la pérdida y estimulados por su evocación. Pedro Esteban Rodríguez Perdomo, portuense nacido en 1945, fue para todos nosotros un hombre de pro, un pilar en el que apoyarnos cuando se necesitaba.
Reproduzcamos algunos rasgos biográficos que, en todo caso, ratifican sus aptitudes y su bonhomía:
Fue de los últimos soldados del cuartel de San Agustín, en La Orotava, desde donde pasó al comercio denominado Viuda de Yanes y luego al departamento de Administración y Contabilidad del hotel 'Las Vegas', en el que se mantuvo durante décadas. Luego incursionó con su amigo Francisco Reina en la iniciativa privada. Le gustaba cumplir con los compromisos que asumía y cuando accedió a la coordinación general de servicios de la empresa pública 'Pamarsa' no quebró ese principio. Hasta su jubilación.
Enamorado del fútbol de cantera, dedicó notables empeños en el infantil Puerto Cruz, en el juvenil Taoro y en el juvenil San Felipe, equipos con los que se identificó abiertamente. Colaboró también con Alberto Hernández Illada cuando éste presidió el C.D. Puerto Cruz, en su última etapa de esplendor. Era de los que ponía su coche a disposición del club para trasladar a jugadores y, más de una vez, a los directivos y aficionados.
Fue un superviviente de aquel infausto accidente automovilístico en la madrugada de un Viernes Santo, cuando el furgón que conducía José Antonio Peláez se dirigía, con otros jóvenes ocupantes, a la célebre procesión del Encuentro en La Orotava.
Trabó amistad con Gregorio Ávalos, aquel acuarelista precursor de The Beatles, que se afincó en el Puerto de la Cruz y vivió de cerca algunos partidos decisivos del primer representativo balompédico portuense y el célebre episodio del bicho en el barranco Godínez de Los Realejos.
La plaza del Charco, a qué negarlo, fue su habitat natural. Enemigo de las concentraciones, se retiraba discretamente o se ponía en un rincón inaccesible cuando se producía alguna de ellas, programada o espontánea. Esa plaza, médula espinal de lo portuense, fue el escenario de muchas de las discusiones que entabló y de los miles de chistes que memorizaba. Perdomo fue otro de aquellos habituales de las largas, larguísimas tertulias nocturnas que otro paisano singular, Gilberto Hernández Linares, tuteló, bajo los laureles y las palmeras, durante años y años…”

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

lunes, 29 de junio de 2020

LA OROTAVENSE FAMILIA VILLAR SACRAMENTO


La amiga de la Villa de la Orotava CANDE VILLAR SANTANA, remitió entonces (29/06/2020) esta fotografía referente a su familia paterna.
Tomada por las Fiestas Mayores de la Villa de La Orotava, frente al Kiosco de la Música de la plaza de la Constitución. Al final de los cuarenta o principio de los cincuenta del siglo XX.
De izquierda a derecha: Doña Candelaria Sacramento (madre), Candelaria (esposa de General Berenguer), Francisco, y Benjamín Villar Sacramento. Don Placido Villar (Padre, chofer de la Parada de abajo “El Llano” y posterior de la familia Salazar y Méndez)

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

domingo, 28 de junio de 2020

CLEO LAINE Y EL RECORDADO FESTIVAL DE LA CANCIÓN DEL ATLÁNTICO DEL PUERTO DE LA CRUZ


Fotografía del diario “La Tarde” de Santa Cruz de Tenerife.

