domingo, 19 de julio de 2020

ANTONIO PADILLA, EL OBSERVADOR PERSEVERANTE


Fotografía de la Peña Francia del Puerto de la Cruz. Tomada de mi cámara.

 

El amigo del Puerto de la Cruz; SALVADOR GARCÍA LLANOS, remitió entonces (19/07/2020), estas notas que tituló; “ANTONIO PADILLA, EL OBSERVADOR PERSEVERANTE”: “…Hasta ayer al mediodía no supimos del fallecimiento de Antonio Padilla López-Ruiz, farmacéutico del Puerto de la Cruz, inspector-jefe de la Sanidad Municipal durante muchos años, hasta su jubilación. Y eso que Juan Cruz Ruiz, amigo común, escribió un sentido obituario en el que relata parte de su biografía y sus preferencias.

(Preocupa, en un pueblo donde las noticias de las pérdidas circulan con prontitud y rapidez, que nos hayamos enterado tan tarde. Se ve que los circuitos habituales han fallado y que la pandemia también haya acabado con usos y costumbres que han caracterizado el desenvolvimiento de una sociedad que siempre tuvo un pronto de transmisión de este tipo de información, de manera que no fue posible despedirse –como había que hacerlo- de Julia, su esposa, de sus hijos y demás familiares).
La primera cualidad de Antonio que habría que destacar era la de un observador atento que le permitía empatizar con cualquiera de sus interlocutores. Y conversar con mucha propiedad y con conocimiento de causa. Porque era, además, un hombre bien informado: tenía tiempo para procesar los boletines radiofónicos, las tertulias televisivas y las páginas de los diarios cuyo pluralismo de enfoques o tratamientos le permitía opinar con aplomo y seguridad. Cuando discrepaba o le llevaban la contraria, decía siempre las palabras justas para mantener la posición.
Así, se hicieron célebres las pausas matinales en el trabajo, alrededor del antiguo Chimisay, o del hotel del mismo nombre, solo o cortado, donde igual se comentaba el triunfo del Madrid en un partido de Copa de Europa que el debate televisivo en que el Josep Borrell apabullaba dialécticamente a sus adversarios. En ellas participaba también Rafael Abreu González que años después se convertiría en venerable centenario. Y hasta Agustín González, actual vicedirector de Diario de Avisos, a quien el azar obsequió con una colaborador de lujo, Luis Padilla, uno de los hijos, cuando hizo en el Ayuntamiento la desaparecida Prestación Social Sustitutoria (PSS), antes de dedicarse de lleno al ejercicio de la profesión.
Allí se hablaba de esas cosas y de los acontecimientos locales, fallecimientos de conocidos incluidos.
Padilla se ocupaba de las analíticas hidrológicas, en las playas y en la red de abastecimiento patra consumo público, de las campañas de vacunación, de los dispositivos para desinsectar, del seguimiento y de los controles y hasta del mantenimiento en aquellos lugares donde procedía. Allí tuvo al fiel Andrés Hernández García como diligente colaborador y promotor de iniciativas que propiciaron la concesión de las Banderas Azules y las Escobas de Oro. También tuvo un papel destacado en el proceso de tramitación del ciclo integral del agua.
Era un amante del arte y de la actividad cultural. Coincidimos en varias exposiciones, en el Puerto y en Santa Cruz. Y hasta creemos recordar que en la intervención de Mario Benedetti en el sur. Su casa, en La Vera, reúne una valiosa colección artística. Algunos domingos por la tarde coincidimos allí para seguir los partidos de fútbol que ofrecían por Canal+.
Antonio Padilla, Toñín o Tata, como coloquialmente era conocido, fue también un constante aficionado al deporte y apoyaba con su presencia en las canchas de Anaga o del Luther King, Náutico y Canarias.
En definitiva, un observador meticuloso, un intérprete de la realidad con vocación de estar permanentemente informado y un conversador ecuánime cuyas opiniones siempre eran tenidas en cuenta. Tuvo oportunidad de esparcirlas en ámbitos empresariales (consejos de administración) vinculados a la industria farmacéutica y turística.
Supimos de su fallecimiento días después. Claro que nos hubiera gustado acompañarle y a sus familiares. Su recuerdo y su quehacer siempre serán recordados…”

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

NOTAS DE ESPECTADOR- EVARISTO FUENTES

Óleo que se conserva en la sala de Tesoro Sacro de Nuestra Señora de la Concepción de la Villa de La Orotava, tomada con mi cámara.

