Bajo la luz dorada y eterna de La Orotava, la infancia
no es un tiempo que pasa, sino un refugio donde el amor se queda a vivir. Esta fotografía, rescatada del
olvido el 7 de octubre de 2018
por la fiel mirada de su entrañable amiga de la infancia, Concha Machado y Machado, es un
testimonio vivo del lazo inquebrantable que une a tres hermanas: Juanita, Loly
y Lala Torres Morales.
Su
historia de amor fraterno comenzó a escribirse en el rincón más poético de la
Villa, allí donde termina la calle Viera y el paisaje se vuelve místico en los
alrededores de la Ermita de Franchi.
En ese nido de fe y cantos de pájaros nacieron las tres, creciendo con el rumor
del viento en el valle y los secretos compartidos bajo el uniforme del
entrañable colegio de la Milagrosa,
donde sus mentes y corazones fueron moldeados con la dulzura de las Hermanas de
la Caridad.
Con
los años, el destino y el arraigo las llevaron a convertirse en el alma y la
alegría de la calle El Calvario.
Ser vecinas de esta emblemática vía no fue una simple coincidencia, sino la
continuación natural de una vida entrelazada con las tradiciones y el latido
más puro de su pueblo. Verlas caminar juntas, tomadas de la mano como en los
días de su niñez, es recordar que el amor de hermanas es el romance más largo y
fiel que el tiempo concede; una melodía dulce que aún resuena en los adoquines
y los balcones floridos de La Orotava.
BRUNO
JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR
MERCANTIL

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