jueves, 30 de junio de 2022

TRES OROTAVENSES A ESTILO DE RITA HAYWORTH

Foto tomada en los estudios de “FOTO PORTERO” en la calle El Calvario de la Villa de La Orotava. En donde vemos a tres damas villeras, en los tiempos de la guerra incivil española, al estilo de la famosa artista norte americana que protagonizó la inolvidable película “Gilda” (1946), protagonizada por Rita Hayworth y Glenn Ford y magistralmente dirigida por Charles Vidor. Cuya curiosidad aparece en la extraordinaria escena, al interpretar la segunda de las canciones, el personaje de Gilda se quita sensualmente un guante; esta escena causó sensación en su momento y motivó que el filme fuese prohibido en varios países, entre ellos España. En la película, tras dicho striptease se produce otro momento que se hizo igualmente célebre: el personaje de Glenn Ford abofetea a Gilda, si bien previamente ella le había golpeado a él.

Esta foto, en nada tiene que ver con este importante filme, solo me fijo en el vestuario que llevan las tres féminas, de fabricación por modistas caseras de la época y zapatos del taller de mi abuelo Bruno Abréu Rodríguez.

De izquierda a derecha; las hermanas Isabel  y Elvira Hernández Méndez y mi tía Consuelo Abréu González (Tata) mi segunda madre. En aquellos tiempos salían juntas, se divertían, mientras mi tío Enrique Abréu González pasaba el tiempo de guerra incivil española en África, puesto que era el prometido e único amor de la vida de Elvira Hernández Méndez. Las tres pasean por el paraíso eterno de la esperanza y del descanso, las tres quizá se diviertan entre tinieblas, en medio de la poesía y la felicidad. Sobre todo a mi pobre tía Consuelo Abréu González (tata), mi segunda madre, que nos crió a todos por dossier, de la que guardamos gratos recuerdos de la vida.

La verdad que me sorprende ver a mi tía Consuelo (Tata) mi segunda madre, con este extraordinario vestuario de la época de Hollywood, pues me cuidó y me mimó en mi infancia y primera juventud, me enseñó a estar en la vida, al respeto y a la tolerancia, a verla en los ultimo años de su vida con la diabetes y la ceguera, cuidando a mis hijos y a mi sobrinos (que han formado un grupo denominado “Los Charangas”) que la apodaron cariñosamente “Tata y su bata”. Qué diferencia.

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL

 

FAMILIA OROTAVENSE ÁLVAREZ ÁRBELO

El amigo de la Villa de La Orotava; JAVIER ÁRBELO HERNÁNDEZ, remitió entonces (29/06/2022) esta interesante fotografía referente a la Familia orotavense Álvarez Árbelo, acompañada de varios parientes y amigos.

Panorámica tomada en el patio de la casa de la calle Calvario de la Villa de La Orotava, residencia del matrimonio don Maximino Álvarez y doña Soledad Árbelo.

Casi todo el grupo es conocido pero varios de ellos desconozco su identidad. Por lo que la dejo abierta al reconocimiento de vosotros.

De izquierda a derecha de arriba abajo: Maximino Álvarez Árbelo (hijo), Juan Pedro Pérez, Fefa Pérez Delgado, doña Soledad Árbelo, Carmita Gutiérrez Delgado, don Maximino Álvarez (padre), Carmela Domínguez, Leida Álvarez Árbelo, Luis Hernández (capelo), Fernando Álvarez Árbelo, ¿+?, Fernando Fuentes Guerra, ¿+?, ¿+?, Javier Árbelo Hernández, ¿+?, Manolo Árbelo Hernández, ¿+?, ¿+?, y Domingo García.

Curiosamente identifico a las cinco damas, pero la parte masculina me he  muy difícil da  con todos ellos, esto se debe que en la actualidad no hay amigos en vida para su mejor identificación, puesto que la fotografía fue tomada al final de los cuarenta del siglo XX.

