sábado, 13 de mayo de 2017

DON TOMÁS MACHADO Y MÉNDEZ FERNÁNDEZ DE LUGO



Según su biografía escrita por el señor don Pedro Rodríguez Gutiérrez: “…Don Tomás Machado y Méndez Fernández de Lugo, nace en La Orotava el 17 de abril de 1908.  Fue el décimo hijo del matrimonio formado por don Lo­renzo José Felipe Machado y Benítez de Lugo (1861-1954) y doña Beatriz Herminia Méndez Fernández de Lugo y Ascanio (1875-1927), ambos de ilustres familias pro­cedentes de la citada Villa. Su padre, a pesar de que su máxima dedicación fue la agricultura -como propietario de tierras en el Valle de Taoro -,  era un hombre dotado de gran inquietud artística y literaria; así lo prueban algunos escritos en que alude a la estancia de Humboldt en Tenerife, o las pesquisas históricas que efectúa sobre la casa en que vive.  Era además muy apreciado en todo el norte de la isla. Nació y creció el futuro arquitecto en la "casa Fonseca", hoy conocida como una de las "casas de los balcones", en la calle de San Francisco nº. 3. Dicha vivien­da, según consta en la portada, se construyó en el año 1632, siendo reformada y mejorada por la familia Machado, que mantuvo su fisonomía, e incluso trajo ma­teriales de la península Ibérica y del extranjero.  En un dibujo de Adolph Coquet, arquitecto francés (1841 -1907) que vino a Tenerife en 1889 para realizar los planos del hotel - sanatorio Taoro    - hoy  Casino del mismo nombre -,  se puede apreciar el estado de la fachada, que posteriormente rehabilitó don Lorenzo Ma­chado.  La citada vivienda, conjuntamente con el nº 5 (casa de Xuárez de la Guardia), de similares características, forma parte (del importante conjunto histórico - artístico de la Villa de La Orotava. Los datos históricos de ambos edificios fueron recogi­dos por el propio don Lorenzo en diversos escritos.  Sin duda, el hecho de orar en casa de tal raigambre artística debió de ser ya un prolegómeno para la vocación posterior de su hijo, el joven Tomás, reflejándose incluso en el conocimiento de la arquitectura tradicional canaria, revalorizada por los artistas insulares del regio­nalismo. Don Tomás Machado comenzó sus estudios primarios en las Escuelas Cristianas.  La razón por la cual ingresó en dicho Centro se debió a que su padre fue uno de los miembros de la Comisión nombrada en 1907 para poner en funcionamiento el nuevo colegio de los Hermanos de las Escuelas Cristianas,  enseñanza de tipo privado. En 1921 comienza el bachillerato en el colegio de los Hermanos de la Salle - hoy titulado de San Isidro - , construido por D, Nicandro González Bor­ges, prohombre de la Villa.  Compañeros de esa etapa fueron Fernando González Regalado, Antonio Martínez Casañas, Tito Barona, Carlos Pérez. De este recuerda una anécdota que le dejó una impronta duradera, pues, por presión de don Cándido Pérez Estrada, entonces alcalde de La Orotava, quien deseaba que su hijo estudiara Ingeniero de Caminos, se le dio a este la máxima calificación de Dibujo, nota que según todos se merecía Tomás Machado.  No obs­tante, la felicitación que recibió por el trabajo realizado al efecto fue el acicate que decidió su vocación para estudiar Arquitectura.  Hasta tal punto esto es así que con­serva dicha obra, realizada al carboncillo, con un epígrafe de su propia mano que indica: "Dibujo hecho en Bachillerato que decidió mi vocación a la arquitectura". En 1925, concluye el bachillerato, examinándose de la Reválida en el entonces único Instituto Nacional de Enseñanza, sito en La Laguna, hoy titu­lado Cabrera Pinto, el mismo en el que se había examinado D. Benito Pérez Galdós y tantos nombres conocidos del mundo cultural del Archipiélago.  