El amigo de La Villa de La Orotava; EVARISTO FUENTES MELIÁN, “ESPECTADOR”, remitió entonces (19/07/2020) estas notas que tituló; “NOTAS DE ESPECTADOR- EVARISTO FUENTES”: “…Don Manuel Díaz-Llanos y Bautista falleció en su domicilio parroquial de la Concepción de La Orotava, el 31 de octubre del año 1954. Don Guillermo Navarro, SDB salesiano, acudió a darle el sacramento de la Extremaunción; don Manuel falleció de modo repentino, de lo que popularmente se llama un corte de digestión, cuando  cumplía 58 años de edad.
El curso de  la primera promoción de alumnos salesianos, 1948-1954, ya no estaba en el colegio, había terminado la Reválida de Sexto a principios del verano de aquel año 1954.
Al entierro fuimos los alumnos mayores del curso Sexto de Bachillerato, los de la segunda promoción. Nos desplazamos, por acuerdo de la dirección salesiana de La Orotava, a San Juan de la Rambla, y en un tramo de la calle hasta el cementerio, fuimos andando los alumnos en filas de dos en dos, portando una corona de flores cada pareja.
Fue un día lluvioso. Se suele decir tradicionalmente que si llueve el día de su muerte, el fallecido sube al cielo.
Don Manuel fue sepultado en un rincón del cementerio sanjuanramblero, en presencia de nosotros, los alumnos de Sexto curso 1954-55, y no recuerdo si los de Quinto curso  también.
En la actualidad, si vienes, apreciado lector,  desde Icod de los Vinos, por  la carretera general o autovía, antes de llegar a la altura del casco urbano principal del municipio de San Juan de la Rambla, se ve perfectamente  una zona del cementerio, precisamente la zona de las sepulturas en sepulcros individúales en vertical, que hay en un rincón, en una esquina de dicho cementerio. 
Desconozco si los restos de don Manuel han sido exhumados de su sepultura inicial. Escribo estas líneas ¡sesenta y seis años después! Nunca es tarde, para rogar que Descanse en Paz, R.I.P. don Manuel Diaz-Llanos y Bautista.
Nota añadida con datos del blog de Octavio Rodríguez Delgado (Vilaflor de Chasna, 2016).-  Don Manuel Díaz-Llanos y Bautista (1896-1954), natural de San Juan de la Rambla, fue cura regente de Arona y Vilaflor, párroco de San Andrés (Santa Cruz de Tenerife), párroco de la Concepción y arcipreste de La Orotava, y consiliario de la Juventud de Acción Católica de dicha Villa…”

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL






sábado, 18 de julio de 2020

UN MAESTRO OROTAVENSE QUE ESCULPE LA LUZ, EN VENEZUELA


Fotografía de su hijo el también artista impresionista;  Luis Perera, junto a Ezequiel de León Domínguez el escultor del siglo XX, en el taller del Barrio de La Luz en la Villa de La Orotava. Antonio Otazzo primero por la izquierda.

