miércoles, 25 de marzo de 2020

COLEGIO SAN FERNANDO



El Colegio de San Fernando de la Villa de La Orotava, estaba situado en la calle de San Francisco, frente a la casa de Los Balcones, la que hoy conocemos por la Casa del Turista.
Mansión número 4 de la Calle de San Francisco de la Villa de La Orotava, conocida por la Mansión Molina. Edificada por Francisco de Molina y López de las Doblas, ubetense establecido en La Orotava, donde casó el 31 de agosto de 1593 con Isabel de Lugo y Valcárcel, hija del regidor Francisco Benítez de Lugo y de su segunda esposa, Isabel de Cabrera.
Tiene dos plantas, en su fachada destaca la portada plateresca de cantería, de líneas sencillas, con pilastra cajeadas, sobre las que aparecen círculos. El balcón descubierto, muy estrecho y de bellos balaustres torneados, tiene base de cantería con dos remates laterales.
En la década de los años cincuenta y sesenta del siglo XX, estaba ubicada en la parte baja a la izquierda el Colegio de San Fernando, En la portada central Talleres de Bordados y Calados de Doña Eladia Machado, a la derecha la vivienda de don Manuel Hernández y familia. Y en el segundo piso la vivienda del recordado practicante sanitario don Pedro Melián y señora.
El colegio de San Fernando fue promovido al principio de los cincuenta del siglo XX por los hermanos maestros Nacional; Maximino y Fernando Álvarez Arbelo.
Contaba de una sola aula, mixta en distintos niveles, desde el párvulo hasta segundo de bachillerato, además contaba con clases de contabilidad y mecanografía.
En principio en horario diurno de 9 a 12 horas y tarde de 14 a 16 horas, solo para masculino, lo trabajaba Don Fernando Álvarez Arbelo. Y continuaba desde la 16 hasta las 19 horas con las féminas. Y nocturno para alumnos que trabajaban de 19 horas a las 21 horas lo atarea don Maximino Álvarez Arbelo.
Al mediado de los cincuenta don Maximino Álvarez Arbelo, deja la enseñanza para hacerse cargo de la gestión del Jardín del Marquesado de la Quinta Roja. Don Fernando Álvarez Arbelo, se hace cargo totalmente de los tres turnos. Hasta el final de los cincuenta, las féminas pasan a un aula en su domicilio particular en el Barrio orotavense “Los Cuartos”, con su señora doña Juana.
El Colegio de San Fernando desaparece como tal, al mediado de los sesenta del siglo XX, debido que Don Fernando Álvarez Arbelo y su señora, se integran por oposiciones en las Graduadas de La Concepción.
Muchos fuero sus alumnos desde el comienzo de su actividad, y muchos se integraron en el mundo laboral, con suficiente preparación, así como otros llegaron a graduase en carreras universitarias.
Un servidor, forme parte del alumnado de dicho centro docente hasta el primer curso de bachillerato, puesto que a partir de ahí me reincorporé de nuevo al Colegio de San Isidro y terminar allí el bachiller superior y revalidas.
Hablo de reincorpórame al Colegio de San Isidro, debido a que una vez cumplido el parvulario en el Colegio de la Milagrosa con Sor Dolores Borges, me matriculé en la clase Chica del Colegio de San Isidro, pero la abandonaba llorando y con depresiones, Mi padre Juan Álvarez Díaz, me puso en San Fernando por la amistad que tenía con los hermanos Maximino y Fernando Álvarez Arbelo, ya que en casa no me podía quedar.
Mis recuerdos en san Fernando fueron imborrable, de una trayectoria ascendente en la enseñanza, unos compañeros magníficos, muchos de ellos me acompañaros posterior a terminar el Bachillerato al Colegio de San Isidro. Recuerdos imborrables, de la pizarra en la esquina izquierda del aula, el despacho de don Fernando en el centro, una pequeña imagen de San Fernando ubicada en un pequeño retablo en la pared del lado sur. El aseo a la derecha y una ventana enorme con cristales opacos, que nunca se abría, pero entraba la suficiente luz natural del patio allí existente.
Don Fernando Álvarez Arbelo, fue un gran profesor, que se preocupaba de que sus alumnos aprendieran, no solo la docencia, sino también a ser hombres de provechos y del futuro. Para mí fue el mejor profesor y persona que he tenido en la vida.
La fotografía está tomada delante del Mausoleo del Marqués de la Quinta Roja; don Diego Ponte del Castillo. Un 30 de mayo que era la festividad del Colegio, y de su profesor don Fernando Álvarez Arbelo. En ella hay muchos compañeros conocidos.
En la misma podemos observar por la edad de sus alumnos, los distintos niveles educativos que se desarrollaron en el currículo del recordado e inolvidable centro docente de la calle de San Francisco de la Villa de La Orotava.

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

EL PUERTO DE LA CRUZ EN 1820


El amigo de la Villa de La Orotava; JAVIER LIMA ESTÉVEZ. Graduado en Historia por la Universidad de La Laguna remitió entonces (25/03/2020) estas notas y fotografía que tituló “EL PUERTO DE LA CRUZ EN 1820”“…Me confieso un admirador absoluto de la obra del polígrafo portuense, José Agustín Álvarez Rixo (1796-1883). Entre las páginas de Anales del Puerto de la Cruz de La Orotava (1701-1872), realiza una amplia descripción de su lugar de origen y la conexión, desde diversos puntos de vista, con personas, lugares, actos o efemérides dignas de consideración. Una muestra de ello sería el año 1820. El escenario portuense aparece marcado por la presencia del alcalde Tomás Amstrong. Los primeros meses se suceden sin grandes novedades hasta que un hecho rompe con la monotonía. El 30 de abril, Juan Cólogan Fallon recibe una carta donde se le informa de la llegada del bergantín Ligero, con origen en Cádiz, con el fin de notificar la noticia de que el rey había jurado la Constitución. La noticia se extendió pronto y a ello se unieron otros vecinos, se repicaron las campanas, se hizo saludo en el muelle fijándose la bandera y se tañó música por el pueblo, puesto que todos esperaban de buena fe grande y utilísimas reformas y consecuente prosperidad individual y general. Desde los balcones y las ventanas se colocaron numerosos elementos de adorno. Además, en el centro de la Plaza del Charco, se erigió una columna de madera de orden toscano y catorce varas de alto, rematado éste de una pilastrita sobre la cual descansaba un libro doblado con el rótulo «Constitución». Todo este monumento estaba pintado de blanco marmolado y costó más de 400 pesos corrientes. Por el lado Norte de su pedestal se escribió su dedicatoria a dicha Constitución del año 1812. A corta distancia de cada ángulo de la columna se colocó una pirámide de muselina blanca, guarnicionada, la cual se iluminaba. Y al testero que formaba la entramada de la plaza al Norte se construyó una vistosa casilla para los músicos. La meticulosa descripción de Rixo advierte, al mismo tiempo, de los bellos arcos triunfales dispuestos a lo largo de las siete avenidas que daban a la plaza.
Describe aspectos relacionados con el acto de celebración en la Iglesia, con misa solemne en la que predicó el venerable Beneficiado de Chasna, Antonio Peraza de Ayala y se leyó la Constitución desde el púlpito por el diácono José Álvarez de Ledesma.
Se adornó la Parroquia en su interior y exterior, al igual que llegó a suceder con la pila situada en medio de su plaza, cubierta de una rotonda formada de madera, rama y flores y la figura del heroísmo encima, muchos faroles en su interior para iluminación, que unida al contraste de la caída de los chorros de agua, formaban una agradable perspectiva. Tales adornos llegaron a tener un coste de ochenta pesos corrientes, tal y como apunta Rixo, correspondiendo la idea y dibujo a su autoría.    
La iluminación fue única y para su materialización contribuyeron numerosos vecinos. Sin embargo, la suscripción popular no terminó de ser aceptada por todos. Por ello, se expandieron sátiras e indolencias contra los que no colaboraron al respecto y se generalizaron pasquines, no contra el Rey y la Constitución, sino entre los mismos habitantes que se agriaban unos contra otros, por sus disparates y abusos que hacían la voz LIBERTAD.
También deja constancia de las elecciones municipales celebradas durante el mes de mayo y los cargos que quedaron al respecto.
Interesante sería advertir el aumento en el número de documentos como resultado de nuevos trámites y la actuación, al respecto, del propio alcalde Juan Cólogan Fallon, que decidió donar un estante nuevo con el fin de colocar papeles y protocolos del Ayuntamiento. Un síntoma de preocupación por el patrimonio documental, tan sufrido y abandonado en otros momentos.  
La anécdota protagonizada por Diego Barry y Miguel de Arroyo no tiene desperdicio. Ambos, junto a otro joven, salieron desde Londres con destino París. Allí subsistieron gracias a la publicación de un folleto redactado en francés por dicho Barry, teniendo como temática las mujeres. Lo curioso es que, ante dificultades económicas, Barry y el otro individuo abandonaron el lugar y se trasladaron a España. El tiempo transcurría mientras Arroyo seguía en París. Por ello, unos amigos desde Londres decidieron rescatarlo.
En diciembre se organizaron nuevamente elecciones de empleados para el año siguiente. Sin embargo, se suscitaron muchos aleluyas y animosidades contra algunos vecinos que en nada se mezclaban; hechos demostrativos, de que cuando se les da soltura a los hombres son pocos los que saben ser comedidos y muchos los que abusan de ella.
Aspectos y anécdotas curiosas de un pasado que, en el relato de José Agustín Álvarez Rixo, nos aproxima ante el conocimiento del núcleo portuense doscientos años atrás…”

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

martes, 24 de marzo de 2020

DE EXCURSION EN LAS CAÑADAS



Fotografía referente al camión TF. 3287 SP, que fue casi hecho por don Lorenzo Marzaga en su propia casa para el trabajo del transporte de los productos agrícola y sus derivados, en las inmensas fincas que embellecían el Valle de La Orotava, el verde Valle de Taoro. Igual al que tenía el camionero de la Villa de La Orotava Pedro Sacramento que se dedicaba a cargar arena.
De excursión en las Cañas del Teide, un domingo de los cincuenta del siglo XX.
Tomada a la altura del Portillo, para sacarse la foto, con los que integraron la mencionada excursión dominguera.
El de la derecha es Lorenzo Marzaga (propietario del camión), de rodilla su hermano Pepe Marzaga (que lo adquirió posteriormente aun se conserva en unos terrenos anexos a su vivienda en la zona del Ramal de la Villa de La Orotava), sentado su hijo Lorenzo Marzaga, en la puerta Federico, a la derecha Domingo.
En el guardalodo izquierdo su señora Rosa Rodríguez, acompañándole una señora mayor, suegra de Pepe Marzaga. La señora del interior de la cabina y el niño son desconocidos.

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

DEOGRACIAS JOSEFA DE LA PURÍSIMA CONCEPCIÓN DÍAZ MÁRQUEZ (MI ABUELA)


Nació en la Villa de La Orotava, el día 15 de Marzo de 1880, bautizada el 28 de Abril de 1880. Falleció en la misma Villa el 29 de octubre del año 1957 a los 77 años de edad.
Se le conocía por Engracia, nosotros los nietos que fuimos una veintena le llamábamos “MAMÁ ACIA”.
Hija de Luis Díaz González (Jornalero) y María Márquez García (venta en su casa del callejón El Loro) naturales del Realejo Alto.
Aquí en la Villa, conoció a mi abuelo José María Álvarez Luque natural de Antequera provincia de Málaga, que vino a la Villa de la Orotava con el Batallón Borbónico de Málaga, al acuartelamiento de San Agustín en el año 1901.
Contrajo matrimonio con su prometido mencionado; José María Álvarez Luque (mi abuelo), en el templo parroquial y Matriz de Nuestra Señora de la Concepción de la Villa de La Orotava, el día cuatro de Abril de 1906.
Tuvieron ocho hijos: Josefina, Juan (mi padre), Isabel, Ricardo, José, Francisco, María Rosa y Carmen Álvarez Díaz.
En la Villa de la Orotava, a lo largo de su vida, tuvo varios domicilios: El Loro, Rodapalla, Calvario, Torreón y Llano de San Sebastián anexo al Colegio de San Isidro.
Solo la recuerdo ver en su habitación de su casa en el Llano de San Sebastián, sentada en una butaquita, y me llamaba Juanito, ven que te doy unos caramelos. Ese es el único recuerdo que tengo de ella.
En su vida fue una mujer muy anecdótica y de muchísimas parodias. Tenía genio, pero de su propia característica personal, puesto que siempre daba la cara.

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÇEU
PROFESOR MERCANTIL

EL AUTO CAMIÓN DE DON LORENZO EL DE LA MARZAGA



Un camión todo terreno de aquellos años, para el trabajo del transporte de los productos agrícola y sus derivados, en las inmensas fincas que embellecían el Valle de La Orotava, el verde Valle de Taoro.
Hablo de un auto camión, puesto que su hijo Pepe Marzaga Rodríguez, me indicó que ese carruaje, fue casi hecho por su padre don Lorenzo Marzaga en su propia casa.
En esa época habían artesanos que construían con: chasis y motores de otros vehículos, camiones y guaguas para el servicio público.
Recuerdo la construcción de las carduchas (guaguas del servicio para el transporte público de pasajeros en el municipio de la Villa de La Orotava), en los talleres del inolvidable maestro; José Hernández Quevedo.
La joven que vemos en la fotografía delante del camión con un niño en sus brazos, es la hija de don Lorenzo Marzaga y Rosa Rodríguez; Aurelia Marzaga Rodríguez.

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

lunes, 23 de marzo de 2020

UNA ENTREVISTA A LEOPOLDO ORTÍ TRAVÉS


El amigo de la Villa de La Orotava; JAVIER LIMA ESTÉVEZ. Graduado en Historia por la Universidad de La Laguna remitió entonces (23/03/2020) estas notas y fotografía que tituló “UNA ENTREVISTA A LEOPOLDO ORTÍ TRAVÉS”“…Abril de 1968. En el transcurso de los actos preparativos con motivo de la III edición del Festival de la Canción del Atlántico, desarrollado entre los días 18, 19 y 20 de abril en el Puerto de la Cruz, el periodista José L. Escandell realiza una entrevista al músico Leopoldo Ortí para el periódico La Tarde, firmado con fecha 3 de abril. Sobre su persona recaía la responsabilidad de ejecutar el pase a piano de cada una de las 150 partituras enviadas al certamen. Ello debía ser realizado tras escuchar el jurado las piezas en grabación magnetofónica.
Para Ortí, las quince canciones presentes en la final poseían un gran nivel, aunque matiza que otras muchas también merecían ocupar la ansiada plaza. Sobre la calidad y trascendencia del certamen, expone que, tras pasar por una fase de niñez, el festival ya se encontraba en una auténtica mayoría de edad, siendo ejemplo de ello los “compositores de auténtica categoría cuyos nombres están en la primera fila dentro de la música moderna española”.
En el estilo de las canciones predominaba una línea moderna. Imperaba un cierto porcentaje de canciones melódicas, rítmicas y de protesta, apuntando, en atención al último aspecto, que en los temas de protesta llegó a existir una calidad tanto “en la música como en la letra”.
Leopoldo Ortí, responde de forma muy clara a la pregunta del periodista sobre el sistema de interpretación de voz y piano presente en la selección para el certamen. Sobre ello, opina que su interpretación, atendiendo a la partitura para ofrecerla a los oídos del jurado, era el sistema “que mejor se adapta a este tipo de certámenes. La calidad musical de una composición, sobre todo de este tipo, se puede apreciar perfectamente interpretada al piano y si me fuerzas un poco te diré que hasta incluso sin interpretarla, ya que cualquier señor formado musicalmente, con la partitura en la mano puede calibrar la calidad artístico musical de dicha composición. Esta es mi opinión. Los que no opinen así, lo siento…”.
No duda Escandell en afirmar la misión tan importante del pianista y la responsabilidad que recaía sobre su persona. Una opinión de la que nos hacemos partícipes y recordamos con el presente artículo como homenaje al gran pianista, Leopoldo Ortí Través…”

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

JOSÉ MARÍA ÁLVAREZ LUQUE MI ABUELO


Nació en Antequera provincia de Málaga, el día 26 de Diciembre del año 1882. Falleció en la Villa de La Orotava en el mes de Mayo de 1963 a los 80 años de edad.
Hijo de José Álvarez Villalón (Agricultor) y Francisca Luque Reus ambos naturales de Antequera (Málaga).
Vino a la Villa de la Orotava con el Batallón Borbónico de Málaga, al acuartelamiento de San Agustín en el año 1901.
Aquí en la Villa, conoció a mi abuela, y se quedó hasta el final de su vida. Donde trabajó como cochero y chofer (carnet número siete de Tenerife) de los hermanos “Ascanio”.
Contrajo matrimonio con DEOGRACIAS JOSEFA DE LA PURÍSIMA CONCEPCIÓN DÍAZ MÁRQUEZ (MI ABUELA) en el templo parroquial y Matriz de Nuestra Señora de la Concepción de la Villa de La Orotava, el día cuatro de Abril de 1906.
Tuvieron ocho hijos: Josefina, Juan (mi padre), Isabel, Ricardo, José, Francisco, María Rosa y Carmen Álvarez Díaz.
En la Villa de la Orotava, a lo largo de su vida, tuvo varios domicilios: El Loro, Rodapalla, Calvario, Torreón y Llano de San Sebastián anexo al Colegio de San Isidro.
Recuerdo de verle el reloj de oro que tenia de colgante en su chaleco interior, se lo donó al primer nieto que llevara su nombre, mi primo José Álvarez Acosta.
Lo conocíamos por Papa José, hablaba el acento andaluz puro nunca lo perdió.
Sus casinos en la Villa de La Orotava ya retirado, los tenía ubicados: Por las mañanas con su amigo y compañero Paco Polo Verdugo en el Suizo, por la tarde en la Terraza del Bar Parada (segunda construcción - fotografía) y por la noche en el merendero de La Vieja de Santa Úrsula en el Calvario de la recordada doña Antonia Calzadilla García, anida del buen vino de los Gómez que José Cruz Calzadilla su hijo elaboraba en su bodega y que transportaba el mosto en su antiguo Citroën de bigote.
Con mi abuelo se quedaron en la Villa de La Orotava; Paco Polo Verdugo, y Lechado que vivió en la Perdoma antiguo pago de Higa.

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÇEU
PROFESOR MERCANTIL