En el curso 1925 - 1926 comienza a estudiar primero de Físicas en la Universidad de La Laguna, convalidable por las mismas materias de Arquitectura, obteniendo la calificación de Sobresaliente en las asignaturas de Química, Física, Geología y Biología. En el curso 1926 - 1927 marcha a Madrid, junto con Guillermo Camacho y Pérez Galdós, quien le orienta y le ayuda en su primera salida de la isla. Se matricula en la Facultad de Ciencias, sección de Físicas. En Madrid vive en la calle Guzmán el Bueno nº. 7, alternando la asistencia a clase en la Universidad con el perfeccionamiento de sus conocimientos de dibujo con el profesor D. Rafael Hidalgo de Caviedes, maestro del notable pintor cana­rio Néstor Martín Fernández de la Torre (1887-1938)”. El 30 de enero de 1927, a los 52 años de edad muere en La Orotava su madre doña Beatriz Méndez Fernández de Lugo y Ascanio, hecho que estuvo a punto de trastocar su carrera, pero la firmeza y el empeño de su padre le hicieron desistir. Este triste acontecimiento y su ferviente deseo de vivir cerca del mar le hicieron trasladar su residencia a Barcelona. En la Ciudad Condal se matricula de nuevo en la Facultad de Ciencias, sec­ción de Físicas. En el curso 1927 - 1928, tras aprobar el ingreso, se inscribe por el sistema de enseñanza no oficial en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura, en las asignaturas de "Dibujo de ornato", "Dibujo lineal" y "Dibujo de figura".  Para preparar estas materias, claves en la carrera, asiste a la Academia - Baixas, donde conoce a un sobrino de su profesor D. Juan Baixas, quien en 1947 le hace un retra­to al óleo que todavía conserva.  Entre junio y septiembre del mismo curso aprueba "Dibujo lineal" y "Dibujo de ornato". En el curso 1928 - 1929 se vuelve a matricular, en enseñanza libre, de las asignaturas de "Álgebra Elemental" y "Trigonometría" ". Por consiguiente, abandona ya definitivamente la Facultad de Ciencias, prosiguiendo sus estudios en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura, de modo que, en el mismo curso y siempre como alumno no oficial, se matricula de "Cálculo Infinitesimal" y "Copia de elementos ornamentales" ". En la convocatoria de enero se inscribe en "Dibujo de figura" y en junio en las materias de "Cálculo" y "Geometría Descripti­va". Todas ellas pertenecían al primer curso de Preparación, ya que los estudios de Arquitectura se componían de Admisión (con tres grupos de disciplinas), Pre­paración (dos cursos) y la Carrera (cuatro cursos). Ya en 1930 - 1931 se matricula, en enseñanza oficial, en las asignaturas del primer curso de Preparación: "Geometría Descriptiva", "Prácticas" de la misma y "Copia de elementos ornamentales".  Posteriormente continuará como alumno oficial hasta concluir sus estudios. Cuando comenzó a estudiar Arquitectura,  el plan de estudios vigente (1914 -1933) en Barcelona era de siete años, pues había uno de admisión.  Los dos primeros, de iniciación, podían seguirse en cualquier Facultad de Ciencias. Fue su  profesor Ale­xander Soler March que era Director de la Escuela y que fue autor de un proyec­to para la "catedral" de Arucas (Gran Canaria) a principios del siglo XX ", el cual le impartió clases sobre "Conocimiento de Materiales".  Otros profesores suyos, fueron Domenech Roura, Bona Puig y Calzada Echevarría (Historia de la Arquitectu­ra), el muy conocido Domenech y Muntaner ("Proyectos"), Bassegoda Musté ("Construcción").  En mayo de 1933, cursando el segundo año de la carrera, solicita participar en un viaje de estudios por el Mediterráneo, organizado por la Facultad de Fi­losofía y Letras de la Universidad de Madrid.  El objetivo del mismo era ofrecer a los estudiantes una lección viva de arte y de historia. 