Me llama la atención la  presencia de doña Soledad Árbelo (doña Sole..) como le decíamos, para mí fue una madre más de la calle Calvario, de mi Barrio de toda la vida, recuerdo verla sentada en tertulias por fuera de su casa en sillones de mimbres acompañada de  otras damas, las noches esplendidas de estío.

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL

 

LA QUEMA DEL HARAGÁN

Fotografía de mi colección particular tomada por mi cámara.

 

El amigo del Puerto de la Cruz; SALVADOR GARCÍA LLANOS remitió entonces (30/06/2022) estas notas que tituló; “LA QUEMA DEL HARAGÁN”: “…Esta era la terminología con que se titulaba un tradicional número del programa de las Fiestas de Julio en el Puerto de la Cruz. Mucha gente preguntaba el significado de la palabra haragán. Y con el paso del tiempo se interesaba por el origen de aquella suerte de atracción que era pasto de las llamas al término de la cabalgata anunciadora, allí, en los alrededores del refugio pesquero en la noche del sábado festero.

El vocablo es de origen árabe. Haragán es alguien que no quiere trabajar. De ahí también la palabra holgazán, formada de una fusión con holgar, del latín follicare (soplar), que también nos dio huelga. El haragán siempre pone pretextos para no ir al trabajo.

Quizás algún día sepamos el origen de lo que fue una tradición. ¿Se trataba de simbolizar la liquidación de algún personaje, más o menos público? ¿Era llevarle sin miramientos a los extremos de la hoguera crítica? El significado y los mentores (maestro Ángel Barroso, Farrais padre, Gilberto Hernández y Pepín Castilla, el último superviviente, tendrían las respuestas). Aquello era como la sardina carnavalera pero de menor escala.

Lo confeccionaban en Valle Guerra-Tejina. Un año más voluminoso, otro con perfiles más estéticos (En una ocasión, hubieron de improvisar pues no había tiempo en el taller: cogieron un cabezudo deteriorado e inservible, le hicieron un cuerpo acartonado y lo rellenaron con papeles y algodones que ardería después de ser rociado con una mezcla de vino y alcohol) Lo transportaban en una plataforma que llamaba la atención al paso por la autopista del norte. Hasta ser colocado en el punto de salida de la cabalgata por donde discurría con ayuda mecánica. A remolque, vamos. Y llegando a las inmediaciones del refugio pesquero, en los adoquines de La Marina, allí donde Santo Domingo se une con Mequinez, por donde fluye buna parte de las esencias festeras portuenses, allí las llamas devoraban al haragán.

Los policías locales y los colaboradores de Pepín alejaban a niños y jóvenes del transporte, así como a los más curiosos y a los extranjeros que no entendían nada de nada. El ceremonial, escueto y sin alardes, discurría entre resignación y efímera expectativa, de esa que aguarda alguna explosión o traca final. Las llamas se elevaban al cielo. Ahí acababa la quema del haragán por cuyo significado preguntaron no pocas personas sin que nadie atinara con la respuesta.

Alguien acertó con un proverbio irónico para definir las características de aquella figura: “Si ser un haragán es tan agradable como lograr algo en la vida, ¿por qué salir de la cama?”.

Pero no era aquella una obra de arte. La mandaban a la hoguera, que tampoco era la de las vanidades, configurada en otras coordenadas, unos cuantos años después. Prendía. Punto seguido. Hasta que pasó a mejor vida…”

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL

 

martes, 28 de junio de 2022

FESTIVAL DE LA CANCION DE MARÍA AUXILIADORA 1973

El amigo de la Villa de La Orotava, MÁXIMO HERNÁNDEZ Y HERNÁNDEZ me remite entonces (28/06/2022) esta fotografía referente al Festival de María Auxiliadora, del mes de Mayo del año 1973, coincidiendo con la celebración de  las Bodas de  Plata de la llegada a la Villa de los Salesianos.

La panorámica tomada en el campo de los deportes viejo del colegio de San Isidro, en la que observamos al amigo Máximo actuando con una canción ligera de la época.

En este festival actuó la cantante internacional JEANETTE nacida en Londres el 10 de octubre del año 1951. Que en 1971 retorna como solista a insistencia de Hispavox que lanza su primer sencillo “Soy Rebelde”  La canción definió su carrera como baladista y amplió su fama en países de habla hispana. 

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL

 

EL MÁGICO GOL DE CUCO EN LA MANZANILLA

El amigo del Puerto de la Cruz; SALVADOR GARCÍA LLANOS remitió entonces (28/06/2022) estas notas que tituló; “EL MÁGICO GOL DE CUCO EN LA MANZANILLA”: “…Dos días antes de fallecer, en plena semana grande de las fiestas del Corpus Christi, pudimos transmitir, por medio de su hija Cheli, en medio de un encuentro casual, el último saludo.

Felipe Padrón Jordán, popularmente conocido por Cuco, llevaba algún tiempo internado en el hospital de Icod de los Vinos.

Natural del Puerto de la Cruz, mecánico de profesiòn, prestó servicios en Transportes de Tenerife (Hernández Hermanos) y Titsa. Era inconfundible su estampa enfundada en un mono azul, recorriendo las calles portuenses y de la Villa, donde contrajo matrimonio con Nena Hernández Méndez. Sus hijos, Cheli y Felipe Padrón Hernández.

Jugaba de delantero, se formó en la formidable cantera portuense y perteneció al célebre equipo del Once Piratas dirigido por el inolvidable Roberto Hernández Illada. Fue la primera gran época de esplendor del fútbol local. Dio el salto al primer equipo, en el que, pese a la fuerte competencia, pudo hacerse con un sitio en la línea delantera, alternando la titularidad. En la temporada 1959-60, formó parte y tuvo una intervención decisiva en La Laguna, de aquel equipo que logró el ascenso a Primera categoría regional, posteriormente inmortalizado en los versos populares de Vicente Yanes, “aquel Puerto Cruz llamado el pequeño Real Madrid”.

Felipe o Cuco era, de algún modo, el sexto delantero, según la configuración de líneas de entonces, lo que se dice un suplente de lujo. Le atribuían picardía, rapidez de reflejos, agilidad y capacidad de desmarque. Aprovechaba los rechaces, esos balones sueltos en el área.

En el libro Recuerdos de un partido memorable C.D. Puerto Cruz-Juventud Silense, original de Pedro Barreto, Gregorio Dorta y José Manuel Martín, publicado por Asociación de Vecinos La Peñita-Aqualia, se recoge el testimonio de Cuco, autor de un gol que a la postre sería decisivo.

En efecto, después de haberse proclamado campeón del Grupo Norte, Puerto Cruz habría de enfrentarse al de la zona Capital-Laguna, el Estrella, para disputar la plaza de ascenso a Primera. Para los autores del libro, esa tarde el delantero anotó un gol mágico en La Manzanilla. Relata Cuco:

“Yo entré en el equipo porque Del Pino no pudo jugar y la verdad es que estaba un poco nervioso. Aquel día fue lluvioso, encima jugábamos en el césped, no estábamos habituados y todo pareció estar en nuestra contra. Pero todavía hoy, me acuerdo de aquel importante gol que marqué. El centro vino desde la derecha y no sé si fue Germán o Vicente que había cambiado la banda, pero lo que sí sé es que me metí entre dos defensas. Ello no lo esperaban y me lancé en plancha, metí la cabeza y marqué. Fue extraordinario. La pena fue que sufrí un golpe en la rodilla y ya no jugué el partido de vuelta que ganamos 2-1 en El Peñón y alcanzamos el ascenso. Aquello fue memorable”.

Cuco memorizó aquel gol y repetía su relato cada vez que alguien se lo pedía o recordaba. Un testigo presencial dijo que no había gritado un gol con tanta intensidad como aquel día.

Desde entonces, si lo permiten, el delantero se quedó en el lado bueno de la historia…”

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL

 

sábado, 25 de junio de 2022

CUCO

El amigo y compañero de la promoción bachillerato superior 1967 – 1968 en el Colegio de San Isidro de la Villa de La Orotava; Luis Alfonso González Hernández, me remitió entonces (25/06/2022),  el fallecimiento del ex futbolista del CD. Puerto Cruz “CUCO”.

