domingo, 5 de julio de 2020

ÑETE AMIGO, HERMANO, TE SEGUIRÉ VIENDO DESDE TU VENTANA



Me he de extrañar, la marcha a la eternidad de este hombre “ÑETE” ya popular de La Villa de La Orotava, amigo desde la infancia, casi hermano. La verdad que no me confina, puesto que es tanto el material que tengo en mi propio pensamiento, para poderlo narrar, puesto que desde niño jugábamos juntos en nuestras casas y en la plaza de Franchi Alfaro de La Villa de La Orotava.
Lo de la hermandad, deseo dejar claro, que su abuelo don Paco Polo Verdugo y mi abuelo paterno José Álvarez Luque (Papajosé como le llamábamos los nietos), llegaron a la Orotava desde Málaga con el Batallón de Borbón correspondiente a la quinta del año 1 del siglo XX. Se acuartelaron en el ex convento de Nuestra señora de Gracia (Agustino), convertido en cuartel, pero como el batallón no cabía en lo que entonces era el recinto conventual, usaron como dormitorio provisional el coro del templo anexo de San Agustín.
ANTONIO POLO REGALADO que conocíamos por “ÑETE”, nació en la calle El Calvario de La Villa de La Orotava el día 3 de Marzo del año 1947. Falleció en la misma Villa el día 5 de Julio del 2020, a los 73 años de edad.
Estudió en el Colegio de San Isidro, Academia Mercantil Atlántida  (ambos de La Orotava) y en el Instituto Técnico Laboral del Puerto de la Cruz. 
La verdad que dejó los estudios a corto plazo (inacabado), solo lo suficiente para defenderse tranquilamente en la vida.
Empezó a trabajar en el Bar familiar, el famoso,  desaparecido y  de gratos recuerdos “El Suizo” y de allí de cocinero a la Pizzería La Palestra.
Es el hermano pequeño de cuatro; Paco, Luisa, Manolo y Ñete. Del matrimonio Víctor Polo Rocío y Esperanza Regalado, todos ya en la gloria eterna. Durante años regentaron el recordado Hostal – Pensión – Bar “El Suizo” en la calle García Beltrán de La Orotava, que heredaron de sus abuelos Paco Polo Verdugo y Agustina Rocío Báez (fallecidos).
Una infancia feliz casi siempre a su lado, sobre todo jugando con los Santos en la semana posterior a la Semana Mayor de la Villa, hacíamos tambores con hojalatas que redoblábamos de acuerdo con la Banda de Tambores y cornetas de la Cruz Roja Local.
A título anecdótico, cuando le colocaron a mi padre Juan Álvarez Díaz en su estación de servicio y gasolinera, los surtidores eléctricos, traían unas tapas metálica ovulada en su parte superior para quitar y colocar la luna con el rotulo de la compañía. Las tapas me las trajes a casa a escondida (era un niño juguetón) y las pinté de marrón y le puse la cruz roja, para utilizar un servidor con el amigo Ñete y así lucir en las pequeñas procesiones que organizaba Chucho Delgado en la calle Juan Padrón hasta que se fue para Venezuela. Pero lo curioso, un día se avería uno de los surtidores, y el mecánico de turno de la compañía, recuerdo que se llamaba “Gregorio”, me llama y me dice que donde están las tapas de los surtidores, puesto que el averiado aparato se lo tenía que llevar al taller a Santa Cruz para su arreglo correspondiente. La sorpresa fue monumental, le entrego las tapas pintadas en marrón con la cruz roja. Gregorio se queda mirándola, y salta como una exclamación muy expatria. Juanito de donde traes estas tapas, pues me suenan a  Casa de Socorro. Asustado de su exclamación personal, le expliqué su uso. En fin el surtido se fue al taller con la  tapa estilo casco de los soldados de la Cruz Roja.
Fueron tantos los  momentos que acompañé al amigo Ñete a lo largo de la infancia y la Juventud, sobre todo la primera, aun ya en la tercera lo seguíamos haciendo en tertulia en nuestra calle El Calvario; colocación de discos musicales en los bailes de casas particulares, acompañamientos a los estudios en los ensayos del grupo de Teatro La Palestra, en esto tuvimos en percance cuando vendíamos las entradas en el Teatro * Cine del Realejo Bajo, puesto que la Guardia Civil nos bloqueó la taquilla, por qué el grupo tenía en escena una obra teatral prohibida.
Tantas otras como la ocurrida en un Verano en clases de repaso en la Academia Mercantil Atlántida de la calle El Calvario de la Villa, estábamos en clases con doña Estela Quintero Estévez, le paso una nota escrita en secreto, coincidiendo con la entrada del inolvidable profesor de Inglés don Félix Calzadilla Rocío (su primo), el cual nos pide la nota y nos lleva arrestado a un  cuarto interior. Y así tantas que no me caben en el texto o quizá importunen a mis lectores. Pero cuento esta ultima ya muy maduros, me lo llevé al IES La Orotava Manuel González Pérez del Barrio San Antonio, donde un servidor ejercía de docente, para que se hiciera cargo del mantenimiento de las maquinas de escribir, puesto que el amigo Ñete fue un pequeño técnico utillero caprichoso, por llamarlo así, igual te colocaba una lámpara, o una tubería, o te arreglaba un transistor, un móvil, in audífono o una máquina de escribir. En el instituto de San Antonio estuvo hasta que llegaron las nuevas tecnologías, que terminaron con las históricas e inolvidables maquinas de escribir.
En el mundo artístico participó; Rondalla de Pulso y Púa Colegio de San Isidro (Laúd), Parranda “Los Divinos” de Higinio (Laúd), Y Cuadro infantil de don Gustavo Dorta Hernández, como bailador y timplísta.
En el deporte; Baloncesto; Juvenil AA.AA Salesiano, Águila del Valle (Sénior)  y CIR 15 (Hoya Fría). También practicó Balonvolea en el Instituto Técnico Laboral del Puerto de la Cruz.
Sus últimos años, han sido el pernoctar felizmente y humanamente entre reuniones con los amigos de la Avenida Canarias (antigua de José Antonio) de La Villa de La Orotava, los paseos con su amigo íntimo Felipe González Casanova y Domínguez por la isla de Tenerife, las islas y la península, con visitas a Lourdes (Francia) y Fátima (Portugal).
Perteneciendo a grupos carismáticos, en la que perteneció a un grupo musical con timbaletas y demás.
Le estamos agradecidos todos los orotavenses, por su solidaridad, por su presencia entre todos y sobre todo un servidor, que cuando me lo tropezaba pasamos largos tiempos en nuestra querida calle El Calvario tertuliando, el pasado lejano y no muy lejano de tiempos felices.
Ñete amigo, hermano, te fuiste para siempre al mundo eterno de la paz y de la misericordia, un domingo como hoy, festividad del Cristo de la Columna “El Diamante” de San Juan Bautista y El Gran Poder de Dios “El Viejito” de La Peña Francia del Puerto de la Cruz, que te acompañan en el viaje, para que sigas disfrutando de los tuyos, de tu aficiones, además que tu voz se siga oyendo en la emisora eterna de la radioafición.
Gracias amigo, y hermano Ñete por tu amabilidad. Un fuerte abrazo, hasta siempre.

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

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