Tengo en mis manos un cuaderno de pintores a nivel universal, cuaderno testifical del arte en el mundo, perteneciente a la "Pinacoteca" de la ciudad de Valencia de la República hermana de Venezuela. Un cuaderno que ha llegado a mi repisa, a través de mi amigo Luís Perera, ayer electricista y hoy pintor del impresionismo, con su enternecer artístico en la Barcelona de Gaudí. Luís Perera me ha facilitado este cuadernillo ilustrativo, para que conociese la trayectoria de su padre Antonio Otazzo, orotavense de meritísima maestría, descendiente de Don Luís Otazo Marrero,  abogado de la ilustrada localidad sureña de Arafo, que alternaba su profesión jurídica con su vocación musical. Fundador de la Banda de Música “Nivaria”, siendo su primer nombre el de “Numancia”, cambiándole unos años más tarde por el de “Nivaria”, por considerar que, de esta manera, se representaba mejor a nuestra isla . Por motivos profesionales Don Luís Otazo, tuvo que trasladarse a la Villa de La Orotava, lo que no fue obstáculo para que los futuros músicos se trasladasen a la Villa Norteña, a dar sus clases, utilizando, como medio  de locomoción, el animal, (mulas, caballos, burros). Cuando la banda tenía que hacer alguna actuación en público, era Don Luís el que se trasladaba, hasta Arafo, donde efectuaba los ensayos correspondientes y su posterior actuación en las fiestas del pueblo. Don Luís Otazo Marrero era hijo de Don Vicente José Otazo Ramos, alcalde de Arafo en el año 1846.
Antonio Otazzo, es un maestro que esculpe la luz, así lo define Valeriano Garbin; su pintura es sentimental, generosa, soñadora, sensitiva, llena de luces y perfume, refinadas las tintas empastadas con el gusto del siglo pasado y la rebusca de hoy, y con el dibujo en plena libertad en la arquitectura de una luz esculpida con fuerza y con pasión de una materia que se pierde para tenderse en leves cromáticos toques. Antonio Otazzo es indudablemente discípulo moral de Armando Reverón. He aquí la enésima demostración de cómo la cultura filtrada dentro y a través del recóndito canal de la sensibilidad, pueda convertirse en instrumento y fuerza de expresión mucho más que las chatas reglas y el academismo. Antonio Otazzo tiene en la sangre la síntesis reveroniana con la cual crea la escultura de la luz, y esculpir la luz, se sabe, no es descripción “intimistica” sino dimensión universal por la salvación de un patrimonio cultural y moral para transmitir a la historia. Proseguía Valeriano Garbin: Antonio Otazzo es un maestro, Antonio Otazzo es un hombre de verdad, hombre y maestro capaz de visiones y de fuerza, capaz de descubrir todavía del mundo de antaño la mitología del mundo de hoy la más sutil y actual búsqueda. Artista increíblemente de primera mano pero completo. Antonio Otazzo es artista único que se rescata a sí mismo con la pintura y rescata la pintura sin copiarse a sí mismo, con la música, la poesía y el espíritu. Sin copiarse a si mismo, porque de si mismo tiene un gran respeto, encanta su espíritu de música y de poesía por se único sobre la tela, espontáneo, vivo, diferente de todo, pintor de fábula y de misterio, capaz de templar, temeroso, frente a la tela hasta que ella misma no llega a ser parte de la humana y veces triste historia de nuestro tiempo. Aunque la modulación de su voz siempre emocionada, pero burlona, a veces sarcástica más a menudo satírica, de una sátira capaz, si su desesperada intuición no le convence, de destruir sus preciosas obras con un golpe de machete.
Antonio Otazzo se hizo artista para librar de tantos errores a la humanidad, los cirujanos del arte y los analistas profanos se preguntan que es el arte y que no es arte. ¿Quien hizo el arte y quién no?, ¿Cuándo y a causa de qué? Antonio Otazzo contesta que es muy posible que también pertenezca a la raza humana. El crítico Juanjo Guillen, pregunta ¿Quien hizo pintor a Otazzo? Dios. Solo Dios es capaz de darlo todo, hasta lo más bello y sublime: el arte. Después, Otazzo se endureció al sol y al aire, como se endureció el barro con el que el Supremo Hacedor formó al hombre. Y hubo momentos en que el sol se hizo brasa para dar calor a su vida y su obra; y el viento se hizo huracán para azotarlo, derribarlo, herirlo, o para llevarle a la ribera de sus aspiraciones. ¿Que busca Otazzo?: Una justificación a su existencia. Ni medallas ni honores; no quiere galardones con eco de redobles y alharacas. Busca el éxito de su arte; le teme a la fama, a las miradas, a la adulación de la ficticia terrenalidad. Le asusta, nos asusta; la muerte porque son sombras, porque apagan. Le gusta la luz, la claridad. ¿Que busca Otazzo en su pintura? Acercarse más a las cosas sencillas terriblemente complicadas: la naturaleza, el paisaje, la expresión sincera, los sueños irrealizados e irrealizables, los niños con su hambre, sus colgados; los desheredados, los olvidados; los árboles, la tierra en su conjunto sus cosas buenas y malas; la tierra sin fronteras ideológicas, la tierra como espacio abierto a mil contraste, a mil motivaciones, la tierra abierta a todos, sin cercas, como nos la entregó Dios. Volver, tal vez, a su antigua raíz mineral para purificarse, para que nos purifiquemos. No se puede hablar de un hombre, no se puede hablar de todos hombres porque no los conocemos en un cuadro: el artista, desnudo, porque el artista es sincero con su obra. Si no conocemos el artista no podemos conocer su expresión reflejada en sus cuadros.