El amigo  de la Villa de La Orotava; JAVIER LIMA ESTÉVEZ Graduado en Historia por la Universidad de La Laguna, remitió entonces (28/06/2020) estas notas y fotografía que tituló; “CLEO LAINE Y EL RECORDADO FESTIVAL DE LA CANCIÓN DEL ATLÁNTICO DEL PUERTO DE LA CRUZ”: “…El desarrollo de las seis ediciones del Festival de la Canción del Atlántico, entre los años 1966-1971, dejó para la historia numerosos recuerdos y vivencias que aún permanecen en la memoria. Muestra de ello sería la presencia durante la III edición de la artista británica Cleo Laine. ¿Quién era? ¿Por qué se esperaba con tanta expectación su presencia en nuestra isla? Con el fin de responder a esas preguntas localizamos un artículo publicado por José L. Escandell, el 16 de abril de 1968, en el periódico La Tarde. A lo largo de la crónica aporta numerosos detalles que permiten seguir la influencia que ejerció sobre la artista los discos de Elgar Creole y Charlie Cooke, las voces de Benny Goodman, de Kin Oliver Creoole, Louis Amstrong, Don Redman, etc. La influencia del jazz sobre sus oídos y desde una temprana edad explica, sin lugar a dudas, los motivos que sobre ella, poco a poco, tal género musical. En su trayectoria no se podría obviar el nombre del que fuera su marido, John Dankworth. La actuación como solista en un concierto de jazz con la Orquesta Filarmónica de Londres significó otra muestra más de ese impulso que, poco a poco, iba proyectándose con mayor fuerza en su trayectoria. De allí llegaría su salto a la BBC e, incluso, su papel como actriz.
El éxito de la británica representaba una circunstancia inigualable para contar con su presencia en el festival musical portuense. Un prestigio, además, avalado por numerosos reconocimientos y la participación en certámenes de categoría internacional. Era, pues, un acierto de trabajo en conjunto entre la comisión organizadora y la compañía Rothmans of Pall Mall.
Formaba parte de un complejo proceso de contratación. Para su llegada hasta nuestro territorio se efectuaron diversas negociaciones, atendiendo la comisión, además, a otras propuestas que pudieran cumplir con la expectación que una artista de trayectoria internacional debía generar como reclamo para la final.
Ya desde su llegada al aeropuerto de los Rodeos se congregó una gran expectación en torno a su persona. Sobre el escenario del Parque de San Francisco sería presentada por Tico Medina. Cleo Laine actuó el día de la final y agradó con su voz a los asistentes, siendo unánime el aplauso como reconocimiento cálido y real a su actuación.
De todo ello quedan numerosas imágenes y testimonios escritos que nos aproximan ante ese conjunto de manifestaciones musicales que brillaron en la ciudad turística portuense a lo largo de seis intensas ediciones anuales...”  

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

miércoles, 24 de junio de 2020

¡TODOS QUEREMOS MÁS!


El amigo de la Villa de La Orotava EVARISTO FUENTES MELIÁN “ESPECTADOR” remitió entonces (24/06/2020) estas notas que tituló; “¡TODOS QUEREMOS MÁS!”: “…Acabo de leer un comentario sobre futbol de fecha martes 21 de febrero del año 1956 (periódico EL PAÍS;  lunes 22 de junio de 2020, página 39). Se enfrentaban en partido de Liga de Futbol de Segunda División, Grupo Norte, los rivales regionales Real Oviedo y Sporting de Gijón (que entonces era Real Gijón). El Oviedo le metió contundentemente 0.6 al Gijón en el campo de éste, El Molinón. Era tal el sobo que le estaban dando los carbayones (Oviedo) al Real Gijón, que en el trascurso del juego, mientras aumentaba la ventaja ovetense, su afición, desplazada en masa al campo del adversario,  cantaba aquello de <¡TODOS QUEREMOS MÁS, Y MÁS Y MÁS Y MUCHO MÁS!>
Punto y aparte. Para contar una  anécdota similar, nos quedamos en el mes de marzo del mismo año 1956; pero debemos desplazarnos un par de miles de kilómetros, para situarnos en Tenerife, en la cancha de baloncesto santacrucera de El Frontón, que estaba situada muy cerca del Puente Galcerán y del colegio  de Formación Profesional de los Salesianos, entonces ubicado en esa zona neurálgica y céntrica de la capital del Chicharro.
Un grupo de La Orotava, en dos taxis, nos desplazamos a ver el partido. La TV tardaría todavía ocho años en llegar al Archipiélago.
Pues bien: el encuentro era de Primera Regional de baloncesto, RC Náutico-CB Canarias. Fue tal el sobo que los canaristas laguneros estaban dando a los de Santa Cruz, que toda la afición de Aguere que se presentó en masa en El Frontón, se puso a cantar el <¡¡¡TODOS QUEREMOS MÁS, TODOS QUEREMOS MÁS Y MÁS Y MUCHO MÁS…!!>
El CB Canarias (hoy transformado en Iberostar Tenerife, de la máxima categoría nacional), estaba bajo la dirección sentimental y burocrática de Juanito (a) Cabeza. Actualmente hay un pabellón lagunero Juan Ríos Tejera en su honor y recuerdo.
Pero el final de aquel partido fue trágico. El árbitro  Molina, el del bigotito, se viró con su pito contra el Canarias, que llevaba clara ventaja al Náutico, hasta darle la vuelta al marcador y robarle el partido descaradamente. 
Ganó el Náutico con trampa, y se armó la de San Quintín…. Los aficionados laguneros, después de romper en señal de protesta algunas butacas de madera de la grada única lateral de El Frontón, fueron desalojados del recinto cubierto a la fuerza, por los porrazos  de la Policía Nacional, que entonces llevaba el sobrenombre de Los Grises.
En fin, el cantar triunfante de < ¡TODOS QUEREMOS MÁS…!> del Oviedo al Sporting en futbol, se repitió por las mismas fechas de 1956 en Tenerife en baloncesto…”