En junio de 1935 con motivo de las fiestas del Corpus en La Orotava, conjuntamente con su hermano Augusto, presentó una muestra de pinturas y dibujos en el Casino de La Villa.  En 1935 - 1936 se incorpora al último curso, aprobando todas las asignaturas que componen la carrera, aunque deja pendiente de satisfacer los derechos del título.  El 7 de agosto se casa en Santa Cruz de la Palma con doña María del Rosario Carrillo y Lugo (1914), de conocidas familias de esa isla, siendo propietario su padre de la hacienda llamada "Las dos Cubanas", situada en la Dehesa.  Con el fin de que él pueda terminar los estudios fijan su residencia en Barcelona, donde les sorprenden los primeros momentos de la Guerra Civil, que pasaron en la men­cionada ciudad.  El 2 de diciembre de 1936, en Santa Cruz de la Palma, nace su primer hijo, Emilio Machado Carrillo, que posteriormente estudiaría Arquitectura en Barcelo­na, aunque su máxima dedicación ha sido la pintura.  En 1939 y concretamente el 17 de agosto ve la luz su segundo hijo, también en Santa Cruz de la Palma, Fernando Machado Carrillo, que asimismo estudió Arquitectura y que en la ac­tualidad desarrolla su actividad profesional en Santa Cruz de Tenerife.  Posteriormente, el 28 de enero de 1945, nacerá también en la misma isla que su hermano  su último vástago, María del Rosario Machado Carrillo. La Actividad Profesional, la Inicia  con una idea clasista de las formas y de la arquitectura, conside­rándose a si mismo como un "artista", nunca como un técnico, Mantiene viva su idea academicista original y concibe el edificio como si de un templo se tratara, sólo para ser visto, no para que funcione. Los primeros momentos fueron vacilantes, ya que oficialmente no poseía el título,  pero si el permiso del Colegio para ejercer. Tras un corto tiempo en Santa Cruz de la Palma, fija su residencia en Santa Cruz de Tenerife en la calle del Pilar 33 (1938), posteriormente se traslada  a un piso en la calle de Numancia número 15 (1941), en donde instala su despacho profesional. Su gran amistad con José Enrique Marrero Regalado, por  aquel entonces Arquitecto - Jefe del Cabildo Insular de Tenerife, hace que este le proponga como Arquitecto Auxiliar de la Corporación. Al fallecer Marrero Regalado (1956), fue nombrado Arquitecto - Jefe, puesto que ocupó hasta 1970, en que cesó. El 9 de julio de 1939 comienza a trabajar con él Domingo Abreu, que vie­ne recomendado por el arquitecto don. Domingo Pisaca Burgada (1894 - 1962), por aquel entonces presidente de la Delegación del Gobierno en Tenerife, institución en la que Tomás Machado ocupaba el cargo de tesorero.  Se jubiló en enero de 1979 gobernó y mandó en la oficina con una total eficacia. Machado depositó en él toda su confianza, dejándolo solo en el despacho para decidir en multitud de cuestiones, aunque los proyectos en los que intervenían elementos arquitectónicos canarios, en especial balcones, armaduras, etc., gusta­ba estudiarlos personalmente; no en vano era la arquitectura que había contemplado desde niño en su entorno familiar de La Orotava.  El realizar detalles constructivos de madera, el dibujar caras y paisajes es un arte que domina D. Tomás.  De todas las personas que han trabajado con él, así como de otras que pasaron por su vida, conserva varias carpetas con sus rostros.  Estudia los rasgos y facciones con deta­lle, habiendo real los mismos hasta en servilletas o en cualquier trozo de pa­pel que encontraba.  Es realmente un artista de ágil y diestra mano.
Paralelamente, su afición artística se desarrolla en otros campos diferentes al arquitectónico, como en el caso de la tradición alfombrista del Corpus orotavense, heredada de su abuelo D. Felipe Machado y Benítez de Lugo.  Las alfombras de La Orotava se remontan al año 1846, cuando se crearon como paso vegetal de la procesión del Corpus Christi en su octava; la iniciativa arraigó y co­menzó a desarrollarse en forma de grandes tapices en la plaza del Ayuntamiento, siendo señaladas las que llevaron a cabo como salutación a la visita del Rey Alfon­so XIII a la villa (1906).  En los años 1941, 1944, 1947 y 1950 Tomás Machado diseñó y dirigió las alfombras de la plaza con una desinteresada y tenaz dedica­ción.  Como señala D. Pedro Hernández Méndez, alfombrista mayor de la villa,  “Tomás Machado fue mi maestro".
Con la creación del Mando Económico (1941 - 1946), la mayor parte de la ar­quitectura en Canarias se enfoca a resolver la grave carestía de viviendas existen­tes.  La isla de Tenerife, en especial su capital Santa Cruz, va a ser notablemente beneficiada por este gran auge de construcciones; se realizan barriadas obreras, grupos escolares, mercados, plazas.  En este contexto Tomás Machado pro­yectó y dirigió diversas barriadas, así como grupos escolares, que dejaron la im­pronta de su peculiar estilo. En septiembre de 1944 se le concede el primer premio del Concurso Nacional, por su anteproyecto sobre el "Monumento a los Caídos" en Santa Cruz de Tenerife  Fue la obra de mayor envergadura emprendida por el Mando Econó­mico, tanto por las características materiales y simbólicas del proyecto como por su emplazamiento urbano contando con la colaboración de artistas insulares como Cejas Zaldívar y Alonso Reyes. En enero de 1950 comienza a trabajar en su estudio Samuel Sánchez, que du­rante 27 años contribuyó a la realización de los proyectos.  Ya en 1947 el des­pacho profesional de Tomás Machado se había trasladado a la calle Méndez Núñez, en donde por la magnitud del trabajo era más cómodo el desarrollo del mismo.  Tanto Domingo Abreu como Samuel Sánchez intervenían en la gestión adminis­trativa.  También por la misma época y debido en especial a la excesiva labor acumulada, comienza a cooperar en el estudio Angelita Crosa, hermana del poeta y pintor Diego Crosa.  Estaba aquella dotada de grandes dotes de organización, así como de un gran espíritu de trabajo, que influyó notablemente en el mismo.  Du­rante 26 años (1954 - 1980) ordenó y preparó todo el archivo de una forma eficaz.  A ella le sucedió María de los Ángeles Quintero, que durante 7 años (1980 - 1987) cooperó en la tarea diaria del despacho.  Todas estas personas constituyeron el en­torno humano que ha rodeado la labor profesional de Tomás Machado. Capítulo aparte merece la labor desarrollada por los aparejadores.  Estos téc­nicos, de gran prestigio en España, llevaban y "estudiaban" el proyecto arquitec­tónico de común acuerdo con el propietario; finalmente, tras un cambio de opiniones con el arquitecto, se realizaba el mismo.  En el despacho profesional de Machado colaboraban diversos peritos que incorporaban al estudio la idea base de los pro­yectos, efectuando tareas de coordinación y elaboración de los mismos.  En un pri­mer momento trabajó con él Felipe Padrón Sanabria, que, si bien antes colaboro con Marrero Regalado, posteriormente lo hizo en el despacho de la C/ Numancia con Machado durante varios años.  En segundo lugar está Roberto López Martí­nez, técnico de gran experiencia y dinamismo, que colaboró eficazmente varios años; Agustín Benítez García llevaba todas las obras en la isla de La Palma; Este­ban Padilla se encargaba de la Gomera; Enrique Ocón que trabajaba en la zona de Icod; Isaac Valencia, en la zona de La Orotava; y, por último, Gilberto Cruz, que ya de una manera diaria trabajó en el despacho hasta su cierre.  Por otro lado, es de justicia mencionar la labor llevada a cabo por otros aparejadores que, en menor escala, cooperaron a desarrollar la ingente tarea del estudio; entre ellos están los nombres de Alfonso Borges, Enrique González, Lorenzo Tudela, Mario Tudela, Antonio Fortuny, Manuel Ca­brera. Aparte de los citados, que colaboraron tanto en la elaboración de los proyec­tos como en la dirección de obras, merece asimismo destacarse otros técnicos que sólo llevaban direcciones de obras, tales como Antonio Zárate y Manuel Palau, los cuales cooperaron en las obras oficiales de las Casas - Cuarteles para la Guar­dia Civil, de la cual Tomás Machado fue el arquitecto - jefe del Sector. También debe señalarse la labor de sus delineantes, que eventualmente desarrollaron su tra­bajo de una forma eficaz.  Nombres como Rafael Rever, A. Ro­dríguez, Alberto Armas, Orlando González, Freddy Smull, Nicolás Rodríguez,  desempeñaron tales funciones en el estudio. Desde 1955 Tomás Machado trasladó su residencia a la urbanización Mrs. Bellamy, hoy calle Tomás Zerolo, donde instaló el despacho en la planta baja de su vivienda.  El 5 de marzo de 1987, se retiró de su actividad profesional, debido a la edad. La labor arquitectónica desarrollada a lo largo de estos 50 años de profesión se llevó a cabo en la casi totalidad de los municipios de las islas occidentales, en Tenerife, Gomera y La Palma.  Su trayectoria artística y arquitectónica más impor­tante se ha centrado en el estudio y rescate de las obras que el estima como autóc­tonas propias del acervo histórico - artístico de Canarias.  Cuando tenía conocimiento de que algún edificio histórico se estaba cayendo, él altruistamente ofrecía sus ser­vicios para intentar que se restaurara o rescatara, de modo que no se perdiera.  Muestra de ello son las innumerables cartas que dirigía a Cabildos y Ayuntamien­tos ofreciéndose en tal sentido.  Por tal motivo varios municipios de las islas le otorgaron la mención de "Arquitecto Honorífico", que él con mucho agrado mues­tra.  Respecto a su carácter son pocos los que le conocen, bien en su entorno o por relaciones profesionales, que no lo definan como una persona de extraordina­rias dotes humanas.  Una persona muy culta e inquieta por todas las manifestaciones artísticas y culturales, amantes de los viajes y cordiales con todo el mundo.
Don Tomás Machado y Méndez Fernández de Lugo, nació en La Orotava el 17 de abril de 1908. Hijo de Don Lorenzo Machado y Benítez de Lugo, y Doña Beatriz Herminia Méndez Fernández de Lugo y Ascanio, formaba parte de una familia numerosa junto a sus nueve hermanos. Vivió en la “Casa Fonseca”, una de las hoy conocidas como “Casa de los balcones”.
Don Tomás Machado comenzó sus estudios en las Escuelas Cristianas. Hizo el bachillerato en el Colegio de los Hermanos de la Salle, hoy “San Isidro”.
Su vocación a la arquitectura fue manifestada por el propio Don Tomás en un epígrafe de un trabajo realizado a carboncillo en 1924 (con el cual no pudo obtener la máxima nota).
En el curso 1925 – 26 comenzó 1º de Física en la Universidad de La Laguna, convalidable por las mismas materias de la carrera de Arquitectura. Obtuvo la calificación de sobresaliente en las asignaturas de QuímicaFísicaGeología y Biología.
En el curso 1926 – 27 Don Tomás marcha a Madrid con Guillermo Camacho y Pérez Galdós, quien lo orienta y ayuda en su primera salida de la Isla. Alí se matricula en la facultad de Ciencias, alternando la Universidad con el perfeccionamiento de sus conocimientos de dibujo con el profesor Don Rafael Hidalgo Caviedes.
Un hecho que afectó enormemente a la vida y estudios de Don Tomás fue la muerte de su madre, en enero de 1927. Pero el respaldo recibido de su padre, Don Lorenzo, hizo que continuara su carrera, aunque para ello decidió marchar a Barcelona. En este curso de 1927 – 28 se inscribe en el sistema de enseñanza no oficial, en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura en las asignaturas de Dibujo de OrnatoDibujo LinealDibujo de Figura. Para preparar estas materias asiste a la Academia Báixas, donde conoce a un sobrino de su profesor Don Juan Báixas, quien en 1947 le hace un retrato al óleo que todavía conserva.
En el curso 1928 – 29, se matricula en las asignaturas de Álgebra Elemental y Trigonometría. Abandona definitivamente la Facultad de Ciencias, continuando sus estudios en la escuela Técnica Superior de Arquitectura, matriculándose en Cálculo Infenitesimal y Copia de Elementos Ornamentales, y posteriormente en Dibujo de Figura, Cálculo y Geometría Descriptiva.
Ya en el curso 1930 – 31 se matricula en enseñanza oficial, en las asignaturas del primer curso de preparación: Geometría Descriptiva, Prácticas de la misma y Copia de Elementos Ornamentales. Posteriormente continuará como alumno oficial hasta concluir sus estudios.
En Junio de 1935, con motivo de las fiestas del Corpus y San Isidro de esta Villa, junto a su hermano Don Augusto presentó una muestra de dibujos y pinturas en el Casino de La Orotava (actual Biblioteca Municipal). En este mismo año se casa en Santa Cruz de La Palma con Doña María del Rosario Carrillo y Lugo. Por tal motivo se establece en esta ciudad, comenzando a ejercer la profesión en 1937.
Los primeros momentos de la carrera de Don Tomás fueron vacilantes, ya que oficialmente no poseía el título (a consecuencia de la Guerra Civil Española). Una vez terminada ésta, conseguiría el mismo sin dificultad.
En 1941 instala su primer despacho profesional en Santa Cruz de Tenerife. Paralelamente su afición artística se desarrolla en otros campos diferentes al arquitectónico, como es el caso de la tradición alfombrística del Corpus en La Orotava, heredada de su abuelo Don Felipe Machado y Benítez de Lugo. De esta forma iniciaría un ciclo que comprendió los años 1941, 1943, 1944, 1947 y 1950 en los que Don Tomás diseñó y dirigió la alfombra de la Plaza del Ayuntamiento, de forma desinteresada. Fue en 1947, cuando el diseño y realización que hizo Don Tomás ocupó toda la superficie de la plaza, para dar mucho más esplendor a la celebración del Primer Centenario de las alfombras. En lo sucesivo, esta costumbre se ha venido manteniendo.
En el despacho de Don Tomás se respira su amor por La Orotava: una pintura suya de un patio Villero, recortes de periódico de cosas de aquí, algún dibujo a plumilla, y además una gran fotografía de su maravillosa alfombra del Primer Centenario de 1947.
Don Tomás, además,  conserva en varias carpetas, los rostros dibujados de todas las personas que pasaron por su vida. Carpetas que nos mostró en una de nuestras visitas a su casa (con motivo del programa del 150 Aniversario de las Alfombras de flores de La Orotava), y pudimos recordarle que allí faltaba, al menos, un rostro que él había dibujado en “Casa Florencio” y que habíamos visto colgado desde hacía unos 40 años en un despacho de su Orotava natal, y que era el de Don Manuel Martín Méndez (desde ese momento, una copia de este dibujo se encuentra ya en esta carpeta).
Si pudiéramos mirar en la cartera de Don Tomás Machado, veríamos cinco pequeñas fotografías de unos 4 cm, las cinco alfombras realizadas por él.
Por último, dar las gracias a Don Tomás y herederos, por la actitud desinteresada que ha tenido con la Asociación de Alfombristas aportando un valioso material mediante el cual se ha enriquecido no solo el archivo de la Asociación, sino todo el pueblo de La Orotava...”

BRUNO JUAN ÁLVAREZ ABRÉU
PROFESOR MERCANTIL

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