Felipe Padrón Jordán conocido futbolísticamente por “Cuco”, nació en el  Puerto de la Cruz y falleció en la Villa de La Orotava, el 23 de junio del año 2022.

Perteneció al Pequeño Real Madrid, como se le bautizó al CD. Puerto Cruz en la temporada de su ascenso a la primera categoría del futbol regional tinerfeño (1959 – 1960).

Cuco fue un portuense futbolero procedente de la prestigiosa y celebre cantera del inolvidable CF. Once Pirata de Roberto Hernández Illada.

Se le llamó “Cuco”, por sus celebres goles, tenía un punto de vista sorprendentemente, que se hacía con la  pelota y simplemente empujarla la llevaba a las redes.

Contrajo matrimonio con la dama orotavense Nena Hernández Méndez, con la que tuvo dos hijos; Cheli y Felipe Padrón Hernández.

Mecánico de profesión, prestó sus servicios en los talleres de TRANSPORTE DE TENERIFE primero y posterior en las guaguas TITSA.

“Cuco” espero que siga metiendo tus magistrales y fructíferos goles en el Peñón eterno colmado de esperanza, fe y misericordia.

Un abrazo y hasta siempre.

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL

 

PAQUITO






De nuevo una llamada inesperada y de tristeza a mi móvil de la querida amiga desde la infancia de la  Calle El Calvario; Isabel Valero Hernández, en la que me comunica la ida al infinito de su hermano, mi amigo de toda la vida “Paquito”.

Francisco Valero Hernández (Paquito), nació en la Villa de La Orotava el 28 de octubre del año 1949, y falleció en la misma el 25 de junio del 2022, a los 72 años de edad.

Estudió con Las Lorencitas, en el Colegio de San Isidro y en la Escuela de Comercio de Santa Cruz de Tenerife.

Un gran deportista, que practicó el futbol y el baloncesto. En el futbol jugó en el Infantil y Juvenil Plus Ultras, así como en equipos aficionados. En el baloncesto lo hizo en el CB AA. AA. Salesianos (actual CB. San Isidro). Y como colofón final al deporte obtuvo el título de entrenador, dirigiendo al UD. Orotava y al UD. Rambla.

Un magnifico y notable emprendedor del mundo de la fotografía “FOTO WAHLER”, el primero que montó en la Villa de La Orotava, la obtención de fotografías mecanizadas rápidamente, y culminándolas con la salida en el mundo de las nuevas tecnologías.

Amigo desde toda mi vida, casi hermano quizá más, excelente persona amigo de sus amigos, extraordinario esposo, padre y abuelo.

Paquito tenía un corazón enorme, siempre en buenos contactos con sus clientes a  los que le ayudaba espléndidamente, ya que poseía un don de saberse comunicar como un ser humano de categoría.

Desde pequeños jugábamos juntos a todos los juegos infantiles, al fútbol en las calles y campitos, al baloncesto,  incluso nos echábamos grandes partidas de chapolín en casa de don Eustaquio Lima en la calle El Calvario.

Llegamos a estudiar junto, tanto en el bachillerato como en el  peritaje mercantil. Recuerdo que cuando llegábamos tempranos a clase en Santa Crus de Tenerife en la Escuela de Comercio, nos sentábamos a estudiar en la  plaza Weyler, para entrar preparado a  las históricas aulas de la legendaria Escuela capitalina, edificio que donó el  ilustre Imeldo Serís.

Últimamente nos tropezábamos en la plaza de Franchi Alfaro, a donde íbamos a caminar para ejercer nuestra fortaleza, y nos preguntábamos como estábamos, la verdad que bien y feliz.

Así que no esperé tu marcha prematura, espero que siga siendo feliz en ese paraíso eterno colmado de esperanza, fe y misericordia.

Paquito amigo, hermano, un abrazo y hasta siempre.

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL