miércoles, 20 de noviembre de 2024

CHITO


Sixto Trujillo García (Chito como cariñosamente le llamábamos), tenía un corazón de oro con válvulas de hierro, digo esto pues, con el deporte de la canasta orotavense en sus venas, tuvo que traspasar intervenciones cardiovasculares  muy difíciles, la ultima en Madrid en el Gregorio Marañón.

Pero esta alegría acaba hoy, día muy anómalo saturado; de viento, calima y tormenta, además de una tristeza infinita pues CHITO nos deja para siempre.

Coincidí con CHITO en la fundación del Club orotavense en el verano de 1967, un servidor como jugador juvenil y él como directivo – entrenador.

Aquella inolvidable temporada 1967 – 68 que consistió en el arranque y renovación del baloncesto en la Villa a través de los AA. AA. Salesianos, destacaba la pareja directiva de CHITO y el recordado Paco Polo.

Visita con su Austin (tipo Bola) a la federación, y a su vez pasar por DEPORTE LOVERO, única casa entonces de suministros de material deportivo, para traer a la Villa todo lo necesario y preciso.

En esa temporada Sixto Trujillo García por falta de entrenadores, comienza su labor como técnico, y sus frutos los culmina con la obtención del título de preparador nacional en Barcelona.

Sixto Trujillo García, fue un villero muy inteligente, muy buena persona, un magnifico comunicador en el deporte de la canasta.

Supo llevar el destino de un club, con escasos recursos económicos, a la elite del baloncesto canario, muy inteligente, por qué sabía cómo reorganizar, organizar, desde el niño que comienza a coger el balón hasta el que viene a colaborar con el principal equipo. Inteligente porque sabía vivir el baloncesto, como se debe estar, la prueba, amigos orotavenses, desde los quirófanos, desde los momentos difíciles, con rigor, con dulzura, con sosiego, tenía siempre  a su Club en su propia mirada, en su pensamiento.

Sixto Trujillo García merece que se le reconozca con el titulo de VILLERO DE HONOR póstumo, se lo merece, hay que recordar que gracias a su esfuerzo la Villa de la Orotava disfruta en los meses de Septiembre de una competición de equipos cadetes de muy alto nivel internacional, con la participación de  clubes de soleras a nivel nacional; Real Madrid, Barcelona, Granca, Canarias 1939 etc.…

Nació en la Orotava el 13 de enero de 1947, falleció en su Villa el 20 de noviembre del 2024, siempre vivió en la calle Calvario 58 hasta su matrimonio en el año 1977 que se trasladó unos metros, hacia la calle El Tejar.

En su infancia y en la calle donde vivió, muy distinto de los tiempos actuales, tuvo la oportunidad de conocer a “personajes” muy famosos en la Villa de la Orotava en su tiempo, como Perico Culo Goma, Amparo La Reverona, Margarita, Domingo Papachi, Jacobo Capiro, Dieguito, etc.etc.

Estudió en primer lugar en la escuela de Lala, en la Plaza  Franchi Alfaro y después en la escuela de Doña Lucía, en la calle Calvario, de donde pasó al Colegio San Isidro.

Empezando en la clase de pequeños (La Chica), luego en la clase media, cuya profesor era Don Santiago García y en el mismo mes pasó al curso de ingreso, con beca, según le comunicaron del mencionado colegio.

Sus compañeros de curso eran Sixto Perera, Oscar García, Gabriel González, Paco Galván, Juan Antonio Pérez, Pedro González de Chávez y muchos más que harían la lista interminable y que siempre recordará...

Siempre le agradeció a los padres Salesianos, en cuyo colegio estuvo cinco años,  - con matrícula de honor y el primero de la clase -,  hasta que aprobó cuarto de bachillerato  y reválidas, la educación recibida, con dura disciplina en aquella época, sobre todo por parte de Don Antonio Granados y Don José Rodríguez como  consejeros, pero no cabe la menor duda, pasados los años, reconocer que eran más las ventajas que los inconvenientes dado que tenían una formación de base muy sólida y que a él, particularmente, le sirvió toda la vida, pues recorfaba muchas cosas de cultura general que aprendió.

En aquellos tiempos el colegio no estaba reconocido y no podían hacer el examen final, por lo que tenían que ir a examinarse libres al Instituto de  Santa Cruz de Tenerife y siempre destacaban los alumnos de los Salesianos.

Había también en aquella época un internado con alumnos de todo el archipiélago canario. Nunca se sintió discriminado por ser “alumno pobre”  jamás y además en esa época conoció a la que para él, es una de las personas que marcaron su vida por sus cualidades y que fue el inolvidable don Antonio Montero Marroquí salesiano encargado del Oratorio Festivo.

Al terminar cuarto y reválidas no podía seguir estudiando por falta de medios, por lo que tuvo que ponerse a trabajar primeramente en Calzados La Campana y luego en el bar de su casa, donde recuerda que llegó a ser un gran jugador de billar junto con Nene, Manolo Arocha, Vicente Portero, etc. hasta que un día don Alfonso Trujillo le  dijo que el gobierno iba a dar becas para estudiar. Solicitó una y le concedieron 16.000 pesetas anuales, pensaba estudiar magisterio, pero le cogió tan fuerte miedo a la asignatura de trabajos manuales.

Se matriculó en la Escuela de Comercio de Santa Cruz de Tenerife, teniendo que ir y venir todos los días en los antiguos micros COMMER de Transporte Tenerife y por la noche trabajar en el bar de su casa.

En dicha escuela estuvo tres años, disfrutó de los recordados profesores; Arístides Ferrer, Norberto Cejas, Nicolás Álvarez y muchos más, obteniendo  el título de Perito Mercantil.

Comenzó a trabajar en Hernández Hermanos  SL. y luego en el hotel Royal en el Puerto de Cruz  y en esta época, año 1967, se produce un hecho importante en su vida. Se funda el Club Baloncesto AA.AA. Salesianos con Antonio Santos de Presidente, Antonio Expósito de Vicepresidente y él de Secretario, pero habían dos equipos juveniles y sólo un entrenador, Antonio Expósito. Recuerda que él entrenaba al A y Sixto, que había sido jugador malo, malo, peor, me dijo que entrenara al B, que le viera entrenar y luego que hiciera lo mismo. Esa temporada ganamos 4 partidos al equipo A  y recuerda con cariño a Jesús, Valero, Chicho, Jacinto, Domingo Domínguez, Carmelo Santos, Jaime Yánez, José Luís, y José Manuel conocido por “El Panduro”, etc.

La siguiente temporada entrenó al equipo júnior (recién fundado), inolvidable equipo con Toño Sánchez, Domingo Domínguez, Nando, Juanito Delgado, hasta que se fue al cuartel en el año1969, a La Isleta en Las Palmas, para olvidar.

Al regreso siguió trabajando en el hotel y  entrenando al AA. AA. Salesiano, júnior y luego al sénior.

Otro acontecimiento importante de su vida sucedió en el año 1971 cuando el amigo Paco Mesa Bravo le dice que había una plaza de auxiliar administrativo vacante en el Banco Hispano del Puerto de la Cruz. Se presentó a la oposición con otro compañero y ganó, estando ya laboralmente toda su vida hasta su prejubilación en el Puerto de la Cruz. Nunca quiso poderes, aunque le fueron ofrecidos en diversas ocasiones, pues para él la afición a baloncesto que tenía era importante. Nunca se arrepintió de ello.

Estuvo en el CB. AA. AA. Salesianos hasta el año 1975, en que al haber una profunda crisis en el club y no tener equipo sénior, se marchó al Realejos donde estuvo una temporada exitosa, con Juan Carlos, Kiko, Paco, Francis Sálamo conocido por “El Rubio”, etc.  Pues quedaron campeones de Canarias sénior y fueron a fase de ascenso a la Península. Mientras tanto el CB. AA. AA. Salesianos, bajo la presidencia de Carlos Rodríguez, preparaba equipo para la temporada 1976, comprometiéndose a entrenar de nuevo en la Orotava. 

El Puerto Cruz  cedió la plaza en 2º autonómica y de ahí nació el actual C.B. San Isidro, pues para jugar en las pistas polideportiva del colegio San Isidro, tenían que adoptar un nombre relacionado con el citado colegio, no podían seguir con el AA. AA. Salesianos, por haberse dado de baja en la liga sénior en la temporada anterior.

En esa época en el San  Isidro obtuvieron muchos éxitos y especial atención merece el hecho de que quedaron campeones de liga canaria con todos los partidos ganados y un promedio de 100 puntos, record nacional.

En el año 1977 contrae matrimonio y en el año 1980 nació su única hija Margarita, por lo que  este periodo 1976-1980, entre unas cosas y otras fue un periodo importantísimo de su vida.

En el año 1983, por discrepancias con el presidente en aquel entonces, Antonio Santos, dejó el Club y estuvo varias temporadas sin entrenar hasta que le propusieron participar en el CB Valle Orotava, con Rafa Gutiérrez y Carlos Rodríguez, con los que estuvo dos temporadas hasta que regresó de nuevo  al San Isidro, bajo la presidencia de Juanjo Valencia, como secretario técnico.

Estuvo varias temporadas, sucediendo en la Presidencia a Domingo Domínguez en cuyo último año de mandato se fue por desavenencias con algunos entrenadores, volviendo en el plazo de un año (1989) ya como Presidente.

Conoció a muchísimos jugadores a lo largo de su vida deportiva pero para él, los más grandes, sin desmerecer a muchísimos más, han sido Javier Árbelo, Domingo González conocido por “El Tanque”, nadie ha leído el juego mejor que él, máximo rendimiento con la ley del mínimo esfuerzo, y Juanjo Valencia, jugador muy completo.

En fin, vivió muy buenos y muy malos momentos y a veces se arrepintió de hechos o decisiones que no hubiese realizado y se equivocó en numerosas ocasiones, por lo que pidió perdón si a alguien le perjudicó, pero lo que no supo la menor duda, si viviera de nuevo le hubiese gustado volver a vivir la misma vida, con algunos matices, pero la misma.

Efectivamente CHITO, tu no necesitaste pedir perdón a nadie, al contrario fuimos nosotros los que te teníamos que pedir perdón a ti, tú fuiste el camino del baloncesto en la Villa, sin lugar a duda, otros se quedaron en el camino; Pepe Dorta, Gustavo Dorta, Tomás Luís Expósito, Paco Polo, Antonio Santos, este ultimo siguió hasta su final con tus directrices siempre en las perspectivas, sobre todo en las económicas.

Siempre me decía que deseaba realizar la misma vida si volviera a vivir, claro que sí CHITO, y lo hiciste en varias ocasiones, recuerdo que durante tu convalecencia cardiovascular te seguí rigurosamente de cerca, por qué  a ti se te mereció todo y a tu querida y sufrida esposa CALOLA, se le merece un respeto absoluto, siempre luchando por ti CHITO, siempre, la inquietud era enorme, pero enorme.

Te seguiremos recordándo, un abrazo hasta siempre.

 

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU

PROFESOR MERCANTIL


 

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