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

martes, 23 de junio de 2020

TE QUEREMOS MARA


Triste y fría noticia nos llega desde  Sevilla de la Giralda, Plaza de España, Triana y Barrio de la Cruz. Mi querida y estimada cuñada nos ha dicho adiós, pero un adiós feliz, que inunda su alma, y el de todos sus seres queridos.
Mara Lara Buzan nació en Parada (Sevilla) el 24 de septiembre del año 1950, y falleció en su Sevilla el día 23 de Junio del 2020, a los 69 años de edad.
Tras llevar con cariño, sosiego y familiar, la cruel enfermedad que le sobrevino cuando ya disfrutaba y vivía de aires sevillanos, su entorno familiar, y sobre todo con sus queridos nietos.
Estudió con las salesianas de Sevilla, y en la Universidad de la misma ciudad, graduándose en ATS, ejerciendo en su  hospital central sevillano.
Contrajo Matrimonio con mi cuñado Félix González de Chaves y Díaz médico de profesión. De dicha unión tuvieron dos hijos: María del Mar y Félix Jesús González de Chaves y Lara. Cuatro nietos: Marta, Blanca, Carlas y Álvaro.
Mara te conocí cuando entré a formar parte de esta familia del pago de la Cruz Santa – Los Realejos, aunque ya conocía a mis cuñados y demás que habían sido compañeros de pupitre en el colegio de San Isidro de La Villa de La Orotava.
Siempre fuiste una sevillana íntegra, con una sonrisa enorme que te caracterizaba, con dotes de alegría, siempre en concordancia con Las Esperanzas: Macarena y Trianera. El gran poder de Dios, la Giralda - Catedral, Plaza de España, Triana, La Cruz, Torre de Oro, Real Alcanzar, y sobre todo el rio Guadalquivir, con muchos secretos traídos desde la India, que recorre media Andalucía desde Sierra Cazorla hasta el mediterráneo.
Tu disfrute en la caseta de amigos en el Real de Sevilla, así como en la playa La Barrosa  de  la Chiclana gaditana de los famosos vinos.
Tu regocijo con tus nietas y nieto, toda una vida para ellas, y toda una alegría entre los colegios, veladas, y clases de baile y músicas. Estoy seguro que Marta te tocará con su piano una marcha triunfal sobre ese firmamento de concordia y piedad.
Mara la vida es así, momentos alegres, como el nacimiento de mi primera nieta en la vida; Andrea, que pena que no te pudo conocer. Y ahora triste, como es tú marcha a la persistencia. Tenemos que sobreponernos y seguir adelante.
Estoy seguro que en ese paraíso eterno de esperanza y misericordia, seguirás disfrutando con tu querido esposo mi cuñado Félix, con tus envidiados y adorados hijos; María del Mar y Félix Jesús.  Además seguirá disfrutando en el silencio con tus queridas nietas: Marta, Blanca y  Carlas, no te olvide de hacerle los trajes de gala a por sevillana, y Álvaro que seguirá queriéndote y adorándote.
Arriba tienes a tu madre Macarena, que tanto le llórate y vocalizaste en la madruga, dile a tu papá y mamá, lo mal que lo estamos pasando aquí, con esa pandemia, triste de un malicioso virus.
Te queremos de todo corazón, seguirás entre nosotros como siempre, y espero que la alegría sea lo más feliz que te puedas llevar.
Un abrazo Mara, hasta siempre.

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL