En aquellos meses suspendidos en el tiempo, mientras el
mundo se resguardaba en silencio de un enemigo invisible y voraz, el refugio
floreció entre los viejos archivos de mi hogar. Fue allí, entre papeles con
aroma a memoria, donde el destino me regaló un destello de luz: una
extraordinaria fotografía enviada por el entrañable amigo villero, Santiago
González Casanova.
La imagen traía de vuelta el eco lejano del Coro
Femenino de Pescaderas, almas y voces de la
entrañable caricatura lírica popular «Cosas
del Pueblo».
Aquel retrato, capturado en el lejano año 1952,
parece detener el suspiro del viento en los románticos Jardines del antiguo Hotel Victoria,
bajo la noble sombra del Marquesado de la Quinta Roja. En ese escenario de
verdor y nostalgia, las pescaderas daban vida a la obertura de una opereta
local que aún resuena en las esquinas del alma con sus versos de mar y pregón:
«¿A cómo da las bogas? / ¿Qué valen
las sardinas? / ¿Qué pide por el mero? / ¿Cuánto por las cabrillas?».
«Cosas del
Pueblo» no era solo una pequeña zarzuela; era el latido de la
Villa de La Orotava hecho poesía. El libreto brotó de la pluma inspirada de don
Felipe Casanova Machado,
mientras que las partituras fueron tejidas con maestría por el director
vallisoletano don Tomás
Calamita y Manteca, quien había llegado a
estas tierras tinerfeñas para enamorarse de su banda municipal y de sus gentes.
La fotografía inmortaliza, de arriba abajo y de izquierda
a derecha, un mosaico de rostros que desafían al olvido: las siluetas y miradas
de Rafael H.
Correa, Felipe Casanova Machado, Francisco Morales H., Adelina Carrillo,
Asunción G. Casanova, Filadelfia (Lala) Hernández Hernández, Rosa G. Casanova,
Carmen Ledesma R., Rosa H. Quevedo, Carmen Lola Hernández González, Gloria
Fabrellas C., Conchita Perera L., Luisa Hernández Hernández (Bello) y Paquita
Morales G.
BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

No hay comentarios:
Publicar un comentario