Antonio Otazzo Máster en Sátira. Muchas personas pintan por no aburrirse. Pudo ser que es día llovió y no pudo ir a jugar el té canasta y con un pincel se hizo artista de un día para otro. Si Vd. señora esposa del doctorcito está aburrida, cansada etc... Pinte y seguirá confundiendo al público con esas horribles cosas; recomienda el cotizado artista. Precisamente Otazzo, obtiene en una Universidad venezolana el grado de Magíster en Sátira, con el cual arremete feroz e impecable contra los profesionales universitarios que toman la pintura como hobby, y él en su rebeldía decidió vestirse como universitario con toga y birrete.
El crítico Don Elías Rodríguez Arguello, habla de la Parábola del pintor Otazo. Cuantos dulzores caben en una gota de néctar que liba la abeja; cuantos colores irradia una gota de rocío; y quien enseñó al pájaro carpintero a horadar la áspera corteza para construir su nido de amor; y en el oquedal del bosque quien dirige la orquesta armonía de los trinos; y donde tiene escondido sus colores el mago que pinta las alas a las mariposas del aire y a las roscas del rosedal; y donde está el mago del iris que pinta con pinceles de luz y burbujas de aguas claridiamantillas en las dimensiones del espacio; y cunatos pensamientos caben en un segundo de silencio. Herpócrates, el mitológicos DIOS DEL SILENCIO, quien mira con pupilas de dimensiones especiales y se alimenta con fracciones del tiempo, podría contestar sin letras ni palabras y en páginas inéditas las preguntas sin respuestas. Y  posiblemente, pegando el espiral del oído a un caracol podríamos escuchar inauditos rumores de un antiguo y viejo mar que muriera ayer tarde, con el naufragio de sus barcarolas de ensueños en la bahía del alba y se llevó impresas las acuarelas en el lienzo de sus velas. Y el pintor Antonio Otazo, un buen día, con todo el so acuesta, se marchó tras las pisadas sin huellas de Herpócratas, oscilando tiempo y espacio en la íngrima intimidad desolada del silencio, hasta llegar a la bahía del alba; y en el recodo de una diminuta ensenada lanzó sus redes y el rumor de caracoles fósiles le devolvieron los colores fósiles le devolvieron los colores del naufragio del ayer. Nada es fácil; hasta ahora nadie ha logrado responder, si es el paisaje que se introduce en las profundas dimensiones del lienzo que se transforma en redes y sale a pescar, a cazar las perspectivas del paisaje. Pero ambos elementos, requieren de ser sensitivo HOMBRE...ARTE... Y éste es un proceso de disciplina constante entre el TIEMPO.... Y EL ESPACIO.... Nada es fácil como nadie hasta ahora existente, puede imitar el celaje del revuelo de un picaflor; pero el paisaje es cada vez más difícil, porque vuela a la velocidad de la luz, y en cada fracción de segundo cambia constantemente. Pero ahí estaba el HOMBRE... ARTE... Antonio Otazo, cazándolo con la red de su lienzo. Y ahí queda algo, un celaje un filamento es luz; y los magos del arte captan; y uno mira aquel otro observa, aquellos remiran y a cada instante la magia de los duendes manifiestan un algo que nadie antes había mirado. Y ese algo enigmático y magnético es el arte. Y en Antonio Otazo, tenemos ese intérprete, poseído y en proceso de esa magia tan abstracta y sutil que nos refleja en el escenario del lienzo una desalada desolación de inquietantes inquietudes angustiosas que se aperciben de pronto como un suspenso en escalas de silencio.
Que esta trascripción le sirva a los orotavenses, para conocer al pintor que esculpe la luz, un pintor orotavense totalmente inédito en nuestros lares, un pintor tan artístico y misterioso. Un pintor padre de otro, que los es del impresionismo, Luís Perera, que empezó siendo electricista, para terminar con el arte de la vanguardia. Antonio Otazo desde luego es un pintor del progreso y de la imaginación, un pintor para eliminar el daño a la humanidad, y a la naturaleza que se produce en el mundo, a través de la ignorancia y de la inquietud. Un pintor descendiente de músicos, de verdaderos mitológicos de la música, de un pueblo mitológico como Arafo. Pueblo eminente musical y artístico.

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

viernes, 17 de julio de 2020

DON MANUEL DÍAZ LLANOS

                             
Óleo que se conserva en la sala del Tesoro Sacro de la Iglesia de Nuestra Señora de la Concepción de la Villa de La Orotava.

Representa a don Manuel Díaz Llano, presbítero, cura párroco y arcipreste durante tres décadas del Templo Parroquial y Matriz de Nuestra Señora de la Concepción de la Villa de La Orotava. Natural de San Juan de la Rambla, ejerció su sacerdocio en el mencionado templo orotavense durante diferentes periodos históricos: la Segunda República Española, la Guerra Civil y la dictadura del general Franco.

Le tocó vivir momentos difíciles, como el acaecido el Jueves Santo del año 1936 durante la misa en el templo parroquial de la Villa, pero también otros más espirituales vinculados a sus oficios, como la celebración de los años marianos y la devoción al escapulario de Nuestra Señora del Carmen.

El 17 de julio de 1947, siendo alcalde de la Villa de La Orotava don Cándido Acosta, bendijo la apertura de las viviendas del barrio de Los Cuartos. Años más tarde, el 11 de octubre de 1953, bajo la alcaldía de don Juan Guardia Doñate y la presidencia de don Leocadio Cueva en la U.D. Orotava, bendijo el recién inaugurado Estadio Municipal "Los Cuartos".

Falleció en el mes de octubre de 1954. Sus restos mortales fueron trasladados a su localidad natal de San Juan de la Rambla en medio de una fuerte tromba de agua; un aguacero bajo el cual presencié el paso de la comitiva fúnebre a través de los cristales de las ventanas de mi casa, en la calle El Calvario.

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL


jueves, 16 de julio de 2020

DENOMINACIÓN DE CALLES


Fotografía de M. Baeza, referente a la Vinagrera del Puerto de la Cruz. Zona de Punta Brava 1887.

El amigo del Puerto de la Cruz; SALVADOR GARCÍA LLANOS, remitió entonces (16/07/2020), estas notas que tituló; “DENOMINACIÓN DE CALLES”: “…Las elecciones generales de 16 de abril de 1899 en España fueron convocadas en la minoría de edad de Alfonso XIII, siendo regente su madre María Cristina de Habsburgo-Lorena. Su base legal fue la Constitución española de 1876, vigente hasta 1923 en la conocida como Restauración borbónica en España. En base al “Pacto de El Pardo”, de 24 de noviembre de 1885, quedó instituido el sistema de turnos pacíficos en ejercicio del poder entre liberales y conservadores, que consolidó la Restauración hasta finales del siglo XIX y principios del XX.

El 26 de junio de 1890 el gobierno liberal-fusionista reimplanta oficialmente el sufragio masculino en la legislación electoral. El 10 de diciembre de 1898, con la firma del Tratado de París de 1898, finaliza la Guerra hispano-estadounidense y España perdía las colonias de CubaFilipinas, Puerto Rico y Guam; más tarde venderá las islas del Pacífico en el Tratado germano-español en 1899. El 4 de marzo de 1899 cae el gobierno de Sagasta, dando comienzo el nuevo turno conservador dirigido por Silvela. El 16 de marzo de 1899, siguiendo el proceso de normalización, conforme a lo pactado entre las principales fuerzas políticas, se procedió a la disolución de las Cámaras y a la convocatoria de elecciones legislativas.
Sirvan estos antecedentes, tomados de Wikipedia, para situarnos en el Puerto de la Cruz de del 5 de agosto de 1989, cuando un grupo de treinta y seis vecinos, elevaron un escrito al Ayuntamiento para que “...en conmemoración de la nueva fase político-legal-administrativa que ahora empieza para nuestro municipio, acuerde las sustituciones de los nombres de la calle Quintana, por el de Vida Nueva; la de San Juan por Tomás de Iriarte; la de la Iglesia por Narciso Piñeiro y plazuela Concejil por plazuela de Víctor Pérez.
Era claro que Vida Nueva respondía al espíritu de innovación y reforma de aquella época. Además, era la expresión de los grandes anhelos sentidos por amplios sectores del pueblo “para quebrantar los moldes gastados de las sociedades caducas y de los organismos estériles”, según escribió el que fuera cronista oficial del municipio, Nicolás Pestana Sánchez.
La corporación local no tomó en consideración esta propuesta vecinal. Meses más tarde, el 18 de enero de 1900, el Ayuntamiento nombró una comisión que habría de elaborar un informe razonado acerca de las nuevas denominaciones que llevarían plazas y calles del pueblo. La comisión cumplió con su cometido y a punto de concluir el año siguiente, el 19 de diciembre de 1901, adoptó un acuerdo que resumimos y del que transcribimos algunos párrafos:
1º Que existiendo todavía en la calle Venus la casa en que nacieron los Iriarte, honra de las letras patrias y de este pueblo, debe sustituirse el citado nombre por el de Iriarte.
2º Que habiendo sido el primer alcalde elegido por el pueblo, en cumplimiento de una Real Orden expedida por Carlos III en 1772, Nicolás Blanco, que se hizo notable por la originalidad de sus justicias, así como por la generosidad que acreditó empedrando a su costa, la calle de Las Cabezas, desde su cruce con la de Venus hasta la Capilla de la Cruz, debe darse el nombre de Blanco a la mencionada vía desde su comienzo de la plaza de la Constitución hasta la indicada Capilla de la Cruz, conservando el nombre de Las Cabezas el resto de la vía (De este particular se deduce que, en principio, que Las Cabezas partía de la plaza del Charco, entonces de la Constitución).
3º Que habiendo vivido en la calle del Castaño Domingo Nieves Ravelo, en casa de su propiedad, que llegó a ser de los herederos del Conde de Siete Fuentes, se propone sea honrada la memoria de este Hijo Ilustre del Puerto, alcalde durante la desastrosa epidemia de 1811, en la que acreditó su ardiente caridad y su abnegación extrema, otorgando a la citada calle el nombre de Nieves Ravelo.
4º La calle La Soledad (desde las actuales San Juan a Benjamín J. Miranda) pasó a denominarse Luis de la Cruz, pintor de cámara de Fernando VII que había dirigido la escuela de dibujo del Real Consulado de la ciudad de La Laguna. Los méritos del artista se reflejan en retratos al óleo y en miniatura que hizo de príncipes y reyes así como los cuadros representando la vida de Jesucristo que adornan el retablo del Gran Poder de Dios en la Peña de Francia.
5º Un insigne portuense, el ingeniero Agustín de Bethencourt y Molina, cuyos restos descansan en San Petersburgo, tiene también su calle entre Santo Domingo y Cupido. Sustituye en el callejero a la rotulada como calle de La Oposición.
6º “Proponemos (dice el acuerdo de la comisión) que la calle de la Iglesia lleve el nombre de Esquivel”, en reconocimiento al que fuera párroco Manuel Esquivel, con cuyo donativo fue construida en aquellos años la torre de la iglesia de la Peña. “Señaló desde el altar los espléndidos y luminosos horizontes de la virtud y del bien”, dice la propuesta.
7º La contribución a la vida municipal de Tomás Cólogan, que fue alcalde del municipio, especialmente en el impulso dado a la dotación de alumbrado público y construcción de aceras, fue merecedora de que el apellido le fuera dado a otra de las vías céntricas de la localidad.
8º Aquel quien con toda propiedad pudiera decirse que elevó un monumento a su patria, al escribir su “Historia de las Islas Canarias” y otras varias obras de indiscutible mérito, ha prestado tantos servicios a la cultura de nuestro país, no necesita que nosotros le honremos consagrando un recuerdo a su memoria. Somos nosotros los que necesitamos honrarnos recordando a las generaciones presentes y venideras que vivió y se educó en nuestro pueblo José de Viera y Clavijo. La plaza de Martiánez, desde entonces, lleva su nombre.
9º Por último, un canario que es gloria española, el inmortal autor de los Episodios Nacionales y de tantas obras literarias relevantes, traducidas a muchos idiomas, Benito Pérez Galdós, es también distinguido con el nombre de la plaza ubicada en el sector Mequínez-La Ranilla que conserva su nombre desde entonces (Popularmente es conocida como plazoleta y también la placeta).
La propuesta fue suscrita por los señores Agustín Estrada y Adolfo Pérez quienes hacen constar que los nombres de las calles y plazas del Puerto de la Cruz deben “vulgarizar el conocimiento de los todos los elementos de riqueza y cultura que influyeron poderosamente en su creación y desarrollo”…”

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

martes, 14 de julio de 2020

LA HISTÓRICA COCINA DEL OBSERVATORIO DE IZAÑA


El  amigo de la Villa de La Orotava ÁNGEL SÁLAMO remitió entonces (14/07/2020) estas fotografías referentes a la HISTÓRICA COCINA DEL OBSERVATORIO DE IZAÑA.
Una cocina que regentaba Maruca Hernández, señora de mucho carácter con don de mando, excelente y extraordinaria cocinera  de la Villa de La Orotava.
Isabel Hernández, que conocían por “Isabel  la Católica”, una extraordinaria señora de La Villa de La Orotava, encargada de la limpieza y mantenimiento total del edificio central de Izaña. Sobresaliente y ejemplar  bordadora y caladora, además que hacía todo lo que forma parte del mundo de la confección.
La cocina, del edificio meteorológico de la montaña orotavense de Izaña, era centro neurálgico, de astrofísicos, meteorológicos, observadores  y demás.
En los inviernos se pasaba bajo nevadas autenticas de  aquellos recordados años. Las primaveras  se disfrutaban del olor y el florecer de la retama y los veranos, de los días largos y cortas noches, especialmente el día a día era toda una quimera, una gozada en la vida de montaña.
Primera fotografía de izquierda a derecha: Isabel, Pili y Maruca. Segunda fotografía de izquierda a derecha: Alejandro Hernández Betancourt  (ebanista de la Villa de La Orotava), Maruca Hernández, un señor Francés que desconozco su identidad, trabajaba en astronomía, señora de Zalote.  Zalote entonces profesor de la Universidad de la Laguna, que trabajaba en astronomía.

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

lunes, 13 de julio de 2020

UNA CARRETA PARA NIÑOS EN EL TIEMPO



La intrahistoria de la Romería de La Orotava revive a través de una fotografía de los años cincuenta.

Crónica de un rescate histórico. El patrimonio documental de la Villa de La Orotava sumó un valioso testimonio visual. El docente e historiador local Pedro Mesa dio a conocer una emblemática fotografía de su archivo personal. La imagen está titulada “Una carreta para niños en el tiempo”. El documento rescata un fragmento vivo de las fiestas patronales del municipio tinerfeño.

Origen del documento visual. La instantánea fue capturada por un fotógrafo ambulante a principios de la década de 1950. La escena retrata la participación infantil en la Romería de San Isidro Labrador y Santa María de la Cabeza. Este festejo es una de las manifestaciones de cultura popular más antiguas de Canarias. La obra plasma la meticulosa preparación de la vestimenta tradicional de la época sobre una pequeña carreta adaptada.

Identificación de las protagonistas. La investigación local permitió poner nombre y apellidos a las niñas que protagonizan esta postal histórica de la infancia villera:

·                Candelaria Díaz Llanos

·                Carmen Escobar

·                Dolores Maceira

·                Miguelina Lima (esposa de Pedro Mesa)

El documento reafirma el papel del relevo generacional como eje fundamental para la conservación de la identidad orotavense.

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL